Junio 2009
17
2009
… y hasta que un día, decidí dejar de lado la ironía para atreverme a ser tierna.
Hace más de un año que vengo escribiendo en este blog, un lugar imaginario que inventé para hablar de lo que me hacía reír, me llamaba la atención o simplemente de lo que me daba la gana. En cada escrito traté de esconderme y en ocasiones me desdibujé para que nadie pudiera reconocerme luego. He sido un fantasma, una actriz, una sombra, una burla, un opuesto; he sido de todo y sin embargo nunca he dejado de ser yo. Quien lee mi blog desde el comienzo y cree conocerme, no se equivoca: hay mucho de mí en cada artículo: soy burlona, rebelde, sarcástica, atrevida y, debo confesar, que un poco malcriada. Sin embargo, por mucho que crean conocerme, lo más probable es que la mayoría de lectores ignore la realidad de mi vida. He recibido miles de comentarios preguntándome si estaba sola, si tenía un pretendiente que me quitaba el sueño, si era una solterona frustrada y nunca respondí a esas preguntas. Siempre quise conservar mi vida personal en secreto, pero hoy, después del 9 de junio, me veo en la urgencia de hablar.
08
2009
Qué fácil la tenía Eva. Tenía todo un paraíso para ella sola, no tenía que preocuparse por qué ponerse porque con un par de hojitas se hacía su “outfit” para el día y para colmo estaba con Adán (que por lo que vi en las figuritas de Navarrete era de lo más guapo), a quien tenía comiendo de su mano. Nada de pagar facturas a fin de mes, nada de manejar en el tráfico; Eva tenía todo para ser feliz, pero como toda buena mujer, Eva… pecó. Ella al igual que yo, y al igual que todas las mujeres, somos unas pecadoras y ese estigma no se borra ni con el detergente de Diego Bertie ni con borrador de papa.





