05
Ene
2009
Versus: Acerca del verano
Por Alberto Pacheco / Fernando González-Olaechea
Ilustración: Raúl Rodríguez
Con sudor & sin dinero
Alberto Pacheco
La calle, además, se llenará de toda la gente que meses antes estuvo metida en un salón de clases. Empezarán a salir esos planes típicos del verano. Y los bares se llenarán (pues, como tú, no todos tuvieron para ir al sur).
Llegan los días que gotean sudor, días del qué se cree joven, esto es una oficina y no puede venir en sandalias. Y te quedarás con el pantalón y, a veces --más inhumano-- con la corbata.
Y si no se trata de tu ropa, el asunto será la ropa que la gente usa y su afán por verse 'en forma'. Aumentan los gimnasios y las dietas para andar flaco, como manda el señor catálogo playero, con sus bikinis y sus modelos de impecable 'six pack' abdominal. Pero digamos que nada de eso te perturba; a la mayoría le gusta "el calorcito". Pensemos en otra cosa: en verano puedes buscar trabajo, ¿no? Si no lo tienes, encuentra uno, y ya. Porque lo que gastabas en invierno por salida, ahora --pasajes incluidos-- por lo menos se duplica.
Es que empezarás el año misio; Navidad y sus afanes no tuvieran piedad con tu gratificación de fin de año.
Así, sin plata, enfrentarás las costosas salidas de fin de semana para que luego, en febrero, San Valentín te quite lo que te queda y en la estocada final, marzo, juntes para el inicio de clases. Con sudor y sin dinero, esa es la otra cara del verano que tanto esperaste.
Celebración de calor
Fernando Gonzáles-Olaechea
Verano es más calor y más calor es menos ropa --como decía el eslogan de una gaseosa--. Es comerte un cebiche como Dios manda, es relajo escuchando una canción de Bob Marley y sentir la brisa como un abrazo refrescante. Es divertirte aunque no tengas casa de playa. Es tomarte esas dos cervezas no por tomarlas, sino para refrescarte.
Es ese pasaporte de vuelta a los años tranquilos. Es la posibilidad de reírte si un chiquillo te acribilla con una pistola de agua. El verano tiene la capacidad de hacer que nos tomemos las cosas con calma y que, así, el calor se haga nada por el incomparable rumor de las olas que vienen y van.
Verano es celebración porque empieza entre celebraciones: Año Nuevo y Semana Santa. Es bueno porque hay cremoladas, raspadillas y calendarios.
Es escapar de Lima la gris sin salir necesariamente de la ciudad; ver el cielo despejado y notar que es un día agradable así tengamos trabajo hasta el cuello y en el micro no abran todas las ventanas. Es atardeceres bellísimos; la excusa para ir al sur o al norte aunque sea de un día para otro y andar descalzos, y sentirnos, acaso, más naturales. Es la estación en la que puedes decir: "Vale la pena, a pesar de".











Lo malo del verano es el calor. Lo malo del calor es que a una le da mucha sed. Lo malo de la mucha sed es que luego se la pasa uno viajecito tras viajecito al baño. Lo malo del baño es que ahí siempre me encuentro a una morra que al parecer
a)tiene el mismo calor que yo y por lo tanto...
b)toma la misma cantidad de agua que yo a...
c)las mismitas horas que yo y por ende...
d)va al baño al mismo tiempo que yo.
Eso bueno, tiene su parte normal. Pero últimamente le ha agarrado por decirme: “qué va, siempre nos vemos en el pipi’s room”. A mí no me queda más que sonreír y asentir. Me guardo la carcajada y la pena ajena por oír que alguien perteneciente a esta institución de por lo menos treintaytantos años diga: Pipi’s room.
Eso, eso señores es lo más malo del verano.
Publicado por: Anonymous | 05 Ene del 2009
Pobre cojudos y encima misios, pagenles mas pues... bien transcendente su articulo...
Publicado por: Calor | 05 Ene del 2009
el verano es una epoca que buena y mala a la vez lo que hace es que nos sintamos mas libres
Publicado por: nicolas | 06 Ene del 2009
Lo bueno del verano es vivir a media hora de la playa, llamar a un par de amigos el fin de semana, coger la mochila y pasar el tiempo al pie del Pacífico.
Lo malo del verano es estar a media hora de la playa y que la combi que te lleva está súper llena, y que tienes que pagar un pasaje en taxi, que por lo general vale 10 soles y que por estas fechas y por bultos, mochilas y etc (y otras mil cosas a criterio del taxista) que subió hasta tres veces su precio original.
Lo bueno del verano es el cebichito a mano, las raspadillas de lúcuma, las noches frescas en Barranco, el cielo panza de burro que ya no es taaan panza de burro, los amigos en corro y por qué no? el bronceado respectivo de estas épocas... entre otras muchas cosas.
Lo peor del verano es estar lejos de todo esto.
Publicado por: Flordespanha | 07 Ene del 2009
todo es más lindo cuando se ve bajo el resplandor colorado de un sol poniente a orrillas del mar, lo mejor que te da el verano es esa luminosidad que llena de vida cada cosa que toca, no son las vacaciones, es el color, la luz del verano y la brisa del mar limeño. no me gusta el verano, pero ahora quisiera tener un rato de ese sol, que es el mismo pero que en Lima se siente más hermoso!
Publicado por: Débbie | 07 Ene del 2009
El calor es fastidioso quema, aturde .. si viajas en combi de polo a polo mejor matate o mejor aún los olores de pasajeros indeseables te mataran lentamente hasta odiar, casi desear y maldecir el verano reinante que todos celebran menos tu.
Publicado por: Maribel | 07 Ene del 2009