08
Ene
2009
Una solución urgente para el deporte

El deporte fue la gran revolución social y cultural de la humanidad en el siglo XX. Gracias a los modernos Juegos Olímpicos, pronto sus distintas disciplinas ganaron interés y práctica, además de perfección y profesionalismo. Sin embargo, en el Perú, con muy pocas excepciones, no ha podido más que reproducir la inestabilidad permanente de su situación política. Hoy, mientras a nivel mundial la práctica deportiva tiene cada vez mayor importancia, acá se la relega cada vez más, y la población ve con molestia el desperdicio de tanto recurso humano por falta de apoyo. El deporte nacional se encuentra hoy sumido en una de depresión tan terrible como la que ocasiona en sus exponentes y seguidores.
¿Cuántos casos se conocen de deportistas mendigando por auspicios para poder competir internacionalmente? ¿Cuántas veces nuestros mejores deportistas (en su mayoría jóvenes) se han quejado de las paupérrimas condiciones otorgadas por el Estado para su desarrollo? ¿Cuántas veces hemos lamentado el retiro de nuestros exponentes de mayor proyección ante la imposibilidad de realización deportiva? Se ha llegado a un punto en que alguien debe actuar para evitar la perpetuidad del descalabro. Ante el desinterés de gran parte de la clase política, son los medios de comunicación y los jóvenes los únicos agentes capaces de lograr un cambio; además, parecen los dos únicos grupos con una verdadera disposición, siempre renegando ante la falta de acción.
No obstante, no solo se requiere de apoyo del gobierno, sino también de tiempo. Los logros demoran en llegar, y además requieren compromiso de los dirigentes, grupo que también necesita una renovación. El Estado Peruano parece no conocer el largo plazo (el nuevo recorte presupuestal solo lo confirma), pero con cierta presión y diversas manifestaciones se puede hacer que sus representantes en razón. Está en nuestras manos (jóvenes y medios) la promoción y difusión de una verdadera reforma deportiva. Podemos lograr lo que a muchos nos faltó para cumplir nuestros sueños deportivos: respaldo y una oportunidad, para que las siguientes generaciones (y acaso alguno de nosotros) puedan crecer, mostrarse y poder vivir haciendo lo que más les gusta.
El deporte es una actividad maravillosa, no solo para el que lo practica, también para el espectador; saca lo mejor de nosotros. Despierta pasiones que cruzan enormes distancias y atraviesan pantallas de televisión, genera fidelidades incondicionales y eternas, paraliza a todo el planeta alrededor de un evento. El hincha no solo vive para su realización personal, sino para admirar a sus deportistas y equipos favoritos y nacionales, alentarlos y verlos convertirse en los mejores, tal como uno mismo desea ser. Si el gobierno realmente busca el bienestar de su población, no basta con obras públicas y crecimiento económico. Señores, el deporte nos hace felices.











Para los gobernantes que tienen el poder, educar a una nueva generación de ciudadanos, transmitiéndole valores a través del Deporte. Para ello establecer centros de enseñanza deportiva satélites en puntos estratégicos en beneficio de todos los sectores sociales.
Para los padres, tener un mayor control de sus hijos, de sus amistades y en que emplean su tiempo libre, estar con ellos, ser amigos de ellos.
Para los profesores, que se dediquen a eso, a enseñar, no solo su materia, sino como comportarse correctamente en la vida.
Para los entrenadores deportivos, enseñarles la mística del mismo, no solo las reglas y jugadas, sino también la disciplina y el coraje, el saber ganar y perder deportivamente, el deseo del triunfo por medios lícitos.
¿Y porqué el deporte?... porque considero que es una de las mejores armas que tiene la sociedad para alejar a la juventud de la droga y la delincuencia, tenemos muchísimos ejemplos en todos los deportes de estrellas que salieron de barrios o sitios muy pobres, donde estaban listos para enrolarse en las filas del vicio y la vagancia precursoras de males mayores.
Publicado por: Anonymous | 08 Ene del 2009