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02 Mar 2009

Historias de paternidad

Madres y padres jóvenes nos cuentan sus experiencias

No lo tenían planeado, sin embargo pasó: un hijo cambió sus vidas. Son padres solteros jóvenes con orgullo. Reconocen que no ha sido fácil, pero están saliendo adelante

Por: Alfredo Espinoza / Ilustración: Raúl Rodríguez


En esa sala de espera de Inppares, el tiempo pasó lento, muy lento. No era la primera vez que se encontraban allí: el susto de convertirse en padres antes de tiempo ya los había asaltado un par de veces. Sin embargo, esta vez venía para quedarse.

Cuando tenía 19 años, “R” sintió una mezcla de susto y felicidad cuando se enteró de que sería padre. En ese momento llevaba una relación de dos años y medio con su pareja. “No lo esperábamos ni nos sentíamos preparados”, cuenta.

Así no más

Para el psicólogo Luis Zapata, ex decano del Colegio de Psicólogos del Perú, “si bien los chicos de ahora manejan mucho más información sobre sexualidad, vivimos en una era “microondas”, es decir, una época en la cual los jóvenes se dejan llevar más fácilmente por sus impulsos”.

“Sí conocía los métodos anticonceptivos, pero tú sabes que sin preservativo es más placentero”, dice “R”, entre risas. “No nos cuidamos”, confiesa “D”. “Usábamos el método natural y nos falló”, recuerda “L”.

Lo cierto es que ninguno de ellos tomó serias precauciones. ¿Cuántos otros jóvenes con su misma suerte habrá en nuestro país? Según el censo del 2007, son 172.189 las madres solteras jóvenes (entre 15 y 29 años de edad) en el Perú (35% del total).

Para el antropólogo Carlos Eduardo Aramburú, el problema es que “no existe por parte del Estado una política educativa orientada a crear autoestima y respeto a sí mismo y entre pareja. Tampoco una política de acceso a métodos anticonceptivos para prevenir el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual, especialmente para menores de edad”.

Más vale sola...

A sus 17 años, y con apenas cinco meses de relación con un chico de 23, “D” confirmó que la madurez se demuestra en los momentos más duros. Al enterarse de que estaba embarazada, buscó y encontró trabajo. Meses después, se vio obligada a tomar una dura decisión: le dijo a su pareja que tenía que trabajar para ayudar a solventar los gastos del bebe, o que, de lo contrario, debía irse y nunca regresar. Él tomó la segunda opción.

A seis años de ese penoso acontecimiento, “D” —que trabaja de lunes a sábado— asegura que sus planes no han cambiado del todo. Es consciente de que ella ha pasado a segundo plano. A pesar de ello, y luego de haber dejado un ciclo de la universidad durante el embarazo, está decidida a salir adelante.

La otra cara

El caso de “R” y su pareja solo se puede explicar a través del amor que comparten por su hijo. Se han separado dos veces, tuvieron que dejar la universidad, pero hoy (dos años y medio después) mantienen una relación sólida y los estudios son un tema postergado, no olvidado.

“R” confiesa que hay algo que le gustaría cambiar: “Me gustaría haber tenido a mi hijo más adelante, para darle mayores seguridades económicas y emocionales”. Sin embargo, no se arrepiente de lo sucedido: “Veo a mi hijo y me lleno de orgullo”.

El caso de “L” es distinto. Se comprometió con su pareja a los 21 años (luego de casi dos años de relación) y hoy, ya casada, está esperando a su segundo bebe y está a punto de concluir su carrera. Ella, al igual que todos los chicos entrevistados, tuvo el apoyo de sus padres. Punto básico —coinciden— para la crianza.

Finalmente no tendría por qué ser el fin del mundo. Para ellos ser padres jóvenes tiene sus ventajas: “Podremos ser más cercanos y más amigos de nuestros hijos. ¡Quizá podría conocer a mis bisnietos!”, se emociona “R”. “La poca diferencia generacional hará que comprenda más a mi pequeño”, señala “D”, y continúa forrándole los cuadernos. Hoy será su primer día en el colegio y no habrá grabación. Para ella, será un lunes más de trabajo.
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6 Comentarios

Durante años, se ha venido estableciendo una edad muy baja para permitir la actividad sexual presuntamente consentida, y otra más elevada, en cambio, para que los jóvenes asumiesen la responsabilidad penal de sus posibles crímenes. Con ambas medidas, hasta el presente hemos hecho las delicias de pederastas y otros pervertidos, por una parte, y minimizado alevosos asesinatos cometidos por adolescentes, de otra.

Ahora, al prosperar la iniciativa legal de Emilio Olavarría, ambas situaciones convergerán en los 14 años.

¿Se está suficientemente maduro a esa edad para asumir las consecuencias de actos tan importantes?

Ése sería un buen debate si nuestra sociedad no se distrajera en cambio en los rifirrafes estériles que tanto gustan a los políticos.

Lo cierto es que la futura ley del aborto considera que a los 16 años una niña/mujer es capaz de decidir por sí sola si tiene un bebé o si malogra voluntariamente su embarazo. Claro que algo tan nimio como comprar alcohol o tan trascendente como votar sólo pede hacerlo a partir de los 18. Por el contrario, para sacar el carné de conducir hay que tener, según los casos, entre 14 y 21 años como mínimo.

Una legislación tan profusa y contradictoria no es privativa de España, por supuesto. En Estados Unidos, un chico puede incorporarse al ejército a los 17 años, pero no se le permite comprar alcohol hasta los 21. Sin embargo, sí puede trabajar 14 horas diarias como bracero partir de los 12 años.

Ya ven si el asunto se las trae o no.

El último gran notición al respecto ha sido el caso de Alfil Patten, el niño británico que con 13 años acaba de ser padre del bebé de Chantelle Steadman, de 15. Lo peor es que nuestra banal y truculenta sociedad, en vez de cuestionar el porqué de un suceso tan significativo, simplemente lo ha elevado a morboso asunto de tabloides y programas de telebasura.

El periódico sensacionalista The Sun ha pagado 25.000 libras por esa foto que todos hemos visto del familiar grupo infantil y ha despertado, con ello, la codicia de otros émulos. Al menos dos menores más, Richard Goodsell, de 16 años, y Tyler Barker, de 14, presumen de ser los padres del bebé engendrado por Chantelle, con la que ellos habrían tenido también varios encuentros amatorios.

¿Somos conscientes de la superficial banalidad de la sociedad desnortada que estamos fabricando?

De una parte, todos los referentes culturales y mediáticos fomentan las relaciones sexuales de jóvenes lamentablemente inmaduros. De otra, se les ofrece el aborto como un trivial método de contracepción sin más connotaciones. Y el único remedio alternativo que se nos ocurre, como gran coartada, es establecer, año más, año menos, el baremo de una edad que nos exima así de la tutela de nuestros menores.

Publicado por: Anonymous | 02 Mar del 2009

es dificil y a la vez hermoso ser padre joven !

Publicado por: Rommel | 03 Mar del 2009

yo crio a mi hija sola, desde hace 5 años desde que su padre se fue cuando mi chiquita casi cumplia su 1er añito, me costo, deje muchas cosas, pero me da mucha satisfaccion cuando me quede sola con mi hija tube que salir a la calle a trabajar de lo que sea hasta de vendedora en una tienda de zapatos trabaje ganaba S/. 400 mensual, ahora ya termine mi carrera la cual deje por que estaba embarazada, todo cuesta esfuerzo a unos mas a otros menos en mi caso me siento orgullosa de mi hijita, ahora ya tengo 25 y mi hija 6 es su ultimo añito de nido, trabajo en una buena empresa y todavia quiero seguirme especializando en mi carrera.

Publicado por: sarita | 03 Mar del 2009

Lo que pasa es que en nuestro país no se nos inculca que debemos buscar algo mejor para nosotros mismos y para nuestros hijos... Esa manera de pensar debe cambiar: No quiero que mi hijo viva mi pobreza, no quiero traer a alguien a este mundo para que sufra mis errores, estoy preparad@ para educar a alguien?.Esa sería una buena prévención!

Publicado por: Séquia | 04 Mar del 2009

Pues yo tmb soy madre, y madre soltera. Al comienzo fue dificil aceptarlo lloré mucho, quería irme de mi casa para no ver a mis padres tristes y defraudados... felizmente no lo hice, mis padres me ayudaron y aun me siguen ayudando en la crianza de mi Joshua (3años), yo no pude seguir mis estudios en la universidad, ahora solo trabajo y tengo q encargarme de los gastos de mi hijo yo sola. Pero sé que Dios me ayudará a salir adelante. Ser madre joven es superdivertido, me la paso jugando y vistiéndolo como si fuera un muñecote.

Publicado por: Alice | 04 Mar del 2009

Yo soy padre soltero y creo que se debería cambiar el enfoque que se le da al tema. Mi hijo tiene actualmente 7 años y la verdad es que los pasamos superbien. Despertarlo, prepararle el desayuno, dejarlo en el colegio, ir corriendo a recogerlo, almorzar a la velocidad del rayo, regresar apurado a trabajar, volver en la noche para hacer las tareas y jugar es simplemente extraordinario. ¿No sé por qué siempre enfocan el tema como si fuera un problema? Mi hijo la pasa feliz e incluso cuando se va con su mamá el fin de semana lo siente como parte de su rutina.
Desde que lo cuidaba de bebé y le cambiaba los pañales y sacaba a pasear al parque sentía que era de lo mejor que me podía pasar. Entiendo que algunos tipos se frustran porque ya no pueden "vivir" su libertad y algunas mujeres también porque no pueden "progresar" en su carrera, pero esos casos de frustraciones también se dan en parejas formales que viven juntos, pero no son felices.
Claro, siempre algunos la pueden pasar mal, pero no creo se deba generalizar. Hay padres e hijos que a pesar de no vivir en una familia convencional son felices. :)

Publicado por: Enrique | 06 Abr del 2009

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