Pobres hombres

Febrero 2009

26.02.09 12:48:12 PM

Cachetada para el cachetón

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Vermin Inc

Carlos Antonio Mario José le acaba de decir a Lourdes Jesús de los Milagritos que es una bastarda y que en realidad nunca la amó, que lo único que quería de ella era tener sexo desenfrenado. En realidad lo que acaba de decir Carlos Antonio Mario José no es lo que él en verdad siente, él la ama con toda su profundidad pero ha tenido que mentirle y maltratarla porque cree que Lourdes Jesús de los Milagritos lo ha engañado con su vil hermano Genaro Patricio, lo cual no es cierto. En vista de la agresión y liderada por el dolor que siente al oír esas palabras tan hirientes, Lourdes Jesús de los Milagritos estira el brazo como una matadora de vóley y empalma una señora bofetada en el medio del rostro del equivocado Carlos Antonio Mario José. Con la mejilla fucsia y latente, nuestro protagonista se retira humillado del lugar, mientras ella se deja caer en el piso de mármol de la mansión de los Briceño – Revoredo, entonando un llanto desesperado.

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16.02.09 10:11:34 AM

San Volantín

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seemakk

Tiene que haber sido una mujer, tiene que haber sido alguien con sobredosis de estrógeno; San Valentín no responde a las locuras de un santo, no, no, más bien responde a los deseos acaramelados y antojadizos de una mujer extremadamente cursi y con muchas ganas de fregarle la paciencia a algún hombre. ¿O me van a decir que los hombres disfrutan con algarabía de esta fecha de los enamorados? Más que disfrutarla yo creo que la padecen.

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9.02.09 5:39:03 PM

Miedo al miedo

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Hiwika Park

Hace unos días presencié un acto que me llenó el alma de lástima. Fui testigo de un evento desafortunado donde un pobre hombre se convirtió en un pobre idiota, punto de burla de todos los que estaban a su alrededor. Un pequeño e inofensivo pericotito blanco apareció en la escena de una reunión de conocidos y su sola presencia hizo que el pobre Crustáceo perdiera el control, dejando soltar alaridos parecidos a los de una virgen y ventilando así su pavor a los roedores minúsculos. Por supuesto no pudo resistir a treparse encima de un mueble y a gritar sin cesar: ¡mátenlo, mátenlo!, mientras sus ojos despavoridos empezaban a llenarse de lágrimas espesas. Un pequeño ratón convirtió al gigante Crustáceo en un gigante manganzón a vista y paciencia de todo el mundo.

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