Ustedes lo presentían y yo estaba tratando de ignorar al elefante turquesa que hace varias semanas habita en este blog.

Así como cuando las relaciones se gastan y cambian (hemos hablado de eso en varias oportunidades y de diferentes maneras), este espacio ha llegado a su fin.

Crecí rodeada de hermanos y primos hombres. Gracias a ellos (o por su culpa) no salí ‘lady’, pero sí algo engreída… Hay que aceptarlo. Un año en Estudios Generales Ciencias bastó para que me diera cuenta de que la ingeniería no era lo mío. Di un giro de 180 grados, me cambié de universidad y decidí estudiar comunicaciones. Así que, aquí me tienen de periodista. En el 2006, llegué –en calidad de practicante- a la sección Vida & Futuro de El Comercio. Pasaron los meses, terminé la universidad y entré a la redacción de esta página web, una redacción en la que predomina la presencia masculina. La verdad es que escucharlos todos los días me ha hecho pensar que sí, las mujeres tenemos mil detalles y puede ser un poquito difícil comprendernos.