sic
14 Abr 2009

Con pecado concebido

En estos días de recogimiento, en que muchos apuestan por la contrición y van en busca de la penitencia que los libere de culpas, les ofrecemos un ránking de pecadores públicos y una relación de pecados que algunos lectores de SIC. se animaron a compartir con nosotros a través de la web

 

1. LUJURIA
Cromwell Gálvez
Aquí el premio se lo lleva el tristemente célebre Cromwell Gálvez, quien robó un banco durante cinco años y tenía casi un único objetivo: saciar sus fantasías sexuales con algunas de las vedettes y bailarinas más turgentes de la noctámbula escena local, a cambio de suculentos depósitos en sus cuentas corrientes. Todo un lujurioso.

2. GULA
Ricky Tosso
Esta va con cariño, cero cachita. Ricky es un personaje querido que ha rentabilizado su gordura y quizá por eso la mantiene tan disciplinadamente. Representa al gordito bonachón y tragaldabas que acaba con todos los piqueos en una reunión. Tanto se impone su personalidad a su “guataza” que hoy es el adiposo reemplazo de Diego Bertie en el teatro. Solo a él la gula se le perdona.

3. AVARICIA
Rómulo León Alegría
El destape de su debilidad por cinco lotes petroleros solo lo trajo de nuevo a la luz pública, pero sus artimañas ya eran harto conocidas. Una vez en la cárcel, “El especial del humor”—con el genial Jorge Benavides como protagonista— parodió semana a semana al otrora ministro de Pesquería con el sobrenombre de “Rómulo Ratón”, y desde entonces la estela del escándalo no ha hecho más que perseguirlo.

4. PEREZA
Christian Suárez
No podía ser otro. El novio de Laura Bozzo se ha ganado a pulso la chapa de flojonazo. Luego de su paso sin pena ni gloria por el grupo de cumbia Complot, lo único que tiene entre manos el argentino es un eterno proyecto musical. Los años que pasó como pareja de Laura Bozzo terminaron por insinuar su falta de vocación al trabajo.

5. IRA
Phillip Butters / Gonzalo Núñez
Durante y después del fracaso de la selección ante Chile, dos de los más, digamos, controvertidos conductores de espacios deportivos no pudieron apaciguar su ira. Las irreproducibles palabras de Gonzalo Núñez durante el encuentro, acordándose de la madre de no sabemos quién, y, más tarde, las duras (y exageradas) recriminaciones de Phillip Butters a los “juergueros” fueron dos claras muestras de que la selección realmente despierta tics de la cólera más hepática.

6. ENVIDIA
(...)
Es el pecado que nadie confiesa, pero el que muchos practican. Algunos dicen que Magaly le tiene envidia a Gisela; otros comentan que Pizarro causa recelos por doquier; también se dice que la cineasta Claudia Llosa aceleró una maquinaria de celos en contra; y todos coinciden en que a Kina Malpartida le quisieron negar los Laureles Deportivos por purita envidia. Ejemplos sobran para demostrar lo innegable: la envidia es el pecado de todos los peruanos.

7. SOBERBIA
Chemo del Solar
Elegimos para esta viñeta al técnico de la selección peruana por varios motivos: un poco por su conducta inflamada, por sus declaraciones salpicadas de piconería, por recriminar públicamente a sus jugadores (como si los culpables exclusivos fueran ellos y no él), y por su asombrosa incapacidad para admitir su falta de destreza en un puesto que le ha quedado muy grande. Eso sí, en el ránking de la soberbia, muy pegadito al Chemo, está Manuel Burga.

Es difícil imaginar a un feligrés que entra decidido a un confesionario, mira fijamente al sacerdote y le dice sin dudas: “Padre, le soy infiel a mi mujer”. Más difícil todavía es imaginar a ese mismo sujeto contándole a su mejor amigo que mantiene una relación clandestina con su esposa. Pero lo que sí resulta casi imposible es que el mismo personaje reconozca ante su pareja, de buenas a primeras, sus muchos engaños.

La improbabilidad de estos actos y la humana necesidad de contarlos nos llevaron a habilitar esta suerte de confesionario virtual, bajo el formato de un foro en la página web de El Comercio. Más de 50 lectores ingresaron y respondieron: ¿Qué pecados quieres confesar por Semana Santa? Los internautas “políticos” dijeron sentirse culpables por haber votado por Alan, o por haberse compadecido por un momento de Fujimori. Otros —quizá alentados por el anonimato— remitieron textos ciertamente irreproducibles.

Aquí hemos hecho una selección de las “confesiones” que más nos llamaron la atención. Vale un adelanto: de todos los pecados, la lujuria parece ser el favorito.

“Desear a la mujer de mi amigo. Aunque hasta ahora no me atrevo, si algún día se puede, haría venado a mi pata”.
LALÍN

“Hay una chica muy ardiente que se me insinuó y caí en la tentación de su “pechonalidad”. Cuando estamos solos, tenemos relaciones hasta cuatro veces. Lo único que me molesta es que me engaña con su marido”.
ABELITO

“Mi pecado inconfesable es ser mentiroso”.
JEAN

“Soy infiel con la firme y con la “trampa”, pues también tengo una “trampa” más. Soy un fraudulento por naturaleza. Siempre pienso en sexo y en a qué hora sale una de mis trampas para salir con ella”.
PELAO

“Mi pecado inconfesable es haber votado tristemente por alan garcía”.
EDWI

“Haber desperdiciado mi vida en cosas estúpidas, preocuparme por el sexo, ser infiel con el pensamiento, mirar a mujeres que no debo, no valorar lo que dios me da, castigarme comiendo porquerías. Quiero que todo esto quede atrás y sentirme orgulloso de mí”.
TENACI

“¿Cuántos pecados puedo confesar? ¿habrá espacio? Pues creo que he ido en contra de cada uno de los mandamientos, bienaventuranzas, pecados capitales, veniales y demás”.
ALFREDO NOBLECILLA

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1 Comentarios

Yo añadiria estos otros pecados:
No saber quienes somos

Negar la miseria

Renegar del pasado

Cerrar los ojos ante la violencia

Hacer virtud de la hipocresia

Hacer delito de la verdad

No creer en el futuro.

Publicado por: Anonymous | 15 Abr del 2009

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