Miremos el mercado
Poca sintonía entre la oferta profesional y la demanda laboral
Por Ralph Zapata
Más que estar en la universidad, salir de ella sí es cosa de locos. Si creías que haberte quemado las pestañas cinco años te aseguraba un puesto de ejecutivo en una importante empresa, anda cambiando de chip. Así como van las cosas, si al salir de la universidad consigues trabajo, puedes considerarte afortunado.
Este panorama poco alentador lo viven más de 60 mil universitarios que egresan cada año (según cifras de la Asamblea Nacional de Rectores, ANR, el 45% de ellos se encuentra en calidad de subempleado). Para varios especialistas, una de las razones que explica esa situación es el divorcio existente entre lo que se enseña en las universidades y lo que exige el mercado laboral.
Idel Vexler, viceministro de Gestión Pedagógica del Ministerio de Educación, cree que no existe una planificación de las profesiones, carreras y ocupaciones que se necesitan para responder a las necesidades económicas y productivas del país. “La proliferación de universidades genera una oferta desordenada e irracional de carreras que no responden ni a los requerimientos del desarrollo sostenido ni al mercado laboral”, enfatizó.
Lo mismo piensa el presidente del Instituto Peruano de Administración de Empresas (IPAE), Claudio Herzka. “Tenemos el sistema de choferes mejor calificado del mundo”, indicó en obvia alusión al nivel de los profesionales que se ven en necesidad de trabajar como taxistas.
Según el Resumen Estadístico Universitario 2006 de la ANR, las carreras profesionales más ofrecidas por las universidades del país son Administración (en 62 universidades), Contabilidad (60), Ingeniería de Sistemas (55), Educación Secundaria (53) y Derecho (53). En cambio: Agronomía Tropical (1), Ecoturismo (1), Genética y Biotecnología (1) e Ingeniería del medio ambiente (1) son las menos promocionadas.
Si notamos este desbalance y tenemos en cuenta el ‘boom’ de la agroexportación en nuestro país o la inmensidad de recursos naturales con que contamos, ¿en qué carreras estamos innovando? ¿Estamos apostando por el desarrollo regional?
Para revertir esta situación, el presidente de la ANR, Iván Rodríguez, afirma que las universidades –sin dejar de lado las carreras que ofrecen– se deben especializar en aquellas que puedan explotar los recursos de la zona en que están y así contribuir al desarrollo regional. Por ejemplo, que las universidades de Cerro de Pasco sean las especialistas en ingeniería minera; las de Cusco y Trujillo en Arqueología y Turismo; las de la selva en Ecoturismo y Ecología; y las del norte en Agroexportación.
“Para ello habría que contar con modernos laboratorios, excelentes docentes, convenios con universidades extranjeras e infraestructura adecuada. Una universidad no puede ser buena en todo, hay que especializarse”, dijo.
La congresista Luciana León concuerda con Rodríguez, pero piensa que también es necesario implementar observatorios económico-laborales en todo el país. Por eso trabaja en el Plan de Empleo Joven 2008, una propuesta que busca articular la oferta educativa con el mercado de trabajo. “El objetivo es elaborar y brindar información que les permita a los jóvenes saber qué carreras están saturadas, cuál es la ‘empleabilidad’ de esas carreras en cada región, su rentabilidad, y qué necesita el mercado, así como el análisis del grado de colocación que en cada región tienen las profesiones y ocupaciones”, explicó.
Aparte de estas fórmulas habría que asegurar que las universidades ofrezcan una educación de calidad, con lo cual urge acreditar a las que merecen funcionar. Pero ese ya es otro rollo. Un rollo que ciertamente trataremos muy pronto.
Habla
¿Para qué venir a Lima?
Por Alberto Pacheco. Redactor SIC
Empecemos por una pregunta bien simple: ¿Cuánta gente de provincia encuentras en los campus limeños? Más allá de una respuesta con las típicas estadísticas migratorias --tan mentadas por los estudios de siempre-- sería mejor responder con otra pregunta: ¿Cuánta gente de la capital encuentras en los campus de provincia?
Cada vez más personas llegan al monstruo de smog que es Lima (ver dato destacado). Frente a la larga espera de un desarrollo que no llega a sus provincias o la falta de una mejor oferta educativa, muchos vienen buscando instruirse en campos que, seguramente, no los llevarán otra vez a casa para aplicar sus conocimientos. Todo lo contrario, o pasarán a ser un rostro más de los que pisan suelo limeño a diario, o migrarán a algún país donde puedan desempeñar lo aprendido.
Sea cual sea su destino, se sigue alimentando una lógica algo perversa: empoderar el tradicional centro neurálgico del país, Lima, para, desde aquí, buscar supuestas vías de mejora para las provincias. La figura de un foco en una habitación muy grande es válida. Para iluminar un espacio muy grande, más que agrandar un solo foco en el centro, es mejor poner varios focos (incluso pequeños) a lo largo de ese espacio. Pues bien, en la metáfora, la luz es la calidad educativa, y la habitación oscura, el país.











En los últimos años, la economía peruana ha ido creciendo con un PBI por encima del 6 ó 7%, y en la actualidad, el crecimiento de empleo ya superó estas cifras. Antes el problema no sólo era el desempleo, sino que el empleo formal no contaba con mayores beneficios; ahora las compañías ven que hay una rotación más alta de su personal y, por tanto, están ofreciendo mayores ventajas.
El desbalance en la oferta laboral se debe a que el Perú ya se ha insertado en la globalización. En los últimos años han llegado muchas empresas internacionales a nuestro país, volviendo los perfiles profesionales más exigentes. Las oportunidades de empleo seguirán aumentando para aquellos profesionales que se encuentren altamente calificados académicamente y que tengan la necesaria experiencia laboral.Actualmente, las necesidades de crecimiento de las empresas en diversos sectores han generado una gran demanda de profesionales calificados. Comparada con el año 2005, esta demanda puede haberse incrementado en 50%. La demanda de personal calificado, por parte de las empresas formales, siempre existe.
Publicado por: Anonymous | 17 Sep del 2008