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25 Feb 2009

Mi querido Tayta

Uno de los más acogedores "points" de Miraflores

Desde hace nueve años, El Tayta es un buen refugio para los jóvenes que quieren conversar, escuchar buena música y pasarla como en casa

Por: Ralph Zapata


A la entrada de El Tayta, tras subir por unas escaleras que dan a la calle, hay un cuadro de un hombre canoso, encorvado, que aparenta unos setenta años. Viste un bividí blanco parduzco y unos pantalones azules arremangados.



El hombre abraza una guitarra, al igual que el trovador que en ese mismo momento canta desde la zona de canturía, el rinconcito desde el cual todos los días, a medianoche, varios artistas interpretan diversos temas que la gente sigue y corea desde sus asientos.

Dicen que el hombre del cuadro es El Tayta, el alma del bar. El Tayta es un bar que combina la cultura andina y el concepto de bar de antaño. Esa mezcla de lo pasado con lo moderno, de lo andino con lo español, se refleja en las paredes adornadas con frases en quechua (como “munai qainikita”, que significa “quiere lo tuyo”), cuadros de motocicletas en miniatura, una máquina de escribir vieja y un teléfono antiquísimo, entre otros objetos.

El encargado de componer las frases que adornan el lugar es Daniel Alarco Hinostroza, un repentista peruano que va todos los sábados al local y que, a punta de creatividad, se gana las palmas de los asistentes. Luego, sus composiciones son impresas en finos lienzos que se cuelgan en los distintos muros del local.

Las lámparas a media luz y el decorado andino le dan a este bar un aspecto apacible, hospitalario. Es como sentirte en casa, un lugar confiable, donde todos se conocen (o se terminan conociendo).

Una noche puedes llegar, pedir un pisco Tayta (el trago de la casa) y acabar conversando con los visitantes de la mesa del costado sobre películas, canciones, libros, o lo que sea. Cuando menos te das cuenta, de pronto ya amaneció.

“Nosotros tratamos de revalorizar un concepto perdido en muchos bares: el de la tertulia. Este es un barcito para conversar, para hacer amigos”, comenta Nicolás Espinoza, de 21 años, jefe de márketing del local.

Con nueve años en la escena local, El Tayta es un sitio cómodo, donde puedes escuchar toda clase de música: desde la de Joaquín Sabina hasta la de Soda Stereo, desde la de Silvio Rodríguez hasta la de Maroon 5.

Pero si prefieres bailar, puedes moverte al Yaya, una divertida ampliación de El Tayta (ambos, por cierto, son nombres que significan “papá”).

El Tayta, que ha sobrevivido a las sanciones municipales, sigue cultivando el acercamiento de los jóvenes a la cultura andina, bajo el mandato que aparece escrito en una de las paredes: “Raastu kushisha: pásala lindo”.
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2 Comentarios

El Tayta es un lugar que intenta adaptar parte de lo que nuestra historia Incaica nos ha dejado como legado en un espacio y atmósfera llena de sentimiento Peruano - Andino, con lo que le gusta a nuestros amigos – clientes. Donde puedes tomar tragos propios con uno de los mejores aguardientes del mundo actual, nuestro Pisco, escuchar a un trovador y música que suena en la delgada línea de lo no comercial y lo conocido (U2, James, Smith, Colective Soul, Joaquin Sabina, Silvio Rodríguez, Fernando Delgadillo), con el fin de limpiar un poco tu cabeza de todo lo que te estresa. Buscamos que aquí tú Munaskaiquita ruray – Solo hagas lo que quieras y seas tu mismo, usando nuestras raíces y sentimientos Peruanos, como la cordialidad, la buena energía y el buen sabor.

Publicado por: Anonymous | 25 Feb del 2009

Hola,

Lamento tener la voz discordante respecto al Tayta, yo fui el miércoles, justo el día que salió el artículo, pero no porque al leerlo me animara sino porque una amiga iba a cantar esa noche allí, el local estuvo repleto (no como se ve en el video), yo estaba en el 2do nivel y para ir a la barra tenía que caminar rozando entre la gente y pasando de costado, yo me fui a las 12PM y cada vez había más gente, supongo que el lugar ya había superado la capacidad permitida, pero la gente seguía llegando y el vigilante no restringía el ingreso, ni nada.

En el video vi que había otra salida, pero la única que yo vi el día de que fui es la escalera, quizás también fue mi responsabilidad verificar al llegar los lugares de salida, por cualquier emergencia, pero aunque tuviese 2 salidas,esa escalera es muy empinada y sería muy inseguro en caso de alguna emergencia, además que cuando me fui la puerta de la escalera estaba juntada, cuando debería estar completamente abierta.

Por otro lado la atención pésima, no sé si porque había mucha gente (y normalmente no es así) pues sólo vi 2 mozos y no se daban a basto con tanta gente, además cuando pedimos la cuenta nos habían cobrado de más (en el ticket cambiaron una bebida que pedí por otra de mayor precio)y para traer el vuelto tuvimos que ir a buscar al mozo porque simplemente no regresaba. Una amiga que ya había ido antes allí me dijo que también había tenido problemas con la cuenta (le cobraron de más) y con la entrega del vuelto (si regresó fue por apoyar a nstra amiga que cantaba esa noche).Supongo que en el caso de personas que han tomado demasiado no se darían cuenta que les hagan cambios en la cuenta y con lo del vuelto no sé, tal vez querían que nos cansemos de esperar y nos vayamos, total no era mucho, pero ese no es el punto, si uno considera dejar una propina pues es a criterio de cada uno, por libre decisión, no por cansancio.

Y sobre el Tayta como un sitio para conversar, casi imposible, la música (cuando estaba prendida la radio y no durante el concierto) era tan alta que teníamos que gritar para hablar y apenas y nos escuchábamos estando en una misma mesa(y no exagero).

Quizás fui justo en un día en que se juntaron muchas cosas en contra, no sé, pero no vuelvo allí por ningún motivo.

Saludos,

Luciana

Publicado por: Luciana | 05 Mar del 2009

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