Este jueves llegó al Perú la nueva película del Capitán América, uno de los superhéroes insignia de la Marvel y uno de los más populares y representativos de Estados Unidos. Un personaje que empezó siendo un instrumento de propaganda para luego convertirse en un ideal: el del respeto por las libertades. A continuación una reseña de la evolución del 'Capi'.
El otro día me puse a meditar sobre por qué Spiderman dejó de ser uno de mis superhéroes favoritos. Recuerdo que en mi niñez y adolescencia no me perdía ni un solo capítulo de las distintas series animadas del arácnido. Y que también intentaba tener las pocas historietas de la Marvel que llegaban a Lima. Sin embargo, con mi llegada a la juventud y adultez el gusto por las aventuras del carismático héroe se fue reduciendo. Ahora las veo sosas y sin mucha sustancia. Y creo que una de las razones tiene que ver con una razón en la que he tomado consciencia hace muy poco: Peter Parker es un mal ejemplo para el periodismo.
Hulk ha sido un personaje que siempre me ha causado muchos cuestionamientos. Una de las preguntas que más me hecho al pensar en él es la siguiente: ¿Cómo un monstruo verde que nace de uno de los peores sentimientos que puede tener una persona es considerado uno de los superhéroes más queridos y respetados del mundo del cómic? A continuación intentaré responderme esa interrogante.
Cada vez falta menos para la llegada del Dios del Trueno a la pantalla grande. Marvel ha decidido adelantar una semana la fecha del estreno de la cinta, con lo que podremos ver Thor en Lima el jueves 28 de abril del próximo año, hecho que es todo un privilegio ya que en EE.UU. y en el resto del mundo recién se podrá ver la película el 29 de de abril.

La Marvel promocionó "The Siege" como un evento preparado con siete años de antelación. En dicho período hemos visto a los superhéroes de esta compañía de cómics separarse, pelear entre ellos, pasar a ser exiliados, combatir en la clandestinidad y hasta morir. Sin embargo, con este último crossover toda esa etapa negra llega a su fin.
En lo que viene se revelarán algunos datos sobre el final de la historia

Admito que durante mucho tiempo Wolverine no fue un personaje de mi devoción. Logan o James Howlett, sí es que prefieren usar su nombre adoptado o el verdadero, es a todas luces un personaje difícil. No es cómo esas chicas de las que uno se enamora a primera vista por su belleza o ángel. El enamoramiento es más producto de la constancia, del compartir experiencias que permiten que uno se dé cuenta que al costado se tiene a una persona especial. Al X-Men más peligroso de la historia hay que conocerlo para quererlo.

¿Te acuerdas de las Pepsi Cards?. "!Claro!" fue la respuesta instantánea que recibí de la mayoría de personas a las que les hice la miniencuesta durante la semana previa a este post. Y es que hablar de esa colección de cartas que se vendían en el 95 es tocar las fibras más íntimas de muchos de los que eramos escolares en esos años. En esas épocas de secundaria el completar el álbum de 100 cards normales y los nueve hologramas y prismas era una misión que había que cumplir.
El gran mérito de Stan Lee, que lo ubica dentro de los grandes del cómic, es el de crear personajes pop. Me explico. Alguna vez mi amigo Julio ha recalcado la capacidad que tienen algunos músicos de lograr que una persona al escuchar una canción se sienta identificado con la letra o la melodía y que llegue incluso a decir: “esa es mi canción”. Bueno, Stan Lee ha logrado eso con sus superhéroes, la gente llega a afirmar sin aspavientos: “ese superhéroe soy yo”. Esa es quizás la razón del éxito de Hulk, los X-Men o Ironman. Pero, sin lugar a dudas la más pop de sus creaciones es el increíble Hombre Araña.
Hace algunas semanas en una de las tiendas del envejecido Centro Comercial Arenales vi un par de calcomanías que me hicieron recordar la gran rivalidad que existe entre las dos compañías más grandes y famosas de cómics. Las dos eran practicamente iguales; la única diferencia radicaba en el color y una palabra clave. En azul se podía leer “I’m a DC guy” (“Soy un chico DC”) y en rojo su contraparte “I’m a Marvel guy” (“Soy un chico Marvel”). Recuerdo que no compré ninguna, a pesar de que estuve tentado y me fui con una pregunta ¿Soy un DC o un Marvel guy?

Imagen: DC Comics