
Foto: Cortesía de Agnès y Miguel /Laboratorio en movimiento
¿Recuerdan que hace poco más de tres meses estuvieron de paso por Lima Agnès Mérat y Miguel Gutierrez, dos ciudadanos mexicanos que se embarcaron en un ambicioso proyecto llamado “Laboratorio en Movimiento”, el mismo que intenta recorrer toda Latinoamérica (desde México hasta la Patagonia) utilizando como medio de transporte un vehículo adaptado para funcionar con aceite de cocina usado? Pues bien, ellos todavía están en la ruta y ya se encuentran en territorio argentino, acaban de dejar atrás Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, y van rumbo a Buenos Aires en lo que es una marcha inexorable hacia el final feliz de la extensa travesía.
En el post anterior escribí sobre una campaña para apagar las luces por diez minutos y darle así un respiro al planeta. Pues bien, hoy, --y disculparán que toque un tema similar— quiero comentarles acerca de una campaña parecida pero mucho más ambiciosa.
Hace dos años en Sidney, Australia, y por iniciativa de la WWF, nació La Hora de la Tierra, una campaña que en poco tiempo se ha convertido en uno de los movimientos ambientales más grandes de la historia por la cantidad de gente que ha llegado a mover alrededor del mundo. Aquella vez, más de 2,2 millones de personas y miles de empresas apagaron sus luces durante 60 minutos no solo para ahorrar energía, sino para hacer reflexionar a la mayor cantidad posible de personas acerca de la importancia de ahorrar energía y mejorar nuestros hábitos de consumo para lograr la sostenibilidad ambiental y la reducción de gases de efecto invernadero.