23
Feb
2009
Vaya, qué tal carnaval
Por: Fernando González-Olaechea
La pintura en mi cara se diluyó cuando me bañaron en cerveza. No era la primera vez que lo hacían en la noche aún joven, ni sería la última. La música la ponía Sabor y Control —una de las mejores bandas de salsa de la escena local— y el espíritu lúdico del carnaval se podía tocar.
Llegué al muelle de pescadores de Chorrillos poco después de las siete de la noche y la fiesta ya era épica. Cientos de personas bailando, gente empapada, pintada, con la cara blanca por el talco y una sonrisa de oreja a oreja.
Luego de los conciertos (también tocó La Mente) fuimos por centenas en un éxodo multicolor a la calle Santa Rosa, paralela a la calle Cajamarca, en Barranco, donde comenzó todo varias horas antes. El sentido del tiempo se perdió, no era temprano ni tarde, eso no importaba. Alguien se me acercó y me convidó un trago. Acepté. La escena se repitió varias veces durante la noche. Todos conversaban con todos, si los conocías bien y si no también.
Algunos, con percusiones, comenzaron a hacer música. La diversión surgía espontánea. Un flaco sin polo, con el torso pintado de negro y líneas blancas simulando su esqueleto pasó a mi lado. En la coyuntura, pasaba completamente desapercibido.
Cuando desperté la pintura se me había borrado de la cara, pero la sonrisa no. Me bañé y deseé que febrero durara un par de semanas más.











Vuelvo a insistir que buen carnaval, las personas eran sólo una y el espíritu también lo era, lo único que importaba era divertirte nada más, sólo encontrabas alegría y mucho alcohol.
Lo bueno de este carnaval es que las personas son respetuosas y hasta ahora todos los años que he ido nunca he visto que alguien le haya querido robar a alguien o que se quieran pelear, además hay bastante seguridad.
Bueno si no fuiste ya será el próximo año, y no tengas miedo en mojarte, pintarte y sobretodo en divertirte.
Publicado por: Gabriel Vargas | 23 Feb del 2009
Siiii... lo has descrito bien. Ojalá que hubieran más movidas así todo el año. Las personas estaban felices... y como bien dices, todos los que fuimos tuvimos una sonrisa al día siguiente!!!
Publicado por: Susu | 23 Feb del 2009
Para aquellos que leen desde otros países, procederé a explicar BREVEMENTE cómo son los carnavales en Lima. Consisten en que -en especial los fines de semana- uno anda caminando por las calles limeñas, va a comprar el pan, se le antojó un helado, está sacando a pasear al perro, quizá acompañando a la abuela al otorrinolaringólogo y ¡zas!, te cae un globo lleno de agua. Con suerte y está bien inflado y revienta, porque sino simplemente quedarás noqueado y el coqueto globo marca Payaso rebotará en la acera.
Ya en lo que uno llama su barrio, los vecinos suelen vacilarse echándose baldazos de agua reiteradas veces. Una extraña diversión que parece concluir cuando los vecinos se dan cuenta de que ya han mojado suficiente las calles (y a la vecina) y descubren que es hora de turnarse para meterle sendas escobilladas a las calles y barrer así el líquido elemento.
Publicado por: Anonymous | 23 Feb del 2009
Q monse! o sea nunca va a ser lo mismo! eso no es carnaval... carnaval y salsa??? duh!!! ohhh no! ni punto de comparación...
Publicado por: Cajamarquina | 26 Feb del 2009
Quiero acotar que la descripción de los carnavales hecha en los comentarios ha sido copiada por alguien sin citar su fuente, la cual es:
http://elblogeconomico.blogspot.com
Saludos
RPTA: Tienes razón Ben. Sucede que hay un parroquiano anónimo que gusta dejar comentarios que son copias de textos en blogs, portales de noticias y hasta la wikipedia.
Publicado por: Ben Solís | 04 Mar del 2009