27
Ene
2009
A toda máquina
Uno de los locales màs interesantes de Miraflores
Por Fernando González-Olaechea / Fotografìas Germán Falcón
Una máquina de escribir Underwood, que fue del bisabuelo de Alberto Borea --uno de los tres dueños del café--, reposa soberanamente en la mesa a la entrada. Desde ahí, inmóvil, parece vigilar de reojo la puerta (que siempre está abierta) y ver a los ojos al Iggy Pop de la pared del ambiente contiguo a la entrada. Es como si viera a esos enormes Iggy, David Bowie y Lou Reed, estampados en la pared, y es como si ellos le sonrieran de vuelta. Pareciera que en ese tráfico de miradas y sonrisas ambos --la foto y la máquina de escribir-- se reconocieran como los íconos de uno de los cafés más interesantes de Lima, y que ha encontrado entre los jóvenes a sus visitantes más fieles: La Máquina.

El café cultural está en la primera planta de un antiguo edificio de cuatro pisos (Alcanfores 323, en Miraflores). Dentro de este espacio sin divisiones se mezclan la literatura, la fotografía, el diseño y el ocio. Esa ha sido la intención de este café (que cuando anochece se parece más a un bar, según el administrador, Rolando Castro) desde que abrió hace poco más de un año: ser una plataforma donde el que vaya se sienta cómodo, donde todo fluya con naturalidad, donde te puedas expresar.

Por eso un miércoles en la noche cuatro personas toman cervezas y tés jugando yenga en un rincón, mientras en uno de los sillones alrededor de la mesa principal --donde está la máquina Underwood-- alguien lee descalzo uno de los libros que están en una repisa junto a la pared.
Por eso todos los lunes hay un concierto; los martes va un DJ a poner música; siempre hay una muestra de arte al fondo, en el Cuarto de Rescate; y se hacen presentaciones mensuales de libros o revistas.

Rolando, sentado en uno de los sofás, ve el panorama. Todo es color, libros, afiches, calcomanías, fotos. Es viernes en la mañana. El sol invade el local a través de lo que alguna vez fueron las ventanas, ahora sin vidrios, y el lugar se ve muy diferente a como se verá en la noche. Lleno de gente que va y viene, que ríe, juega, toma, come y tiene por encima de todo algo en común: la comodidad de estar ahí. La idea es que sea como tu casa, dice Rolando, y vaya que lo están logrando.
Los cafés actualmente están de moda, como consecuencia en toda la cuidad se han instalado diversas cadenas de estos. Pero así como las modas surgen se van, hoy con toda la proliferación no es sencillos montar una nueva propuesta que le brinde al público algo innovador y atractivo. La Maquina es un café cultural que brinda un espacio de entretenimiento donde aparte de los riquísimos cafés encontrará juegos de mesa, libros y muestras de arte entre otros. Las exposiciones de La Maquina siempre están relacionadas con el video arte desde una propuesta novedosa y creativa plantea José Vera, uno de los dueños; también señala que constantemente hay ciclos de lectura de poesÌa. Todo esto le da un valor agregado y hace que cuando uno pase por Alcanfores 323 no pueda dejar de entrar a La Maquina.
Publicado por: Anonymous | 27 Ene del 2009
Hola, que tal, no quisiera quitarle el misticismo a tu relato, que en realidad suena muiy chevere, pero seria bueno que cada que recomiendes un lugar interesante como parece serlo este café agregues una lista de cosas más concretas, como el precio de algunas bebidas y piqueos y los horarios de atención, así como algunas referencias para poder llegar. Saludos.
Publicado por: Patricia | 28 Ene del 2009