Detrás de: Música demente
Pasamos un día con La Mente, una de las bandas más singulares y con más energía del medio
Por: Fernando González-Olaechea
¿Qué ocurre cuando en un escenario comienza a bailar un Jesús frenético e impostor al ritmo de una pista con un bajo brutal? Ocurre que cientos de brazos se alzan —botella en mano (¿la multiplicación de la chela?)— y comienza la fiesta.
Los miembros de La Mente irrumpen en el escenario del Sargento Pimienta con furia y energía desbordante, como poseídos por ritmos “electropicales” (como la banda denomina su propuesta musical), y durante la hora y pico que dura el concierto nadie deja de saltar y bailar.
La Mente no es un grupo nuevo. O al menos no parece serlo a pesar de tener recién tres años. Son duchos en la materia de hacer música y entretener.
Quizá el combo ganador está en su propuesta. “No creemos mucho en los géneros musicales”, responde Nicolás Duarte (vocalista de la banda junto con Ricardo Wiesse) cuando saltó la pregunta “¿qué tipo de música los define?”. Debe ser cierto, porque lo que presenta La Mente es un gran sancochado, un caos en equilibrio.
Sus canciones son pinceladas de ska, dub, dancehall, reggae, rock y cumbia, con letras y fraseos en clave raggamuffin que saltan de la expresión adolescente de libertad a la burla ácida del entorno con el que no se satisfacen. Quizá por eso gustan tanto: porque, al igual que aquella legión de fieles, La Mente representa la mixtura, la voz que no calla, la armonía entre las cosas distintas.
Pero ese eclecticismo no debe sorprender. En una banda donde conviven músicos como Nicolás Duarte (ex vocalista de Cuchillazo), Santiago Pillado (baterista de El Hombre Misterioso), Ricardo Wiesse (ex vocalista de Suda), Sebastián Macher (saxofonista y líder de Sabor y Control) y Henry Ueunten (tecladista de Amén), no se puede esperar una linealidad. Cada uno aporta su cuota creativa y el resultado, lejos de ser una contradicción, es una representación de lo que somos, y eso se aprecia en el escenario y se nota en la expresión de plena satisfacción del público.
Técnicamente la banda se formó a finales del 2005. Según Ricardo y Nicolás, fue “como un juego, algo sin mayores pretensiones”. Fue en el verano del 2006 cuando dio su primer concierto en Tarapoto (en el bar Stonwasi) y desde ahí no ha parado. Nicolás y Ricardo se ven cómodos arriba y abajo del escenario. Son amigos de toda la vida. Se conocieron en Los Reyes Rojos cuando estaban aún en primaria y esa amistad fue la semilla que luego se transformaría en La Mente.
La banda, más que una de estudio, es una de escenarios. La vibra surge en la relación con el público, eso es innegable. Ya sea en El Dragón del sur (donde dieron un espectacular concierto el viernes pasado), en Barranco, en Ica, Tarapoto o Cusco, la reacción de la gente parece ser igual: una celebración. Por eso se entiende que los afiches de sus presentaciones no anuncien conciertos, sino fiestas.
Sin embargo, esta energía de la música en vivo no los desliga del estudio. Tienen preparado para mediados de año su segundo disco, del cual ya se pueden oír algunos adelantos en sus conciertos. “El nuevo disco saldría entre junio y julio”, dice Ricardo. Nicolás agrega: “Estamos más compenetrados, se nota como banda”. Hasta en esa respuesta compartida parecen un binomio. Además, la fiesta que tuvieron el miércoles pasado en el Sargento —donde la banda invitada fue Bareto (su actuación fue de lo mejor)— fue a propósito del lanzamiento de su DVD en vivo, grabado en el 2008 en el mismo local donde ahora todos (banda, asistentes y reportero) saltan, cantan y gozan.
Al acabar el concierto el local se va quedando vacío (es tarde, estamos a media semana y ya arrancaron las clases), pero aún se ve un buen número de parroquianos. La banda baja del escenario y algunos integrantes deambulan por el local. Acá abajo son como cualquiera: no dejan que la multitud los vuelva divos. Ellos se divirtieron; nosotros, también. Al final, eso es lo que cuenta.
* Más videos preparados por el grupo para sus conciertos:










Esta agrupación ha logrado un gran número de seguidores en la movida local y se diferencian por ser una banda que fusiona la electrónica con la música tropical.
Publicado por: Anonymous | 20 Mar del 2009