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27 Feb 2009

Como en el circo

Pasamos un día junto con el colectivo Circo Band y vimos de cerca sus malabares en el escenario

Por: Ralph Zapata


Jorge agarra el micrófono y se dirige al público, levanta las manos, se coloca unos lentes oscuros, coge su guitarra. Empieza la función. Arrancan con una cumbia que luego muta a salsa y termina hecha un huaino.



A mitad de la canción, cuando solo se escuchan las tumbas, el bajo y la percusión, Jorge empieza a aplaudir frenéticamente. Levanta las manos otra vez. Salta como si le quemaran los pies. A unos metros, Andrea deja la trompeta y comienza a menearse. Y a su costado Luigi parece bailar rock, pero a mayor velocidad. Jorge sacude la cabeza de arriba abajo, como metalero.

Todo esto sucede en un colorido escenario que, de pronto, invaden unos mimos que empiezan a lanzar palitroques y bolas rojas. La música sube. Y la gente brama, grita, enloquece.

Esta es una escena común en las presentaciones de Colectivo Circo Band, un grupo de nueve integrantes cuya propuesta artística fusiona varios géneros musicales (cumbia, ska, salsa, funk, huaino, rock y hasta jazz) con la performance circense.

Empezaron hace tres años, en la segunda convención de circo de Lima. Al principio componían música para circo, pero ahora han incorporado elementos circenses a su propuesta artística, la cual —según ellos— es parte del juego.

Por eso podemos escucharlos tocar un rock y no saber si terminará como cumbia o salsa. Ellos van mezclando (jugando con) los géneros en el camino.

El último sábado se enfrentaron a otra buena banda local (Los Turbopótamos) en el Red Bull Sound Clash, un encuentro que se realizó en el bar sureño El Peñascal, en la playa San Bartolo.

EL JUEGO DE LA VIDA
Ese día los chicos de Circo Band quedaron en reunirse a las 3:30 de la tarde en casa de Alfonso Silva (Foncho) antes de partir a San Bartolo. Sin embargo, recién salieron a las cinco.

En ese lapso, Luigi Valdizán (vientos y voz) tuvo tiempo para chacotear con Andrea Pizarro (trompetista), conversar con Jorge Miranda, el “Abuelo” (voz y guitarra), sobre el espectáculo de la noche, y robar unos minutos ante la cámara fingiendo ser un gran entrevistador. Claro, siempre en tono de cacha, de broma.

Luigi es el más juguetón del grupo. Lo demuestra sobre el escenario, donde se encarga de “empilar” a la multitud, hacerla saltar, gritar y aplaudir cada truco de la banda. A diferencia suya, Paul, el “Chato” (tecladista de 29 años), es más reservado, menos alborotado, casi pasa inadvertido. Como ahora, que solo se limita a tomar un trago de una lata de bebida energizante.

Más allá, Jorge conversa con Andrea, le dice con los movimientos de su cuerpo cómo debe empezar la presentación de la noche. En El Peñascal haría lo mismo con Leslie Patten (percusión) y Alfonso Silva Santiesteban, “Foncho” (trompetista).

A las seis y media llegaron a San Bartolo y empezaron a armar el escenario, colocar las luces e instalar los instrumentos. Una hora más tarde empezó la prueba de sonido. Después de eso, solo había que esperar la llegada de un par de integrantes más y que sean las 11 de la noche para empezar la batalla musical.

Fusión y color

Antes de empezar a tocar, el “Chato” Paul dice que tiene que tomarse otro trago —el tercero del día— para relajarse y volar en el escenario. A la una de la madrugada, en plena guerra de bandas, lo vemos saltando, siguiendo el meneo de sus compañeros.

Cuando suben al escenario, todos vestidos con trajes coloridos, lentes oscuros y uno de ellos con una máscara del Rey Misterio, la gente los aplaude. Ellos saludan con las manos.

Arrancan con “La niña linda”, “Las ratas” e “Isabelita”. Luego tocan el cover “El León Santillán” de los Fabulosos Cadillacs, que adaptan a su estilo. Era el segundo número. La multitud baila, corea las canciones desde la pista. De pronto sube al escenario Miki González. La gente explota en aplausos.

A las tres de la mañana terminó la función. Y si bien no ganaron la guerra de bandas, sí se ganaron el corazón (y la ovación) de una multitud que zapatea con la cumbia.
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3 Comentarios

Aunque ya pasó su concierto en La Casa Cultural La Fábrica de Barranco, bien valio la pena escuchar a este grupo con buena musiquita cumbiambera/chichera/skatera con algo de funk.

Publicado por: Anonymous | 27 Feb del 2009

Muy buena banda, altamente recomendable.

Publicado por: Leto | 27 Feb del 2009

Buenas tardes

Mi nombre es Millka y tengo una empresa q realiza eventos, me gustaria poder contactarlos y ver un poco mas de su trabajo y asi derrepente poder trabajar en algunos eventos juntos,
Agradezco la atencion anticipadamente.

Millka Rodriguez

Publicado por: Millka Rodriguez | 02 May del 2009

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