En el gimnasio no solo hay curvas de modelo, torsos marcados y bíceps abultados que se roben las miradas de cuanto extraño los visité por primera vez. También hay cuerpos redondos y flácidos, miradas desesperadas por esos rollitos demás, chicos ansiosos por desarrollar inmensas cantidades de masa muscular, y muchachos normales que buscan una vida más sana.