Imagina que no eres peruano. Que eres chino y vives al otro extremo del Pacífico. Que nunca has viajado a Latinoamérica. Que lo único que sabes del Perú es que alberga a una ciudad ancestral llamada Machu Picchu 马丘比丘 y es la tierra de las alpacas 草泥马 (¿dije una palabrota?). Si no fueras peruano y si fueras chino, ¿cómo imaginarías al Perú?

A estas alturas, los 14 estudiantes chinos de la Universidad Normal de Hebei ya deben haber llegado al Perú después de una escala en Amsterdam y una despedida en el aeropuerto de Beijing que me hizo recordar mi partida a China, un día como hoy, 28 de agosto, hace 8 largos años.
La selección de Hebei

China no es un país sino un planeta. Vivir en el “Reino del Centro” –traducción en castellano de su nombre en chino Zhongguo - puede resultar para cualquier mortal una experiencia de otro mundo. Hace algún tiempo emprendí una misión marcopoleana al planeta de los chinos. Estacioné mi nave “Oriente X-Press” en Beijing con el cargo de corresponsal de este diario. Previo al Año del Buey he abierto este blog, un cuaderno de bitácora para apuntar el rumbo, la velocidad, las maniobras y demás accidentes de esta navegación. Cada post tiene el objetivo de recolectar material para ser analizado en el laboratorio. Quizás algún día logre juntar las piezas del rompecabezas que me permitan comprender el pasado, el presente y el futuro de China. Por ahora, enfundada en mi traje espacial exploro “Planeta China”.