19
Ene
2009
Lima, la nuestra
A sus 474 años, la capital ya no tiene un centro, sino muchos. Su aparición y evolución retratan la mixtura de la Lima de nuestra generación.
Por Katherine Subirana y Alberto Pacheco
La Lima que recibimos no tiene como centro --valga la ironía-- al Centro de Lima ni a la Plaza Mayor, ni siquiera lo que, desde hace unas décadas, se conocía como Lima central o tradicional (San Isidro, Miraflores, Jesús María y otros distritos que aumentaron su importancia a lo largo del siglo XX).
Si bien antes la urbe se organizó en razón de las plazas (un modelo europeo colonial), esta situación cambió con el paso de los siglos, tal como indica el antropólogo Roberto Bustamante. Para nuestra generación, Lima tiene más de un foco de intercambio cultural y también de producción y consumo.
Las caras de Lima
En los años 50, la gente salía a 'jironear' y, en los 80, una canción del grupo Frágil retrataba una Av. Larco como centro neurálgico de la juventud limeña. Ambos son dos ejemplos reconocibles de estos espacios de intercambio, donde Lima mostraba sus diversas caras y compartía opciones de consumo y de cultura.
Hoy en día, en cambio, en los 'malls' --tal como afirma el sociólogo Roberto Tarazona-- se encuentran tiendas, supermercados, cines y restaurantes en el mismo lugar. Así, a diferencia de los puntos tradicionales, en estos espacios se ven las diversas caras de Lima. Estos nuevos centros de intercambio, además, se encuentran en diferentes zonas de la ciudad.
Para el catedrático de la Universidad de Lima, Jaime Bailón, esto refiere al surgimiento y crecimiento de los denominados conos de Lima. "Hablar de conos todavía supone un centro. Pero los conos son nuevas ciudades y ya no se puede hablar de ello". Pues bien, ahora la ciudad ha cambiado, ha mutado, y más allá de una supuesta identidad ('ser limeño') se puede hablar de múltiples rostros y múltiples identidades de nuestra ciudad.
"En los 70 y los 80 el discurso oficial decía que la ciudad era caótica e ingobernable, comparada con una ciudad colonial y criolla de comienzos de siglo. Y se dejaba entrever que la migración había arruinado todo. Hoy, la composición social ha cambiado, pero ni el discurso académico ni el mediático dan cuenta de esa transformación".
Lima mezclada
En el libro "La ciudad de los Reyes, de los Chávez, de los Quispe", Rolando Arellano y David Burgos clasifican a los jóvenes de nuestra generación en dos grupos: los 'neolimeños' ("descendientes de migrantes y residentes en Lima conourbana", como señalan los autores) y los limeños clásicos.
De los 'neolimeños', Arellano afirma que, "a diferencia de sus padres, se consideran a sí mismos como 'limeños completos' y que en cuanto a su forma de actuar se observa un comportamiento moderno, pero no precisamente igual al de los jóvenes de Lima central. Ellos han ido creando su propio sentido del mundo y su propio sentimiento de pertenencia".
Sobre los limeños clásicos, dice que los jóvenes de Lima central son más similares a los de Lima conourbana. Con ello concuerda Bailón, para quien las clases medias surgidas en los antiguos conos interpretan la modernidad mediante la mezcla.
Y es que nuestra ciudad combina en ella toda clase de manifestaciones: en la misma calle, arquitectura de todos los tiempos; en la misma discoteca, música variada y jóvenes de diversos distritos.
Así, expresiones como la cumbia amazónica de los 70 (que en su momento fue marginada por sectores tradicionales) hoy se bailan en Asia y han puesto al grupo como Bareto (que además la fusiona con otros elementos) en la cima de la popularidad y las ventas.
Y es que nuestra Lima de varios centros se basa en la mezcla. Si no, hay que darse una vuelta y ver cuánta combinación hay en lugares como el Jockey Plaza, los boulevard de Los Olivos y de Asia, Larcomar y Plaza San Miguel.











Lima Mia. Con todo Lima sigue siendo un lugar maravilloso al cual regresar, al cual los pasos siempre van a dirigirme.
La diversidad se encuentra en cada rincón es cierto, pero la identificación con la ciudad debe ser un rasgo característico en nosotros los jovenes trotamundos.
A Lima aprendí a apreciarla mejor desde lejos; cada día viví quejándome de lo malo y lo feo de la ciudad (el tráfico, el smog, la centralización, la basura, la delincuencia, los ambulantes etc etc etc) hasta que pude conocer otros países de Latinoamérica que tienen los mismos problemas en sus capitales... no es exclusividad de Lima el caos vehicular, ni la contaminación ni nada de eso que no soportamos; ahora únicamente puedo añorar lo bueno, y tengo ganas inmensas de desaparecer lo malo de la ciudad, todo sería cuestión de organizarnos.
Viendo eso pude apreciar mucho mejor lo que nos es exclusivo, lo que nos es inherente: la cualidad de los limeños (sean neo o clásicos o lo que sea) de dar la bienvenida sincera a cualquier persona que realmente quiera conocer la ciudad, será que es cualidad de nosotros los peruanos... y hasta que estamos fuera, no nos damos cuenta todo lo que tenemos y todo lo que podemos mejorar.
El tema sería no seguir creando divisiones, sino identificar lo que nos une y potenciarlo.
Hay mucho por hacer en Lima, no es agradable ver un edificio de veinte pisos al lado de una casona colonial, Lima es gris de por sí, y necesita zonas verdes, no es agradable ver como la gente llena de basura la ciudad.
Que Lima tenga muchos centros, que tenga diversidad, que sea un caos centralizado, pero que mantenga lo que la distingue de todas las capitales de Latinoamérica.
Los problemas que tiene nuestra querida Lima son muy complejos, pero todos se pueden solucionar, depende de ponerle empeño, de saber elegir quién realizará el trabajo duro; nosotros debemos hacer el trabajito de hormiga diario... desde lejos o desde fuera, la meta siempre será mantener a Lima la Horrible como la ciudad más Hermosa de Latinoamérica... perdón por la nostalgia, pero yo soy de las que "jironea", "chapa el micro", "latea" y vive lejos de lo que más adora...
Publicado por: Flordespanha | 19 Ene del 2009
Lima es hoy una extraña mezcla de costumbres y rostros. Parafraseando una de las mejores obras del gran escritor indigenista José María Arguedas: Lima es la capital donde se mezclan "Todas las Sangres".
La Lima de hoy es un lugar de contrastes y paradojas, donde los ruidos ensordecedores de los automóviles con su humareda plomiza, y los comerciantes tratando de sobrevivir, coexisten con las viejas casonas solariegas, de zaguanes, patios, balcones, ventanas con rejas, y apacibles conventos de evocadores claustros.
El prosista don José Gálvez en su obra "Estampas Limeñas" señala que Lima tiene un alma paradójica y que un observador curioso la puede admirar como una antigua joya resaltante en una vitrina.
Publicado por: Anonymous | 19 Ene del 2009
Siempre me impresionó una frase de David Bowie acerca de que "la vanguardia, lo innovador sucede en los márgenes, en la periferia". Y fácil no se refería sólo al ámbito musical.
Vaya enorme ciudad que es Lima. Esperemos que todo surga y se consoliden las actividades en todas las zonas. ¿A lo rizomas, mil mesetas?
Saludos psicodélicos desde MARTELENOR.
http://www.myspace.com/cononorte3
http://www.myspace.com/hipnoascension
http://www.myspace.com/wildergonzalesprojects
Publicado por: WILDER FRACTAL | 19 Ene del 2009