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17 Mar 2009

Un comercial y regreso

Irse del país: Un medio antes que un fin.

Por: Fernando González-Olaechea

g170309migracionjoven.jpgLucy, Natalia y Jaime no se conocen. Lucy egresó el año pasado de Psicología en la Universidad de Lima, Natalia está terminando Estudios Generales de Letras en la Universidad Católica y Jaime salió de Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Martín de Porres en diciembre. Lucy vive en San Isidro; Natalia, en Miraflores; Jaime, en Magdalena. Ninguno supera los 25 años y los tres coinciden en algo: quieren salir del país a estudiar algún posgrado y luego regresar.

La idea de salir al extranjero (a trabajar o estudiar) no es nueva. Desde hace unos veinte años el movimiento migratorio ha estado marcado por las ansias de buscar la realización personal, el progreso profesional y la solidez económica en el extranjero. Pero ahora el contexto ha cambiado. Ya no se trata solo de irse, también se trata de volver.

“En los dos últimos años se nota un quiebre de los patrones de la percepción de la migración entre los jóvenes; la década perdida fue la de los 80 y en la de los 90 quedaba el rezago”, considera el sociólogo Aldo Panfichi, jefe del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Católica.

Según el último boletín migratorio del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 50,2% de salidas de peruanos durante enero de este año se concentra en el rango de edad de 20 a 39 años (el 22%, de 20-29 años; y el 28,5%, de 30-39 años).

Para Aníbal Sánchez Aguilar, subjefe de Estadística del INEI, ahora los jóvenes son más optimistas y optan por regresar.

“Los que más emigran son los más jóvenes. La mayoría ha viajado buscando empleo; sin embargo, la aspiración de regresar con un capital siempre está presente. Es la añoranza de la recomposición del país”, asegura.

Sánchez afirma que hay tres factores que contribuyen a eso: el crecimiento de la economía peruana en los últimos diez años, el endurecimiento de medidas migratorias en varios países y el efecto de la crisis económica internacional. Señala que estas tres variables se traducen en un estímulo para el regreso.

Aldo Panfichi coincide con Sánchez Aguilar. En su opinión, en los últimos años se ha visto un cambio en cómo los jóvenes percibimos la posibilidad de ir al extranjero. “La crisis financiera internacional hace que las condiciones se endurezcan en las sociedades del Primer Mundo. Además, con la globalización hay una naturalización de la experiencia internacional; se ve como algo bastante viable los programas de trabajo temporal que permiten esa experiencia, sobre todo para la clase media y media alta”, subraya Panfichi.

Ese cambio —razona él— responde también al blindaje de la situación económica del Perú, que fortalece la idea de progreso. “En la sociedad local tú ya tienes un lugar, conoces tus límites, la gente puede hacer negocio, puede progresar. Esto se vuelve incierto en el mundo desarrollado, porque ahí, hagas lo que hagas, siempre serás un extranjero”.

Lucy, Jaime y Natalia son de la generación que ha crecido viendo al Perú como un lugar donde quedarse. En ese sentido, ir al exterior se vuelve un medio para el progreso, un atractivo turístico, ya no un fin, como antes.

Aunque existe gente que opta por no retornar (la cifra de retornos es menor que la de salidas, según la Dirección General de Migraciones y Naturalización), o por no irse del país, existe un cambio de visión. Si la cosa es más difícil afuera y más estable adentro, la tendencia es quedarse.

Lucy, Jaime y Natalia son fulminantes en sus respuestas. ¿Por qué regresar? “Porque pese a todo, me gusta el Perú y quiero estar acá”, coinciden .

Que estos tres jóvenes desconocidos digan exactamente lo mismo permite pensar que tal vez la identidad nacional (o lo que eso signifique) no esté del todo extraviada.

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3 Comentarios

La decisión de estudiar en el extranjero no está definida por un solo motivo; existen multitud de impulsos por los que tomar esta decisión. Esta magnífica posibilidad permite, por ejemplo, conocer otra cultura por un periodo largo de tiempo; y hasta ahora es uno de los factores fundamentales cuando una persona decide partir al exterior.

Asimismo, se aprende o perfecciona el idioma del país visitado, motivo fundamental teniendo en cuenta el futuro profesional de todo estudiante. En otros tantos casos, tiene más que ver con el primer periodo de independencia del seno familiar. Esto construye una personalidad fuerte que le permitirá aprender a desenvolverse en ambientes nuevos y desconocidos; a su vez mejora la confianza en uno mismo. Otras de las tantas ventajas de tomar una decisión como ésta, es la oportunidad exclusiva de relacionarse y conocer métodos de trabajo diferentes, consiguiendo una mayor adaptación de cara al futuro.

No cabe duda de que si se escoge estudiar o desarrollarse en el extranjero se debe tener, principalmente, un afán aventurero y una mente abierta que admita la posibilidad de absorber toda la experiencia que va a vivir. El hecho de vivir en otra comunidad seguramente lo enriquecerá con una nueva visión del mundo.

Publicado por: Anonymous | 17 Mar del 2009

HOla, bueno yo salí de Perú hace un año, a hacer un post-grado, soy ingeniero de la UDEP y tuve la curiosidad de venir... y los entiendo a estos chicos, pues yo quisiera regresar a Perú, no sé cuando pero no me gusta para nada la vida en Europa, la gente es tan diferente, la comida y el clima sobre todo...

Lo bueno es que aquí lo que puedo ahorrar (de la beca que percibo) es lo mismo o hasta más de lo que ganaría (en bruto) en Perú en un trabajo recién empezando (osea desde abajo, pues no te contratan como jefe o supervisor sin experiencia previa, tengo 23 años). Es por eso que aún sigo aquí, porque creo que en Perú es díficil conseguir un buen trabajo de buenas a primeras...

A lo mejor luego pueda conseguir un trabajo luego aquí y hacer un poco de capital como dices, pero los pocos peruanos que conozco aquí, extrañan mucho al igual que yo estar en Perú, al fin de cuentas aquí solamente eres un extranjero más, muy poca gente conoce de Perú y no te valoran por ser peruano en principio... no saben lo rico que es el Perú!

un saludo

Publicado por: Valentín Gr | 18 Mar del 2009

Yo salí en el 93... volví en 2 ocasiones 99 y 03 por periodos de un mes. Una vez terminada la carrera e iniciando mi vida laboral, las dos veces intenté colocarme y tuve la fortuna de que me dieran entrevitas para trabajar. Sin embargo los sueldos eran bastante menos atractivos que en ciudad de México, claro, el costo de la vida acá es sumamente mayor, aún así sentí que no valía la pena volver. Con todo y que quería.

Ahora ya tengo familia y estoy pensando nuevamente en regresar, sería la tercera oportunidad y la última.

Publicado por: Manuel | 18 Mar del 2009

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