sic
25 Nov 2008

A puro pulso

Triunfando lejos de casa
 
Por Fernando González-Olaechea

"Mi día varía mucho de mes a mes. Hay meses en los que ando más ocupado que otros. En un mes de los fuertes me despierto a las 5 de la mañana, estoy en el hospital a las cinco y media y, si me toca quedarme de guardia, puedo salir al día siguiente", dice Julio Lanfranco, un peruano que cursa su segundo año de residente de Medicina Interna en el Jackson Memorial Hospital de Miami y que ha sido elegido --con solo 30 años-- jefe de residentes de ese hospital, a la sazón uno de los más importantes de Florida.

Julio se graduó en el 2005 en Medicina en la Universidad Cayetano Heredia y, luego de aplicar a diversos exámenes para convalidar su título en EE.UU. (denominados 'steps', que consisten en dos exámenes de conocimiento de ocho horas cada uno frente a la computadora y otro presencial en el que se pone a los postulantes en una situación de consulta real), fue a realizar su propia versión del 'american dream'.

"Después de acabar los tres años de Medicina Interna y quedarme un año más como jefe de residentes, pienso hacer pulmonar y cuidado crítico, que son tres años más y que consiste en atender pacientes en cuidados intensivos", cuenta.

El camino es largo y tortuoso. Dar los exámenes, compitiendo con cientos de postulantes de diversos países; mandar el CV a decenas de centros de salud y luego "hacer un tour" a los hospitales que aceptan entrevistas.

Cada año se reúne un comité con médicos del Jackson Memorial para evaluar a los residentes y este año fue él, entre los cerca de 40 residentes del nosocomio, quien recibió la privilegiada invitación para ser jefe de residentes al término de los tres años de rigor de todo residente, además de ser profesor de Medicina.

Las funciones del jefe de residentes son: encargarse de todas las funciones académicas del año para los residentes, así como de las conferencias y de los equipos médicos. "Es un cargo honorífico que acá se aprecia muchísimo", dice. La entrevista con Julio se realizó por e-mail y por teléfono, y en el timbre de su voz se traslucía la satisfacción por los resultados de su perseverancia.

Julio llegó a Estados Unidos el año pasado y entre su profesión y su matrimonio (acaba de casarse hace unos meses) no tiene mucho tiempo libre. "El primer año fui víctima de los 'fast food', así que ahora trato de salir a hacer ejercicio. Nado tres veces por semana y voy a la clásica pichanga los sábados con médicos del hospital".

No obstante las dificultades y sacrificios que sortea, él sabe que bien valen el esfuerzo, aunque eso signifique estar lejos de la gente que quiere (extraña mucho a su familia, a sus amigos y a sus dos labradores, Danko y Ocho).

"Tengo un hermano y él también está lejos. Tiene 25 años, es publicista y vive en Ámsterdam. A pesar de que estamos lejos hablamos casi todos los días. Es como si estuviéramos más cerca de lo que parece", dice.

Aunque tiene un largo camino por recorrer, Julio Lanfranco ha demostrado que mediante la determinación sí se pueden alcanzar las metas, por más difíciles y remotas que parezcan.

Agregar a

1 Comentarios

Muchos son los que se preguntan. ¿Debo elegir entre éxito profesional o personal? También se usa como excusa: “No no, yo tengo un curro de mierda pero es que prefiero estar con mi pareja a estar forrado” (Como si fuera incompatible)

Muchos cuando ven éxito visualizan al típico hombre de negocios que se pasa mucho tiempo alejado de su mujer. ¿Por qué en las películas el hombre de negocios no se lleva a su mujer consigo? Supongo que es el argumento de la película y nadie se plantea este tipo de cuestiones.

La verdad es que el éxito personal y profesional son compatibles y no solo eso, sino que van muy ligados de la mano. Stphen King ya lo dice en su libro: “Debes encontrar algo que te motive, en mi caso son mi mujer y mis hijos”.

Si quieres ser un hombre de éxito y te has creÍido que el éxito es incompatible con una buena vida personal, vas completa-mente equivocado. Una mala vida personal no te la va a dar el éxito, sino tu propio carácter y personalidad.

¿O es que los futbolistas no se casan y tienes hijos, amigos…? ¿Lo mismo con los actores de cine? ¿O los directores de empresas?

Está muy mal estereotipado el separar el éxito profesional y el personal porque van perfectamente unidos. De hecho un mal éxito personal puede desenvocar en un fracaso profesional más que al contrario.

Para que veamos porque ocurre esto vamos a repasar una serie de puntos.

Amigos
Cualquier persona que quiera tener éxito profesional desea relajarse de vez en cuando. No hay nada más frustrante que tener que ver la televisión día tras día para desestresarse. Cualquier persona necesita de una buena vida social y de amigos con los que compartir agradables momentos, aunque sea muy de vez en cuando.

Eso es positivo ya que reforza tu autoestima, tu imagen y pasas momentos muy agradables

Pareja
La pareja te aporta: comprensión, momentos agradables, amor, sexo etc. etc. Una pareja te desestreza mucho del trabajo, de un día agotador, una mala semana, te hace sentir mejor…

En definitiva, es más probable que tengas más éxito teniendo pareja que sin tener pareja.

Cómo aparece un fracaso profesional
El fracaso profesional aparece en muchas ocasiones por un pésimo éxito personal, es decir: un fracaso en tu vida personal.

Todos conocemos la piramide de Maslow, ¿verdad? Si no la conocéis os la he puesto a la derecha. La piramide de Maslow, como veréis, se llena en 2 partes directamente del éxito personal. Esas partes son la “estima” y “social”.

Por lo tanto, la estima te la proporcionará tu familia, pareja o en su defecto: tu mismo, cosa que es realmente dificil. Y si no tienes vida social tu parte de “social” también decaerá.

Así que sin 2 pilares básicos: “estima” y “social” es muy dificil la: auto-realización, es decir, llegar al éxito profesional.

Cuanto menos rellenes tus pilares de estima y tus necesidades sociales más probable es que fracases.

La piramide de Maslow varía en cada persona
Aunque como bien digo siempre: “No hay que generalizarlo todo”. Hay personas que necesitarán más seguridad, pero menos estima y social, y otras que necesitarán mucha estima, poco social y seguridad normal. Varía en cada persona.

Lo que si estoy seguro es que tu vida personal te proporciona mucha seguridad, social, estima y a menos que seas un asilado social que odies el contacto humano o sentir buenas emociones, un pésimo éxito personal te acarreará irremediablemente un fracaso profesional, ya sea a la larga o a cotro plazo.

Pero no sin antes pasar por unas fuertes etapas de depresión que son las que te harán dejar de lado tus metas y proyectos.

Así que ya lo sabes. ¡Fuera el mito! Para nada debes ser un facasado personal si quieres éxito profesional. En la mayoría de los casos van ligados de la mano.

Cuida también tu vida personal porque es muy importante.

Publicado por: Anonymous | 25 Nov del 2008

Escribir un comentario


Introduzca los caracteres que ve en la imagen de arriba.

 
© Empresa Editora El Comercio Perú