De vuelta al barrio
EXPERIENCIAS DE TRABAJO EN ESTADOS UNIDOS. Para muchos, el verano equivale a decir “playita”, “chelita” o “vagar rico”. Sin embargo, hay chicos que renuncian a estas “bondades” para trabajar fuera del país. Ahora que la temporada terminó, ellos están de regreso
Por: César Becerra
Viajar y trabajar en verano no tiene por qué ser una tortura. El programa Work and Travel (trabaja y viaja) es un paquete que ofrece la posibilidad de vivir y trabajar temporalmente en Estados Unidos.
Funciona de la siguiente manera: el Gobierno de ese país, a través de instituciones llamadas “sponsors”, provee los permisos y la documentación debida a estudiantes que buscan chamba. Todos los interesados deben acudir a una oficina representante en el Perú —como USE, Intej o WAT, por mencionar algunas— y seguir el proceso. Los requisitos básicos: ser estudiante, tener un dominio aceptable del inglés y pagar los costos de tramitación.
En teoría, esta modalidad apunta al lado financiero: ir, trabajar y ahorrar. No obstante, según los chicos que han ido, el valor más importante es la experiencia de estar en un entorno diferente. “He ido dos veces. La primera fue la más dura. Cuesta mucho, pero aprendes a ser responsable y a convivir con extraños. ¡Al final, no te quieres ir!”, afirma Melissa Francia (20), estudiante de Administración que pasó este verano en Lake Tahoe, California. Jorge Miranda (24) estuvo en Beaver Creek, Colorado, y trabajó en una tienda de esquí y snowboard. “Es una realidad nueva —dice—. Conoces gente de todos sitios: Nueva Zelanda, Argentina, Chile, Jamaica. Un consejo es llevar dinero para afrontar las primeras dos semanas, pues tienes que pensar en el alquiler, comida, transporte, antes de que recibas tu primer sueldo. Ahí entiendes que estás fuera de casa”.
Aunque son trabajos agota-dores, casi todos están bien remunerados y vale la pena el esfuerzo. “Lo que más me gustó del lugar donde trabajé (Pats Peak, New Hampshire) fue que organizaban actividades de ayuda social y eventos culturales. Por ejemplo, el día de Martin Luther King llevaron a personas de bajos recursos para que pudieran esquiar”, cuenta Claudia Iwasaki (22), estudiante de Traducción e Interpretación en la “Richi”.
El pago es variable. El promedio suele ser ocho dólares por hora. Esto permite que el estudiante maneje sus horarios y que pueda conseguir otros empleos (si le alcanza el tiempo). No obstante, este año las condiciones han variado por la crisis económica. “La recesión ha hecho más difícil conseguir una segunda chamba; yo no pude”, cuenta Karen Salkeld (21), estudiante de Publicidad, que estuvo en un “resort” de Copper Mountain, Colorado. “Aun así gané, porque estuve en un trabajo que pagaba muy bien. Me dediqué a cuidar niños en una guardería”. Incluso el calentamiento global ha influido en esta experiencia. “Este año ha sido evidente que la presencia de nieve ha bajado”, sostiene Daniel Rischmoller (21), estudiante de la UPC que trabajó en Steamboat Springs. “Si no hay nieve, la gente no viene”.
En nuestro país, una de las empresas con mayor experiencia es Universal Student Exchange (USE), pues ya lleva diez años enviando jóvenes a Estados Unidos. “Esta temporada hemos enviado 2.300 chicos peruanos”, afirma Patricia Vargas, representante de la firma. “Nuestra ventaja es que tratamos directamente con los empleadores y conseguimos que los chicos vayan con trabajo asegurado”.
Si estás interesado en vivir un verano distinto, ponte las pilas para el diciembre de este año. La convocatoria ya está abierta.











Personalmente he conocido a pastores y agricultores andinos que han llegado a varios estados de EEUU, para trabajar criando ovejas, caballos, llamas, y mejorando las técnicas de cultivo de papa, maíz, maca, kiwicha y otras variedades de plantas peruanas.
Venir a trabajar temporalmente a EEUU es una buena experiencia para aquellos que saben aprovechar esa oportunidad, aprendiendo inglés, ahorrando sus sueldos, viajando a lugares de interés mientras viven aquí, y haciendo contactos para futuros empleos. Además es una buena referencia para aquellos que tengan planes de emigrar permanentemente a EEUU, algo que no recomiendo en estos tiempos de crisis económica.
Sin embargo, es muy importante el informarse bien antes de ingresar a estos programas para asegurarse que no sean explotados ni abandonados al llegar a EEUU, y los beneficios profesionales, porque usualmente se hacen empleos manuales que no tienen ninguna relación con la carrera que estudias en tu país de origen.
En el caso de los empleos agrícolas, se espera que estas oportunidades disminuyan en el caso de Perú. Las empresas multinacionales de agricultura y ganadería de EEUU ingresaran a Perú gracias al Tratado de Libre Comercio – TLC, para explotar los terrenos disponibles en Perú, creando una competencia desleal a los agricultores peruanos pero creando empleos temporales. Ese es otro tema aún por verse.
Publicado por: Anonymous | 14 Abr del 2009