Nací en Lima y me fui a Barcelona cuando tenía 10 años. Ahora tengo 23. Como seguramente ya saben, en España hemos estado atravesando por una seria crisis económica. Muchos de mis amigos no tomaban en serio mis palabras o pensaban que estaba exagerando. Parece que algunos no conciben que en Europa pueda haber crisis o al menos eso es lo que me hacen entender.
Leer másQuerido amigo: No tienes idea del gusto que me ha dado leer tu correo y enterarme de lo bien que estás. Saber de ti luego de algún tiempo me ha llenado de alegría y ha disipado en algo mi mente, concentrada en las muchas preocupaciones que hoy –quién lo diría– merodean impunemente por mi cabeza. Tu comunicación me ha arrancado por unos instantes de esta ciudad que, si bien cada día aprecio más, nunca me hará olvidar a nuestra querida Lima, a esa desordenada pero entrañable urbe que combina con melancólico encanto bullicio, cielo de nostalgias y cerros arenosos con sonidos de litoral, viejas casonas y gentes de gracias y aspectos diversos. Y, ahora que lo pienso, me doy cuenta de lo disipada que era mi existencia por allá, donde las eventuales preocupaciones se limitaban únicamente a inquietarme acerca de a qué chica llamar o cuál restaurant elegir.
Leer másNo sé cómo empezar, porque tengo mucho que contar. En estos dos años fuera de mi país me han ocurrido muchas cosas, no diremos buenas o malas, solo cosas por la que debemos pasar todos los que optamos por dejar nuestro querido Perú, ya sea por necesidad o por amor. En mi caso, fue por amor.
Leer másLlamé a mi mamá tempranito para saludarla. No lo voy a negar, me puse a llorar y ella también. Es difícil cuando uno se encuentra lejos en estas fechas especiales
Leer más