21
2009

Durante ocho siglos la palabra drukpa se ha escuchado a voz en fuego en los Himalayas, la cordillera de hielos en Asia, que en 2.600 kilómetros desde Cachemira hasta la China ha incitado a aventureros y ascetas que todavía anhelan y logran coronar los picos nevados más altos del mundo (esos que como el Everest superan los 8.000 m.s.n.m.).
Aquí, entre estas cuevas y montañas remotas, drukpa -dragón en tibetano- alude primero a esos seres mitológicos que en Occidente simbolizan lo infernal, pero que entre la India, Nepal, Bután, el Tíbet y la China equivalen a ángeles.
Así, por ampliación, drukpa es la denominación de la budista Orden de los Dragones tan secreta -dominan la práctica yóguica del tummo: que les permite lograr un vapor corporal por ascesis que deshace la nieve alrededor- como influyente: en Bután, la drukpa es la religión oficial (Bhután es la monarquía más recóndita y cerrada del mundo, la única de confesión budista, que reivindica su nombre original: Druk Yul: país del dragón). Aquí, a las afueras de la añosa Katmandú, se llevó a cabo el primer concilio histórico del budismo tibetano.
31
2009

A 5 kilómetros de Katmandú el humo huele a hueso dulce. Aquí se encuentra Pashupatinath, un templo-capilla-mausoleo de 400 años antes de Cristo: el lugar más arcaico y consagrado para los hinduistas de Nepal, en honor del dios Shiva. Pashupati es otro de sus nombres venerables que significa “Señor de los animales” y que representaría una emanación bondadosa de él, el adorado y temido Gran Destructor.
18
2009

Primero me disculpo intensamente por no haber ‘posteado’ con asiduidad: estuve un mes inconexo –abril- viajando por la India y Nepal (con apreciables historias que contarles); y, al regresar a Lima en mayo, me enfermé y después padecí un secuestro, con golpiza y robo, en un taxi (del que ya me recuperé pacíficamente).
Nepal todavía se desvive en mis sueños. Este país-raíz limita con los dos gigantes más poblados del planeta –China e India-, es cumbre del hinduismo (la religión del 80% de la población) en los talones del monte Everest y los Himalayas y es la literal cuna del budismo (aquí nació el Buda histórico hace más de 2.500 años); frontera además con el Tíbet aislado y oprimido.
02
2009

Huasao se encuentra en los confines del Cusco: a hora y media o 35 kilómetros al sureste, en la provincia de Quispicanchis. Y en los sinfines de la magia: al noroeste del susto, bordeando la frontera entre la buena y la mala fe. Este pueblo de más de tres mil almas, cura oficial y curanderos publicistas tiene una iglesia donde cada 8 de setiembre se celebra a la Virgen de la Natividad, en medio de un clímax de paganismo: palabra que designa a las culturas de 'pago', como la andina a la tierra.
Porque Huasao es legendaria, desde tiempos dispersos, por ser el pueblo donde se contrarrestan los conjuros y las conjuras tanto de cristianos como de infieles con las dos madres de todas sus batallas: la madre tierra y la madre coca.
24
2009
Es raro y ralo lo que se conoce de los matsés, quizá la colectividad selvática nativa más alejada, trágica y enigmática del Perú. A fines del año pasado viajé a sus comunidades de cazadores y recolectores entre los ríos Yaquerana y Gálvez, al sureste de Loreto, en la frontera con Brasil, para cubrir su soterrado –por el poder- conflicto con la petrolera canadiense Pacific Stratus Energy (como pueden apreciar en el video que abre este post).
09
2009

En la isla del Sol se puede ver a la Luna en el día. Aparece como un círculo vívido y traslúcido, entre las bambalinas nubes, que contemplo (ilimitado y diluido...) mientras tropiezo con cerdos dispersos, que a 3.800 metros de altura reemplazan como guardianes a los perros. Voy a iniciar una serie sobre viajes a lugares sagrados donde todavía se gritan y susurran alternativamente los mitos fundacionales de las culturas más importantes.
21
2009

Tiene una mirada de 21 gramos. El venerable lama Khempo Phuntzok Tenzin Rimpoché descansa siempre en paz. Acaba de llegar a Lima del norte de la India (donde los budistas originarios del Tíbet viven refugiados desde que la China comunista impuso su férula, a fines de los años 50) para “enseñar a morir” este fin de mes, en una ceremonia de meditación secreta conocida como phowa.
31
2009

Los cantos de los chamanes en las 'mareaciones' de la ayahuasca podrían definirse dentro de la teoría de caos. En el 2003 un músico, Tito La Rosa, se atrevió a experimentar con ellos, con los llamados icaros, y el resultado fueron sonidos de fuego, hielo, cerro y hierro sin miedo. Quienes han participado de una sesión con la planta maestra saben que esos rezos, invocaciones y canciones animales pueden brindarte una patente de monstruo a través de los infiernos, llevarte a una cita a ciegas con Dios o a una misa de tu cuerpo presente bajo la lluvia.
15
2009

Era un asunto de raíz: la de la ayahuasca contra las raíces de la adicción a las drogas. La llamaremos ‘la ayahuasca’ porque es femenina. Jacques Mabit era un doctor francés experto en Medicina Tropical, de la asociación Médicos sin Fronteras, quien viajaba en misiones asistenciales a África, Asia… y con todas sus ansias salvadoras llegó a Puno. Se quedó en el Perú, viajó luego a la Amazonía y, de repente, el salvado fue él: aprendió a tomar plantas ancestrales. Y creó hace más de quince años, Takiwasi, un centro de rehabilitación de toxicómanos e investigación en medicina tradicional. Es una entrevista larga, pero muy sabia, gracias a él.
30
2008

La chamana Norma Panduro era una Beatriz dantesca que me llevaba al País de Siempre Jamás. Tenía que ser un sastrecillo valiente ahí: en el batiscafo del ayahuasca.
Voy a empezar una serie sobre el universo de la planta maestra de la selva, específicamente con personajes e historias –que llevó enroscadas en carne y sangre- que cubran sus zonas más hermosas, erógenas y erráticas. Pero, perdonarán ustedes, quisiera empezar más que por las reglas generales por la excepción; solo por el placer de hacerlo.
Ya había escrito una crónica al alimón con Gabriela Wiener para la revista “Etiqueta negra” sobre una experiencia de viaje al subconsciente que me desafió la vida. Y continuaba mi investigación inhóspitamente personal cuando me enteré de que –en un mundo regido por varones chamanes- había una mujer aguileña en la Amazonía que era visitada por estudiosos y viajeros de Europa y Estados Unidos, por psiquiatras vanguardistas, políticos embrutecidos por su miedo al futuro y hasta sacerdotes que necesitan un ‘café de fe’. Y yo también quise ser atraído a su media luna fértil.


