Por favor, desconéctate
En el Messenger y en el Facebook jugamos a ser públicos galanes y regias que se gustan, se enamoran, se espían, se malinterpretan y se pelean inútilmente.
Por: Paula Pino Velásquez
Cuando los enamorados deciden unirse “bendecidos” por la popular red de contactos Facebook, pasan por lapidarias —y cada vez más recurrentes— fases. Primero, si agregas a tu chico (a), debes precisar tu estado sentimental porque si no estás frito (a).
Ya pasaron los tiempos en los que solo te preocupabas de qué decir en las primeras citas, ahora también debes ser cauto en la web. Además, debes aguantar que todos estén al tanto de los altibajos de tu relación. Si “terminan”, tus contactos manosean a su antojo la información sobre la ruptura. Valeria V. (22) cuenta: “Lo peor es que algunos desubicados comentan la frase “Ya no estás más en una relación”, la que va acompañada por un sarcástico corazón partido”.
Adicionalmente, el Facebook es regodeo y perdición de celosos. La vigilancia de las fotos y las preguntas: “¿Por qué a esa no la conozco?”, “¿cuándo habrá ido a ese lugar?”. Herramienta para un enfermizo espionaje y ver a quién agregó o de quién se hizo “fan”.
Para el psicólogo Roberto Lerner, “el cerebro tiene una parte dedicada al chisme desde que se vivía en grupos en los que todos conocían la vida de todos. Internet hace que los participantes sean muchos más. Siempre estamos ávidos de información social y el Facebook es genial para esta necesidad”.
CHAT DEL DESAMOR
El Messenger es el canal para las tergiversaciones más lacrimosas de la era digital. Si en el cortejo es el aliado de los que afanan con astutas frases y cursis emoticones, en el noviazgo es causa de patéticas discusiones en las que se asumen intenciones y entonaciones que casi siempre se apartan de la verdad. Mientras uno está ocupado, el otro insiste en pedir muestras de afecto escritas, pero si el primero tuvo que dejar de chatear para cumplir sus obligaciones, el segundo interpreta “el abandono” como una falta de cariño. Verónica R. (19) dice: “Las razones de la pelea van desde “ya no me quieres como antes” hasta “hay cosas más importantes que yo””.
Además, conectarse horas con la pareja le quita interés a la relación y llega al punto en el que no hay qué decir, como cuando uno termina preguntando: “¿bueno, y ahora qué haciendo?”
Como en Facebook, en el Messenger la pareja exige aparecer en la foto. Oponerse sería negar la relación o no querer que alguien más se entere.
Los estados de Ocupado o No Disponible ya no significan estarlo por trabajo o estudio, sino o la pareja se está distrayendo con otra (o) o no quiere hablar. Juan Miguel P. (26) tuvo una enamorada que creía que cuando él ponía Ausente era porque estaba molesto con ella: “Nos peleábamos sin ninguna razón y nunca se aclaraba la situación”.
Según Eduardo Villanueva, especialista en tecnologías de la información, difundir la relación es parte del “sistema de comunicación personal de los jóvenes a través del Messenger y símiles extensiones integradas a la vida cotidiana importantes como el teléfono y el trato interpersonal. Es lógico que las relaciones amorosas sean visibles en estos sitios”.
Las primicias de la modernidad traen problemas a las parejas. Tal vez sea momento de volver al encanto de una extendida conversación de antaño, sin una pantalla que estorbe.











por culpa de los gileritos y novios de messenger bloquearon el programa en mi chamba y yo si lo usaba para trabajar!!!!
Publicado por: cristania | 20 Jun del 2009