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13 Mar 2009

De entre los muertos

Incursión periodística ideal de viernes 13: Pasar una noche en El Ángel.

Por: Alberto Pacheco

 

CementerioElAngel10.JPGUna impasible luna llena, un cementerio y un periodista. Es casi medianoche, la peor hora para estar allí, según la creencia popular.

Claro, de los cementerios también se dice que están llenos de fantasmas y que el Día de los Muertos, el de las brujas y un viernes 13 (como hoy) son fechas particularmente tenebrosas. No me importa. Nunca he creído en esas cosas.

Además, hasta ahora, los alrededores del cementerio El Ángel me causan más temor que la posible amenaza de cualquier espíritu. Le doy razón a mi abuela: hay que temerles más a los vivos que a los muertos.

Llego a la puerta principal y me siento más tranquilo. Una vez dentro, me sorprende lo grande que es el lugar. Miro hasta el fondo y los panteones son inacabables. Al parecer, la luna juega a mi favor. Esto no está tan tétrico ni oscuro como esperaba.

VIDA Y MUERTE
Don Alberto Arauco, quien me recibe apenas entro al recinto, lleva 20 años cuidando el lugar durante la noche. Los cementerios El Ángel y el Presbítero Maestro, que se ubica al lado, son casi un hogar para él.

Sin perder tiempo le hago la pregunta de ley. “A veces se sienten cosas”, responde. Sus palabras no tuercen mi incredulidad. Avanzamos.

Nos internamos a través de una avenida principal y nos reciben algunos inquilinos: dos perros que habitan aquí y sirven de apoyo a los guardias nocturnos.

Pasamos una hora caminando a lo largo del cementerio. Ya vimos esculturas (algunas intimidantes, no lo niego) y mausoleos.

 
Llevamos cigarros en la mano (espantan las almas, dicen) y nos cruzamos con familias enteras (enterradas en grupo), con las víctimas del Fokker de Alianza Lima, con un montón de monjas fallecidas, y con alguna que otra lápida rota. Según Arauco, los ladrones las rompen en su intento de robarlas y venderlas. “Con tres o cuatro lápidas ya sacan un montón de plata”, cuenta.

 

CementerioElAngel03.JPGY es que, con casas tan cerca de El Ángel, no es extraño que algunos rateros se animen a entrar con solo superar el muro. Pienso en los habitantes de esas casas: ¿cómo será despertarte cada día, abrir la puerta, salir y encontrarte con esta ciudadela de muertos?

Al parecer, los vecinos se las arreglan para no pasarla tan mal. “Aquí al lado hay una cancha de fulbito”, señala Arauco, como advirtiéndome que la vida y la muerte apenas están separadas, y uno tiene que acostumbrarse.

ESCALOFRÍOS
Llegamos a la parte más antigua. Empiezo a entender a don Alberto. No veo fantasmas, ni aparecidos, ni zombis, pero siento algo extraño: un escalofrío injustificado y los pelos que se me erizan de la nada. Puede que mi cabeza esté jugándome una mala pasada.
Ahora el ambiente está “cargado”. Desde el techo de uno de los panteones, un vigilante nos observa, proyectando su silueta contra la luz, al tiempo que el chillido de una lechuza rompe la oscuridad. Me asusto.

Cerca de allí hay unos pabellones donde reposan las víctimas del incendio de Mesa Redonda en el 2001. Arauco sentencia: “A veces una “mala muerte” hace que queden cosas, que se sientan cosas”. Quisiera negarlo, pero no puedo. Me vuelvo a asustar.

Él asegura —y yo le creo, porque lo estoy viviendo en carne propia— que, cuanto más estrechos son los pasillos entre las paredes de tumbas, más inseguro se siente uno.

Precisamente en uno de esos escondrijos, mi escepticismo se quiebra: una melodía fúnebre, como salida de un cuento de Edgar Allan Poe, se oye entre las criptas. Un frío recorre mi espalda.

Tiemblo y pienso en salir corriendo. La tétrica sonrisa de Arauco no me tranquiliza. “Es una tarjetita musical”, dice.

Miro a mi alrededor: hay cientos de dedicatorias… Día del Padre, Día de la Madre, Navidad, tarjetitas nuevas y viejas. Tan solo eso.

Ahora seguimos caminando, mientras los perros nos ven pasar. 

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7 Comentarios

¿Termina ahí?

El relato es muy bueno, y la manera en que incluyes lo que sientes queda perfecto en la crónica, pero no puede tener un final así. Es más, eso no suena como un final, suena más bien como si hubieran cortado los últimos parrafos.

La crónica está muy buena pero incompleta.

Publicado por: Stephanie | 13 Mar del 2009

¿Y qué tiene de especial que sea un viernes 13 y no un viernes 14?, o que fuera un lunes 13, técnicamente no hay nada especial, la gente va a trabajar, come, duerme, estudia, bloggea… ¿Entonces?

Pues sí es el famoso día de la mala suerte, ¿quién dice?, nadie lo decretó pero esta en boca de todos, hasta tiene su propio nombre para fobia, es deci la gente que le tiene demasiado miedo al viernes 13 tiene friggatriscaidecafobia -¡salud!-.

Wikipedia tiene una versión del porqué se le considera de mala suerte al este día:

Remontándonos a datos históricos que puedan dar explicación a esta superstición, podemos remontarnos a un Viernes 13 de octubre de 1307: en este día la orden de los Caballeros Templarios fue perseguida por la Santa Inquisición, arrestándoles simultáneamente esa misma noche en toda Europa. La causa de esto fue la suposición de que los caballeros se reunían a hacer celebraciones paganas y practicar la herejía. Por ello fueron asesinados o condenados a la hoguera, en una matanza colectiva. Muchos de los caballeros huyeron y pudieron salvarse, llevando consigo secretos que ha dado margen para muchísimas especulaciones. Creaciones de sociedades secretas como los Masones, Rosacruces, etc. Desde entonces el viernes 13 se considera fecha de mala suerte.

Pero como cosa curiosa y además obvia un estudio holandés mostró que los Viernes 13 son estadísticamente más seguros que otros viernes, ¿porqué? pues ese día andan todos los supersticiosos con más cautela, más preventivos o ni siquiera salen de sus casas, entonces es natural que se produzcan menos accidentes.

Publicado por: Anonymous | 13 Mar del 2009

¿Ahí termina?

Publicado por: RASA | 13 Mar del 2009

Las crónicas de visitas a cementerios de la capital sonmuy buenas. Reflejan la creencia de la gente sobre las distintas concepciones sobre la vida y la muerte, como por ejemplo lo de los cigarrillos que espantan a los muertos (no me sabía esa jejejeje)

Esta particularmente me encanto por la sencillez del relato y el sentimiento inocente de terror

Lo máximo

Gracias

Publicado por: Vagrant | 14 Mar del 2009

Este viernes 13, recibí en mi cheque 666.53 dolares, raro no?
PS: Toy en USA chambeando por eso el cheque

Publicado por: kallac | 14 Mar del 2009

Que buena, yo tambien deseo darme un buen susto...

Publicado por: Mono Rojo | 15 Mar del 2009

PARA LOS QUE QUIEREN TRABAJAR CUIDANDO EL ANGEL O EL PRESBITERO,NO PASA NADA YA QUE LOS QUE CUIDAN EN LA NOCHE SON SOCIOS DE UNA EMPRESA,OSEA, SON VACAS SAGRADAS.EN EL DIA TIENEN ALGUNOS VIGILANTES CONTRATADOS,PERO NO DE NOCHE,SOLO CUANDO UN SOCIO QUE ESTA EN LA NOCHE QUIERE DESCANSAR O HACER OTRA COSA,AVISA A UN VIGILANTE DE LA MANANA DE CONFIANZA PARA QUE SE QUEDE DE NOCHE Y LE PAGA 25 SOLES,AH EL SUELDO ES DE 600 SOLES AL MES.....ESTO SI ES PARA ASUSTAR !

Publicado por: RH-BING | 10 Abr del 2009

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