22
Ago
2008
Fuegos Apagados
Por Alberto Pacheco
Veo a un polo con la cara del Che, estampado surfer y eslogan en inglés. Minutos después, veo a un chico vestido como si fuera un Sex Pistols, que va al supermercado de la mano de su madre, quien le grita y lo trata como a un niño manso. A una semana de haberse sumado un aniversario más del inicio de la construcción del Muro de Berlín, sería bueno pensar en nuestra posición frente a las ideologías.
Bien reveló la encuesta realizada por Ipsos Apoyo el 19 de julio a los jóvenes de Lima (aparecida en El Comercio) que el 52% considera a la generación de hace 20 años más idealista, mientras el 73% cree que fue más romántica.
Lo cierto es que lejos estamos de ser como aquellos estudiantes franceses que en mayo de 1968 (otro aniversario celebrado hace no mucho) tomaron calles y, embanderados en defensa de unos ideales mitad romanticismo naif, mitad ganas de cambio, se hicieron un lugar en los libros de historia.
¿Es malo o bueno que nuestra generación sea mayormente de fuegos apagados? Tomar una postura sería exceso de soberbia, sería creerse con la verdad. Se puede decir, sin embargo, que nuestros tiempos son otros. Quizás en los sesentas el camino era ese –o rojo o amarillo, o izquierda o derecha–, pero hoy ya no es así. La misma encuesta de Apoyo reveló que el 50% de los jóvenes de la capital considera más izquierdistas a los de hace 20 años.
Y es que hoy todo ha sido apropiado por el sistema de mercado que rige. O sea, no hay que buscar mucho para encontrar toda una parafernalia con la cara de Ernesto Guevara, o que la estrella roja sea símbolo hasta de una marca de gaseosa .
Lo que ocurre es que todo se mercantiliza (lo que no es malo en sí). Digamos, los hippies se vistieron así por dar la contra al sistema, pero hoy en día un jean modelo hippie cuesta el doble que uno normal. Es algo que los filósofos Gilles Deleuze y Félix Guattari llamaron ‘territorialización’.
Para ambos pensadores, ciertas estrategias y manifestaciones estaban excluidas –fuera– del sistema, pero el sistema las incluye y las legitima territorializándolas. Claro, que no sea de extrañar que también saque provecho de ellas. Si no, miremos cuánto gana el mercado con la cara del Ché o con la del propio Jim Morrison.
Eso no solo ocurre con íconos como Guevara. El mismo Dany ‘El Rojo’, uno de los afamados dirigentes estudiantiles del mayo francés (y hoy político reconocido) lo dice: “Hay que olvidar el 68 como manual de instrucciones para nuestro tiempo. Me refiero a que aquella sociedad ya no existe”. Todos esos estudiantes, valga decirlo, también se territorializaron. Hoy son empresarios, padres de familia y buenos ciudadanos. ¿Será que todos se apagaron? ¿Será que nosotros también?
FRASES
“Hemos tomado ciertos lineamientos de cada ideología para armar un discurso propio, no tan radical como antes. Esa es la tendencia”
(Juana Gallegos, egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos-24 años)
“Ahora nadie le toma mucha importancia a la ideología. Hay más distracciones. La gente trata más de sobrevivir y punto, más que de darse cuenta de lo que pasó a su alrededor... Al menos en las últimas generaciones”
(María Victoria Valenzuela, estudiante de la Universidad del Pacífico-19 años)
“Los jóvenes se desligan de lo político y se enfocan en lo humano. tenemos la misma fuerza de antes pero en tendencias como la ecología o el medio ambiente”
(Álvaro Mavila, estudiante de la universidad San Martín de Porres-27 años)
“Tú no mezclas ideologías, sino que cortas y pegas frases que suenan bien y construyes un cuerpo mutante. Eso está anclado en la desesperanza de crecer en una generación donde siempre te dicen que todo se va a acabar”
(Daniel Vidal Toche, estudiante de la Universidad de Lima-22 años)
Habla
Sobre muertes y compromisos
Fernando González-Olaechea
¿Por qué morirías? ¿Hay algo por lo que realmente estarías dispuesto a morir, aquí y ahora? Axel, un buen amigo, me hizo esas preguntas hace unos días y me quedé mudo. Nos quedamos mudos. Me pregunté si realmente hay algo por lo que vivamos, sin caer en el absurdo del fanatismo.
No creo que nos comprometamos. Ya no. Ahora el asunto es más pragmático, más utilitario. Se toma de acá, de allá, se acomoda y listo. Son pocos los que se acomodan a algo, es mejor acomodar un algo a ‘los muchos’. Es como lo que hacemos con un blog o un perfil en alguna página tipo Facebook o Hi5: la personalizamos, tratamos de hacerla propia con un poco de todo. Y en el camino, ¿no terminamos siendo nada por tratar de tener de todo?
Axel se fue y yo me tumbé al sofá a escuchar un poco de música, pero la idea me rondaba la cabeza. ¿No te ha quedado la sensación de que ahora ya no hay esa pasión por la Idea? Como que ese genuino compromiso por creer algo y abrazarlo como tal se extinguió y pasó de moda. Sin caer en el romanticismo empalagoso o algún idealismo rosado, ¿no se ha perdido la pasión?
Eso fue lo que me quedó hasta ayer, que escribí esto. ¿Qué tienes, qué albergas, qué crees, qué es determinante? ¿A qué te aferras? O en todo caso, ¿por qué no lo haces? ¿De qué y cómo te liberas?
Finalmente, ¿es eso válido? Quiero decir, ¿vale la pena? Ambas caras, no una contra otra –como en una moneda– sino una frente a otra, como en un espejo: Yo no moriría por nada. Yo estoy dispuesto a morir por algo. ¿Qué tan válida resulta ser esta cuestión?











En un inicio, pensé que solo era parte de adecuarse a escribir una columna cada día pero SIC, ya tiene una par de semanas y aun le falta mucho del espíritu juvenil que dicen representar y en esta edición pues lo demostraron un joven es contestatario, irreverente, sarcástico creemos que podemos hacer todo que nada es imposible y podremos cambiar el mundo.
Entonces imagino que ustedes también son así, en la columna de hoy quiero entender que deseaban transmitir si los jóvenes de hoy tienen alguna tendencia ideológica, es claro que un gran porcentaje no, pero tenemos que entender que le caso peruano es peculiar puesto que nosotros tuvimos un Sendero Luminoso, que cambio toda concepción de lo que es la izquierda en le país, además de un Alberto Fujimori, que saco lo peor de la clase política, pero si lo mejor de los jóvenes, entonces que necesitan los jóvenes esta claro discurso unificadores de los hagan sentir parte de de algo como las protestas contra Fuji, y en que se creía en la democracia, me imagino que muchos de los salimos no teníamos claro el concepto de democracia (Yo aun en mi primer año de academia, gracias a que algunos amigos ya tenían a sus hermano mayores en la universidad salíamos a marchar); entonces ese gran destierres que tiene ahora los jóvenes por lo que pasa en el país es le principal problema que tenemos, yo diría que estamos obviamente sin rumbo, en la era de la especialización y la guerra por conseguir un trabajo.
Yo creo entonces que si deberían rescatar ese joven soñador, que aun existe en el Perú, y tan alejado de lo que SIC propone, no le va a recomendar a un joven, que se coma un lomo saltado en el Tanta cuando puede comerse uno doble, mejor y a mucho menor precio en el Buen Sabor y por ultimo tengan claro que los jóvenes no son solo el universo como ustedes que van a al universidad sino mucho mas amplio que eso (esto ya que solo entrevistaron a estudiantes universitarios).
JEYY (Estudiante)
Publicado por: Juan Eduardo | 22 Ago del 2008
En nuestra sociedad actual, cada día es más común ver jóvenes metidos en drogas, jóvenes delincuentes, por muy aberrante que esto suene, es cierto; la degeneración se ha apoderado de nuestra juventud. Los valores como la nacionalidad, la raza, el honor, las tradiciones y los buenos ejemplos, son ahora cosa del pasado, de un glorioso pasado.
Nuestra sociedad peruana es el mejor ejemplo de la “Generación Perdida”, una generación a la cual le importa poco los problemas que aquejan a la sociedad como la pobreza, la desocupación y la explotación, ahora claro esta, aclarando un poco este punto, no todos los jóvenes tienen esta actitud, pero de los pocos que en realidad sí sienten un apego por estos temas y se preocupan, la propaganda y la intensa campaña pro consumo, se encargan de hacer que estos jóvenes prefieran salir a sitios de “moda”, en vez de leer un buen libro y aprender un poco más sobre diferentes temas de interés social.
La raíz del problema, esta en el “estilo de vida” que nos ha impuesto el sistema desde que nacemos, una idea de total igualdad frente a todo, y que nos ha quitado la identidad a cada uno de nosotros haciendo, que solo nos apeguemos a las “modas”. Una sensación de insatisfacción muy profunda que esta arraigado en cada persona, que hace que sintamos que si no hacemos los que nos dicen los “medios de comunicación”, por ejemplo, cómo vestirnos, qué consumir, a dónde ir; los demás pueden considerarnos extraños o como dirían algunos: “lornas”, en este punto se resalta una cuestión psicológica que ante la sensación de rechazo, te apegas al estereotipo y caes en la trampa del sistema.
Respuesta: Bueno, el propósito del artículo tampoco es decir que la generación está perdida. Al contrario, el hecho que no exista una identidad como tal (idea que quizás hoy en día sea más acertada), puede dar pie a múltiples IDENTIFICACIONES con varias cosas. O sea, quizás parte de nuestra generación es precisamente estar fragmentado en varios intereses y no declararse como una sola cosa todo el tiempo. Por otro lado, con relación a la "caída de los valores", debo decir que es una visión muy fatalista y debería entenderse no solo desde el punto de vista del "debería ser". Palabras como "glorioso pasado" o "valores tradicionales" son para tomarlas con cuidado. Por qué no echarle también un ojo a las cosas como son ahora y hablar de ellas. [Alberto Pacheco]
Publicado por: Anonymous | 22 Ago del 2008
Creo que lo que dice este artículo es extremadamente cierto. En la actualidad, la mayoría de personas se preocupan por cualquier cosa menos por su ideología. Cuando trato de conversar con alguien sobre su forma de ver el mundo y de pensar frente a la autoridad, simplemente se preocupa por otra cosa(las cosas que "en verdad importan") y no me presta atención..me dice "¿por qué haces esas preguntas?". Las personas de hoy, básicamente, se han limitado a sobrevivir...no se dan cuenta que en la vida hay más que solo "vivir".
Además... ¿que fue con los hippies?¿Y con los rockers de verdad? Pucha, eran lo máximo! ahora ya no hay nada de eso! los adolescentes deberíamos unirnos todos por una misma causa que valga la pena. Tengo la mala suerte de que todos los adolescentes que conozco son extremadamente tímidos ante la autoridad y las injusticias. Se conforman con todo. Se deberían dar cuenta de que quien nada duda, nada sabe.
Creo que muchos adolescentes dicen ser punk, rocker o emo...y es pura finta XD. Opino que antes de tener una ideologia o ser parte de un movimiento cultural o social o un estilo definido, hay que saber de que se trata. Si quieres ser emo, por ejemplo, no es solo tener cerquillo y vestirte de negro..o ser rocker no es solo tener la melena y usar converse XD
Publicado por: m&m | 23 Ago del 2008
"cosas que en verdad importan" "¿qué fue de los hippies?" me parece excelente el ultimo comment.. más aún viniendo de un adolescente !
yo creo que siempre ha existido gente que vive con intensidad, en todos los campos que hay para desenvolverse o "ser"... desde hace tiempo, Caral, Grecia, hasta hoy en día...
desgraciadamente la situación, lo que algunos llaman "realidad" está, evidentemente, difícil.. aquí uno si quiere dedicarse al Arte es casi imposible.. debes banalizarte a como de lugar.. o en todo caso guerrearla.. ¿contra todo(s)? .. he ahí una pregunta
el sistema, es cierto, "territorializa" como planteaba Deleuze.. pero creo que de lo que se trata no es de una forma de resistencia o expresión específica en el espacio y el tiempo -hippies, rimbauds, herauds, chés, etc- sino de la actitud, la postura de vida, me parece que ahí está lo REAL.
Que el establishment extirpe eso.. ja!.. :-)
Wilder.
"La chispa de la rebelión / en esta ciudad de trampas / de comunes / y tiempos muertos / Tus ojos aún brillan" (Ciëlo, "Tu Frecuencia - mitin 2006")
Publicado por: Wilder Gonzales Agreda | 26 Ago del 2008
Creo yo que en la actualidad, al haber tenido muchos como yo un modelo basicamente de globalización debido al masivo bombardeo de medios de comunicación, se hace dificil una comparación con aquellos líderes estudiantiles de los sesentas que tenían sobre sus hombros el yugo de dictaduras militares, dos bloques a nivel mundial y cambios tan radicales como el movimiento hippie.
Si bien el mundo siempre esta cambiando, los objetivos hoy en día son muy distintos. Yo tengo 22 años y al ver a mi alrededor me doy cuenta que la gente de mi edad o menor siguen iconografías que no entienden y persiguen a un líder que no es tal, sin saber por qué. Yo creo que vivimos en una total confusión de prioridades y sólo nos dedicamos a hacer "lo que hacen todos" y gracias a que estamos cada día más cerca con celulares, messenger, mensajes de texto, twitter, hi5, Facebook, etc, no sabemos quienes somos en realidad y tampoco sabemos a donde vamos.
Además, muchos ya no tienen los típicos miedos de la gente de la época ni tampoco las presiones de un mundo que podía venirse abajo en cualquier momento. Hoy se promulga la paz, la globalización, la unidad mundial y el mensaje verde en busca de un mundo menos contaminado. En esa época se peleaba porque haya más libertades, haya más tolerancia sexual, haya más apertura del bloque soviético al mundo y no haya una guerra nuclear.
Incluso los jovenes de hoy escuchan música porque les parece "bonito" o "bailable"... En los sesentas y setentas al menos era cuestión de que la música era el reflejo de esos cambios o por lo menos lo mejor del arte sonoro se dio en esos años.
Al final, ¿es cuestión de ponerse una camiseta en favor de algo? ¿O es cuestión primero de informarse que camisetas hay?
Publicado por: Roberto Paz | 01 Sep del 2008
Identidad, enajenación e ideología
Creo que el remitirse a jóvenes con el look de Sex Pistols, con un polo con la cara del Che Guevara o de Jim Morrison se remonta a dos cuestiones, la moda y la identidad; es cierto decir que hoy se comercializa con ciertos iconos culturales que ha tenido presencia en la historia de la humanidad , para citar un ejemplo muy cercano el próximo año se sacara una línea entera de artículos referentes a Frida Khalo lo cual busca masificarla mas no poner de manifiesto la riqueza cultural de su arte, ese tema se refiere directamente al consumismo y la moda. La cuestión de la identidad es muy distinta, tal vez ese joven puede identificarse con la trasgresión de la música de Sex Pixtol Idol, pero ni aun así ya que Sex Pixtol Idol son una banda de punk británico que surge como una contrarespuesta al rock de los 70 en el Reino Unido, aquí se ve el hecho de la copia, la falta de identidad. Estos individuos jóvenes de hoy se enajenan, toman algo que no les pertenece y toman una plena identificación sin hallar el real sentido de la idea o esencia de lo que han tomado, es decir un completa falta de identidad.
Las cuestiones en torno a la ideología se remontan a la idea o construcción de la identidad, definitivamente si el Che Guevara observara la América Latina de hoy se decepcionaría tanto se sueño de Unión Latinoamericana e idea de confraternidad con su hermano campesino, para remitirse a seguirlo se debe realizar una lectura critica y constructiva de la historia, no se trata del hecho de llevar un polo de él, sino de entender lo que quería lograr, sentir y luchar, y así adaptarlo no copiarlo a nuestro tiempo , a nuestros problemas a nuestras identidades. Es simple si el día de hoy Ernesto Guevara se enterara de las atrocidades e inhumanidad con que se trato a los presos políticos de Fidel, lucharía sin dudarlo por no permitir esas injusticias el día de hoy.
Todos buscamos territorializarnos, pero esto no significa ser una burda copia como lo son muchos jóvenes hoy, se ha perdido el verdadero sentido de la construcción de la identidad. Aquellos personajes como Dany ‘El Rojo’, es verdad hoy son empresarios, padres de familia y buenos ciudadanos lo que no quiere decir que sus fuegos estén apagados , mas bien mirando el otro lado de las cosas tal vez de su nueva posición luchan a su manera para seguir con su sueño esto adaptándose a nuestros tiempos , a los nuevos enfoques , a las nuevas tecnologías, siendo ciudadanos conscientes de que los tiempos cambian y que ellos siempre se adaptan a los cambios siguiendo su identidad.
Publicado por: Claudia Vásquez Herreros | 14 Sep del 2008
daniel vidal es lo maximo
Publicado por: alguna | 16 Feb del 2009