Nos vemos en el (otro) cine
El cine “caleta” o clásico, no es sólo para quienes adquieren la pose de sabelotodos de la industria, o al menos no debería. Ahora menos que antes, con el aumento del circuito del cine alternativo, del buen cine. Laslo Rojas, uno de los administradores del blog cinencuentro.com, explica el aumento de espacios, básicamente: el acceso a la información (sobre todo por Intenet). “Ahora es más fácil para un mayor grupo de gente estar al tanto de las nuevas tendencias del cine mundial y crearse un interés propio por ciertas películas. Ahí viene entonces el problema del acceso a esas películas. ¿Cómo las vemos?” Aquí es donde empieza a funcionar el mercado de la piratería, y en el mejor de los casos, el de los cineclubes.
Muchos cinéfilos nostálgicos estarán convencidos que la opción del cineclub es sin duda la mejor, por la calidad que presentan las películas, en formato original. Sin embargo, para los cineclubes no es fácil mantenerse. Mario Rivas, administrador de El Cinematógrafo de barranco considera que “la actividad de las salas de cine alternativo está seriamente afectada por la carencia de una política cultural por parte de nuestro Estado”, y por las limitaciones de títulos y copias necesarias para presentar una programación actual. Y es que el cine no es una prioridad para entidades públicas o privadas.
Laslo Rojas cree que una buena forma de ampliar y hacer conocido el circuito alternativo, es recuperar el cineclub como espacio no sólo de proyección, sino también de “intercambio de ideas y opiniones alrededor de un tema cinematográfico, como hace una década. La cinefilia puede ir variando con los años, pero siempre que exista una película interesante, se podrá hablar de cine”.
Con dificultades y carencias, como casi todo en el Perú, existe un circuito que vale la pena recomendar y visitar. Acá lo recomendamos, te toca visitarlo.
Centro Cultural España
En la esquina de Natalio Sánchez con la av. Arenales asoma una casa rosada. Una que otorga vida a dichas calles, con el grafitti de un bigotón Salvador Dalí en su fachada, con instalaciones que invaden el parque contiguo, y que congrega regularmente decenas de curiosos y aficionados a distintas manifestaciones artísticas, entre ella el cine (alternativo).
Desde 1996, y como parte del convenio bilateral España – Perú de fomentar el desarrollo cultural y favorecer el intercambio y el libre acceso a la cultura de todos los sectores de la población, el Centro Cultural proyecta de forma gratuita películas directo de la Filmoteca de Madrid. Y de ciertos ciclos itinerantes que recorren todos los centros culturales de la cooperación española a nivel mundial.
Esta sala es una de las más conocidas entre los cinéfilos. Viene público de todas las edades de acuerdo al ciclo de cine que se programa en la ocasión, y en líneas generales el público joven asciende a un 70 %. Eso sí, llega por lo menos media hora antes de que empiece la peli, para agarrar ticket, y disfrutar, al menos por esta semana, de un extraordinario ciclo de cine cubano.
Natalio Sánchez 181
Centro Cultural CAFAE – SE
¿Sabes lo que es el Comité de Administración del Fondo de Asistencia y Estímulo de los Trabajadores del Sector Educación, CAFAE – SE? No te preocupes si no lo sabes, realmente eso puede ser lo de menos. Lo que si deberías saber si te gusta el cine, o quieres aprender un poco más de él, es que su Centro Cultural, ubicado en medio del caos de las destrozadas pistas de la cuadra 29 de la av. Arequipa, ofrece todos los fines de semana extraordinarios ciclos de cine gratuitos.
En coordinación con diversas embajadas, CAFAE transmite maravillas del cine europeo en ciclos donde se combinan lo clásico y lo contemporáneo, así como una selección especial de cine nacional, tanto de largos como de cortometrajes. Una chequeada a la web para no perderse algunas joyitas. Eso sí, “el aforo del cine club es de 120 personas, por lo que se agradece su puntualidad”.
Av. Arequipa 2985 San Isidro
Cinematógrafo de Barranco
“En un país donde la cartelera comercial está totalmente dominada por los blockbuster norteamericanos, las salas de arte son excelentes espacios para conocer el arte cinematográfico en toda su diversidad”. Mario Rivas y Sonia Arizpe, directores de “El Cinematógrafo de Barranco” desde hace 20 años se sienten orgullosos de ser la única sala independiente que se auto sostiene desde hace 20 años. No cuentan con ningún auspicio estatal ni privado, sino que se mantienen gracias a la asistencia de su público fiel.
Público de distintas edades, pues como afirma Mario Rivas, “la programación no está pensada en la edad”, salvo cuando incluyen cine dedicado a los niños. Además, El Cinematógrafo realiza la campaña Vamos al Cine con los escolares de Barranco, razón por la que existen ya varias generaciones formadas en el placer del cine.
Por seis soles disfrutas de una selección especial de cine europeo, latinoamericano y peruano, en una sala dónde puedes respirar desde la entrada el aroma a cine de antaño, a cuando el cine era mejor que el de hoy. Sensación que no se perderá al ingresar a la sala, acomodarse en sus butacas antiguas y que te perseguirá aun al terminar la película, que no importa cuál sea, en el Cinematógrafo nunca hay pierde.
Jr. Perez Roca 196 (Alt. Cda 4 de Av. San Martin). Barranco
CCPUCP
Relacionado, sin duda alguna, en la cabeza de todos al Encuentro Latinoamericano de Cine, el Cine del Centro Cultural de la PUCP, es la sala que más invierte en sus proyecciones, y por ende, la que menos recupera. Funcionando de lunes a domingo, con entradas que no superan los S/.12 (S/.10 para estudiantes y jubilados y martes 2 x 1), y tres funciones al día, la especialidad de la casa es sin duda el Cine Latinoamericano, aunque alterna regularmente con algunos clásicos de la Filmoteca PUCP.
A pesar de los elevados costos para conseguir las películas (adquirir las copias, los derechos y la publicidad), y de la poca presencia de alumnado de la misma universidad, Ana María Teruel, encargada del Cine PUCP, considera que el esfuerzo vale la pena, y que la casa seguirá abierta al público por mucho, mucho tiempo más.
Av. Camino Real 1075 San Isidro
Cine de la UNMSM
San Marcos “nudo de inquietudes, plaza de victorias”. Esta frase nació cuando la Decana ocupaba el local del ahora Parque Universitario, dónde hoy funciona el Centro Cultural y dentro de él, el Cine.
Cine que diariamente ofrece parte de las más de mil películas que tiene el archivo de la Filmoteca de San Marcos. El público que acude a la sala, según cuenta su director, Mario Pozzi-Escot Parodi, es “o muy joven o muy veterano”, chicos que se inician en la cinefilia o cinéfilos veteranos, atraídos por el S/. 1.50 que se cobra a estudiantes. Sin embargo, los estudiantes sanmarquinos no vienen muy seguido a la casona, a menos que se sientan atraídos por los cursos de cine y televisión que se ofecen, y puedan empalmar luego con alguna función. Aun así, para tratar de tener mayor alcance, el cine se traslada ocasionalmente a la biblioteca central. Chicos, aprovechen.
Av. Nicolás de Piérola 1222 Parque Universitario
Cine del Centro Cultural Ricardo Palma
La av. Larco, inmortalizada en la canción bandera de Frágil – un genial grupo de rock peruano nacido en los 80 – aumentó hace un par de años a su ya movida existencia, al incrementar la actividad del Centro Cultural de la Municipalidad de Miraflores y empezar a impulsar una sala de cine que pasa a formar parte del circuito alternativo.
José Bellido, encargado de las proyecciones que se realizan en el CCRP, considera importantísimo acercar el buen cine a las nuevas generaciones, por lo que se encuentra frecuentemente buscando convenios con embajadas para abrir la sala al público con una oferta distinta. Por ejemplo, ahora anuncia que se nos viene un ciclo coreano, al que sin duda, hay que estar atentos.¿La entrada? Tres soles.
Av. Larco 770. Miraflores.















Como olvidaste mencionar la Ventana Indiscreta!!??
Respuesta: No fue olvido, fue por cuestiones de espacio. Quedaron fuera también otras salas muy buenas tipo la de la Alianza Francesa. Ya nos reivindicaremos con ellas pronto..
Publicado por: ZaNcUDo MudO | 29 Sep del 2008
El incipiente boom de producción cinematográfica alternativa en el Perú puede ser imperceptible, tanto para las cadenas de flamantes multisalas de los barrios residenciales de Lima como para sus audiencias domésticas, que prefieren el último taquillazo de Hollywood en Dvd; pero no lo es para las poblaciones que viven y transitan por el interior del país, que sienten estos relatos como conversaciones familiares. Por el contrario, para las audiencias regionales este tipo de cine "a la medida" está muy presente. Y es que, a su carácter de entretenimiento y a la documentación de la vida cotidiana que hacen, se une el hecho de que las películas son exhibidas a través de canales de alta rotación, como rutas de buses, centros comunales y plazas públicas.
Asimismo, se añade que sus películas se reproducen masivamente con tecnologías digitales caseras. Y, por último, que se comercializan en los mercados de pueblos y barrios a través de puestos minoristas. De este modo, la cadena de producción en estas incipientes industrias culturales se completa: se crean, se reproducen, circulan y se distribuyen cabalmente en circuitos de intercambio autosuficientes, cuyos participantes dialogan y consumen entre sí mismos, determinando esferas públicas alternativas a las dictadas por los medios de comunicación de alcance nacional y contenidos producidos por empresas capitalinas.
La característica principal de estas películas es que configuran retratos costumbristas corales. Por lo demás, son retratos que si bien se estructuran sobre temas locales, están contados con estrategias narrativas universales, consolidando experiencias familiares para el espectador gracias a la lógica de "volver a vivir" sus tradiciones, esta vez proyectadas en una pantalla. En ese sentido, las tramas de las películas incorporan, por lo general, recreaciones de mitos y creencias significativas para las identidades de las audiencias, lo que provoca un sentido de empatía en el asistente y le ofrece también relecturas de su propio entorno social. Es el proceso que el francés Foucault llamó "la reprogramación de la memoria": es la reformulación de la cultura propia a la luz de lenguajes y propósitos contemporáneos.
Publicado por: Anonymous | 29 Sep del 2008