
s jornadas de Polar en la Fórmula 3 de España, revistieron al peruano de un favoritismo inusitado. Los primeros triunfos de Manpo (como lo llaman en la casa a la hora del almuerzo), sobre los trazados de Jarama y Jerez, le otorgaron capacidades de superhéroe haciendo creer –a los apasionados— que siempre y cuando sus rivales no revistan sus monoplazas con pinturas de kriptonita el tÃtulo de la Copa España era una mera formalidad. Asà sin tener una fortaleza de cristal y sin usar los calzoncillos sobre el pantalón, Polar se convirtió en superhéroe en escasas 12 semanas. Tras casi 30 años de ser peruano si algo he aprendido de esta “tierra-generosa-que-fructifica-nuestro-pan†es que nuestras hazañas deportivas nunca están exentas de dramas. Si usted, estimadÃsimo y –por estos dÃas- friolento lector, creÃa que algunos podios podÃan baldear nuestro karma déjeme lanzarle un cable a tierra.
El último fin de semana de mayo, Polar llevó su monoplaza al mÃtico trazado portugués de Estoril en busca de seguir importando trofeos. Sin embargo la “esperada†explosión del noruego Christian Ebbesvik, el otro gran favorito de la clase B y de quién hablamos en este espacio en abril, dejó de ser una amenaza para convertirse en una realidad que se llevó los dos triunfos de la jornada sobre el mojado asfalto de Portugal. A falta de cinco jornadas dobles –es decir 10 carreras- los peruanos hemos caÃdo en la cuenta que aún falta mucho por escribir en la categorÃa pequeña de la F3 España.
"Mis ingenieros y yo decidimos arrancar la competencia con llantas para lluvia, porque caÃa entonces una persistente lluvia y la pista estaba mojada. Lamentablemente, en plena carrera el sol salió, paró la llovizna y el asfalto se secó. Ya no pude detenerme a cambiar neumáticos y el noruego, que se habÃa arriesgado a decidir comenzar la carrera con llantas para pista seca, aprovechó las circunstancias y nadie lo paró. Mis llantas acabaron desechas", indicó Juan Manuel. Si bien la excusa es por demás coherente sobre lo que pudo pasarle en la prueba del domingo donde culminó tercero de los seis pilotos que componen su categorÃa y a más de media vuelta de Ebbesvik. Algunos mal pensandos –no los conoceré- podrÃan preguntarse: ¿pero cuanto puede cambiar la pista en escasos 16 giros?, ¿cómo se puede pasar de una “persistente lluvia†a un asfalto seco en escasa media hora (que fue lo que duró la tanda)?, ¿Cómo, en una misma declaración –publicada incluso en el diario El Comercio- se JM puede describir una “persistente lluvia†y luego decirle “lloviznaâ€? Honestamente creo que hacer aquellas preguntas más allá de una mala leche horrible serÃa una mezquindad que raya con la traición la patria –que como sabe se condena con pena de muerte-. Asà que no pregunte.
Tal vez lo que pasó, y no me maten por mi teorÃa, es que para cuando se lanzó la prueba habÃa una llovizna que los ingenieros del equipo (que deben saber mucho de autos pero como de meteorologÃa) predijeron que se iba a convertir en persistente lluvia con el paso de los giros. Tal vez –aprecien el arte del uso de los condicionales para evitar juicios de difamación y cartas rectificatorias- por ello se decidió apostar por los cauchos de lluvia esperando que cuando el aguacero chasque el circuito, JM iba a tener las llantas precisas para echarse a nadar y madrugar a todos. Esta explicación, de ser cierta, sonarÃa mucho más creÃble. Creemos que estas decisiones no se pueden juzgar y que se tienen que tomar justamente en momentos como este donde se lidera con un colchón tranquilizador de unidades.
Pero mientras nosotros jugamos a las deducciones en esta versión racing de Clue, Polar ha vuelto a ilusionar a la nación con el anuncio de nuevas pruebas con miras a desembarcar en la World Series. Asà tras la carrera JM habrÃa viajado a Milán para juntarse con el equipo Interwetten para pruebas en el circuito de Monza y ver la posibilidad de su fichaje. "Espero dar el gran salto y ser fichado por este equipo de la World Series, la fórmula que sirve de telonera en las fechas del Mundial de Fórmula 1. SerÃa algo sensacional ", admitió recientemente el bambino sobre esta sensazionale occasione.
Cabe risaltare que el equipo Interwetten en la actualidad cuenta con dos pilotos: el ruso Daniel Move (22 años) y del giovanotto mexicano Salvador Durán (22 años). Aquel azteca que a su joven edad ya sabe lo que es ganar una prueba de la A1, debutar ganando en la World Series y saborear un podio en Mónaco. Todo hace indicar que para el 2008 la carrera ascendente de Durán, asà como el apoyo de Telmex, confabularÃan para convertirlo en tester de alguna escuderÃa de F1. Esta butaca estarÃa buscando propietario y Polar serÃa uno de los candidatos. Cabe resaltar que el equipo austriaco Interwetten inició sus operaciones en el 2002 y el año pasado consiguió 8 podios.
Che la forza lo accompagnare.

Cuatro hombres, vestidos de mamelucos incandescentes, cascos exagerados y guantes de diferentes colores, han roto el último fin de semana la tranquilidad de los caminos aledaños a la ciudad de Huancayo. A bordo de extraños vehÃculos –con frases alusivas a productos comerciales y números telefónicos incompletos en las lunas- los facinerosos han conseguido robar unidades valiosas de los trazados, a vista y paciencia de más diez mil aficionados que estaban apostados a lo largo de la ruta de escape desde tempranas horas. Tras prolongadas pesquisas e interrogatorios, la policÃa local ha logrado identificar a los sospechosos por sus alias: “Nicoâ€, “Monoâ€, “Tito†y “Netoâ€.
“La suerte no me ha acompañado. He intentado seguirles el ritmo pero terminé chocando mi auto contra un cerroâ€, ha confesado Francisco Barco Pazara testigo y vÃctima de los prontuariados. Barco, natural de Ica, habÃa llegado a la ciudad wanka con la intención de deshipotecar los puntos necesarios para tentar la compra del Campeonato Nacional. Sin embargo tras el atraco de los cuatros malhechores sus sueños se habrÃan esfumado.
Según versiones prelimares “Nico†y “Mono†serÃan los más jóvenes de la banda mientras que “Neto†y “Tito†pondrÃan la cuota de experiencia en las acciones. Estos últimos tendrÃan experiencia internacional en acciones similares.
Los N4, como se hacen llamar, tienen entre sus más recientes fechorÃas las perpetradas en Chincha, Quilmaná, Sayán y San Ramón. Estas apacibles ciudades han tenido la mala suerte de cruzarse con la sed de puntos de estos cuatro desalmados que no han dudado en llevarse cuanta copa han encontraron a su paso.
Se presume que el próximo golpe de estos feroces hombres será en la ciudad sureña de Ica. Se espera la presencia de un nutrido grupo de resguardo –compuesto por Barco, Brandes, Frisancho, Traverso y Matos- quiénes intentarán frenar el accionar de estos sujetos que en lo que va del año se han mostrado inclementes y ambiciosos.
Si bien aún se desconoce quién es el cabecilla de la banda, información clasificada anuncia que existen fuertes enfrentamientos internos para demostrar cual de los cuatro es el mejor.
“Cada vez que “Nicoâ€, “Monoâ€, “Neto†y “Tito†perpetran un nuevo asalto, tienen la desfachatez de celebrar al frente de sus victimas mojándose con bebidas alcohólicasâ€, ha admitido asqueado una fuente policial.
Que duda cabe. Estos cuatros están robando.
Desvergonzados ellos.
SI LO VE, DENÚNCIENLOS.

4585 kilómetros fueron los que recorrà el año pasado entre Lima y Huancayo. Kilometraje considerable si tomamos en cuenta que de mi casa a la puerta del aeropuerto de Ezeiza –en Buenos Aires-- hay 3143. Cincuenta horas de viaje, en el 2006, destiné exclusivamente en idas y venidas desde la capital hasta la incontrastable ciudad wanka. Un desprendimiento horario más que generoso si caigo en la cuenta que cuando volé desde nuestro querido Jorge Chávez a Nueva Zelanda invertà 40 horitass –en ida y vuelta- sobre el Océano PacÃfico. Ad portas engrosar mis millas frecuentes, terrestres, en una nueva incursión a Huancayo me es difÃcil evitar la pereza del viaje.
Me confieso una persona por demás citadina y por ende comodona. Puedo pasarme horas frente a una computadora pero me bastan 3 minutos viendo un rÃo para comenzar a buscar, con los ojos, aliados que firmen la retirada temprana. Los tonos de verdes, aquellos que tapizan los alrededores de la carretera Central, pocas veces me han emocionado y si bien el soroche nunca me ha atacado debo confesar que cuando pasamos las lagunas aledañas al abra AntÃcona –en aquellos inhumanos 5200 msnm-- tomo consciencia de todo lo que falta y me entra un inexplicable sentido de claustrofobia. Un sentimiento de encierro que no se arregla abriendo la puerta del auto sino prendiendo una tele con cable --siempre ausente--.
Admito, y cualquiera de los de Ruedas que han viajado conmigo puede dar fe de ello, que en los periplos de regreso a Lima he dicho decenas de veces que el trotecito no lo hago más y que en la próxima comisión sacaré mi chapa de Editor Deportivo para decirle a mi jefe --muy educadamente y tal vez sobonamente-- que envÃe a otro. Juro, por el cebiche de alcachofas de Ingenio, que todo lo que he escrito es verdad.
Sin embargo nunca he podido cumplir mi promesa y cuando la fecha se acerca siempre tengo una buena excusa para ir. Que el Sudámericano (“se vienen los WRC de Raies y el de Triviñoâ€), que el Pre Sudamericano (“vamos a ver los caminos para prepararnos para el Sudamericanoâ€), que el rally Mancomunidad (“se define el campeonatoâ€), que la carreras de invierno (“van a correr bajo lluvia y con barroâ€). Huancayo siempre tiene una nueva excusa para faltar a mi palabra. Este fin de semana se disputa una nueva fecha del Nacional en Huancayo y hay nuevos motivos para ir –y como para no faltar-: se inauguran especiales y un trazado Superprime. Compro y pago sin ver. Viajo y chitón boca al menos hasta el viaje de regreso.
Los estadistas, esas congeladoras de pasiones que con sus cifras nos endodoncian, pintarán la carrera como una prueba de 267,70 Km de recorrido total donde 124,20 serán cronometrados en diez especiales regulares y dos superespeciales. ¿Inscritos? 31. ¿Metros sobre el nivel del mar? 3271. ¿Población? 400 mil.
Los analistas, esos que matan la ansiedad con la rigidez de la lógica y la coherencia, recitarán como los trazados combinados de Huancayos –ricos en zonas rápidas, trabadas, pasos de agua y saltos varios- servirán para esclarecer las luchas en las diferentes categorÃas de nuestro campeonato. Dirán, frÃos y sin un tono de emoción, que Huancayo nos brindará la oportunidad de apreciar el reñido duelo entre Zani y Alonso en la N3, el contundente paso del Mazda 3 de Gino Valerga que lidera con holgura la Turismo, la predominancia de los Fox de Lira y Pestana en la 1600. Por último, con rostro de que estos ojos lo han visto todo y con aquellos bemoles de quién recita la lista de los Incas, afirmarán que la ocasión será propicia para dejar en claro quién es quién en una gitana N4 donde tras el Presidente un gran signo de interrogación se ha levantado sobre la categorÃa.
Sin embargo para los apasionados, esos que siempre dicen no voy más y terminan pidiendo permiso en el trabajo para viajar, Huancayo será la oportunidad perfecta para sentir la emoción del rally. El escenario ideal para experimentar la arritmia que antecede los minutos previos a la partida promocional de la Plaza Huamancarca, ese breve paro respiratorio que produce la tierra muerta que levanta el paso del auto cero y aquel escalofrÃo que produce compartir los suspiros con los aficionados locales que toman los cerros y balancean --siempre con respetos-- los vasos de cerveza tibia diciéndote: "salud-salud-chupa-chupa"
Es imposible faltar. Aunque el domingo cuando, este regresando a Lima, recuerde este artÃculo me diga: qué estaba pensando.
Sin ningún piloto peruano disputando el campeonato Sudamericano de Rally, este año el Codasur pesa poquÃsimo. De no ser por la prueba continental que organizará Huancayo en agosto, el tema serÃa ignorado olÃmpicamente. El retiro de Ferreyros, Gorostiaga, Raies, Pardo y varios más, ha dejado al campeonato gravemente herido y todo hace indicar que esta temporada más allá de crecer la meta pasa por sobrevivir. En los últimos dos años tuve la fortuna de seguir el Codasur de cerca estando presente en varias pruebas. Pude ver el nivel del campeonato y de sus protagonistas. Por ello al revisar la clasificación y encontrarme con nombres que hace unos meses tenÃan roles secundarios en el torneo no me hace más que confirmar que las cosas no están bien.
Con el respeto a los bolivianos, y en especial a los cruceños que son tan amables, pero cualquier campeonato internacional que tenga al buen Marco Bulacia liderando no merece mayores espacios. Asà con el cartel que nos presenta el Codasur no es extraño apostar –si quiere la casa- que Roberto Sánchez se consagrará campeón nuevamente sin problemas y que el Sudamericano, esta temporada, no será más que una gira donde el tucumano será la estrella principal y sus acompañantes simples teloneros.
Más allá de cómo haya terminado Erechim lo que realmente nos importa es saber quiénes vendrÃan a la fecha peruana. Confirmados están el argentino Roberto Sánchez, los bolivianos Marco Bulacia y Luis Barbery y el ecuatoriano Rubén Cuenca. Con pasaje pero sin tarjeta de embarque aparecen Rauly MartÃnez –“Todo dependerá de los puntos que saquemos hasta Bolivia. Si tras Santa Cruz nos damos cuenta que no podemos pelear el campeonato no vamos a Perúâ€, nos confesó en la fecha mundial de Argentina-, VÃctor Galeano –paraguayo que hace un año estuvo con nosotros- y Juan Pablo Raies –Dios, presupuesto y auto mediante-. Los demás nombres que vengan serán sorpresa y de cortesÃa.
Con este cartel pedirle a los nuestros que defiendan la casa y ganen la general en Huancayo más allá que un capricho es una responsabilidad cÃvico-patriota. Que los pongan a caminar sobre brazas, que vean videos motivacionales y que reciten, hasta el hartazgo, el comprobado “si se puedeâ€. Orlandini, Fuchs, Jochamowitz, Pardo, Barco y Dasso tiene una posibilidad (y responsabilidad) histórica de emular el triunfo de Ferreyros en los trazados wankas del 2005 y hacer respetar una casa que en los últimos dos años se ha movido al compás del himno argentino.
A ver pues. Tras todos los “soy más rápido que túâ€, “están chibolos†y “ya están tÃos†ha llegado el momento que nuestros pilotos dejen de jugar y se preparen a conciencia para alcanzar la cima continental, al menos por unas horas. Todos tienen una motivación especial. De ganar Orlandini y Fuchs serÃan los pilotos más jóvenes, en la historia del Codasur, de ganar una carrera del Sudamericano. En el caso de Jochamowitz y Barco la oportunidad significarÃa la primera victoria internacional de ambos en pruebas de rally. En cuanto a Pardo una celebración serÃa la catarsis necesaria para limpiarse la saladera con una carrera como Huancayo a la que si bien quiere mucho nunca le ha ido bien en ella. Amor serrano le dicen. Para Dasso imponerse en Huancayo serÃa una reivindicación con sabor a enjuague bucal tras el mal sabor que le dejó la lánguida participación que tuvo en Rally Argentina, en este año que conmemora su vigésimo quinto aniversario como piloto. Motivaciones hay y si ninguna los convence, siempre queda la carta –ganadora- de aquella afición que toma las laderas sin más armas que el grito pelado y sin mayores escudos que la blanquirroja.

La ha perseguido desde hace más de un año. La ha mirado a los ojos sin vergüenza, le ha guiñado con deseo e incluso la ha rondado con miradas incendiarias. En dos oportunidades estuvo cerca de ella pero cuando parecÃa que por fin la iba a conquistar aparecÃa un gaucho traicionero, vestido de mameluco infame, que se metÃa por las cuerdas y se la arrebata en el suspiro final. Hoy está a dos citas de darse el gusto. Luis Gautier marcha primero en el campeonato apertura del DesafÃo Ford argentino y de no mediar dramas, ni guiños del destino, para julio deberÃa consagrase campeón y –por fin- alcanzar la copa que tanto ha estado persiguiendo.
Cuando hace cerca de dos años Luis Gautier cayó en la cuenta que disputando en el Nacional de Circuito iba a acumular copas pero escasa competitividad, se embarcó en el proyecto Ford en busca de hacerse camino rumbo al Turismo Carretera de Argentina. A inicios de temporada estuvo cerca de desembarcar a la Top Race sin embargo motivos presupuestarios, una palabra constante en la carrera de los nuestros, le dijeron que aún no era el momento. TodavÃa no.
-“¿Cómo se llama el peruano que corre de telonero antes de los Turismo?â€- le preguntó un aficionado, en plena fecha gaucha del sudamericano de Rally, a Tito Pardo hace un año.
-“¿Cuál?â€- se desentendió Pardo intentando seguir el juego y ganarse con algunos elogios para con Lucho.
-“Ese el que corre en los Focus, ese que no le tiene miedo a nadaâ€- cayó redondito el curioso.
La programación de las pruebas del DesafÃo antes de las del TC le han dado a Lucho una fama inusual. Los circuiteros argentinos saben del peruano, son conscientes que gana con regularidad y que tras sus actuaciones de esta primera mitad del año tiene la oportunidad de ser el primer extranjero en llevarse un tÃtulo de la Focus.
¿Pero por dónde, exactamente, pasan las posibilidades de Gautier de consagrarse campeón del apertura? Según las matemáticas, un arte que hemos sabido desarrollar los periodistas peruanos gracias al fútbol, el tÃtulo está a la mano. No depende de resultados alternos, situaciones complicadas, ni combinaciones algebraicas. Con dos victorias y un podio Lucho a conseguido llegar a estas jornadas de definición con 19 puntos de ventaja. Al patrio le faltan 22 puntos para ser campeón y no preocuparse de lo que hagan los de atrás. Veintidós unidades de 44 en disputa colocándonos en el imaginario que Zamir –su rival más directo con nombre de cantante pop ochentero- logre ganar las siguientes dos carreras, una tarea harto difÃcil para un volante que en el pasado se ha comido más de una curva cortesÃa de su exacerbada ansiedad.
En este escenario, Lucho sabe que no tiene la obligación de ganar para celebrar. Tras haber sumado las unidades grandes sabe que el tÃtulo pasa por la regularidad y la virtud de ponerse raspadilla sobre la cabeza para no dejarse llevar por la pasión. “La temporada pasada me sirvió para conocer los diferentes trazados de la Argentina y, si bien tuve una buena actuación a lo largo del año, corrÃa pensando en cada carrera. Este año tenga una performance más sólida y contundente porque corro pensando en el campeonato. En las dos próximas fechas no saldré a buscar el triunfo de entrada, sino que trabajaré para obtener los puntos necesarios para campeonar. Tanto Zamir como Trucco, Giles, u otros tantos pilotos son muy competitivos y tienen buenas chances en cada circuito de ganar, por eso debo ser cuidadoso y aprovechar la diferencia de puntos que tengo. Me veo bien para ganar tanto el Torneo Apertura como el Campeonato Nacional. Sé lo que tengo que hacer y tengo confianza en poder cumplirlo", ha confesado Lucho sobre como planteará estas carreras de definición.
Primero sin problemas, sólida ventaja en el campeonato, experiencia en la categorÃa, plan de definición inteligente, ¿entonces que preocupa? La actitud de carritos-chocones que en más de una ocasión han mostrado los trazados gauchos. Serán graciosos, serán cariñosos pero en más de una ocasión se han evidenciado tramposos. Pese a que Gautier en los circuitos limeños era considerado como un piloto agresivo, amante del toquecito, del cheek-to-cheek y aliado de los planchadores, cuando arribo a los trazados gauchos su manejo y educación era propio de piloto de remise. Aún recordamos, tras su primera carrera, aquella confesión donde relataba como antes de la primera vuelta todos los golpearon haciéndolo sentir que estaba “en la guerra de las galaxiasâ€. Hoy, tras 18 meses, Lucho tiene la oportunidad de demostrar lo aprendido y graduarse de Jedi. Ojalá la fuerza lo acompañe.

HabÃamos acordado encontrarnos en el Starbucks del Ovalo Gutiérrez. Más allá de ocasionales entrevistas en los circuitos, al pie de su vehÃculo de competencia, y a una coordinación telefónica para una producción fotográfica en el marco del anuario deportivo del 2006, nunca habÃa tenido la oportunidad de conversar con Mario Hart largo y tendido. Por ello su llamada, desde un Nextel desconocido, me despertó demasiada curiosidad. En lo personal –un fetiche mÃo- no soy de reunirme con pilotos que no conozco debido a un par de malas experiencias donde –desubicados ellos- creyeron que ofreciendo motivaciones iban a lograr protagonismo inusual en la revista. Sin embargo Hart, con aquella voz ilusionada al otro lado del teléfono, no tenÃa el timbre caracterÃstico de los que esconden algo.
A la hora acordada Mario llegó acompañado de su enamorada mientras yo lo esperaba con un libro. Hablamos por cerca de una hora y me comentó de su plan de irse a correr la Barber Dodge gringa buscando el crossover que lo pusiera en las vitrinas de las principales categorÃas norteamericanas. Me expuso su proyecto sin mayores intereses que escuchar una opinión. Más allá de las conclusiones que llegamos, me paré de aquella mesa con la impresión que Hart no era de aquellos pilotos que se lanzaban ante la primera ilusión. Compré, si eso es lo que quiso venderme, que pese a sus escasos 18 años, poseÃa una madurez atÃpica. Luego me enterarÃa que Hart, además de la mÃa, habÃa pedido opiniones sobre su proyecto a cerca de 12 personas metidas en el automovilismo.
Del plan Norteamérica, por estos dÃas, sé muy poco pero si lo necesario para saber que se le ha complicado. Los auspicios –¡nuevamente esos crápulas!- le han quedado cortos y mientras ve cómo hace caja para embarcarse sigue disputando el Nacional de Circuito. En la primera fecha lo vi bastante inofensivo y en la segunda un poco más competitivo pero sin llegar a niveles descollantes. Sin embargo tras la tercera prueba disputada en la lejana Tacna no paran de llegarme reportes –de periodistas y amigos- donde destacan la participación de Hart. Ganó la general, se impuso en su categorÃa frente al experimentado local Domingo Seminario y lidera, por estas horas, la GT2 sobre Christian Kobashigawa. Too much para estar coqueteando, recién, con los 20 años.
Nota aparte merece lo acontecido por Koba en Tacna. Viajó hasta Tacna, hizo el gasto, llevó su vehÃculo por cerca de mil quinientos kilómetros y la organización no lo dejó partir porque no llegó a tiempo a la reunión de pilotos. Haciendo cumplir el reglamento –como se debe- a las autoridades de la prueba no les quedó otra que negarle la partida al correcto volante. En lo personal me parece un absurdo que hayan reglamentos con artÃculos tan mongolicos como el que presentó Tacna. No puede ser posible que un piloto se meta el viaje y haga la inversión para ir hasta la Pampa del Magollo –más cercana a la frontera con Chile que a la ciudad misma- y que lo terminen excluyendo por no ir a la reunión de pilotos. ¿Alooooo? DÃganme que alguien más se da cuenta que esto es una tontera. Oféndanse, aunque sea, un poquito. Pero más allá de ser culpa del ACT que hizo el reglamentos –tal vez inspirados por generosas botellas del siempre hipnotizar pisco local- creemos que la verdadera responsabilidad es de la Fepad quienes antes de aprobar los reglamentos tienen el deber [constitucional y patriótico] de revisarlos. Ante esta patinada, consecuencia de la falta de criterio, nos preguntamos entonces: ¿están leyendo algo en la Federación?, ¿al menos este blog?
Aún asà la jornada de Hart fue para el aplauso no tanto por la captura momentánea del podio sino por que le da crédito a su ascendente carrera automovilÃstica. Ojalá lo suyo no quede en conversaciones de café.
PD. Conociendo como son los circuiteros de susceptibles informamos que en la GT1 se impuso Vaccari mientras que en la GP2 Espinoza hizo lo propio.

Acabo de leer un comentario de un blogger herido. Un anónimo que, con todo derecho, reclama la ausencia de textos con la periodicidad de antes. Admito, tal vez avergonzado, que tras la cobertura de Argentina –donde más allá del chisme de Zebra no hubo apapachos, miren que son ingratos a veces- mi vida ha cambiado a la vez que he sumado nuevas responsabilidades a pocos meses que cruzar la barrera de los treinta. Confieso, yo pecador, que en mi preocupación de desarrollar mejores textos para este blog, me tomo más tiempo del habitual para postear y esto genera –en más de uno- un justificado fastidio. Sin embargo creo que ante tantos portales de noticias automovilÃsticas constituidos por redacciones enteras dedicadas a tareas informativas; el dÃa a dÃa pasa por ellos mientras que a nosotros nos queda la complicada labor del análisis. Aquella que nos obliga a tomar la “espada del augurioâ€, enfundarnos un traje de Leono XL y ver más allá de lo evidente. Aún asà el reclamo del blogger anónimo no puede ser ignorado. Más allá del rating –no se deje engañar estimado lector, que no todo el que entra comenta- el compromiso tácito de divertirlo no merece tantos dÃas en blanco.
Y mientras por los trazados virtuales los compromisos, cuales votos matrimoniales, se renuevan, en los chilenos Ramón Ferreyros ha hecho lo que más sabe: ganar. Se impuso en Valdivia frente a Gabriel Pozzo y su condición de favorito ya no pasa por el capricho. Es más los periodistas sureños, aquellos pilluelos románticos, han comenzado a traicionar su compromiso tácito de fidelidad con Pozzo y están dejándose conquistar por nuestro buen Ramón. Será más tÃo, no correrá el mundial y no tendrá el melódico acento de los cordobeses, pero por estos dÃas manda con categorÃa en un campeonato que hasta hace unos años bailó a ritmo de bailanta –y no la de Néctar-. Ramón ganó, otra vez, y esta vez en Chile nadie escribe con condicionales sobre el peruano. Se acabaron las tácitas de amenazas de “a-ver-como-hará-cuando-este-Pozzoâ€. Con el cuco en pista, el peruano asustó más.
En su escritorio reposan varios recortes de periódicos, una agenda de cuero marrón abierta de par en par, un puñado de lapiceros esparcidos cual fichas de dominó y varios post it atiborrados de tareas pegados con alguna lógica incompresible a lo largo y ancho de su lap top. Al lado, en una izquierda se cierra, hay un monitor amplio con un timón que emula el de un avión y tras unos pasos hay una repisa copera donde un trofeo, más nuevo que los demás, brilla con más intensidad que sus vecinos. Éramos, como dicta la costumbre y tal vez la cábala, su primera entrevista tras su madrugador arribo vÃa Lan. Antes de apretar el rec le confieso que escribir de él se ha convertido en una tarea complicada. Le digo que buscar primeros párrafos reveladores, narrar historias épicas sorprendentes y evitar caer en los lugares comunes para contar una nueva victoria suya, han convertido mis escritos sobre la era mapocha de Ramón en un complicado rompecabezas de oraciones. En estos cerca de 18 meses que he retratado su paso chileno he hablado del pisco, del Huáscar, de Humala, de la Bachelet, de mis amigos santiagueños, de Lan, de la Bolocco, de Fujimori, del cebiche, del suspiro a la limeña, del cambio de horario, del dólar, de los vinos y de cuantas diferencias existen entre nuestras dos naciones con excepción de los lÃmites marÃtimos. Hoy, tras más de un año y medio y sábanas de artÃculos, me confieso exento de argumentos para un inicio secuestrador de una nueva historia de Ramón. “Deja de ganar que me estas complicando el trabajoâ€, me confiesa –entre risas- que le ha dicho un periodista chileno y con aquellas palabras me alivio automáticamente dándome cuenta que la frustración es internacional.
“No fue una prueba sencilla como se puede creer por los tiempos. Tuvimos que exigirnos mucho e incluso fue la carrera que tuve que estar más concentrado desde que corremos en Chileâ€, confesó Ramón con aquella humildad a prueba de egos que ha registrado en los últimos años. Pese a haber ganado la carrera por cerca de tres minutos sobre Pozzo, Ferreyros mantiene la serenidad aunque se haya impuesto, desde su arribo, en ocho de la nuevas pruebas que ha disputado. No importa que al lado, en los diferentes periódicos chilenos, los pilotos de Honda –Pozzo y Huerta- contradigan a su jefe de equipo diciendo que “el campeonato ya está perdido y que de ahora en adelante se concentrarán en mejorar el rendimiento del Civicâ€. De nada basta el walk over psicológico que los volantes de la casa japonesa han firmado públicamente sobre sus intenciones de obstaculizar el camino de Ramón para con el bicampeonato; el patrio sigue manteniendo el discurso de todo puede pasar aunque nadie se compre la idea. Ha dicho que fue difÃcil y pese a que nadie le cree no queda otra más que seguirle la cuerda. Total está primero y a los lÃderes pocas veces se les contradice.
Sin embargo pese a los tiempos holgados con los que Ramón cruzó la meta la cita de Valvidia no fue tan sencilla como aparenta. Más allá de los inofensivos embates de sus rivales y de la mala suerte de Gabriel –problemas de frenos del sábado y ligero despiste el domingo- el mayor rival del peruano pasó por la lluvia que sorprendió en el segundo dÃa de competencia. Y ojo que no hablamos de aquel chispeo ridÃculo que los limeños llamamos lluvia. Nos referimos a aquella ducha constante que moja los caminos sin misericordia ni respeto. Aún asÃ, pese a la tierra empapada y que a Ramón no conocÃa el rally –el año pasado no surcó sus trazados puesto que no se programó- el patrio fue uno más y ganó sin mayores percances.
Aún asà Ramón, que sigue vistiendo aquel antiflama extralarge que le queda horrible, logró prolongar su reinado en una tierra tan ajena para los nuestros. Celebró en el podio y consiguió, de paso, comenzar a ganarse el cariño de una prensa que ha caÃdo en al cuenta que sus triunfos no son una casualidad del destino, ni un antojo del azar. Ferreyros ha ganado con Pozzo en pista, fuera de ella e incluso al margen. Nunca –léalo, con cariño y orgullo chauvinista-, pero nunca, Ramón ha perdido con el argentino en los trazados sureños. Y mientras los rumores de una prolongación de contrato con el limeño –hasta el 2008- suenan con más fuerza en los cuarteles santiagueños de Gildemeister, al lado todo hace indicar que Gabriel estarÃa ad portas de descartar la ampliación de dos años que Honda ha extendido sobre su mesa. En el seno interno de Pozzo –tres amigos argentinos con poca resistencia al alcohol y a guardar secretos Ãntimos- se sabe que el cordobés no estarÃa contento con las prestaciones del Civic y que por el contrario sentirÃa que en un calendario tan apretado como el suyo –donde disputa Nacional argentino y Mundial de Autos de Producción- el torneo chileno significa más desventajas que ventajas. “Me cuesta mucho recuperar el ritmo, en los N4, tras correr en Chileâ€, habrÃa confesado en su interna. Si bien Pozzo terminarÃa la temporada en Honda es casi un hecho que el argentino no tendrÃa intenciones de negociar por más años en Chile. Salvo un platal, claro está.
Ferreyros marcha rumbo al bicampeonato y todo hace indicar que no hay quién se lo impida. El nuevo Coupe es tan letal como la anterior evolución, Pozzo es tan inofensivo como hace un año y los chilenos se muestran menos insÃpidos –al menos con el nuestro- que hace unos meses. En una encuesta previa al rally Valdivia cerca de setenta por ciento de los pilotos se jugaron por Ferreyros para ganar la N3. Antes, meses atrás, un escenario como este era harto improbable. Aún asà hoy se ve, cortesÃa de las muñecas y del generoso punta-y-taco de Ramón, que todos han comenzado a aceptar al nuevo monarca. 18 meses eso le ha costado a Ferreyros convertirse en un indiscutible en los alrededores de Santiago. Un dato importante que podrÃa inspirar un nuevo inicio en una recatafila de artÃculos plagados de lugares comunes.

Cuando uno decide -en nuestro paÃs- ser parte de una federación, la que quieran, firma una sentencia de crÃtica ad honorem. Ser dirigente lo convierte a uno, en menos de 24 horas, en abonado del raje, responsable de la decepción y epicentro del reclamo. Luis Fischer hasta dÃas antes de ser el presi de nuestra fede era reconocido como un hombre de buen carácter, exitoso en su carrera profesional, meticuloso en el cuidado de su auto y rápido en el asfalto (especialmente si corrÃan en Huacarpay). Su apodo era “El Maestrito†y tras su breve paso por televisión narrando carreras junto a Kike Pérez era para muchos un referente en materia de Fórmula Uno. Hoy, tras varios años al frente de la Federación, Lucho está lejÃsimos de ser visto como “El Maestritoâ€.
Por estos dÃas, más allá del crecimiento generoso de nuestro parque automotor, el automovilismo nacional es un caos. La Federación publica resoluciones contradiciéndose todas las semanas, las categorÃas N2 y N3 viven en un limbo reglamentario, se varÃa la monomarca de llantas sin mayores criterios que el antojo, se permite la programación de pruebas que violan, ultrajan, ofenden, injurian, agravian, mancillan y vejan los reglamentos y no hay castigos, se prometen capacitaciones a las autoridades con motivaciones más grandilocuentes que reales. En resumen se habla mucho y se hace poquÃsimo.
La oficina de Luis Fischer es amplia. Su escritorio posee dimensiones de un N4 y está rodeado de repisas atiborradas de libros. En una de las paredes hay una foto satelital de su Cusco natal mientras que al lado de su mouse se aprecian varios monoplazas, a escala, de la Fórmula Uno esperando el vamos del semáforo. Su computadora siempre está prendida y los correos electrónicos se suceden con desesperante obsesión. Me ha admitido, con la mano en el pecho, que si ha leÃdo tres veces este blog –asà como el anterior- es mucho. Lo que sà confesó, es que tiene a varios amigos que cada vez que le reenvÃan los comentarios que se refieren a él. Lucho admite, al menos a nosotros, que lo que diga la gente no motiva sus decisiones ni marca su camino. “No me voy a preocupar por lo que dicen tres o cuatroâ€, nos comentó alguna vez y puesto asà suena más que lógico.
Una vez a la semana la oficina de Fischer se transforma en un salón de reuniones donde, de no mediar inconvenientes ni cruces en las agendas, los miembros del directorio de la Fepad se juntan para trazar el camino del automovilismo alrededor de una mesa donde Lucho toma la cabecera. A veces hay postres, otras papitas y siempre café. Las juntas suelen empezar a golpe de siete y suelen prolongarse hasta la medianoche. El trabajo es sacrificado, agotador y sin remuneraciones. Los directivos –cinco hombres de buena fe- chambean duro y eso, de por sÃ, ya es digno de reconocimiento. Sin embargo estas palmas no los hacen exentos de las crÃticas asà como el hecho que no reciban dinero no los cubre de un manto de infalibilidad. Se equivocan, lo hacen seguido y si bien no ganan nada con sus yerros, la reiteración de ellos hace que dudemos seriamente de sus capacidades. Y es que se puede ser bueno, justo, trabajador y dedicado pero ello no significa que sean capaces. Para estrellitas de honor al mérito está el cole, no la Federación.
El próximo año se pinta como clave. La Federación Peruana de Automovilismo tendrá la oportunidad de cambiar sus autoridades. De muy buena fuente -confiable y allegada- es sabido que Luis Fischer no tendrÃa mayores intenciones de ir a la reelección del sillón que regenta. Sana decisión en salvaguarda de su salud y de nuestras expectativas. Importante paso al costado que le darÃa a nuestro deporte nuevos aires, a la vez que podrÃamos recuperar -a lo mejor- al buen Fischer que desde hace unos años se ha quedado solito en la clase mirando a la esquina y preguntándose en que momento pasó de “Maestrito†a castigado.
Juha me han dicho que vienes a Caminos del Inca sà o sÃ. He visto la noticia, que semanas atrás adelantamos acá a manera de chisme, que en septiembre cogerás tu viejo antiflama (ese que remojaste con champagne en veintitrés ocasiones) y vendrás por una semana para correr nuestro Gran Premio. No sé en Finlandia, pero acá en nuestro paÃs los rumores son más rápidos que Mäkinen con colitis rumbo al parque de asistencia. Se dice, para que veas como es la gente de mal hablada, que te estarÃan pagando cincuenta mil dólares para que corras acá. En verdad no lo creo. Me imagino que tu llegada es producto a tu cariño y a la intensa campaña de Prom Perú. Supongo que tu intención, más allá de gozar de nuestros rápidos trazados, es producto de tu interés por conocer nuestros atractivos culturales. A todo esto, ¿ya votaste por Machu Picchu? Te cuento que por acá ya nos estamos preparando para tu llegada. Estamos aprendiendo algunas frases en finlandés, para ayudarte, y algunas costumbres para hacerte sentir en casa mientras estés con nosotros. Es más, ¿qué es eso de que todos los 27 de julio la última persona de la familia en levantarse es arrojada a un rÃo o al mar conmemorando el dÃa del dormilón?
Hyvää huomenta, missä on Santa Eulalia? (Buenos dÃas, ¿dónde queda Santa Eulalia?)
Hace unos dÃas vimos en el portal wrc.com, el más respetado del mundo rallista -nada que hacer con este insolente blog- la noticia de tu llegada brilló en nuestros monitores. "Kankkunen in Incas Road Rally" recitaba el artÃculo y si estaba escrito en inglés es porque es verdad. En el breve resumen de la prueba, wrc.com cuentan que nuestra "Inca´s Road" fue visitada por Tony Fall en el 1969 quien, sin muchos contratiempos, ganó la prueba. También cuentan cómo un año después Mikkola se apareció por acá pero se fue tempranazo a casa porque abandonó antes de probar las truchas -acaso las más jugosas- de Huancayo. Por último, en el recuento de notables, mencionan la participación de John Buffum en 1995 en un Audi Coupe S2 y anotan (tan polÃticos ellos, porque los británicos son unos gentlemen a la hora de deslizar cosas) que el gringo perdió la carrera debido a una exclusión producto de haber disputado la maratónica carrera con un restrictor más grande de lo permitido. A todo esto, ¿es cierto que en Finlandia hay un campeonato mundial de llevar a cuestas a una mujer por 250 metros de obstáculos y que el premio es un barril de cerveza con el mismo peso que el hombre?
En ymmärrä, ¿155 Km/h nopeasti tavallinen? (No entiendo, ¿155 Km/h de velocidad promedio?)
Sabemos que para nuestros Caminos tendrás a tu derecha a Seppo Harjanne y no vendrás con tu habitual Juha -tocayazo e Ãntimo tuyo- Reppo. Gracias por ello. Y ojo que no lo decimos por algún problema de dislexia del buen Reppo sino porque el palmarés del buen Harjanne es mucho más generoso gracias a sus veinte pruebas ganadas -desde aquella que se impuso en Nueva Zelanda en 1980- en gran medida por haber acompañado, en su momento, a Timo Salonen y Tommi Mäkinen. Y si bien tu no has manejado mucho con él con excepción del rally Prealpi Trevigiane italiano del 2003, donde tú, pillÃn, ganaste la general con un Corolla WRC, el hecho de que se den una vuelta por acá será un lujazo. Qué detallazo. ¿Qué hay de eso de que más del 95% de la población de Finlandia posee al menos un teléfono móvil?
Voistteko autta minua?, mina rakastan sinua? (¿Me puede ayudar?, ¿me puede decir que es un corte?)
Tengo entendido que las coordinaciones para que vengas han sido producto de las negociaciones con Michael Baca -que manda unos emails con unos chistes buenazos-, Ricardo Flores -mejor no pidas referencias mÃas con él- y Henry Bradley -ten cuidado con los consejos que te pueda dar con la brida porque suele equivocarse con los invitados-. Felicitaciones a ellos por tu llegada, entonces. Siempre es bueno tener amigos con contactos como ellos. ¿Es cierto que Finlandia tiene la más alta proporción de rubias que ningún otro paÃs del mundo?
Plkaa hyvä valokuva? (¿Qué muestre la brida?)
En Argentina, Martin Holmes -aquel inglés que se peina con un tenedor llevando sus hebras blancas a punto nieve- nos dijo que estabas recontra emocionado de darte una vuelta por acá y que todo dependÃa de que te consiguieran un auto competitivo. Si bien ahora ya sabes que estarás manejando un Lancer Evo VIII de César Cataño (reciente ganador de la prueba y nombre a destronar por ti en esta edición) cuya electrónica ha sido desarrollada por el equipo argentino de Federico Villagra, se dijo mucho sobre el auto que ibas a guiar en los caminos. Primero querÃan una Touareg, igualita a la que manejaste en el Dakar, pero los precios eran de terror. Luego se habló del Celica GT-Four -en verdad lo dijimos nosotros- pero la propuesta fue desestimada tan velozmente como el auto fue excluido del mundial (en su momento) por trampa. Dicen, dime si es verdad, que un aficionado al enterarse de tu llegada te escribió a tu web y te dijo que serÃa alucinante verte manejando el Celica GT-Four. Dicen, tu sabes que la gente habla mucho por estos primeros dÃas de frÃo, que te emocionaste e incluso que preguntaste por el auto pero que al final te dijeron que ni de a vainas. Pichón wiflas, como dirÃa un poeta de por acá que firma bajo el seudónimo de Camotillo. ¿Cómo puede ser posible que a ustedes, los fineses, les guste beber tanto pero tanto que dos veces en el último siglo han vetado la venta de alcohol en el paÃs ? En verdad es cierto eso de que ¿en la actualidad la venta de alcohol es un monopolio del estado ?
Terve, missä tilassa kaavake vaaleanpunainen? (Hola, ¿dónde está el formulario de reclamos?)
Por último tengo entendido que por estos dÃas Ricardo Flores Chipoco -presidente del Automóvil Club Peruano- recorre las Europa’s con una agenda apretada entre compras y distracciones pero donde destaca tu nombre para una reunión que finiquitarÃa toda la operación. Es más sueltan el talán de que existen hartas posibilidades de que el 6 de junio des una conferencia, tras el cebichito de rigor, en el local sacrosanto del ACP. Es un rumor. Un chimento. Un dato como para apuntarlo en la agenda con lápiz. Por último, ¿es cierto que Finlandia es el paÃs con menos corrupción y más democrático del mundo?
Uyyy, te vas a sentir como en casa por acá.
Pd. Es posible, muy probable, que algunas de las frases finlandesas no respondan a la traducción exacta interpretada por el redactor. Es más, no se extrañe, si no tienen nada que ver. Licencias literarias, le dicen.

La página web de Raies Competición se ha quedado congelada en el 20 de diciembre del 2005. Pese al generoso presupuesto que acompañó, hasta hace menos de diez dÃas, al cordobés; el look del portal –de Juan Pablo- es por demás sencillo y sin mayores pretensiones. Algo inversamente proporcional con los superautos que Juanpi se dio el lujo de manejar en los últimos años. Cuando se hace clic sobre el apartado de vehÃculos aparece una frustrante pantalla blanca que afirma "no se encontró la página". Y si bien hasta hace unos dÃas esto podÃa tomarse como un error del webmaster, hoy parece una cachosa broma del destino. Ouch.
Desembarcado del proyecto Mundial de los Perez-Companc (familia privilegiada cuyos mil 600 millones de dólares los colocaron, en el 2006, en el puesto 356 de los más millonarios del mundo según la revista Forbes) llamado Munchi´s Rally Team –un sueño anclado en dos Ford Focus WRC- tras la inclusión del Coyote Villagra como segundo piloto, Juan Pablo mira con inusual deseo el Sudamericano de Rally pero con la preocupación de saberse sin auto. Y es que más allá de haberse quedado sin la butaca mundialista, el golpe –el verdadero knock out- es la "traición" de Jorge Pérez Companc, su navegante de siempre, quién decidió quedarse en la butaca del Focus –ese que paga junto a su hermano Luis- para sentir por primera vez en su vida lo que es la velocidad al lado de Villagra. Sin embargo más allá de golpes amicales, la ruptura Perez-Companc / Raies habrÃa significado también la perdida, para Juan Pablo, de tanto el Corolla WRC como el Impreza WRC.
Pensar que hace un año, según algunas informaciones, Raies & Cia se hacÃan los difÃciles de venir a Huancayo porque el aeropuerto de Jauja no tenÃa suficiente pista de aterrizaje para recibir el jet privado de los Perez-Companc. Qué irónica la vida, si tomamos en cuenta que ha revivido en Juan Pablo el interés de disputar nuestra fecha Codasur y de verlo, quién sabe, arribando al trazado wanka es viajando sobre las alas generosas de nuestra Lc Busre.
"Quiero correr en Santa Cruz sà o sÃ. Estoy en busca de auto que reúna algunas especificaciones técnicas y asà defender el primer lugar del año pasado", han sido las primeras declaraciones de Raies sobre su regreso al Codasur. Es evidente, al leer estas palabras, que el cordobés estarÃa cuadrando presupuestos para conseguir un vehÃculo competitivo (que para Juan Pablo significa que sea muy superior a los de sus rivales) para regresar a los trazados continentales y recuperar su corona. Una divisa que por estas horas vale doble porque le pondrÃa respirador artificial a su carrera asà como a su ego. Lamentablemente para estos momentos todo pasa por el dinero. Una preocupación que hasta hace una semana –mientras viajaba en jet privado de Baires a Córdoba- parecÃa tan lejana como graciosa. Lamentablemente hoy nadie rÃe. Al menos no con él.
Por Daniel SAN ROM�N, desde Córdoba, Argentina.
Las cinco veces previas que hemos asistido al rally de Argentina, los cierres de edición han coincidido con el último dÃa de competencia. Por eso, si bien siempre habÃamos escuchado de la famosa fiesta de fin de rally en la discoteca Zebra, nunca habÃamos podido comprobar in situ todos los rumores y bondades que solÃan acompañar los desayunos del lunes y que para la hora de almuerzo terminaban convirtiéndose en verdaderas fábulas: pilotos del Mundial libando a libre albedrÃo y dejándose mimar por la tan conocida hospitalidad cordobesa personificada --para aquellas horas nocturnas-- por cerca de un centenar de chicas más veloces que sus autos. En lo personal, confieso, nunca lo creÃ. Pensé, iluso yo, que no era más que una orquestada patraña comunitaria para hacernos sentir mal a los que trabajamos en la última noche de celebración o para aquellos cuyos cuerpos cansados no les permitÃa sacar las fuerza necesarias para las últimas Quilmes de rigor.

Meses antes de viajar al rally Argentina, incluso de saber que iba a ir, un habitué del evento me brindó serios indicios que la noche rayada no era un simple mito. Diego Barco --navegante, amigo, fanático del rally y fotógrafo ocasional de sociales en las jornadas celebrativas del Mundial-- ha viajado desde el cambio de milenio a ver todas las fechas programadas en Argentina. Esto ha significado, sin más aliados que el carisma y ocasionales exportaciones afectivas de botellas de pisco, que con el tiempo haya logrado constituir un grupo de amigos de diferentes partes del mundo que año tras año se juntan en Córdoba para ver el rally. Durante los 360 dÃas que anteceden el evento intercambian emails, debaten sobre el campeonato y se enfrascan en duelos complicadÃsimos que suelen terminar en "ya veremos este año cuando corran en Argentina".
Hace un año, o tal vez varios meses, una cadena de emails me llevó a entablar correspondencia -con varias direcciones más copiadas- con Lucas Oyola, un apasionado aficionado argentino que defendÃa a muerte a Marcus Grönholm de mis comentarios pro Sebastián Loeb. Al final, tras varios mensajes cargados de estadÃsticas e intoxicados de tazas de café, quedamos en solucionar todo en Argentina. "A ver pues hermanito, ahà veremos quién es más rápido". Este episodio no tendrÃa mayor relación con la historia rayada si es que en el último mensaje que nos enviamos --Subject: RE:RE:RE:RE Loeb no existe- no hubiese anexado una foto en la que salÃa abrazando a Marcus Grönholm, en una de las tan comentadas fiestas de Zebra. Al verla, más allá de la envidia, caà en la cuenta que el mito era verdadero y por ende tenÃa que ir tras él. Juro que, tras recorrer la imagen con los ojos e intentar buscar trazos de photoshop que la desvirtuaran, caà en la cuenta que la instantánea era verdadera al unÃsono que escuchaba la melodÃa de Indiana Jones retumbando en mis oÃdos como un llamado a buscar aquella arca perdida.

Domingo 6 de mayo. El reloj coqueteaba con la medianoche y tras los bifes de rigor procedà a dirigirme a la discoteca Zebra ubicada en las orillas del Lago San Roque de Carlos Paz. Afuera no habÃa mucha gente. No colas, no mirones, ni siquiera camionetas de seguridad. No habÃan parqueados autos con distintivos de la organización, ni los vehÃculos que utilizan los equipos oficiales en las horas de franco. Era un bluff, pensé. CreÃa que si era cierto el rumor que los pilotos de rally se divertÃan en este local, la seguridad serÃa por demás extrema en busca de darle a los asistentes la tranquilidad y privacidad que merecÃan (a prueba de cámaras caletas). CreÃ, peruano contaminado por las persecusiones descuarteladas de los chacales de la Medina, que si en verdad hubiera pilotos adentro la entrada no serÃa tan sencilla. Pague los 30 pesos de rigor y pase sin problemas. El hombre de la puerta, un señor que pasaba los cincuenta años, me miró con confianza y me soltó una sonrisa más polÃtica que honesta. Me pare frente a él, esperando la revisión de rigor, pero solamente recibà una mirada de "a-este-que-le-pasa". Caminé entonces masticando la idea que era evidente, tras el patético cacheo de la puerta, que ahà no pasaba nada. Embaucado. Con cada pisada esperaba la irrupción del grito de "te-la-creÃste" ,en cualquier momento.
Cuando me dirigà a la barra para canjear la entrada por la Quilmes de rigor, escuché el llamado de Diego quien habÃa llegado a la discoteca horas antes. Junto a él estaban personificadas todas las direcciones que tantas veces habÃa visto en emails. Hablamos algunas formalidades, bromeamos con mesura y cuando la lata de cerveza se terminaba, me dijeron --con total naturalidad--:
- ¿Ya viste a Loeb?
- Si, anduvo fuerte hoy, ¿no? Ganó el rally sin problemas- contesté midiendo mis palabras para no despertar pasiones, ni incomodar al buen Lucas Oyola que si bien tras la derrota de Grönholm me sabÃa con cancha libre para la burla, no podÃa evitar pensar que me encontraba jugando de visita. Tras mi respuesta todos se rieron. Bastó que Diego saque la cámara digital (¿cómo la habrá metido?, pensé) para que apareciera la imagen suya abrazando a Loeb como si fueran amigos de siempre. Fue en ese preciso momento, con el reflejo de la pantalla pixeleada en el rostro, que comprobé que todo era verdad. Fueron segundos, o tal vez varias milésimas, los que demoraron mis ojos en enfocar los muchos rostros a mi alrededor. Las sombras que me rodeaban comenzaron a tomar mayor importancia y para cuando me di cuenta estaba atrincherado de pilotos. Giraba a la derecha y veÃa a Manfred Stohl hablando con un grupo de aficionados con cara de "¿y-el-baño?", metros atrás a Guy FrequelÃn (jefe del equipo Citroën) bailando el "papichulo" ("papi-papi / papichulo / papi-papi, ven a mi, ven a mi") con dos niñas cuyas edades combinadas no llegaban a sus sesenta años. A cinco pasos -pasando una derecha veloz- Chris Atkinson (piloto australiano del Subaru World Rally Team) pedÃa una cerveza más para juntarla con las 10 botellas inmoladas que reposaban en su mesa.

Lo que vino de ahà en adelante fue propio de parque de diversiones. Piloto o navegante que pasaba al frente nuestro, tras una breve presentación, terminaba inmortalizado en una foto patera. Tras haber ido a Disneylandia y haber estado en la discoteca Zebra debo confesar que es más sencillo tomarse una foto con Daniel Elena (copiloto de Sebastien Loeb y el navegante que más carreras ha ganado en la historia del rally Mundial) que con Mickey Mouse. Hay menos cola, se espera poquÃsimo y dadas las altas dosis de alcohol que recorren las venas de los presentes, las sonrisas son mucho más honestas y menos plásticas.
A medida que la noche avanzaba --¿o la mañana llegaba?-- la discoteca se iba poblando de más niñas. Los pilotos y navegantes, quienes durante una semana entera dejaron de vivir la noche para concentrarse exclusivamente en el rally, pedÃan cervezas sin reparos. Pese a los flashes todos tomaban sin remordimientos, ni temor a los ampays. Al verlos engullir el cebado elemento con tanta facilidad era imposible pensar en lo feliz que serÃan algunos futbolistas peruanos si hubieran aprendido a manejar sin chocarse. Más fotos, gritos y al fondo, pegado a la barra, Sebastien Loeb (el ganador de la prueba) tomaba sin aspavientos su sexta cerveza. Nadie se le acercaba y si alguien querÃa pedirle una foto tenÃa que penetrar un cÃrculo de féminas que lo rodeaban sin otra intención que verlo. Ellas no gritaban, ni lloraban. Es más ni le hablaban. Simplemente estaban a su lado a la espera de una orden, una mirada o un simple queco. Sebastien vestÃa unos jeans desteñidos, un polo verde y el pelo alborotado como si acabase de sacarse el casco de competencia. Miraba a todos lados pero no apuntaba la vista por más de dos segundos. TenÃa rostro de "que-bacán-soy" y conseguÃa atraer la mirada tanto de hombres (que querÃan ser su amigo) como de mujeres (que se morÃan por ser vistas como algo más que amigas) sin mayores esfuerzos. Pese a sus injustos 164 centÃmetros de estatura, un tamaño inversamente proporcional con su condición de record-man en el rally mundial (piloto con más victorias en la historia, más triunfos consecutivos, más puntos sumados, más especiales ganados, más kilómetros en la punta y próximo a quebrar el de más campeonatos en su haber), no era difÃcil mirarlo sin pensar: ¡que bacán debe ser, ser Loeb por estos dÃas!
Pero mientras Seb formaba su propia área VIP acordonada por microfaldas, los demás pilotos se diviertÃan sin problemas. "Esta es la única fecha del campeonato donde todos salen con tanta libertad. El cambio de hora, la lejanÃa de la prueba con sus centros de operaciones (la mayorÃa ubicados en Europa), la ausencia de paparazis, la despreocupación de la prensa (en gran parte porque la mayorÃa de periodistas son del viejo mundo y para aquellas horas se encuentran inmersos hasta el tuétano a los caprichos de Morfeo), les da a todos la tranquilidad necesaria para hacer una vida normal", nos comentó Martin Holmes, el periodista que más sabe de rally pero -aparentemente- menos de juerga.
Tres y treinta de la mañana y un grupo de bailarinas, calzadas al vacÃo en unas ligeras mallas negras incrustadas de luces navideñas, toman la tarima principal para protagonizar un show de movimientos que tras tantas cervezas se veÃa más fascinante de lo que realmente era. Mientras los contoneos luminosos se sucedÃan, era casi un hecho que nadie más llegarÃa. A pasar lista de los presentes entonces: Sebastien Loeb (record-man de la categorÃa, actual lÃder y reciente ganador del rally Argentina) bebedor moderado que prefiere hablar lo menos posible mientras el paladar se remoja, Daniel Elena (copiloto de Loeb) que se quedó hasta el final con dos morochas que parecÃan saber mucho de rallies, Manfred Stohl (uno de los pilotos más experimentados de la categorÃa que se inició contemporáneamente con Ramón Ferreyros y hoy maneja un Xsara Privado) tranquilo y siempre dispuesto para el "chis", Dani Sordo (segundo piloto, español, de Citroën) con la misma lata de cerveza toda la noche pero con la mirada columpiándose entre las curvas de las féminas, Travis Pastrana (estrella norteamericana, dominador en motocross de los X-Games, y debutante en la categorÃa) y su navegante que parecÃa salido de American Idol, Malcom Wilson (jefe del equipo BP Ford) serio pero no lo suficiente como para no chorrear su vodka con jugo de naranja. Malcom Wilson Jr. (hijo del anterior Wilson y actual piloto del equipo Stobart) y Chris Attkinson (piloto australiano de Subaru), ambos jóvenes, ambos felices de estar libres y ambos hechos unas cubas, lo cual los convertÃa en los más amables de todo el local y nos hacÃa caer en la cuenta que a sus escasos veintitantos no han dejado de ser, gracias a Dios, unos chicos normales. También estaba David Nalbandian (tenista argentino) y Omar Yoma (piloto revelación del campeonato argentino de rally). Dicen que habÃan más pero no los vi. Ni siquiera en fotos.

Cuando me fui quedaban pocos y todos comentaban que a diferencia de otras oportunidades, Petter Solberg (quizás el piloto más carismático del circuito y por ende, para algunos, uno de los más gansos) y Marcus Grönholm (campeón mundial, actual escolta de Loeb en el campeonato e Ãdolo de mi buen amigo cordobés Lucas) no se habÃan dignado en aparecer. Las chicas comenzaban a retirarse. Loeb no estaba y a primera vista su harem parecÃa haberse disipado con él. Rápido el muchacho, sin dudas. Adentro los que se quedaban, como Daniel Elena, estaban más para los dosajes que para las fotos. Afuera ya no quedaban autos estacionados. Me dirijo frente a uno de los quince taxis que hacen cola en la entrada, no sin antes despedirme de Lucas --a quien tal vez en agradecimiento por el fernet que me invitó minutos antes-- guardándome la cacha del triunfo del francés sobre su querido Grönholm para otra ocasión. Total, mientras su Marcus nunca fue a Zebra el buen Loeb mostró nuevamente su temida efectividad. Esa misma que meses antes debatimos por email, aquella que horas previas habÃamos comprobado en la tierra muerta de los caminos que lo llevaron a su tercera victoria consecutiva en Argentina y la misma que, por aquellas primeras horas de la mañana, nos hacÃa creer que en algún lugar de la apacible Carlos Paz el buen Seb estaba rompiendo un nuevo récord. Subà al auto tranquilo, con la satisfacción que produce ver trabajar a un campeón.
Por Daniel SAN ROM�N, desde Córdoba, Argentina.
08:40 Ricardo Dasso inicia la etapa en la ubicación 24 a 34 segundos y 8 décimas de Gerardo Rosselot que marchaba 23 y a 16 minutos 2x minutos y 8 décimas del lÃder de la N4 Federico Villagra.
09:11 Comienzan a arribar tiempos. Sebastien Loeb logra imponerse y amplia su ventaja, sobre Grönholm a 38 segundos.
09:16 Por fin noticias de la N4 donde Villagra ha conseguido ganar el tramo y seguir liderando sobre el buen Arai. La ventaja del argentino se acerca a los 10 segundos.
09:32 Llegan tiempos de Ricardo Dasso. El peruano consiguió un tiempo de 24 minutos 54 segundos y 2 décimas logrando el 25 mejor tiempo de la primera pasada por El Condor. Gracias a este tiempo Ricardo ha logrado subir una posición en gran medida por la mala suerte del italiano Baldacci que cayó del puesto 16 al 25.
09:43 Declaraciones tras el primer especial de hoy. Loeb: "Cuando estaba manejando pensé que perdà tiempo pero aparentemente me fue bien". Grönholm -quién llegó sin el parachoque delantero-: "Golpeé con una piedra pero me está yendo mejor que ayer". Solberg: "No sé que hice mal en este especial pero he perdido mucho tiempo". Hirvonen: "Fue muy engañoso y con mucha neblina. Estoy tratando de disfrutar". Villagra: "El auto se salió de la ruta y dañó una rueda. Me resulta difÃcil mantener el auto en ruta". Arai: "No me gusta manejar con neblina". Pozzo: "Mucha neblina y barro pero estuvo Ok"
10:00 La primera pasada por Mina Clavero ha sido para Sordo que se ha impuesto a Loeb por 10 segundos. Aún asà la punta sigue en poder del francés.
10:26 Ricardo Dasso llega y logra el 32 mejor tiempo de la N4 con 19 minutos 55 segundos y 2 décimas. El peruano sigue 23.
10:32 Algo raro pasa con los tiempo puesto que el crono de cinco pilotos es el mismo -19 minutos 44 segundos y 8 décimas-. En el tiempo de Ricardo aparece una penalización de 30 segundos. Será cuestión de preguntarle a su arribo a parque, dentro de una hora y minutos, qué pasó.
11:03 Loeb se impone en el tramo, la segunda pasada por Mina Clavero y está a un escasos especial de ganar la prueba. Segundo, en el especial, llegó Sordo que espera quitarle en el ultimo sprint la quinta posición a Atkinsson.
11:10 Pozzo gana el tramo, hasta el momento, pero Villagra sigue liderando con una ventaja de 8 segundos. Se confirma el abandono de Baldacci y Frisiero por problemas mecánicos en el PE20. Dasso con estos sucesos remarÃa dos posiciones. Tranquilo con el plumón Gordo!.
11:14 La penalización que sufrió Ricardo en el PE20 se debió a una demora de 3 minutos en el enlace. Fácil paro un ratito a tomar desayuno.
11:34 En el tramo 22 ha sido para Sordo seguido por Grönholm mientras que Loeb ha terminado cuarto. En la general la ventaja del francés se reduce a 36 segundos. Cabe resaltar que aún no aparece el tiempo de Dasso, del PE21, en las planillas pese a que ya han arribado al PE22 Villagra y Pozzo. Ricardo, ¿dónde te has metido¿.
11:40. Llegó Dasso pero muy retraso. El peruano ha cronometrado 27 minutos con 46 segundos. Algo le ha pasado sin dudas puesto que el batallón en que se venÃa moviendo ha sido 4 minutos más rápido que él. Aún le faltan un especiales más. Ojalá el auto no este muy herido puesto que no hay parque de asistencia hasta antes del Superprime final.
12:48 Ricaro Dasso ya está en el parque de asistencia previo al Superprime. A mitaad del primer especial de hoy se le malogró la dirección y el auto se salió de control. El peruano afirma que es un milagro que haya podido terminar y en estos momentos su auto viene siendo atendido para que pueda ser parte del superprime a disputarse a partir de la 1. En breve colgaremos sus declaraciones.
Por Daniel SAN ROM�N, desde Córdoba, Argentina.
Vea, oiga y viva el rally en este post por unos minutos. Primero los dejamos con un video correspondiente a la pasada de Ricardo Dasso en el tramo 14, disputado ayer, entre Villa Giardino y la Falda. Luego les tenemos una tarea: dos audios del paso de los WRC. Adivine cual corresponde al Ford Focus WRC de Grönholm y cual a Citroëon C4 WRC de Loeb.

Por Daniel SAN ROM�N, desde Córdoba, Argentina.
Recordaba la sensación pero no con exactitud los olores. Hace tres años no venÃa al rally Argentina y bastaron los primeros pasos de caminata para recordar ante que estaba. Más allá de la adrenalina que emana sentir a los WRC zumbándote a escasos metros, cada vez que uno se va de esta prueba se lleva en la piel la pasión de una afición que lo entrega todo. Sainz, el español que fue adoptado por este pueblo, confesaba que esta era la carrera más emotiva de la temporada. Tommi Mäkinen, quién la última vez que disputó esta prueba se mandó tres mortales con su Impreza, admitió que durante todo el año esperaba la cita gaucha por el calor que le brindaba el público. Es imposible pasar por acá y no enamorarse. Es improbable vivir esta emoción y no sentir envidia. Y no digo de la sana.
A diferencia de muchos aficionados al automovilismo yo no estoy peleado con mi afición al fútbol. Entiendo que muchos fierreros miren con desdén el fútbol sin embargo en mi caso nunca he podido divorciarme del todo de ninguno. Hoy mientras subÃa una cumbre, cruzaba un rÃo y me empapaba los pantalones sentà la misma emoción de cuando se comienza a subir las gradas del Nacional. Escuchaba los cánticos de la afición y sentÃa como aquel perfume de leña, fernet, asado y mucho campo, se intensificaba con cada centÃmetro. De un momento a otro apareció el trazado tras una derecha ciega full. Estaba nublado, se respiraba humedad y los pies llegaban mojados pero aún asà juro que sentà la misma arritmia que me invade el pecho cuando se logra llegar al viejo Estadio Nacional y ver la fila de luces apuntándonos la cara mientras dora el fuego verde del campo.

Hoy hubo mucha niebla sobre los trazados disputados. El frÃo fue inclemente sin embargo la afición tomó la ruta sin reclamos. Por la cancelación de los tramos de ayer, los espectadores tenÃan que decidir que tramo querÃan ver. A diferencias del sábado, donde habÃa dos pasadas por especial, hoy se podÃa ver solamente un paso de los vehÃculos. La lejanÃa de las zonas de competencia -La Cumbre y Calamuchita- de más de 200 kilómetros hacÃa que la única forma que uno pudiera ver dos tramos es si contaba con un helicóptero. Por ello la ruta estuvo rebozante desde el inicio y la afición no se movió hasta que pasara el auto de cierre.
En la tierra Sebastien Loeb no tuvo problemas sobre las laderas cordobesas. Pese a las amenazas de los Focus en los superespeciales de Baires y Córdoba, el francés no ha tenido reparos para imponerse con categorÃa en la etapa. Seb gana por cerca de 20 segundos a Grönholm en los cronos, pese a que cuando uno los ve pasar se compra, sin chistar, la impresión que el finlandés va más rápido. Lo cierto, al menos lo tangible, es que Loeb ha mudado su gira de contundencia a los caminos argentinos y todo hace indicar que sumará una nueva victoria lo que le permitirá igualar el récord de 3 triunfos consecutivos que alcanzó Tommi Mäkinen entre 1996 y 1998. Cabe resaltar que Citroën –sobretodo Guy Frequelin jefe del equipo- llegó muy preocupado a esta prueba puesto que es el primer rally que el C4 iba a enfrentar vados generosos de agua. Se esperaba lo peor. Que el auto se apagará, que el turbo se mojará, que los sueños se hagan sopa, etc. Pero nada.

En cuanto a Ricardo Dasso, el peruano ha tenido una jornada bastante apacible donde ha manejado de manera conservadora sobre un terreno muy desarmado que le dejaron los WRC y los cerca de 20 autos de Producción (una categorÃa donde el local Villagra manda sin problemas) que lo antecedieron. Sin mayores presiones, ni problemas (con excepción de una vibración, en el último especial, por culpa de la cremallera de dirección que lo hizo ir más lento aún), Dasso surca los caminos cordobeses sin mayores riesgos. Asà disputados los tramos del sábado ha terminado la etapa lejos del objetivo de los 20 primeros de su categorÃa (el patrio está 3 minutos 46 segundos con 9 décimas de la vigésima casilla de los N4). En lo personal esperamos que mañana Ricardo logre superar al chileno Rosselot, que es un rival alcanzable y que se encuentra, por estas horas, a escasas 25 décimas. Estimado don Dasso sé que antes de irte prometiste terminar entre los 20 primeros. En verdad, por nosotros, no te preocupes. Yo, e incluso la revista, creo que estarÃamos felices si al menos chapa al chileno. Habla. ¿Quedamos?
Pero para terminar con el buen Ricardo les contamos que al promediar las siete de la noche arribó al parque de asistencia con un generoso dolor corporal dado el trajÃn del dÃa. La ruta, la butaca y los kilos de más le pasaron una factura. Tranquilos que las molestias de Ricardo no son nada que no se pueda arreglar con una buena ducha caliente y sendos pomos de dencorub.

Mañana el rally se muda a la zona de El Cóndor. Se disputarán cuatro especiales y los aficionados tendrán que tener un comportamiento ejemplar puesto que de cancelarse un tramo la carrera no cumplirÃa con el mÃnimo de kilómetros exigidos por la FIA para que la prueba sea puntuable. Esto significa que si se cancela un especial solamente se otorgarÃan la mitad de los puntos (el primero se llevarÃa 5, el segundo 4 y asà sucesivamente). Como dato extra informamos que el dÃa de hoy una mujer falleció al ser atropellada por el vehÃculo de Alenaz (compañero de equipo de Dasso) en el enlace del tramo CosquÃn-Tanti. Un superespecial en Baries con 10 mil personas, una etapa cancelada, mal clima, una persona perdió la vida. Si bien el escenario no es del todo alentador sin embargo para mañana se espera un lleno de bandera. Y es que cuando hay pasión, qué duda cabe que, se aguanta todo.
Pd. Justo cuando estaba terminando este artÃculo una lluvia generosa en gotas (gordas y nada tÃmidas) ha comenzado a caer resuelta sobre la Villa de Carlos Paz. Por la cantidad de agua que se viene del cielo y los rayos que la acompañan, todo hace indicar que mañana los caminos estarán por demás complicados. Informes radiales dicen que para esta hora (11:42 en Argentina) hay cerca de 40 mil aficionados (imagÃnense el Estadio Nacional de Lima lleno de bote a bote) apostados en la ruta. Aún asà creo que nadie se preocupa mucho por ellos. Acá hay pasión y lo demás son paparruchadas.
Por Daniel SAN ROMÿN, desde Córdoba, Argentina.
El respetable, aquel público fiel cordobés, empezó frÃo. SentÃan, que duda cabe, que los organizadores les habÃan sacado la vuelta al llevarse el Superprime a Cordoba. SentÃa, y aún les dolÃa, que por afanes publicitarios les habÃan arrebatado una etapa entera (con las respectivas horas de sueño que ello significa) al cancelar siete especiales. Por eso cuando el Superprime del estadio Chateau Carreras de Cordoba recibia a los autos de apertura (000, 00 y 0), la afición reaccionó con una silbatina que se escuchó hasta el Estadio de River.
Sin embargo cuando a las 7:05 aparecieron los primeros autos, el hielo se derritió con el calor de la pasión. En la pista el local Juan Pablo Raies defendÃa la casa contra Latvala quién no tuvo mayores reparos para banquetearse con el ex campeón sudamericano. Igual hubo palmas por las ganas. Luego vendrÃa Perez Companc quién afrontó la tierra de gran forma para terminar derrotando a su rival de turno, el buen Henning Solberg. Este triunfo sacó los primeros gritos del respetable quienes se olvidaron de los rencores (o al menos los adormercion por algunos minutos) para dejarse llevar por esta fiesta llamada Rally.
Para cuando Loeb y Grönholm tomaron la tierra muerta del Chateau (que mostró un lleno de bandera) la afición estaba lista. El duelo entre los lÃderes del Mundial fue cerrado sin embargo serÃa el francés quién se llevarÃa la tanda. Aún asÃ, y pese a los aplausos, Loeb no fue el más rápido. Al igual que ayer, jueves, Mikko Hirvonen se volvió a llevar el mejor crono gracias a sus 2 minutos 31 segundos y 7 décimas.
A las nueve de la noche, y tras el paso de varios Autos de Producción, llegó la hora que Ricardo Dasso haga su aparición. Entre las muchas banderas que habÃan en el recinto (noruegas, argentinas, de Ford, Subaru y Citroën) en Occidente una comenzó a vibrar con más pasión que las demás: la blanquirroja de un grupo de peruanos. Cuando el semáforo apagó la última luz, Dasso partió bien. Lamentablemente en la cuarta curva del circuito (una horquilla derecha) se sobró y golpeó las pacas de rigor con la cola de su Impreza. Un, dos, tres y hasta cuatro... fueron los segundos que el peruano regalo en ese tropezón. Lo que siguió del circuito lo hizo muy prolijo. Sin errores, ni riesgos. Sin aplausos, ni abucheos. Al final Ricardo se irÃa a la cama con un tiempo 5 minutos 8 segundos 9 décimas. Crono que le da el puesto 40 de la general y el 28 del Grupo N.
Disputados cuatro kilómetros (esto parece una burla) es demás decir que no hay nada dicho. Es más lo mostrado en los dos Superprime disputados no sirve siquiera para marcar una tendencia. Deportivamente estamos en lo mismo de hace 48 horas. Eso si, emotivamente no cabe duda que las cosas han cambiado. Los cordobeses están heridos y se siente más que engañados. Mañana habrá que enamorarlos.
COBERTURA DE MAÑANA. Mañana estaremos en dos especiales. Luego, ya en el parque de asistencia, informaremos sobre las incidencias de la etapa y aprovecharemos para colgar videos (duelo Loeb vs Marcus y pasada de Dasso) del Superprime de hoy y fotos de etapa. El primer despacho está programado para las 4 de la tarde (hora peruana).

Por Daniel SAN ROMÿN, desde Córdoba, Argentina.
Si el periodismo fuera una labor predecible y los autos un deporte coherente, para estas horas deberÃamos estar inmersos en una solo de polvo viendo pasar a los WRC. Pero no. Estamos en una sala de prensa reportando un caso anecdótico en el deporte. Tras pelearnos cerca de una hora con la configuración del bendito IP podemos por fin postear.
Si hace unas horas, para ser más exacto en las de ayer, los pilotos ya mostraban su malestar por darse el trote hasta Buenos Aires para disputar los dos mil metros del Superprime del estadio de River, los ánimos en estos primeros momentos del viernes de competencia son mucho más pesimistas con la cancelación –hasta el momento- de cinco de los ocho tramos programados para el dÃa de hoy por culpa del maldito clima –una neblina copiosa que se ha montado sobre el cielo del aeropuerto de Codorba- que ha dejado a un avión lleno de pilotos y mecánicos varado en Aeroparque de Buenos Aires. Entre los pasajeros de esta nave se encuentra el peruano Pollo DÃaz, preparador del vehÃculo de Ricardo Dasso. Cómo sabrán donde hay un bochinche siempre hay un peruviano para darnos una versión de primera mano.
Con esta cancelación de tramos la etapa quedarÃa reducido a escasos dos especiales de competencia y al Superprime nocturno a disputarse en el Estadio cordobés. Y si bien nadie lo dice, porque por acá te apanarÃan con facilidad, es muy probable que dado que el tercer avión aún no parte de Baires existan muchas posibilidades que al final de este viernes de pasión los aficionados tengan que contentarse con las tres pasadas del Superprime y punto. Sin embargo de tomarse esta decisión la organización tendrÃa que ver la manera de programar tres especiales –que logren sumarle 60 km extra- más para cumplir con el recorrido mÃnimo que exige una prueba del mundial. Viendo el cronograma de competencia de mañana y pasado, la tarea se ve harto difÃcil.

Y mientras en centro de prensa las versiones vienen y van, en la ruta cerca de ochenta mil aficionados se han quedado regados. De nada sirvió que soportarán el frÃo inclemente de la madrugada de la punilla gaucha, de poco valió los litros de fernet engullidos en busca de calor. De nada porque hoy no hay rally. Hoy hay bronca.
“La organización no tiene culpa en este suceso puesto que estamos ante caprichos de las condiciones climáticas y sobre ellas no manda nadieâ€, ha confesado uno de los tantos voceros del rally. Y si bien sus palabras suenan bien lo cierto es que el capricho de correr el superprime de River ha sido un negocio cuadrado a todas luces. Miren los resultados: escasos diez mil espectadores –una cifra paupérrima si tomamos en cuenta que en año pasado 43 mil personas vieron el superprime de Córdoba-, cinco especiales cancelados –que significan un total 122 kilómetros cronometrados- y una prueba que para estas horas ha puesto en duda su condición de puntuable son el resultado del capricho argentino.
Mientras tanto les contamos que Ricardo Dasso, pese al tiempo de ayer –donde superó a Pozzo y Ligato- ha sido colocado en la quincuagésima segunda posición en el orden de partida pegadito a nuestro amigo Happy Peredo… Corte, cambio y fuera. Cuando nos perfilábamos para burlarnos de nuestro amigo Happy, han oficializado que toda la etapa ha sido cancelada con excepción del Supeprime del Estadio cordobés. Es decir no hay chamba hasta las siete de la noche. Este percance no pone en riesgo la programación de la fecha para el 2008 –al menos por ahora- pero si harÃa que la fecha sea observada.
Tras estos errores juro que estoy buscando, hasta en los recovecos más reconditos de este centro de operaciones, si hay alguna autoridad peruana escondida detrás de todo esto. Lamentablemente, todo hace indicar, que se saben ocultar muy bien.
Por Daniel SAN ROMÿN, desde Córdoba, Argentina.
Tengo sueño. Hace 24 horas que estoy viajando, con la misma ropa, y esta es la cuarta vez que escribo este artÃculo. Inicialmente creÃ, iluso yo, que si redactaba la nota desde una cabina cercana al hotel iba a poder estar más temprano en cama. Pensé, idiotamente, que evitándome el trote a la sala de Prensa -a unos 20 minutos de donde me estoy quedando dormido ahorita- todo iba a ser más rápido. Tonto. Aún asà no estoy triste. Asà se borre este pinche artÃculo, por quinta vez en la noche, lo volverÃa a hacer porque hay buenas nuevas que contar.
A pocos minutos que en Argentina el reloj marque las 21 horas, Ricardo Dasso hizo su aparición sobre la tierra muerta del trazado del Estadio de River Plate para enfrentar al boliviano Happy Peredo. No se burle que no se trata de una producto capilar, ni de un nuevo antipulgas. Happy es un automovilista del altiplano, muy respetado (sabrá Dios por qué) y competitivo (sabrá Dios entre quienes). En lo personal, cuando ambos autos enrumbaron a la zona de partida y los parlantes anunciaron al rival del peruano como Don Happy un fuerte escalofrÃo recorrió mi cuerpo. Como peruano, periodista y hombre que no duerme hace más de 24 horas me negaba a la sola idea que una persona que responde al nombre de Happy podrÃa ganarle a Ricardo. Al final la lógica –y el amor de Dios por el buen gusto- primó y el buen Dasso se impuso en la tanda logrando –al cierre de este nota- el vigésimo cuarto mejor tiempo. Una ubicación más que rescatable si tomamos en cuenta que superó en el camino a los locales Ligato y Gabriel Pozzo (un argentino al que los peruanos ya le deben estar empezando a caer mal).
Tercer párrafo y este artÃculo aún no se borra. Sigamos entonces. De seguro mañana, estimados, leerán en las páginas web y notas de prensa que el Superprime realizado en Buenos Aires ha sido un éxito. No les crea galladita, ha estado bien raca. Muy pocos aficionados (salvando las distancias hacÃa recordar a las Superprimes asiáticos que hacÃan hace unos veranos atrás), escasa respuesta de las populares y todo esto mientras los pilotos -como Marcus y Loeb- se han depachado a beneplácito con el trotecito de irse a Baires (acá el ACP habrÃa sancionado a la mitad). Y es que está bien que los autos viajen en cigüeña en la noche, que les hayan alquilado un avión charter a los pilotos e incluso que en Buenos Aires hay mejores restaurantes de carne. Esta bien te creo y pasa por Go a cobrar 200; pero los pilotos tras tantos dÃas de trabajo en estas horas pre carrera solamente quieren descansar. Este trotecito, que en el mejor de los casos los deja en el hotel a las 10:15, provocó en la previa que Loeb se mostrará en desacuerdo con mudar el Superprime. Eso si, "si es por el bien y la difusión del deporte vale la pena el esfuerzo", admitió para anesteciar el golpe. Cabe resaltar que estas declaraciones las realizó horas antes de ver "la respuesta del público". Para estas horas el francés debe estar gritándole hasta a las aeromozas del charter.
Como si fuera poco, y el dinero abundante, tras las primeras proyecciones la prensa viene manejando la versión que los organizadores no habrÃan recuperado la inversión destinada para el Superprime en el estadio de River. Es decir la venta de entradas no ha logrado equilibrar los gastos producidos por el transporte de vehÃculos y los vuelos charter que han sido los encargados de trasladar a las tripulaciones.
Para mañana el primer especial del dÃa está programado para después de la 10 de la mañana. Eso si según las informaciones radiales el tramo, a las 22:05 de Argentina (20:05 en Perú), ya estarÃa repleto de espectadores por lo que los rumores de la posilidad de cancelar este especial mañana cada vez son más fuertes.
Siguiendo con las predicciones, las nubes grises -cargadas como un Pisco Sour traicionero- que hoy se han posado amenazantes sobre la zona de rally, han dejado la duda si mañana la lluvia se hará presente. Por las dudas varios equipos ya han comenzado a refilar los canales de los cauchos.
La última es más patria. Hoy hablé con Martin Holmes y me afirmó sobre la venida de Kankkunen a Caminos del Inca: "Ya todo está listo. Todo depende que le consigan un auto".
En cuanto a mà para mañana el menú estará compuesto de dos especiales, un parque de asistencia y el Superprime nocturno a disputarse en el Estadio de Córdoba. La credencial ya está colgada, el sticker pegadito en el auto y las ganas intactas. Asà se borre el artÃculo tres veces más.
No importa, estoy Happy.
Pd. Disculpen si hay horrores de redacción pero en este momento veo la pantalla como si fuera un cuaderno triple-raya.

Por Daniel SAN ROMÃN
Y si, nos vamos esta misma noche para Argentina. Dentro de horas estaremos tomando el avión que nos llevará a Córdoba, con respectivo transbordo en Baires, para seguir la participación de Ricardo Dasso LeguÃa y del grupete ese que manejan los WRC. De esos Loeb, Grönholm, Solberg, Hirvonen y tantitos más que aparecen en la tele, dizque, tirando caña. Nos vamos para la única fecha mundial Sudamericana –será la sexta vez que me tocará reportear desde allá- para informar en la edición del quince de mayo de Ruedas&TUERCAS y de taquito a este blog.
Desde mañana, jueves, publicaremos notas desde Argentina sobre como se vive la fecha Mundial, qué hacen los pilotos, cómo se cubre este tipo de pruebas y lo más importante: qué viene haciendo Ricardo Dasso y el séquito de peruanos que por estas horas, conociéndolos, debe estar defendiendo el pisco en algún informal ágape. Seco-volteado y que nadie me quite lo bailado.
En cuanto a la cobertura que encontrará en este espacio confieso que pienso que lo ideal serÃan dos despachos diarios pero con uno nos sentirÃamos más que tranquilos. Ahora no se sorprenda si de repente aparecen tres. Todo dependerá del tiempo libre y lo mucho que se extrañe Lima. Esperamos -no deberÃa haber problemas- colgar notas, videos y audios. Eso si además de la info sobre el rally tenemos en agenda dos sorpresas que esperamos conseguirlas en el fin de semana.
Mientras tanto les adelanto que llevamos en la maleta una bandera peruana y una botella de pisco.
Esperamos que Ricardo ponga las copas.
Como ruedas&Tuercas, nos proponemos entregar el más completo contenido del quehacer automovilÃstico mundial. Además de analizar las competencias nacionales, de la F1 y el WRC; publicaremos los videos de nuestros tests, hablaremos sobre los salones, la situación del sistema de tránsito nacional y mucho más. Con la consigna de esquivar todos los baches que se presenten, luz verde entonces.