<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <title>Quién nos entiende</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/" />
    <link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/atom.xml" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2008-02-05:/quiennosentiende//68</id>
    <updated>2010-03-31T17:25:47Z</updated>
    <subtitle>Tatiana PerichCrecí rodeada de hermanos y primos hombres. Gracias a ellos (o por su culpa) no salí ‘lady’, pero sí algo engreída… Hay que aceptarlo.
Un año en Estudios Generales Ciencias bastó para que me diera cuenta de que la ingeniería no era lo mío. Di un giro de 180 grados, me cambié de universidad y decidí estudiar comunicaciones. Así que, aquí me tienen de periodista.
En el 2006, llegué –en calidad de practicante- a la sección Vida &amp; Futuro de El Comercio. Pasaron los meses, terminé la universidad y entré a la redacción de esta página web, una redacción en la que predomina la presencia masculina. La verdad es que escucharlos todos los días me ha hecho pensar que sí, las mujeres tenemos mil detalles y puede ser un poquito difícil comprendernos.</subtitle>
    <generator uri="http://www.sixapart.com/movabletype/">Movable Type Publishing Platform 4.01</generator>

<entry>
    <title>¡Encuéntrenme!</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2010/02/encuentrenme.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2010:/quiennosentiende//68.12546</id>

    <published>2010-02-19T15:08:39Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:25:47Z</updated>

    <summary>Porque sucedió más rápido de lo que pensaba, porque despedirme de ustedes me dio más pena de lo que imaginé, por eso y por muchas cosas más, desde hoy, me podrán leer aquí. ¡Síganme los buenos! Foto: Rob Blatt...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<p>Porque sucedió más rápido de lo que pensaba, porque despedirme de ustedes me dio más pena de lo que imaginé, por eso y por muchas cosas más, desde hoy, me podrán leer <a href="http://blogs.elcomercio.pe/debocaenboca" target=_blank>aquí</a>. ¡Síganme los buenos!</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="Aquí!.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Aqu%C3%AD%21.jpg" width="450" height="368"></div><em><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/robblatt/2320303694/" target=_blank>Rob Blatt</a></em></small></em>]]>
        
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Se veía venir…</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2010/02/se-veia-venir.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2010:/quiennosentiende//68.12335</id>

    <published>2010-02-08T17:51:17Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:27:21Z</updated>

    <summary>Ustedes lo presentían y yo estaba tratando de ignorar al elefante turquesa que hace varias semanas habita en este blog. Foto: Agustín Ruiz Así como cuando las relaciones se gastan y cambian (hemos hablado de eso en varias oportunidades y...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<p>Ustedes lo presentían y yo estaba tratando de ignorar al elefante turquesa que hace varias semanas habita en este blog.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="Snif.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Snif.jpg" width="450" height="301"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/a6u571n/3131321415/" target=_blank>Agustín Ruiz</a></em></small>

<p><br />
Así como cuando las relaciones se gastan y cambian (hemos hablado de eso en varias oportunidades y de diferentes maneras), este espacio ha llegado a su fin.</p>]]>
        <![CDATA[<p>La decisión no fue tan fácil de tomar y –como se habrán dado cuenta- estuve alargando este asunto… quizás demasiado. Siento que estoy cerrando una etapa: El blog se quedó sin posts que publicar, pero han aparecido cosas nuevas, motivadoras y emocionantes en mi vida profesional y personal, y por eso no podría estar más contenta.</p>

<p>Sin embargo, me da algo de penita no poder compartir todo eso con ustedes desde aquí, porque les terminé agarrando cariño. Pero si todo sale bien y el reloj de arena disminuye su ritmo, nos estaremos leyendo de nuevo. No prometo nada, pero espero que sea pronto.</p>

<p>Gracias por estos 727 días (este jueves 11, Quién nos entiende cumpliría dos años), por leerme, tratar de entenderme, apoyarme, identificarse conmigo, hacerme abrir los ojos, criticarme sanamente y hacerme reír y reflexionar.</p>

<p>¡Un beso!</p>

<p><strong>"Promises" de The Cranberries.</strong> Alistándome para esta noche...<br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/hUFPooqKllA&hl=es_ES&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/hUFPooqKllA&hl=es_ES&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>

<p><br />
La del estribo... No podía ser de otra manera.<br />
<strong>I hope you enjoyed your stay!</strong><br />
<div style="text-align: center;"><object width="450" height="340"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/gsEie_i2ZZA&hl=es_ES&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/gsEie_i2ZZA&hl=es_ES&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="450" height="340"></embed></object></div></p>

<p><br />
PD: Detesto las despedidas, pero no quería hacerme humo sin decirles nada… </p>

<p><br />
<div style="text-align: center;"><img alt="TV.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/TV.jpg" width="450" height="339"></div></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>La última chispita del año</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/12/la-ultima-chispita-del-ano.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2009:/quiennosentiende//68.11748</id>

    <published>2009-12-29T18:43:41Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:27:41Z</updated>

    <summary>Foto: Mykl Roventine Los últimos días del año siempre son extraños, al menos para mí. Siento que todo alrededor va a ochenta por hora, pero mi velocidad interna con las justas alcanza picos de veinte. Es como si hubiera mucho...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="Chispita.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Chispita.jpg" width="400" height="343"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/myklroventine/3689364622/" target=_blank>Mykl Roventine</a></em></small>

<p>Los últimos días del año siempre son extraños, al menos para mí. Siento que todo alrededor va a ochenta por hora, pero mi velocidad interna con las justas alcanza picos de veinte. Es como si hubiera mucho por hacer y yo no quisiera hacer nada. O, mejor dicho, sí quiero, pero no ahorita, después, cuando empiece el nuevo año.</p>

<p>Quizás no se trata de desgano, sino de ganas de empezar algo nuevo y bien. Por eso guardo las fuerzas, para tener un montón a partir del 1 de enero, para empezar con turbo el verano, para hacer una pausa antes de subir a la montaña rusa de nuevo.</p>

<p>¡Bah! Probablemente no se trate de nada de esto sino simplemente de nostalgia festiva lo que me tiene con las pilas bajas, así como cuando era chica y un progresivo letargo en las voces de The New Kids On The Block me avisaba que las baterías de mi walkman estaban en muere.</p>

<p>Pero es el año el que está en muere, ¡no yo!. Así que creo que será mejor que me anime, que aproveche estos días y horas de oficina para terminar bien lo que empecé, para emocionarme por este fin de semana, por la fiesta y los amigos, por los planes que tengo para la nueva década (¡wow!), por los nuevos proyectos y por cosas tan sencillas como tener la capacidad de sentarme aquí, a escribirles.</p>

<p>Yo recibiré el 2010 en la playa, sonriendo con una chispita mariposa en la mano y con miles de expectativas revoloteando en la boca de mi corazón, cruzando los dedos para que todo salga bien, diciéndome a mí misma que mis errores no fueron y prometiéndome aprender de ellos. ¡Les deseo lo mismo y más!</p>

<p><strong>Don't stop me now!</strong><br />
<div style="text-align: center;"><object width="480" height="340"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Yp0rQNJn0S0&hl=es_ES&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Yp0rQNJn0S0&hl=es_ES&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="340"></embed></object></div></p>]]>
        
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Quiénes si no son ellas</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/12/quienes-si-no-son-ellas.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2009:/quiennosentiende//68.11469</id>

    <published>2009-12-04T20:51:35Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:28:02Z</updated>

    <summary>Cuando el novio te deja, ¿quiénes están ahí para servirte de paño de lágrimas? Cuando pierdes contacto con la realidad y te vas por las nubes perdida con el nuevo amor de tu vida, ¿quiénes son tu cable a tierra?...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Zona XX" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<p>Cuando el novio te deja, ¿quiénes están ahí para servirte de paño de lágrimas? Cuando pierdes contacto con la realidad y te vas por las nubes perdida con el nuevo amor de tu vida, ¿quiénes son tu cable a tierra? Cuando decides por fin acabar con el tormento, te llenas de valor y terminas con él, ¿quiénes te están esperando para animarte y compartir contigo tus noches de nueva soltera?</p>

<p>¿Quiénes si no son ellas?</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="Ellas480.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Ellas480.jpg" width="480" height="296"></div>]]>
        <![CDATA[<p>En estos días que estuve de vacaciones -y perdida-, pasé varias horas despanzurrada simplemente viendo televisión. En esos ratos, básicamente me dediqué a ver, insaciablemente, capítulo tras capítulo de Dr. House, pero también vi varias veces la película de Sex and the city. Ahora que la están pasando por HBO, el destino se encargó que me cruzara con ella cada vez que estaba en la pantalla y no pude no verla ninguna de las cuatro o cinco veces.</p>

<p>La cosa es que con cada repetición me iba dando cuenta de algo: la película, más que ser sobre sexo, moda o el encanto de la ciudad de Nueva York, es sobre la amistad, sobre las relaciones que existen entre estas cuatro mujeres diferentes, pero iguales a la vez (ustedes me entienden).</p>

<p>Si todavía no captan lo que estoy queriendo decir y creen que Carrie y compañía solo están en la pantalla para enseñarnos cómo conquistar chicos y lucir un par de zapatos Manolo Blahnik, las invito a repasar conmigo algunas escenas…</p>

<p>Cuando Carrie decide mudarse con Mr. Big, las otras chicas –no tan chicas- antes de alegrarse, le advierten sobre el riesgo que está corriendo y le recomiendan que se quede con su departamento, en caso las cosas no salgan bien. He ahí la dosis de raciocinio y cautela que todas necesitamos cuando nuestra cabeza está hiperventilada por la emoción. Luego, claro, se unen a la fiesta y ¡hasta la ayudan en la mudanza!</p>

<p>Cuando Big deja plantada a Carrie casi casi en el altar, de todas las reacciones, la que más me… me sorprendió, por decirlo de alguna manera, fue la de Charlotte. <a href="http://www.youtube.com/watch?v=mV81fil6YNc&feature=related" target=_blank>Se puso furiosa</a> y no tuvo reparos en expresarlo y gritárselo a Big en la cara, y no contenta con eso, se pasó varios meses pensando <a href="http://www.youtube.com/watch?v=qycw8ufIF_E&feature=related" target=_blank>qué le diría si es que algún día se lo encontraba en la calle</a>. A eso llamo yo ser solidarios, y creo que la palabra se queda chica.</p>

<p>Después del desastre, todas pusieron su vida en hold (hijos, maridos y trabajos) para estar con Carrie, viajar con ella a Cabo San Lucas, donde había planeado que sería su luna de miel, y hacer todo lo posible para sacarla de su ‘mexicoma’. ¿Cuántas veces ustedes han dejado cosas importantes o cambiado sus planes para ayudar a una amiga que las necesita? ¿Cuántas veces han hecho eso por ustedes? ¡Qué paja es poder contar con eso!</p>

<p>Cuando Miranda está sola la noche de año nuevo (acuérdense que Steve sacó los pies del plato, se separaron y que justo esa noche le tocaba a él estar con el pequeño pelirrojo), Carrie atraviesa la ciudad para hacerle compañía, a pesar de que Miranda le había dicho que no lo haga, que era una locura (creo que este es uno de esos momentos en los que una mujer dice “no, no te preocupes” cuando en el fondo desean con todo que la otra persona sí se preocupe). El abrazo que se dan cuando Carrie llega realmente me conmovió. ¿Quién no quisiera que una amiga haga eso por ti?</p>

<p>Como muchas, yo también tengo la suerte de tener una Carrie, una Samantha,  una Miranda y una Charlotte en mi vida. Cada de una de ellas es diferente, tiene sus ideas y sus maneras, pero todas son especiales. Cada una de ellas ha estado ahí para mí en su momento: Mis Carries entienden mis pasiones y vuelan conmigo. Mis Mirandas aportan a mis complejos procesos lógicos y racionales. Mis Charlottes me hacen ver el lado amable de las cosas y se ruborizan a la hora en la que hacen sus confesiones más íntimas. Y mis Samanthas, aunque no hacen con frecuencia <a href="http://www.youtube.com/watch?v=OpUVXlGqkSM&feature=related" target=_blank>comentarios como el personaje de la ficción</a>, me animan a atreverme a disfrutar sin tapujos las cosas que la vida me presenta en el camino. Y, por eso, las adoro.</p>

<p>Ahora, cuénteme de las chicas con las que ustedes recorren la ciudad.</p>

<p>PD: La foto de arriba la tomé en el viaje que hice a Iquitos durante mis vacaciones. Yo y mis dos M. Faltan (en orden alfabético) A, C y S. No por eso dejaron de estar presentes en nuestra aventura amazónica. ¡Cien por ciento recomendable!</p>

<p><a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Iqts.jpg"><img alt="Iqts.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Iqts-thumb-480x324.jpg" width="480" height="324" class="mt-image-center" style="text-align: center; display: block; margin: 0 auto 20px;"/></a><br />
</p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>¿Dónde estás que no te veo?</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/11/donde-estas-que-no-te-veo.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2009:/quiennosentiende//68.11107</id>

    <published>2009-11-04T02:19:38Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:28:24Z</updated>

    <summary>Foto: nikki Dicen que el que la busca la encuentra y que el que la sigue la consigue. Pero esas lecciones de perseverancia no siempre dan resultado. Uno puede pasarse tocando una puerta, una que por X motivos creen que...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Cable a tierra" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="Desorden.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Desorden.jpg" width="400" height="300"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/picturesofthings/2508025608/" target=_blank>nikki</a></em></small>

<p>Dicen que el que la busca la encuentra y que el que la sigue la consigue. Pero esas lecciones de perseverancia no siempre dan resultado. Uno puede pasarse tocando una puerta, una que por X motivos creen que es por la que deben de entrar, y no porque insistas e insistas la persona que está al otro lado te va a abrir. Bueno, finalmente lo puede hacer por cansancio, pero créanme que, si es así, lo hará de tan mala gana que van a desear que la puerta se hubiera mantenido cerrada.<br />
 <br />
No creo que buscar, buscar y buscar hasta encontrar lo que estás buscando sea una buena táctica. Piensa en todas las veces que tus llaves han desaparecido de tu cartera o cuando el par de zapatos que combina perfecto con lo que te has puesto se fue caminando del clóset y se puso a jugar a las escondidas en el rincón más oscuro que hay debajo de tu cama.<br />
 <br />
¿Cuántas veces has rastreado tu casa buscando desesperada el control remoto del televisor –o cualquier cosa para tal caso- durante largos e infructuosos minutos solo para que, un rato después, llegue alguien y te señale que lo que buscabas desesperadamente estaba ahí, en tus narices, camuflado como un experto camaleón?</p>]]>
        <![CDATA[<p>¿Ven? A veces es mejor no obsesionarse con encontrar las cosas, relajarse y alegrarse cuando estas se nos cruzan en el camino.</p>

<p>Ojo, no lean mal. De ninguna manera estoy diciendo que uno no debe luchar por lo que quiere hasta lograrlo. Solo estoy diciendo que, en cuanto a encontrar cosas perdidas se trata –y amores también, en un ratito les explico-, nuestra insistencia en vez de atraer las cosas, las puede repeler. Si buscas, buscas y buscas enfermizamente, probablemente llegues a pensar que todo lo que brilla es oro.<br />
 <br />
Aquí una historia para los incrédulos…<br />
 <br />
Después de una ruptura algo traumática, pensé que iba a ser imposible que volviera a encontrar a otra persona con la que pudiera verme en un futuro. Asustada -sí, ahora me doy cuenta que lo que me movía era el miedo a quedarme sola- quise llenar ese vacío, pero lo único que logré en esas noches de soltería fue hacer que cada vez sea más grande.<br />
 <br />
Salí con dos chicos –primero con uno y luego con otro- que, en el papel, eran todo lo que estaba buscando, cumplían con todos los requisitos que, sin darme cuenta, había enlistado en mi mente: carrera con proyección, independencia económica, temas interesantes de conversación, entre otras cosas más químicas que físicas.</p>

<p>Al principio, las reglas del juego eran claras: Ellos solo querían pasarla bien y yo también, porque ¿quién quiere empezar una relación cuando acaba de terminar una? Pero al final, porque no puedo evitar involucrar mis sentimientos, siempre terminaba queriendo más.</p>

<p>Darme de cocachos con la realidad, con la desilusión de que ese “algo más” no estaba en sus planes, al menos no conmigo, sí que me vino mal. Y como les dije, hizo que me sintiera más sola y, lo que es peor, que me convenciera de que simplemente no iba a encontrar a alguien que me quisiera de verdad, tal cual era. (Andaba algo decaída).</p>

<p>Mientras estaba atrapada en esas tormentas, mi mami insistía en presentarme a un chico que había llegado de Alemania a trabajar durante unos meses en su oficina. Tenía mi edad, no conocía a casi nadie acá y masticaba español. A ella le pareció buena idea que me convirtiera en su anfitriona y guía limeña, que lo llevara a comer, a tomar algo y que saliera con mis amigos.</p>

<p>Obviamente, le dije mil veces que ¡no! Primero porque sentía que todo el asunto no era más que una cita a ciegas, nada más y nada menos que coordinada por mi madre, y segundo porque andaba todavía atrapada en el torbellino número dos y cual caballo de carreras, no veía ni quería ver lo que tenía al costado. (¿Se dan cuenta cómo es que cuando uno busca algo y está convencido que, por ejemplo, ese algo está en la cocina, se olvidan de ver si por casualidad no está en el comedor o en la lavandería?)</p>

<p>Finalmente, luego de ver al chico en cuestión –tuve que verlo para sentirme ligeramente interesada, ¿qué les puedo decir?-, le dije a mi mamá que estaba bien, que le diera mi teléfono. Él me llamó y empezamos a salir en plan de “te incluyo en mis planes y cuando no los tenga, los hacemos juntos”.</p>

<p>A pesar de su gracioso español, lleno de erres fuertes y marcadas, y de mi tímido inglés, nos entendimos muy bien. Nos divertíamos saliendo con mis amigos y, poco a poco con más frecuencia, lo hacíamos solo él y yo. Realmente me sorprendió cómo ese chico logró ganarse mi cariño prácticamente en un abrir y cerrar de ojos.</p>

<p>Pero ambos teníamos muy presente que existía un pasaje a su nombre, con fecha y hora de partida de Lima, y nuestra “amistad” se quedó, digamos, en la galaxia de lo platónico.</p>

<p>A lo que voy es que eso no lo busqué, simplemente llegó y la necedad de mi búsqueda de manzanas verdes casi hace que deje pasar a esta jugosa manzana roja. Y lo más importante es que él me ayudó a sacarme la venda de los ojos, a no cerrarme a las posibilidades que ya tenía preconcebidas. Él me calmó, me hizo ver que no era necesario que anduviera todo el tiempo con el radar en <em>on</em> y desterró mi idea de que no iba a poder sentir algo genuino por alguien de nuevo, sin poses ni caretas, y viceversa.</p>

<p>Después de que se fue, quedé más calmada, convencida de que me iba a encontrar con ese amor que tanto creía que necesitaba cuando tuviera que encontrármelo, porque simplemente ya era mi turno, no porque me había matado buscándolo. Y así sucedió.</p>

<p>Moraleja: No se empecinen en encontrar a LA persona. Cuando sea el momento, la verás sonriendo delante de ti.</p>

<p>Es hora de que se manifiesten. ¿Creo que tengo razón o no? En estos casos, ¿el que busca encuentra o creen que esa actitud de caza constante empeora la situación?</p>

<p><br />
<strong><a href="http://www.kasabian.co.uk/gb/music/songs/club_foot/" target=_blank>"Club Foot"</a> de Kasabian.</strong> <em>I tell you I want you... I tell you I need you...</em><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/exsMGXeBI2Q&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/exsMGXeBI2Q&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

<p><br />
Y... Mañana (solo mañana), en diferentes salas de cine de Estados Unidos, se va a proyectar un <strong>documental sobre el concierto de The Killers</strong>, quienes pronto, prontito estarán cerca a mí, <strong>en The Royal Albert Hall</strong>. Para los que estamos algo lejos de los estados juntos, el DVD saldrá a la venta (lo pueden comprar por Internet) este 10 de noviembre, día de mi cumple (¡tenía que ser!). Vean el video promocional:<br />
<object width="480" height="340"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/gIZV3sHrdz8&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/gIZV3sHrdz8&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="340"></embed></object></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>¿Estamos en desventaja?</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/10/insegura.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2009:/quiennosentiende//68.10946</id>

    <published>2009-10-21T20:39:01Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:28:57Z</updated>

    <summary>Foto: Pablo Lizardo Me desperté con esas ganas, de las que me dan de vez en cuando, de ir a trabajar en tacos –sí, a pesar de que generalmente al final del día termino maldiciendo mi decisión. En el transcurso...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Catarsis" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
        <category term="¿Sí o no?" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="U.U.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/U.U.jpg" width="270" height="500"></div><em><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/pablolizardo/3039085679/" target=_blank>Pablo Lizardo</a></em></em>

<p>Me desperté con esas ganas, de las que me dan de vez en cuando, de <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/08/que-nos-hace-ladies.html" target=_blank>ir a trabajar en tacos</a> –sí, a pesar de que generalmente al final del día termino maldiciendo mi decisión. En el transcurso del día estuve a punto de resbalar, tuve un casi tropiezo y casi me quedo con el taco atracado entre las tablas de madera que hay en una zona del periódico. A diferencia de otros días, no me <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2008/07/tortura-en-puntillas.html" target=_blank>sentí incómoda</a>, ¡me moría de miedo de torcerme la pata, hacerme un esguince y arañarme las rodillas como consecuencia de una inminente y estrepitosa caída! Pero no sucedió, me salvé.</p>

<p>Cuando llegó la hora de almorzar, en silencio y sin que mi cara me delate, <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/08/sobre-la-balanza.html" target=_blank>renegué contra mi metabolismo</a> y deseé poder comer todos los carbohidratos y azúcares que me provocan sin tener que estar viéndolos después en mi panza y mi trasero. ¡Resignación, resignación!</p>]]>
        <![CDATA[<p>Al finalizar la tarde, C me pidió que le haga acordar llamar a un taxi con tiempo para que la puedan recoger sin problemas y llevarla al concierto de PSB. Me desespera esa incapacidad de movernos solas, sin necesidad de horarios ni llamadas ni programaciones. ¿Por qué tenemos que <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2008/04/mucho-ojo-con-el-taxi.html" target=_blank>vivir cuidándonos de que nos roben o nos violen</a>? ¡Qué <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2008/04/una-hora-de-engreimiento.html" target=_blank>estrés</a>!</p>

<p>Ya era de noche. S y yo queríamos <a href="http://blogs.elcomercio.pe/milojos/2009/10/bastardos-sin-gloria-el-nino-t.html" target=_blank>ir al cine</a> y ¡a tiempo! Después de todo lo que nos tardó salir del centro de Lima, Javier Prado quedó descartada. La ruta más directa para llegar era por Angamos, cruzando Surquillo. Cuando estábamos por llegar al semáforo de Tomás Marsano –uno de los más largos y peligrosos de Lima, según me han contao-, S insistió que escondiera bien <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2008/06/mi-cartera-mi-mundo.html" target=_blank>mi cartera</a>. ¿Por qué S pensaba que si nos robaban iba a ser por mi cartera? ¿Qué fascinación tienen los choros con nuestros bolsos? ¿Cómo es posible que lo que finalmente es un accesorio útil y práctico nos pueda hacer víctimas más atractivas y fáciles? ¿No les parece injusto? A mí sí.</p>

<p>Bueno, llegamos al cine y lo primero que hice fue entrar a los servicios higiénicos, casi corriendo a pesar de los zapatos. Como estaba apurada, me metí al primer baño que vi disponible y no me percaté de que no había papel higiénico ¡hasta que lo necesité! Felizmente tenía un paquete de Kleenex en mi cartera. Y si no, ¿qué hubiera hecho? Supongo que aplicar la sacudidita y tratar de olvidarme del asunto, pero me puse a pensar que los hombres simplemente no utilizan papel –supongo que porque no lo necesita, aunque no estoy muy segura- ni cuando lo tienen ahí haciéndoles ojitos.</p>

<p>Hoy, no sé por qué, he sentido que el mundo está en nuestra contra y que en varios aspectos estamos en desventaja. Mañana me despertaré, me concentraré en las cosas positivas y le sacaré la lengua a lo negativo. Solo espero que no me la muerda.</p>

<div style="text-align: center;">***</div>

<p>Sé que estoy exagerando y que quizás puedo pecar de sexista, ¿pero acaso nunca han pensado que nosotras la tenemos más difícil?</p>

<p><br />
<strong>"A White Demon Love Song"</strong><br />
Me pasaron esta nueva canción de The Killers que forma parte del soundtrack de "New Moon". Me gustó escuchar algo nuevo de ellos, espero que a ustedes también. ¡Ya me estoy preparando para el concierto!<br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/VHEUMdkSVPw&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/VHEUMdkSVPw&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Habla ahora o calla para siempre</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/10/habla-ahora-o-calla-para-siemp.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.pe,2009:/quiennosentiende//68.10742</id>

    <published>2009-10-06T17:15:04Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:29:28Z</updated>

    <summary>Foto: Gabriela Camerotti Ella: ¿En qué piensas? Él: En nada Él: ¿Qué te pasa? Ella: Nada No sé si será verdad que ellos tienen la cabeza en blanco la mayoría del tiempo, pero sí sé que cada vez que a...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Catarsis" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="Llave.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Llave.jpg" width="300" height="400"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/face_it/198957192/" target=_blank>Gabriela Camerotti</a></em></small>

<p>Ella: ¿En qué piensas?<br />
Él: En nada</p>

<p>Él: ¿Qué te pasa?<br />
Ella: Nada</p>

<p>No sé si será verdad que ellos tienen la cabeza en blanco la mayoría del tiempo, pero sí sé que cada vez que a nosotras nos preguntan qué nos acontece, mentimos y decimos, con una voz que parece una mezcla de Candy y Bambi (si es que hablara), que nada: “No es nada, olvídalo, no me hagas caso”, cuando en realidad sí nos pasa algo... y mucho, y sí queremos decirlo, pero quién sabe por qué no lo hacemos.</p>]]>
        <![CDATA[<p>Pensando en lo que les conté <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/09/el-piso-se-mueve.html" target=_blank>en el post anterior</a>, llegué a la conclusión de que en ese problema mucho tiene que ver el hecho de que nos callamos muchas cosas, que no somos sinceras y no tenemos el valor de decir “me estoy aburriendo, hay que escapar de la rutina” o “ya me aburrí y me he dado cuenta que <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/04/ya-no-es-lo-mismo.html" target=_blank>lo nuestro no da para más</a>”.<br />
 <br />
Si tenemos miedo, hay que reconocerlo y enfrentarlo. Se me ocurre que si lo compartimos, ese temor se hará más chiquito; que si se lo confiamos a alguien, lo más probable es que nos haga ver que nuestro miedo es tonto y ridículo y, así, superarlo se nos hará más fácil.</p>

<p>A veces pensar y darle mil y una vueltas al tema no hace más que confundirnos. ¿Qué les parece si intentan compartir lo que piensan? Decir las cosas en voz alta nos puede ayudar a visualizar mejor cuál es el problema. Y si damos un paso más y nos sinceramos con la persona motivo u objeto de nuestra duda –siempre y cuando lo hagamos con mucho tino-, mucho mejor. ¿De qué otra manera esa persona va a saber que está creando inseguridad en nosotros si es que no se lo decimos? Hay que desterrar de nuestras cabecitas -¡de una vez por todas por favor!- que los demás tienen una bola de cristal para leer nuestra mente de manera que pueden <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/01/un-antidoto-contra-la-desilusi.html" target=_blank>decir y hacer exactamente lo que estamos esperando de ellos</a>.</p>

<p>Si nos sentimos sol@s, dejémonos de quejarnos de esa soledad y busquemos compañía, así sea de nosotros mismos. Si estamos tristes y lo único que queremos es un poco de cariño y un fuerte abrazo, ¡pidámoslo!</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="Libertad.jpg" src="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/Libertad.jpg" width="400" height="413"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/zarajay/2377227666/in/set-72157602589514822" target=_blank>Zara</a></em></small>

<p>No se guarden las cosas. Sean fuertes, pero no se aguanten todo. Descarguen. No llenen su mochila de piedras, eso solo les quitará ligereza y harán que cada paso sea más difícil de dar que el anterior.</p>

<p>¡Libérense! Lloren, ríanse, griten, salten. Digan lo que piensan, compartan lo que sienten. ¡No tengan miedo!</p>

<p>¿Por qué nos reprimimos tanto? Este es un llamado para que hablemos, pero ojo, con conciencia, <a href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2008/08/voto-de-silencio.html" target=_blank>no por impulso</a>.</p>

<p>Yo empiezo: Últimamente me da miedo la idea de que el tiempo está pasando y no sé qué pasó con algunos ítems de mi lista de “Cosas que quiero hacer”. Si sigue pasando el tiempo, ¿me tendré que olvidar de ellas? ¡No, no quiero! Pero lamentablemente me he dado cuenta que no se puede hacer todo a la vez.</p>

<p>Ahí está, ¡ya lo dije! Ahora les toca a ustedes.</p>

<p><br />
<em>Recién vi este video ayer y la energía que me transmitió fue increíble. ¡Enjoy!</em><br />
<div style="text-align: center;"><object width="450" height="340"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/A9CmZXSSYmc&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/A9CmZXSSYmc&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="450" height="340"></embed></object></div></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>El piso se mueve</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/09/el-piso-se-mueve.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.10621</id>

    <published>2009-09-25T20:17:05Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:29:59Z</updated>

    <summary>Foto: Frabuleuse Ella tiene un problema. Me lo cuenta, me pongo en sus zapatos e intento ayudarla, pero no puedo, no sé que decirle. Eso que dos cabezas piensan mejor que una, no siempre es cierto. Hace como seis años...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Cable a tierra" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="PisoRoto.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/PisoRoto.jpg" width="400" height="298"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/fpalazzi/1893528667/" target=_blank>Frabuleuse</a></em></small>

<p>Ella tiene un problema. Me lo cuenta, me pongo en sus zapatos e intento ayudarla, pero no puedo, no sé que decirle. Eso que dos cabezas piensan mejor que una, no siempre es cierto.</p>

<p>Hace como seis años que está con él y otra cosa no conoce. Es decir, no sabe lo que es coquetear con otro chico, cómo es tener otro tipo de relación y, sobre todo, no sabe qué es <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/02/a-calzon-quitado.html" target=_blank>hacer el amor</a> con otra persona.</p>

<p>“¿Y si me estoy perdiendo de mucho y yo ni enterada? ¿Cómo sé que el sexo es bueno si no tengo con qué compararlo?”.</p>

<p>Sí pues, ¿cómo se entera si no experimenta? ¿Cómo experimenta si está enfrascada en esta relación en la que, al parecer, el siguiente paso lógico –ojo, he dicho lógico- es el matrimonio?</p>]]>
        <![CDATA[<p><a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/04/ya-no-es-lo-mismo.html" target=_blank>Está aburrida</a>. No sabe cómo ni por qué los fines de semana se han convertido en una rutina que se sabe de paporreta (me la recita con horas, lugares y personajes como si se tratara de la lista de los 14 incas que tuvo el Perú). No hay sorpresas, no hay emoción, ¡y vaya que extraña esas sensaciones! Es más, las necesita.</p>

<p>Siente que la única razón que evita que termine todo de una vez –aunque le da pena porque claro que le tiene cariño al chico- es el miedo y la comodidad.</p>

<p>El miedo a cometer un error. Antes de terminar con alguien, quién no se ha hecho las siguientes preguntas: ¿Y si no consigo a nadie más? ¿Y si destruyo y pierdo algo pensando que la verdadera pasión y el verdadero amor están en otra parte y nunca los encuentro?</p>

<p>Por otro lado, <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/10/tenia-que-ser-su-madre.html" target=_blank>su familia “política”</a> la quiere y nunca le ha creado ningún problema. Además, tampoco tiene motivos para quejarse de él: Es atento, preocupado, consentidor y le soporta sus ocasionales <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/03/de-la-pataleta-al-papelon.html" target=_blank>berrinches</a>. Se siente cómoda donde está, en territorio conocido y conquistado.</p>

<p>Lo que ha detonado este borbotón de dudas, lo que ha hecho que se dé cuenta y acepte todos estos detalles, que en los últimos meses ha preferido ignorar, es –no podía ser de otra manera- un segundo chico, un pata de su oficina al que no conoce bien, pero que le atrae, le interesa, le jala el ojo.</p>

<p>“No ha pasado nada. Él con las justas sabe que existo, pero no puedo evitar pensar en él. ¡No sé qué hacer para sacármelo de la cabeza! Creo que me gusta y si es así, ¿por qué? ¿Por qué me gusta alguien más? ¿Es una simple atracción pasajera de las que tiene todo el mundo y que así como llegan se van? ¿Eso significa que ya no lo quiero? ¿Qué tan sólida puede ser mi relación si alguien, sin hacer nada, es capaz de moverme el piso?”.</p>

<p>Son muchas preguntas que no sé cómo responder, solo me hicieron pensar: ¿Cómo sabe uno que definitivamente esa persona es LA persona y que no hay posibilidad de que alguien más lo sea? Porque simplemente lo sientes, me dirán algunos. Pero ¿cómo o qué se siente?</p>

<p>¿Por qué muchas veces pensamos que mejor vale que nos aseguremos con lo que tenemos y nos conformamos para no arriesgarnos a quedarnos sin nada?</p>

<p>¿Cuál es el problema?</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="Camino2.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/Camino2.jpg" width="300" height="378"></div><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/21560098@N06/3547128309/in/set-72157619622499010/" target=_blank>Nina</a></em>

<p>Conversando por ella, en un arranque de liberación, le digo que a veces pienso que definitivamente eso de la monogamia es un invento de la sociedad para evitarse enredos, que solo nos hace luchar de por vida contra nuestra naturaleza poligámica. Que en las relaciones de largo aliento, en determinado momento uno debería ser capaz de decir –si así lo quiere- “¡Un momentito! Necesito espacio para confirmar mis sentimientos”, sin que esto ocasione un cataclismo.</p>

<p>Deberíamos hacer como los Amish: Cuando los hijos alcanzan determinada edad, los padres dejan que salgan de la comunidad a conocer el mundo y vivir según el estilo de vida del exterior. Dejan que vivan la vida loca, que se desbanden y experimenten para que luego puedan decidir si realmente quieren regresar y vivir de acuerdo a sus reglas.</p>

<p>En nuestra realidad eso no vale, no existe. ¿Pero es válido seguir con alguien por comodidad o por miedo a no encontrar algo mejor? Yo creo que no, pero qué se hace. ¿Qué se puede hacer?</p>

<p><br />
<strong><a href="http://www.lyricsdomain.com/19/sabina_joaquin/19_das_y_500_noches.html" target=_blank>"19 días y 500 noches"</a> de Joaquín Sabina.</strong><br />
<em>Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos.</em><br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/_tX7Ffg2Ass&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/_tX7Ffg2Ass&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Si pudieran escuchar nuestros pensamientos…</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/09/si-pudieran-escuchar-nuestros.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.10394</id>

    <published>2009-09-04T23:47:36Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:33:49Z</updated>

    <summary>Anoche me quedé dormida viendo –una vez más- “What women want” (“Lo que ellas quieren&quot;). Y es que además de que me encanta Mel Gibson en esa película, sobre todo en la parte que borracho baila al son de una...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="¿Sí o no?" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<p>Anoche me quedé dormida viendo –una vez más- “What women want” (“Lo que ellas quieren"). Y es que además de que me encanta Mel Gibson en esa película, sobre todo en la parte que borracho baila al son de una canción de Sinatra, la idea de que ellos puedan escuchar todo lo que pensamos me fascina, me interesa, me da miedo… Como verán, se me hace un menjunje en la cabeza.</p>

<p><img alt="WhatWomenWant.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/WhatWomenWant.jpg" width="450" height="245"></p>

<p>¿Cómo sería? ¿Se imaginan? Ellos podrían enterarse de nuestros secretos, pero podrían quizás <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/06/estoy-hablando-en-chino-o-que.html" target=_blank>comprendernos un poquito más</a>. Nosotras prácticamente no tendríamos privacidad, pero podríamos dejar de preocuparnos por encontrar la manera de hacernos entender ¡de una vez por todas!</p>

<p>Sería peligroso… Sí, claro que sí. ¿Qué pasaría si, como el personaje de Mel en la peli, los hombres no solo usaran su “poder” para lograr una convivencia más pacífica, sino para jugarnos sucio y para dominarnos en secreto?</p>]]>
        <![CDATA[<p>Todo eso pensaba mientras Nick Marshall le robaba las ideas a Darcy McGuire sin darse cuenta que en realidad se estaba enamorando de ella (típico filme romántico). No sé si habrá sido el efecto del sueño y el cansancio, pero me encontré a mí misma haciendo una lista mental de cosas que ellos se enterarían si pudieran estar dentro de nuestras cabezas…</p>

<p>Sabrían, antes de hacer su movimiento, que no queremos nada con ellos y ambos nos evitaríamos momentos incómodos. Esto se aplicaría en dos niveles (quizás en más, en eso ustedes me ayudarán): Si el chico recién te conoce, le gustas y te quiere invitar a salir, sabría sin mucho esfuerzo si a ti también te interesa o si lo vas a chotear sin darle chance. Y si se trata de tu enamorado, te ahorrarías los “no, mi amor, <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/05/hoy-no-quiero-manana-tampoco.html" target=_blank>hoy no tengo ganas</a>”, porque él de antemano sabría que no “estás de humor”.</p>

<p>¿Esto nos conviene? Sí y no: Nos ayudaría a sacarnos al tipo de encima, pero por otro lado, quizás perderíamos la oportunidad de conocer a LA persona (ustedes saben cómo podemos ser de prejuiciosas y que muchas veces las cosas se dan gracias a la insistencia de ellos). Podemos aplicar la misma lógica para el nivel dos.</p>

<p>También se enterarían al instante cuándo empezamos a tener dudas, a pensar si la relación todavía vale la pena, si es que el amor se ha vuelto costumbre y demás <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/04/ya-no-es-lo-mismo.html" target=_blank>paltas que por épocas nos solemos hacer</a>. Esto no creo que sea muy bueno que digamos porque solo restaría a la relación y nos mostraría como las neuróticas inseguras que podemos llegar a ser. Aunque, pensándolo por segunda vez, quizás que él se entere de todos nuestros rollos puede motivar una conversación abierta, sincera y completamente honesta que nos acerque más. ¡Quién sabe!</p>

<p>Cuando de sexo se trate, sabrían dónde primero, de qué manera, durante qué tiempo y hasta qué punto hacer determinada cosa. ¡Sí que eso sería bueno!</p>

<p>¿Qué más?, ¿qué más?</p>

<p>Sabrían cuando otro chico nos está empezando a parecer “interesante” y nos está moviendo un poquito el piso. También ya no podríamos mentirles para hacerlos sentir bien y no herirlos; por ejemplo, cuando nos dan un regalo o una sorpresa y <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/01/un-antidoto-contra-la-desilusi.html" target=_blank>nos sentimos ligeramente desilusionadas</a> porque esperábamos algo distinto. Chicos, no me malentiendan, igual nos sentimos felices, pero junto con nuestros pensamientos de “¡Oh! Qué lindo”, escucharían también cosas como “Hubiera sido perfecto si en vez de las típicas rosas rojas, me hubiera traído un ramo de mis flores favoritas”.</p>

<p>Después de todo, creo que si algún día por alguna mutación genética o por algún efecto secundario a la constante exposición a la radiación, o algo así, los hombres fueran capaces de escuchar nuestros pensamientos, sería peor. Todo sería caótico, porque lo único que conseguirían sería confirmar lo complicadas, enrededas que solemos ser (las que no lo son no se den por aludidas).<br />
 <br />
Así que creo que por el bien de todo, las cosas deberían quedarse como están, por más que Mel Gibson se vea supersexy leyéndonos la mente.</p>

<p>Estoy segura que antes de dormirme mi lista de posibles escenarios era más larga. Chicas, ¿me ayudan a enriquecerla? Y, chicos, su tarea es contarnos si les gustaría o no poder escuchar nuestros pensamientos y, en todo caso, confesarnos qué sería lo primero que quisieran averiguar.</p>

<p><strong>Frank Sinatra cantando "I won't dance" y Mel Gibson -quién más- bailando...</strong><br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/pMEPrXgUyWM&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/pMEPrXgUyWM&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>¿Qué nos hace ladies?</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/08/que-nos-hace-ladies.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.10242</id>

    <published>2009-08-24T17:54:29Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:34:15Z</updated>

    <summary> Últimamente me he estado preguntando en qué radica la femineidad. Es decir, qué es lo que nos hace más o menos ladies ante el ojo ajeno. ¿Por qué estoy pensando en esto? No lo sé, quizás el tráfico que...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Catarsis" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="LoveConverse.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/LoveConverse.jpg" width="400" height="299"></div>

<p>Últimamente me he estado preguntando en qué radica la femineidad. Es decir, qué es lo que nos hace más o menos ladies ante el ojo ajeno.</p>

<p>¿Por qué estoy pensando en esto? No lo sé, quizás el tráfico que he enfrentado sola todas las noches de la semana pasada me dio demasiado tiempo para cavilar… O quizás todo empezó el día que me desperté y, por esas cosas raras de la vida, decidí venir a trabajar no en zapatillas, balerinas o en botas chatas como siempre, sino en tacos, nada más y nada menos que <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/07/tortura-en-puntillas.html" target=_blank>en taco 9</a>.</p>

<p>Tengo que ir acostumbrándome, me dije. ¿Cómo no voy a sufrir cuando me los pongo si nunca los uso?, pensé. Además, son el tipo de zapatos en el que más dinero gasto y es un poco irónico que casi todos los días se queden guardados en el clóset. Con esto último me terminé de convencer y salí de mi casa en mis lindos zapatos plomos… tac-tac, tac-tac.</p>]]>
        <![CDATA[<p>¿Si me sentí diferente? En realidad sí, un poquito. ¿Si me sentí ‘más lady’? También, por qué no aceptarlo. ¿Si al final del día mis pies sufrían y me reclamaban el arrebato? ¡Sí y a gritos!</p>

<p>Desde el día uno les dije que no era muy lady (para más información, relean mi perfil). Pero, ¿por qué es que no me considero una “señorita delicada”? Hablando de manera general, vuelvo con la pregunta del inicio: ¿Qué hace que una mujer se vea más femenina? ¿Qué te hace más delicada que la que está al costado?</p>

<p>Me responderé preguntándoles.</p>

<p>¿En que eres capaz de contener y dominar tanto los gases superiores como los infereriores?<br />
¿En que cada vez que te ofrecen un poquito más de comida dices “no gracias” con voz de mosquita muerta, a pesar de que te has quedado con hambre?<br />
¿En que –irónicamente- eres lo suficientemente macha y nunca jamás en la vida cometerás la barbaridad de sacarte los tacos en una fiesta o discoteca?<br />
¿En la cantidad de veces que vas a la peluquería en el mes?<br />
¿En que siempre tienes una perfecta manicure y pedicure francesa?<br />
¿En que siempre estás cepillada o planchada?<br />
¿En que <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/12/lisuras-nica.html" target=_blank>nunca dices lisuras</a>?<br />
¿En que consideras a Frida Holler como tu ídolo, te sabes todos sus consejos de pe a pa y los aplicas a rajatabla?<br />
¿En que cuando estás en un bar siempre pides un trago colorido y decorado y nunca jamás tomarías cerveza de pico?<br />
¿En la manera en que te sientas? ¿En que cruzas las piernas con el ángulo perfecto?<br />
¿En que tienes la delicadeza y los “modales” de una geisha? ¿En solo dices lo justo y necesario, y nunca interrumpes a la persona que está hablando por más que esté diciendo una barbaridad?<br />
¿En que siempre sonríes y le pones cara de ‘lindi’ aún a las personas que consideras insoportables?<br />
¿En que nunca en tu vida serías capaz de bajar la luna de tu auto y gritarle al taxista que se plantó en la luz verde a esperar un pasajero un gutural “¡avanza pes, oe!?</p>

<p>¿De qué depende, chicos y chicas? ¿Qué es lo que piensan? Ayúdenme, ¿sí? No sean malitos.</p>

<p><strong>"Sad but true" de Metallica.</strong> La escuché hace un par de fin de semanas en una discoteca y me la canté hasta quedarme ronca. Me hizo recordar toda una época... ¿Que me guste el Black Album me hace menos lady?<br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4AjScYSuGJ4&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/4AjScYSuGJ4&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Sobre la balanza</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/08/sobre-la-balanza.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.9994</id>

    <published>2009-08-05T17:35:53Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:34:42Z</updated>

    <summary>Foto: Hannah Webster Cuatro semanas y tres días. Eso fue lo que duró mi dieta. Solo aguanté 744 horas. Una vez que vi que los jeans ya no me reventaban y que podía sentarme tranquila sin sentir que el botón...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Catarsis" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
        <category term="Mea culpa" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
        <category term="Yo sé cuidar mi cuerpo" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="Cupcake.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/Cupcake.jpg" width="400" height="266"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/obo-bobolina/1849041607/" target=_blank>Hannah Webster</a></em></small>

<p>Cuatro semanas y tres días. Eso fue lo que duró mi dieta. Solo aguanté 744 horas. Una vez que vi que los jeans ya no me reventaban y que podía sentarme tranquila sin sentir que el botón se me clavaba en la panza, claudiqué.</p>

<p>Siempre pensé que era de esas personas que nunca en su vida iban a ser capaces de ceñirse a un régimen alimenticio, que no tenía en mí la fuerza de voluntad necesaria para decirle no a todo lo rico y engordante.</p>

<p>Pero una tarde me sorprendí con el teléfono en la mano sacando cita con una nutricionista que me habían recomendado. Me sorprendí más dos días después cuando entré al consultorio de la doctora dispuesta a empezar a comer sano y a bajar todos esos kilos extras que me acompañaban a todos lados y que ya no podía ocultar más.<br />
</p>]]>
        <![CDATA[<p>Todo empezó varios meses atrás. Ya <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/09/aprendizaje.html" target=_blank>en mis vacaciones de setiembre</a>, la ropa que había utilizado el verano anterior me sorprendió en pleno viaje cuando al cierre simplemente no le daba la gana de terminar de subir. Pero bueno, no quise estropear mi onda relax y me hice la loca.</p>

<p>Luego llegó el verano y con él, el reto de mostrarme en bikini. ¿Se acuerdan que <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/12/striptease-bajo-el-sol.html#more" target=_blank>les conté que había resuelto armarme de valor y confianza</a>? Bueno, así lo hice y no me hice mayores paltas.</p>

<p>Sin embargo, cuando empezó el invierno no pude seguir ignorando lo evidente: La ropa ya no me quedaba y yo me sentía mal conmigo misma, para qué negarlo. Tenía dos opciones: comprarme ropa nueva y más grande o regresar a mi peso anterior, ni tan tan ni muy muy. La decisión fue obvia.</p>

<p>Así dejé que la nutricionista me indicara qué desayunar, qué almorzar y qué cenar durante poco más de cuatro semanas. Adiós harinas, azúcares, carbohidratos y grasas. Hola verduras y bienvenida Splenda.</p>

<p>De la noche a la mañana me volví una chica light y mis platos de comida parecían los de un conejo. Al principio fue difícil, muy difícil. Mi café no sabía igual, almorzar acompañada con gente que comía “normal” era todo un reto y fue necesario borrar de mi memoria el recuerdo de mi comida favorita –las pastas-.</p>

<p>Pero pude, ¡y cómo no iba a hacerlo!. Los ocho kilos de más que me revelaron la balanza en mi primera cita con la doctora (hacía por lo menos un par de años que no me pesaba) me espantaron, me traumaron, me marcaron. Ocho kilos, casi diez. ¡Con razón que los pantalones no me cerraban y que me sentía una chancha, pues!</p>

<p>Esa fue mi motivación: volverme a sentir bien y cómoda. Además, de vez en cuando en mi cabeza resonaba una frase que no sé dónde escuché o quién me la dijo: “Si a esa edad no puedes bajar los kilos de más, imagínate cómo estarás en un par de años”. Eso melló mi autoestima, pero sacó de mí la fuerza de voluntad y disciplina que creía inexistentes.</p>

<p>Pasó un mes y poco a poco, de manera saludable, logré bajar cinco kilos. Todavía no había llegado a la meta, ¡pero qué distinta me sentía!</p>

<p>Lo malo fue que con ese cambio y confianza renovada llegó la tentación: poquito a poquito empecé a comer carbohidratos de nuevo, hasta que sin darme cuenta la dieta se convirtió en un vago recuerdo, no sé si por descuido o por las dos semanas que estuve llevando un taller con constantes 'coffee breaks'.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="Comiendo.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/Comiendo.jpg" width="400" height="299"></div>

<p>Ayer a la hora de almuerzo estaba en la cola de un restaurante chatarrero, de esos al paso a los que no iba hacía mucho. Todo olía a grasa y fritura, y se me hacía agua la boca. Cuando llegué a la caja pedí mi combo favorito y a la hora de pedir la gaseosa me escuché a mi misma diciendo algo que luego me pareció ridículo: “Mejor dame la Inca Kola light, por favor”.</p>

<p>Es como si la mitad de mi cabeza todavía estuviera consciente de que me tengo que cuidar, que fuera de que esté gorda o flaca, comer tanta cochinada no me hace bien. Pero, por otro lado, mis impulsos golosos y de buen diente me ganan.</p>

<p>Nunca antes el tema del peso me había creado tanto lío. Siento que no me puedo dar el lujo de ir aumentando una talla de pantalón por año, que no puedo privarme de usar tal o cual polo o de tirarme en la arena en un traje de baño de dos piezas simplemente porque me siento mal por verme mal. Pienso que tengo que mantener las formas porque sino, ¿cómo voy a hacer cuando tenga hijos? No quiero ser de esas mujeres con el paso de los años se dejan al olvido.</p>

<p>No sé cuánto estaré pesando ahorita. De hecho, estoy segura que de esos kilos que bajé, por lo menos he recuperado un par. Y no les voy a mentir, cada vez que recuerdo eso, me siento mal. ¿Por qué? Porque sé que poco a poco estoy tirando al tacho todo mi esfuerzo que invertí en sentirme bien. Algo contradictorio, ¿no?</p>

<p>Es un rollo que pasa más por cómo me veo frente al espejo y cómo me siento que por el hecho de cómo me puede ver el resto. Es una batalla que mantengo con mi parte tragaldabas, que no entiende que puedo comer todo lo que quiera, siempre y cuando sea algo sano y balanceado.</p>

<p>Hoy almorzaré una ensalada, pero con pollo, claro. ¡Tampoco me quiero morir de hambre!</p>

<p><strong><a href="http://www.6lyrics.com/music/ben_folds/lyrics/you_don_t_know_me33.aspx" target=_blank>"You don't know me"</a> de Ben Folds feat. Regina Spektor.</strong><br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/FRgQns-TJGM&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/FRgQns-TJGM&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>

<p><em>¿Alguien sabe algo de la venta de entradas para el concierto de The Killers? He querido averiguar qué fue, pero nada... En Tu entrada dicen que no les han autorizado la venta y la gente que los trae no se manifiesta.</em></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>En el umbral del placer</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/07/en-el-umbral-del-placer.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.9825</id>

    <published>2009-07-22T12:14:13Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:35:31Z</updated>

    <summary>Foto: Jeep Novak! DOEL Moet Blijven! El cuerpo te llama. Los besos y caricias generosas ya no son suficientes. Él está como una tetera anunciando que el agua ya hirvió –piteando- y tú, como una olla a presión. Ya ni...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Zona XX" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="PinkMotel.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/PinkMotel.jpg" width="400" height="265"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/jeep_novak/2375684116/" target=_blank>Jeep Novak! DOEL Moet Blijven!</a></em></small>

<p>El cuerpo te llama. Los besos y caricias generosas ya no son suficientes. Él está como una tetera anunciando que el agua ya hirvió –piteando- y tú, como una olla a presión.</p>

<p><a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/05/hoy-no-quiero-manana-tampoco.html" target=_blank>Ya ni te acuerdas de la última vez</a> –la verdad, sí pero te haces la loca- y él, que para estos casos sí tiene buena memoria, desde hace varios días está “comentando” cómo es que han pasado 'x' horas, 'y' minutos y 'z' segundos desde aquel lejano momento de placer.</p>

<p><a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/08/se-necesita-pasion.html" target=_blank>El cuerpo te llama</a> y no lo puedes controlar más. ¡Algo tienen que hacer!</p>]]>
        <![CDATA[<p>De pronto, en vista de que al parecer es la única manera, su propuesta de ir a un hotel y comprar algo de privacidad deja de parecerte atrevida y “’¡de quinta!”. Quieres, pero algo te dice que no debes.</p>

<p>Por el hemisferio derecho escuchas a una voz con tono de señorita de su casa, de hijita de papá, que te dice “¡pero cómo se te ocurre siquiera considerarlo! ¿Cómo vas a ir a uno de esos sitios, a utilizar una cama que no es tuya y que antes ha sido utilizada por Dios sabe quiénes? Además, ¡qué vergüenza! ¿Qué pensará de ti el señor de la recepción? Peor aún, ¡¿qué pensará tu chico si aceptas ir?! Seguro creerá que eres una cualquiera…”.</p>

<p>“¡Bla-bla-blá! Déjala que hable todo lo que quiera –empieza a decirte una voz relajada, pero llena de seguridad (la del otro hemisferio probablemente)-. Ni la cama, las sábanas, el colchón o la tarima serán tuyas o las mismas que en tu casa, pero el momento sí será tuyo y solo tuyo. Con que revises que todo está limpio antes, no hay problema. Tampoco es que vayas a ir a un cuchitril, ¿no? Entonces es casi lo mismo que cuando te vas de viaje”.</p>

<p>“Y eso de ‘qué pensará el señor de la recepción’ –continúa, imitando la voz de la otra y terminando de convencerte- ¡es una estupidez! ¿Acaso conoces a ese señor? ¿Quién será? ¿Qué te importa lo que piense un extraño? ¡Por favor!”.</p>

<p>Y lo decides: irás, ni que fuera para tanto. Él se pone feliz con la noticia, te llena de besos, como si le acabaras de entregar el regalo que tanto estaba deseando, y parten.</p>

<p>Pero la cosa es a dónde, o mejor dicho, a cuál. Ahí empieza el segundo round de dudas y temores: Si no tienen uno al que van cada vez que pueden, de arranque él no va a querer proponer tal o cual sitio H para evitar que tú pienses que él conoce todos esos sitios porque ha ido con otra. Y tú tampoco querrás mencionar aquel que tu amiga te ha recomendado, porque tu lado pudoroso te pregunta ¿qué hace una chica sabiendo y opinando de hoteles (de ese tipo de hoteles)?</p>

<p>Entonces, después de dar vueltas, él propondrá. ¿Qué pasa si te das cuenta que te está llevando a uno al que tú ya has ido, pero no con él? Probablemente no querrás entrar y tu excusa será: “No, a ese mejor no, no se ve muy limpio y creo que una amiga una vez entró y me contó que es malazo. (Es que no sabes que ahí iba con mi ex y prefiero ahorrarme la incomodidad de encontrármelo entrando o saliendo con otra, aunque las posibilidades de que esto ocurra son mínimas)”.</p>

<p>Hasta que llegan al sitio H elegido. Dependiendo si es que están en carro, a pie o taxi, la entrada puede ser de diferentes tipos: a) Te alucinas como Lady Di escabulléndose de los paparazzi para que nadie se entere de que se va a reunir con su amante, b) Te ves como un flacuchento, inofensivo e inexperimentado gladiador a punto de entrar al coliseo lleno de leones, a los que tendrás que enfrentar con tu mejor cara y con toda tu dignidad, o c) Te sientes como un ladrón que se dispone a robar un banco y que inevitablemente está haciendo que el chofer que lo llevó hasta el lugar se vuelva cómplice de su crimen.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="Roche.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/Roche.jpg" width="400" height="267"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/turboalieno/2075871949/" target=_blank>turboalieno</a></em></small>

<p>Entrar al sitio H, acercarse a la recepción, esperar a que tu chico pida una habitación, que pague por ella, que le den la llave del cuarto y el control remoto de la tele, es la parte más difícil: Pones cara de chica superada, asumes comportamiento de mujer madura, pero por dentro estás deseando que se acelere el tiempo y que ese trámite se acabe de una vez por todas. Para colmo, estás segura que esa sensación está desbaratando toda tu pose y que todos los que están a tu alrededor saben que te sientes avergonzada y que te mueres de miedo de que alguien conocido te vea. ¡Como para destrozarle los nervios a cualquiera!</p>

<p>Pero una vez adentro, en la seguridad y complicidad de esas cuatro paredes ajenas, que quién sabe qué cosas han visto, te olvidas de la modosidad y del recato, y simplemente <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/02/a-calzon-quitado.html" target=_blank>te permites ser, y eres feliz</a>.</p>

<p>Si vives con tus papás y eso dificulta la acción amatoria, lo que está generando una tensión negativa en la relación, pues el sitio H es una buena opción. Y si ahorita, mientras lees, estás diciendo “no, no, yo no piso esos lugares”, pues querida, lamento decirte que tarde o temprano lo harás, ya verás. Si me equivoco, ¡qué suerte la tuya!</p>

<p>Digo suerte porque, por más que son una salida, los sitios H no son la panacea. Es decir, pueden ayudarte a salir de un aprieto, pero te pueden meter en otros; o en su defecto, generar anécdotas infelices para ti y muy divertidas para tus amigos. </p>

<p>Les cuento, sé de un chico que un feriado en la tarde tomó un taxi con su enamorada para ir a un sitio H a relajarse. Pero, al parecer, todo el mundo había tenido la misma idea y estuvieron paseándose con el taxista por todo Lince buscando un lugar que no estuviera lleno. Un perfecto ejemplo de cómo, cuando la demanda supera a la oferta, los consumidores se ven afectados.</p>

<p>Sé de una chica que tuvo que esconderse detrás de un mueble del lobby de un sitio H para que su jefe, quien salía del ascensor, no la viera.</p>

<p>Otra estaba entrando a la cochera subterránea –¿alguien sabe por qué los arquitectos se empeñan en hacer los estacionamientos de los sitios H de manera tal que te demoras media hora en cuadrarte y que, por apurado, muchas veces terminas rayando el parachoques, arañando alguna puerta o bajándote uno de los espejos laterales?- en el auto de su chico desquite cuando vio el carro de su ex en uno de los puestos del estacionamiento. Era él, no había duda: el mismo modelo, el mismo color, ¡la misma placa!</p>

<p>Con eso se le arruinó la noche, no pudo dejar de pensar con quién diablos aquel sujeto -que todavía quería- se había atrevido a revolcarse. Cuando nos contó lo que le había pasado, todas le preguntamos “esteee… ¿y tú qué estabas haciendo?”. </p>

<p>Retomando, quizás esa idea de que todos los sitios H son sitios prohibidos o centros de operaciones de puticlubs fueron colocadas en nuestra mente por nuestros padres, aunque hace no mucho escuché a uno contar que le había recomendado a su hija que vaya a tal H porque era muy bueno (<a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/07/hijas-desfloradas.html" target=_blank>padre moderno y para nada iluso</a> que prefiere que su nena vaya a un sitio “confiable” en vez de cualquier hueco). No lo sé, cada uno tiene sus ideas y convicciones.</p>

<p>Antes de irme, me voy a permitir darles un consejo: Pongan su(s) celular(es) en silencio (si no puedes apagarlos) y hagan que todo el trámite emocional y moral por el que tuvieron que pasar para entrar a un sitio H y poder conseguir ese espacio de intimidad prestada valga la pena. Si no, ¿cuál es el chiste?</p>

<p><strong><a href="http://www.metrolyrics.com/joyride-lyrics-the-killers.html" target=_blank>"Joy Ride"</a> de The Killers.</strong> Es la canción ideal para este post y para celebrar con ustedes -con algo de retraso- que ¡¡van a venir!!.<br />
<em>Pulled up to a motel, "vacancy" was buzzing. Pink and dirty neon settle on the hood...</em></p>

<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/xccu5B1L4gk&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/xccu5B1L4gk&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>Yo tampoco los entiendo</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/07/yo-tampoco-los-entiendo.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.9655</id>

    <published>2009-07-07T18:42:43Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:38:05Z</updated>

    <summary>Foto: Meg Wills A ver, los chicos se quejan porque somos complicadas, porque para llegar del punto A al B nuestra mente crea mil y un caminos, cuando para ellos es tan simple como caminar de un lado al otro...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Catarsis" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="NoEntiendo.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/NoEntiendo.jpg" width="400" height="260"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/whatmegsaid/3223533904/" target=_blank>Meg Wills</a></em></small>

<p>A ver, los chicos se quejan porque somos complicadas, porque para llegar del punto A al B nuestra mente crea mil y un caminos, cuando para ellos es tan simple como caminar de un lado al otro en línea recta, sin escalas y sin distracciones en el camino.</p>

<p>Puede que tengan razón, pero eso no significa que para nosotras entender su raciocinio sea tan fácil como elegir qué comer en una pollería. No, señor. No tienen idea de la cantidad de veces que me he devanado el coco tratando de entender por qué, ¡por qué los hombres se comportan así!.</p>]]>
        <![CDATA[<p>Uno de los principales motivos han sido las llamadas de madrugada. Creo que la mayoría de nosotras no tendría mayor problema con eso si el culpable de que el celular suene a las 3 de la mañana fuera nuestro amorzote que, con la emoción y efervescencia que varias cervezas de más ocasionan, nos despierta para decirnos que se siente el hombre más afortunado del mundo por tenernos a su lado. Si fuera así y eso ocurriera una vez a las quinientas, en lugar de fastidiarnos, sonreímos bobamente: “Qué lindo mi gordito, cómo se acuerda de mí”.</p>

<p>Qué distinto es cuando el que llama no es nada más y nada menos que el patín que al parecer solo toma conciencia de tu existencia en la inconsciencia de su borrachera. A ti te gusta y él lo sabe. Tú le atraes, pero al parecer no lo suficiente como para que te tome en serio, al menos no durante el día, no cuando tienes ganas de ir al cine, no cuando te provoca comer algo rico, no cuando quieres que alguien –él- te acompañe a una muestra fotográfica que no te quieres perder. Él solo se muestra interesado entre las 2 y 5 de la madrugada, cuando, al parecer, la noche no le fue propicia y pretende que tú, ¡a esa hora!, le digas dónde estás para que te vaya a buscar o si estás en tu casa durmiendo, te despiertes, te cambies y lo acompañes a comer el sanguchón ‘after juerga’.</p>

<p>¿Por qué no puede comportarse como una persona normal? ¿Por qué, si al final igual te va a querer ver, no te lo dice desde temprano y te invita a salir como lo haría cualquier mortal, como lo harías tú? O sea, algo le debo de importar, ¿no? porque si no ni me llamaría. ¿Pero porqué lo hace a esa hora y, sobre todo, por qué bajo los efectos del alcohol?</p>

<p>Dos veces estuve en esas (entiéndase que con dos chicos distintos). Al final, quizás un poco tarde, me di cuenta que eran como vampiros: De día, bajo la luz, se escondían, me rehuían y siempre tenían una excusa para no poder salir conmigo. En cambio, de noche, se mostraban buena gente y dispuestos a recogerme de donde sea. ¿Por qué? ¡Porque a esa hora cazan a sus víctimas y les chupan la sangre!</p>

<p>A cocachos aprendí que los chicos vampiro no están interesados en ti como persona. Es decir, te quieren pero para jugar al doctor y la enfermera contigo. Allá tú si estás dispuesta a arriesgar tus fichas.</p>

<p>Siendo sincera, para darme cuenta de esas intenciones no se necesité de gran sabiduría. Muchos pensarán que era algo obvio y sí, estaba más claro que el agua. Una vez más, el problema era que, por no querer aceptarlo, <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2009/05/esquizofrenia-emocional.html" target=_blank>yo misma me estaba engañando</a>.</p>

<p><br />
<strong><a href="http://www.sing365.com/music/lyric.nsf/Modern-Nature-lyrics-Sondre-Lerche/E4DFEB9C6DDC479348256E87002A27B5" target=_blank>"Modern nature"</a> de Sondre Lerche & Lillian Samdal.</strong> No encontré un video con sonido decente, así que obvien las imágenes de este y solo escuchen: <br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/euEwLVXcWKs&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/euEwLVXcWKs&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>

<p><br />
</p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>De las mechas</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/06/de-las-mechas.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.9405</id>

    <published>2009-06-17T20:25:25Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:38:32Z</updated>

    <summary>Foto: Lieutenant Major Malarky (ClintJCL) Bastante hemos hablado de por qué razones, en qué momentos, bajo qué circunstancias y hasta con qué consecuencias hombres y mujeres discutimos, no nos comprendemos y nos mandamos a freír plátanos mutuamente. Que si no...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Yo sé cuidar mi cuerpo" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="Mecha.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/Mecha.jpg" width="400" height="317"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/clintjcl/200477679/" target=_blank>Lieutenant Major Malarky (ClintJCL)</a></em></small>

<p>Bastante hemos hablado de por qué razones, en qué momentos, bajo qué circunstancias y hasta con qué consecuencias hombres y mujeres discutimos, no nos comprendemos y nos mandamos a freír plátanos mutuamente.</p>

<p>Que si no nos escuchan, que si no les damos su espacio, que si reclamamos mucha atención, que si no podemos controlar los celos, que si no nos tienen paciencia… en fin, ¡mil cosas!</p>

<p>Pero ahora que Kina defenderá con los puños su título mundial (bueno, no podría hacerlo de otra manera ya que se trata de box) y que desde hace varios días se está peleando verbalmente con su rival, me puse a pensar ¿qué hay de las peleas entre mujeres? ¡Esas son las peores! ¿Alguna vez han sido testigos de la manifestación de la ira de una mujer hacia otra? Sí que se puede armar un torbellino, ¡un huracán de pasiones!</p>]]>
        <![CDATA[<p>Generalmente, las confrontaciones femeninas –como <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/07/quiero-ser-mejor-que-ella.html target=_blank">lo dije en el post "¡Quiero ser mejor que ella!"</a>- tienen las características de una guerra fría:</p>

<p>Si nos enteramos que fulana rajó de nosotras en la oficina, le aplicamos la ley del hielo y le contamos a todo el mundo lo que hizo para que quede mal y la miren feo (así como lo hacen las chicas de "Gossip Girl" o de "90210", ¡solo que nosotras tenemos unos 10 años más!). El enfrentamiento directo solo será inminente cuando te la cruces cara a cara en el pasillo y te pregunte, haciéndose la ofendida, qué te ha hecho para que le dejes de hablar. De ahí, las frases recriminatorias y de reproche tomarán por algunos minutos forma de puñales y lanzas hasta que el asunto quede zanjado, aunque sea superficialmente y en el fondo sigas pensando que es una maldita.</p>

<p>Si nos ofendemos porque una de nuestras más queridas amigas hizo algo que nos jodió, hirió o fastidió, tampoco solemos decírselo de frente. En estos casos nuestro resentimiento se manifiesta también en silencio, pero en uno más personal; quiero decir, no lo haces público, de él solo están enterados tu novio (si lo tienes) y tus otras amigas más cercanas. La dejas de llamar todos los días, de conversar con ella sobre cualquier trivialidad cada vez que te la encuentras en el messenger, ya no te apareces en su casa un domingo en la tarde con un par de ‘girly movies’, un pote de helado y sobres de canchita para el microondas. Simplemente te alejas, le haces sentir tu ausencia, que se dé cuenta que hizo mal y esperas a que te pida perdón (claro, siempre y cuando sea perdonable y la amistad no se haya perdido). Después de una charla que se inicia cuando ambas son capaces de saltar la valla del orgullo, lloran, se abrazan y aquí no pasó nada, ‘best friends for ever’.</p>

<p>Agarrarse a golpes, arañazos y de los pelos es algo extremo. Creo solo somos capaces de llegar a eso cuando una desconocida o alguien no muy afín a nosotras contra la que poquito a poco hemos ido acumulando tirria, realmente nos saca de nuestras casillas y nos ofende en lo más profundo. Y cuando eso sucede… ¡mamma mía! Nos olvidamos de que somos ladys, del recato, los modales, la diplomacia y la cortesía… ¡todo se va al tacho!</p>

<p>Nunca me voy a olvidar del escandaloso episodio que mi amiga C tuvo la desdicha de protagonizar uno de los últimos días que nos quedaban en el colegio (<a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/03/-tengo-un-sueno-recurrente.html target=_blank">en un post de hace tieeeempo</a> ya les mencioné el incidente). Como suele suceder, mi grupo de amigas no se llevaba para nada con las chicas de cuarto de secundaria, ¡pero para nada! Si nos cruzábamos en el patio, nos ignorábamos poniendo cara de ¡pof, me apestas! o nos clavábamos la mirada y nos poníamos como cuando los gatos se encrespan al sentirse amenazados, retados o furiosos.<br />
 <br />
A la hora del recreo, cada grupo tenía su sitio en el patio, un territorio imaginariamente delimitado. Cuando alguna integrante del bando opuesto pasaba, sola o acompañada, cerca de la zona ajena, era normal escuchar un comentario malintencionado y hasta algún insulto encaletado.</p>

<p>Esa tensa situación –algo tonta y sin sentido- se mantuvo por lo menos durante mis tres últimos años de secundaria, hasta que un día simplemente explotó. C y M estaban sentadas en una de las bancas que estaban alrededor del arbolito del patio principal, cuando pasó A, la cabecilla del grupo enemigo. No sé quién le dijo “p***” a quién, pero, por lo que vi luego, fue la gota que derramó el vaso: C y A sacaron las garras, se agarraron literalmente de las mechas e intercambiaron cachetadas/puñete y patadas, todo esto sazonado de insultos, claro.</p>

<p>Es increíble a lo que podemos llegar. Personalmente, no he pasado de un tirón de pelos cuando estaba en el nido o en kinder, pero siempre he pensado que si un día alguna mujer osa atacarme físicamente, gracias a mis lindos hermanitos, seré capaz de defenderme.</p>

<p>Ojo: Acudiría a mis dotes de street fighter si y solo si no me queda de otra y, como dije, tengo que defenderme, porque si alguien me pega, no me voy a quedar feliz con los brazos cruzados, ¿no? Fuera de eso, ¡soy pura paz y puro amor! (¡No a la violencia!).</p>

<p>Pero, bueno, a lo que iba: Las peleas entre mujeres pueden llegar a ser más hirientes y violentas que cualquier otra. Hasta los deportes femeninos en los que hay contacto, como el básquet o el rugby, son más agresivos que los masculinos. ¿Son ideas mías o a ustedes también les parece?</p>

<p><br />
<strong><a href="http://www.metrolyrics.com/well-well-well-lyrics-le-tigre.html" target=_blank>"Well, well, well"</a> de Le Tigre.</strong><em> I think you know that I've got it. I'm gonna give it to you and you know it!</em><br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/WnC2nnBHQ_U&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/WnC2nnBHQ_U&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>]]>
    </content>
</entry>

<entry>
    <title>¿Estoy hablando en chino o qué?</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/2009/06/estoy-hablando-en-chino-o-que.html" />
    <id>tag:blogs.elcomercio.com.pe,2009:/quiennosentiende//68.9252</id>

    <published>2009-06-04T19:57:45Z</published>
    <updated>2010-03-31T17:39:23Z</updated>

    <summary>Foto: Jill Greenseth Será porque simplemente hay aspectos de nuestras vidas que simple y llanamente a ellos les tiene sin cuidado y no les importa ni un pepino, lo que hace que en determinados momentos –justo cuando es nuestro turno...</summary>
    <author>
        <name>Tatiana Perich</name>
        <uri>http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/</uri>
    </author>
    
        <category term="Zona XX" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
    
    
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.elcomercio.pe/quiennosentiende/">
        <![CDATA[<div style="text-align: center;"><img alt="Frustrada.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/Frustrada.jpg" width="400" height="300"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/blah_oh_well/222688297/" target=_blank>Jill Greenseth</a></em></small>

<p>Será porque simplemente hay aspectos de nuestras vidas que simple y llanamente a ellos les tiene sin cuidado y no les importa ni un pepino, lo que hace que en determinados momentos –justo cuando es nuestro turno al micrófono y estamos dando una charla más en la conferencia de nuestras vidas- ellos desarrollen una suerte de sordera selectiva.</p>

<p>O será que nuestras diferencias son tantas que también alcanzan el área cognitiva y de lenguaje, a tal punto que para lo que nosotras es un reflejo policromático de un objeto que nos permite apreciarlo desde diversos ángulos, para ellos es solo una mancha difusa.</p>

<p>¿Qué será, qué será?</p>]]>
        <![CDATA[<p>Esto va mucho más allá de esa teoría que reza que cuando una mujer dice sí significa que no, y viceversa. Si eso fuera cierto, entonces no habría tanto problema: invertir el significado de ambas palabras suena como tarea sencilla, ¿cierto?</p>

<p>Esto es más complejo y complicado, porque hay veces en las que nuestros códigos de lenguaje hacen cortocircuito y terminamos envueltos en una escena sacada de la Torre de Babel. Nadie entiende nada. O mejor dicho, en nuestro caso el problema es que, al parecer, él no comprende ni una palabra de lo que le estás diciendo y, en consecuencia, no asimila nada. Todo le entra por un oído o le sale por el otro sin dejar rastro. </p>

<p>¿Alguna vez has tenido la sensación de estar hablándole a la pared cuando en realidad tienes al frente a una persona de carne y hueso? ¿O de estar poniendo todo tu esfuerzo y paciencia en tratar de explicarle a alguien lo que sientes o piensas y que a esta persona ni le va ni le viene, simplemente no te entiende? ¡Qué frustrante!</p>

<p>“¡Noc, noc! ¿Hay alguien ahí? Te estoy contando que ya no soporto ir a trabajar todos los días porque toda la gente que me rodea solo se preocupa por hacer lo justo y necesario, y soy yo la única que se preocupa de los detalles, ¿y no tienes nada que decirmeeeee?”.</p>

<div style="text-align: center;"><img alt="ContraLaPared.jpg" src="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/ContraLaPared.jpg" width="450" height="298"></div><small><em>Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/obo-bobolina/2120448461/" target=_blank>Hannah Webster</a></em></small>

<p>O: “Por favor, entiende. No estoy molesta solo porque recién me digas que hoy es <a href="http://blogs.elcomercio.com.pe/quiennosentiende/2008/04/la-pichanga-enemiga-o-complice.html" target=_blank>la pichanga</a> con tus amigos del cole. ¡Eso no me interesa, si quieres anda y rómpete una pata! El problema es que siempre es lo mismo contigo: Nunca me tomas en consideración, tú haces tus planes y no piensas en mí o en consultarme o en lo que a mí me gustaría hacer. (…) ¡Nooooo! No me fastidia que juegues pinchaga, ¿entiendes? ¡No es eso! Es el hecho de que no me avises con tiempo para hacer mis propios planes y que no hayas pensado que quizás yo había ideado algo especial para nosotros. ¡Lo que me irrita y me duele es tu falta de c-o-n-s-i-d-e-r-a-c-i-o-o-o-o-ó-n!”.</p>

<p>Aunque ahora que lo pienso, quizás el pobre muchacho realmente no logra entender nuestro punto de vista y no es que se esté esforzando por sacarnos de quicio. Además, creo que es peor cuando hace la finta que te está escuchando y te deja hablar, hablar y hablar durante vaaaarios minutos, cuando en realidad está con la cabeza en otra parte o en otra cosa. Al final, le preguntas qué opina sobre papas y ¡te responde sobre camotes!</p>

<p>Por ejemplo, están el auto rumbo al punto A. La música está bajita y tú aprovechas para contarle cuáles son los planes para el cumpleaños de tu amiga X (en los que él también está incluido, por si acaso). Toda emocionada por la original idea que tú y el resto de tus amigas han tenido, terminas diciéndole “suena mostro, ¿no, amor?”. Y él, sin voltear a mirarte, por supuesto, viendo al carro que está al costado te dice: “Sí. Además, los aros que el pata le ha puesto hacen que el carro se vea deportivo, pero elegante”. “¿Quéeeeee? ¿Carro?, ¿Aros? ¡¡¡Pero si yo te estaba hablando de otra cosa!!!”, respondes ofendidísima antes de cruzar los brazos y hacer puchero. “Te estaba escuchando, gordita. ¿Qué es lo que van a hacer tú y tus amigas este fin?”. ¡Qué iluso! ¿Acaso cree que vas a volver a gastar saliva en explicarle toooodo el rollo de nuevo?. “Nada, olvídalo. Ya fue”, refunfuñas.</p>

<p>¿Cuál es problema? A ver, quién se anima a responder la pregunta del millón: ¿por qué nos cuesta tanto entendernos?</p>

<p><br />
<strong><a href="http://www.lyricsfreak.com/j/james/say+something_20068951.html" target=_blank>"Say something"</a> de James.</strong> <em>I've shown you everything, give me a sign!</em><br />
<div style="text-align: center;"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/5rv7rABbwvU&hl=es&fs=1&&showinfo=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/5rv7rABbwvU&hl=es&fs=1&&showinfo=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></div></p>]]>
    </content>
</entry>

</feed>
