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28 Ago 2008

Mucho gusto, Juanito

Tradición sin edad, el Juanito de Barranco: más que un bar

Por Fernando González - Olaechea Troysi

Don César, a pesar de que le faltan manos para preparar los sánguches, tiene una sonrisa en el rostro. Es la sonrisa que nace por sentirse en casa, en familia. Sonríe porque está cómodo. Mientras, siguen saliendo los de jamón serrano... Y uno de asado sin cebolla, por favor.

Juanito.jpgLa bulla de las conversaciones, las manos que aparecen y desaparecen del mostrador, y el vaivén de un bolero que se pierde en el aire son amistosos. En pleno corazón (con taquicardia) de Barranco se encuentra esta tranquila 'bodega-bar', como la califica don César, uno de los herederos de Juanito Casusol, el fundador original, quien abrió este local aislado del tiempo, allá por 1937. 

 

Desde aquellos años, se mantienen las mesas de madera y la decoración, también de madera, bajo las vitrinas que guardan todo tipo de tragos, desde ron y vino hasta pisco y vodka. Pero los que se llevan la ovación de pie son los sánguches. Sánguches como Dios manda. Sánguches de jamón serrano, de jamón del país, de aceitunas, de queso, de asado y de pejerrey. Sánguches que, al igual que el pisco, son tan antiguos como vigentes.

Siempre se puede ver a alguien en la bodega, sea en la mañana o de madrugada: entre sus parroquianos se pueden encontrar desde un quinceañero hasta un abuelo que se sienta a leer sin prisa. Las puertas parecen estar siempre abiertas y, de hecho, casi siempre lo están, porque la atención es de lunes a sábado, de diez de la mañana a tres de la madrugada; y el domingo, hasta la 1:00 a.m. "Acá no viene gente de tal o cual edad, vienen de todas las edades", agrega don César.

Él conoce la historia del local: la escuchó de su padre y está dispuesto a contársela a quien se lo pregunte con esa amabilidad que lo caracteriza. La conversación nace espontáneamente y los saludos le caen de todos lados como globos en carnaval, así sea un sábado en la noche o un miércoles en la mañana. Don César los recibe gustoso, igual que sus hermanos mayores, Juan y Rodolfo, que también atienden en el local, sin perder de vista lo que quieren los clientes que, en muchos casos, son auténticos amigos.

"Estás en tu casa", me dice don César. Y no es solo una frase cordial... Lo dice en serio. Es que así es Juanito: una segunda casa desde hace más de 70 años.

DÓNDE: En el 274 de la avenida Grau, justo al frente del Parque Central de Barranco.
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1 Comentarios

Tuve la suerte de vivir en Barranco los últimos dos años y medio que pase en Lima y aun recuerdo la sensación que me invadía al cruzar en mi carro, desde Miraflores hacia Barranco. Apenas entrar a la avenida San Martin, era como si dejara atrás el caos de la gran ciudad. Añoro mis paseos nocturnos a pie bajando por la Av. Pedro de Osma para llegar a la plaza central y parar en el mítico bar “Juanito” donde un par de cervecitas y el infaltable sándwich de Jamón serrano eran todo un placer….o como no recordar las interminables tertulias con mis amigos teatreros en aquel lugarcito con mesitas afuera pasando la Ermita, “Doña panchita” donde Panchita justamente, acompañada de música criolla de fondo, preparaba con su parrilla afuera, los deliciosos anticuchos que luego de las acostumbradas jarras de “chela” eran agradecidos por nuestros estómagos….Barranco, siempre estarás en mi corazón.

Publicado por: Anonymous | 28 Ago del 2008

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