Nuevas casas, nuevas caras
Publicar a universitarios: ¿Industria o contracultura?
Por Alberto Pacheco
En sus ratos libres, hay gente que ve TV o se conecta a una consola de juegos. Están los que van al gimnasio o practican algún deporte. Pero también hay quienes cogen un teclado o un lapicero y se ponen a escribir lo que más les place.
Claro, lo más probable es que lo hagan entre las clases, los horarios y el trabajo, o que las historias se les ocurran en una combi o en un bar con los amigos. Con el apoyo de quienes los rodean (incluso estudiando alguna carrera de letras relacionada con eso) o con un patatús familiar sobre los hombros, cortesía del afán por querer escribir, lo cierto es que cada vez hay más escritores jóvenes (o al menos con mayor presencia). Para Pedro Villa, de Borrador Editores, “siempre ha habido escritores jóvenes, solo que, con el desarrollo de nuevas editoriales, ahora pueden publicar; hay movimientos que empezaron en los ochenta dentro de la universidad y recién se están lanzando ahora”, una situación de la que también da cuenta Max Palacios, de Bizarro Ediciones.
Dos caras de lo mismo
Ahora bien, sería válido pensar qué significa lanzarse al mercado editorial aún en la universidad. Aunque desde hace algunos años se ha dado un verdadero ‘boom’ de editoriales jóvenes (una prueba es la existencia de la alianza peruana de editores, ALPE), cabría preguntarse si se puede hablar de una industria –al menos en formación– en este campo. Juan Miguel Marthans, de la editorial Mesa Redonda, afirma que “es beneficioso que un escritor comience a mostrar su obra desde joven, porque eso le permite encontrar un lineamiento de lo que busca desarrollar en el futuro”. A lo que Palacios agrega: “Promocionar jóvenes valores y vincularlos a la universidad es algo positivo, porque habla de que hay una formación académica del escritor”.
Y es que la promoción de estos nuevos talentos es una de las principales máximas de estas empresas, que buscan un equilibro entre una propuesta alternativa, casi contracultural, y la inserción a la lógica de un mercado que se presenta rentable. Al respecto, Marthans señala que “el romanticismo de este tipo de trabajos a veces no permite medir los riesgos que se asumen con cada publicación”. De allí que sea importante enfocarse en el contenido, de forma que la posible inexperiencia de un escritor joven o que empieza en la universidad no haga mella de ningún tipo en el sello. Así lo corrobora Gonzalo García-Sayán, de la editora Matalamanga: “Ambas tendencias tienen que combinarse para que salga un resultado que apueste por cosas nuevas y que no se quede en los estándares, pero que además tenga la dosis de sostenibilidad que necesita la organización de una empresa. Tener en cuenta que si arriesgas toda la plata que posees, te puede ir bastante mal”.
Algunas editoriales han optado por crear un sello en el cual brindan una asesoría mucho más detallada a sus autores noveles, de manera que alcancen los estándares de su sello principal. Otras, en cambio, afirman que la promoción de nuevos autores lejos está de las concesiones de cualquier tipo. En cualquier caso, ambas posiciones son válidas. Finalmente, “una editorial tiene que arriesgar, porque si no, todo sale en un estándar que deja de ser interesante. Además, debe hacer un esfuerzo por no tener solo un sueño que no se concrete”, concluye García-Sayán.
Habla el que sabe
Escribir desde la universidad
Erick Benites Rentería (U. Lima)
Autor del libro “Caja negra”
¿El ser joven o universitario representa alguna ventaja en el campo editorial?
Al haber más editoriales, hay más propuestas, más industria (si puede llamarse así) y varias formas de sacar un libro. Pero si hablamos de la empresa, no creo que la juventud, la vejez o el sexo tengan que ver algo. Hay un ‘boom’ de gente joven.
¿Crees que este ‘boom’ representa el inicio de una industria?
Yo creo que si eres editor cuando estás en la universidad, la cuestión es publicar a tus patas. Luego va creciendo el asunto. Hay varias editoriales que están aprendiendo a partir de prueba y error. Que las cosas se están formalizando, sí. Pero vamos a ver qué pasa.
¿Crees que la formación de la universidad influye dentro de este campo?
En una cuestión editorial o literaria, la universidad no te va a dar nada. No hay una sola universidad en Lima que enseñe industria editorial. Acá han aprendido probando y fallando. Las universidades no han visto ese mercado. Enseñar literatura o lingüística es otra cosa. El medio es totalmente distinto, aquí lo aprendes porque has visto libros y has leído libros. Pero que alguna carrera se enfoque en eso, no hay.











Cuando se trata de publicaciones para jovenes el 80% es de autores hombres. Hay pocas mujeres que escriben, alegan los hombres. Hasta hace poco había quienes ignoraban que había escritoras en la Argentina. Incluso las mujeres. Cuando preguntan a una escritora joven en qué genealogía literaria se inscribe menciona a autores hombres. Creo que por pudor, porque tienen miedo de ser tachadas de feministas, como si la única feminista del mundo hubiera sido Valerie Solanas corriendo con la pistola humeante detrás de Warhol. Hay quien dice que las escritoras tienen mayores posibilidades que nunca de publicar ahora, porque el mercado está abierto. . Yo pregunto: ¿en serio? O en todo caso, hay mayores posibilidades de edición respecto de cuándo, ¿de la época de la Inquisición? Una editora importante dijo que hay muchos espacios ahora: editoriales chicas para autores jóvenes que producen buena literatura, también espacios editoriales para mujeres. Es mentira que a las mujeres no las editan, dice. Yo creo que la perversión de este discurso está en que nadie se pone a sacar cuentas con exactitud. ¿Cuántos manuscritos buenos hay dando vueltas? ¿Cuántas posibilidades tienen de llegar a una editorial interesante?
Publicado por: Anonymous | 25 Ago del 2008
Genial ..
yo soy una de esas personas que "no tienen nada mejor que hacer que garabatear hojas"
n_n
Publicado por: Luna | 25 Ago del 2008
Siempre me ha gustado escribir, creo que es una manera de "defogar" nuestra alma, lo hago incluso cuando entro al baño, me relaja y creo que es lo mejor...
Publicado por: Anonimia | 27 Ago del 2008
La sección Sic es buena, contiene buenos datos. Es cierto lo de los escritores jóvenes. Hay muchos de ellos pululando por esta ciudad. Quizás pueda ser uno (cuando escribo esto me desternillo de risa)...www.verbaxcripta.blogspot.com
Publicado por: Tiago dorje | 28 Ago del 2008