De la noche a la mañana
14
2008

Cuando nace nuestro primer hijo, aunque suene trillado, nos convertimos en madres de la noche a la mañana. Nadie nos dijo exactamente cómo era eso o, mejor dicho, todo el mundo nos advirtió, pero estábamos tan seguras de que la íbamos a hacer linda, que no escuchamos, confiadas en que dentro de nuestra inmensa y linda barriga había un ángel.
Melanie Gallagher es una gran amiga. La conozco desde que nacimos, una muy cerca a la otra, y desde entonces no hay mayor placer que echarnos en una cama a conversar. Sí, en una cama, cada cual abrazada a un cojín o una almohada, hablando horas de horas. Cuando éramos niñas lo hacíamos todo el día. Cuando éramos jóvenes más, pues vivimos juntas un tiempo. Ahora, cada vez que podemos, ponemos a las hijas a jugar y mientras tanto nos echamos en su cama matrimonial o en la mía, a hacer lo mismo que venimos haciendo hace unos 30 años: hablar y hablar y hablar...
Melanie escribió algo extraordinario para la revista Padres hace un año y yo, la última vez que me eché en su cama a conversar de todo mientras nuestras hijas jugaban del otro lado de la ventana, hace unos pocos días, la convencí de prestármelo para el blog. Los comentarios, por favor, diríjanlos a ella, a la Melanie. La gran Melanie.
LA FABULOSA AVENTURA DE SER MAMÿ
Nadie me lo dijo. Nadie me advirtió lo que era ser mamá. Para comenzar, mi propia madre parecía recordar sólo las cosas más dulces de la maternidad: la primera sonrisa, el primer diente, cuando empecé a gatear o a caminar. Es decir, efemérides. Cuando estaba embarazada de mi primera hija mi gran temor era el parto. El dolor, el corte, el cansancio. ¡Qué inocente! Sin embargo, hoy, madre de dos hijas, no me cambio por nadie.
La primera vez que me puse a pensar en lo que significaba tener un hijo fue en mis clases de prenatal. Una futura mamá, primeriza también, dijo que se moría de miedo de imaginarse en su casa con su bebé. En ese momento, con mis 8 meses de embarazo y en medio minuto de lucidez, pude entrever que se me venía algo muy fuerte.
Idílico inicio
Di a luz por cesárea. Me enseñaron a mi hija Mara apenas nació y la sensación que me invadió fue absolutamente indescriptible. Incomparable. Mágica. Luego de descansar por unas horas me llevaron a mi cuarto en la clínica y al poco rato me trajeron a mi bebita. Mi esposo y yo sentimos una emoción intensa y un amor desbordante al verla por primera vez. Todos los días en la clínica fueron maravillosos. Un día antes del alta, el pediatra me advirtió: “Al llegar a casa los recién nacidos se convierten en pac-mans”. Yo me reí.
A las dos de la tarde llegamos mi esposo y yo, felices, a nuestro departamento con nuestra hija. Apenas entramos la bebita se quedó dormida y nosotros planeamos escribir un poco en su álbum de bebé. “¡Qué linda y tranquilita!” dijimos mientras la veíamos dormir. Ni bien nos sentamos un chillido de proporciones apocalípticas nos levantó de golpe. La bebita. Seguro tiene hambre, pensamos.
¡Auxilio!
Sí, tenía hambre, y no dejó de tener hambre por las siguientes nueve horas. Cada vez que la sacaba de mi pecho comenzaba el llanto. En algún momento cayeron de visita mis papás. Mi mamá me pedía desesperadamente que le diera chupón, pero mi esposo y yo habíamos decidido que no queríamos dárselo hasta que la lactancia estuviera bien establecida pues nos habían dicho que podía no agarrar el pecho después. Mi papá estaba resfriado y, a metros de distancia y con una mascarilla como la que usan los médicos, me preguntaba porqué no la llevábamos de vuelta a la clínica.
En medio del caos, terminé llorando también y pensando que recién era el primer día. Mientras yo seguía con mi hija clavada en el pecho, mi esposo llamaba por teléfono a su hermana, a mi mejor amiga, a la señora que dictaba las clases de prenatal, al pediatra, a quien fuera pidiendo ayuda. Todos daban consejos distintos y yo estaba al borde del colapso. Efectivamente, mi hija se había convertido en un pac-man, un ser comelón e imparable que no se saciaba con nada.
A la una de la mañana, por fin, se quedó dormida y yo también. A las seis me desperté y la vi dormida, chiquitita. Otra vez me pareció linda y tranquilita. Hasta pensé tener varios más. Al poco rato, comenzó todo de nuevo. Mi hija no paraba de llorar. Su pañal estaba limpio, no tenía ni frío, estaba cómoda. ¿Qué podía ser? Hambre. “Pero si acabas de darle” me decía mi esposo con cara de loco. Sí, pero seguía con hambre. En realidad, no era hambre sino ganas de estar en mi pecho, usarlo como chupón, sentir que no había salido de mi vientre, que todo seguía igual. Es decir, tenerme a sus pies.
Fueron los tres meses más intensos de mi vida. Le cantaba a mi hija canciones de cuna que creía haber olvidado para siempre, la abrazaba y sentía que la quería más que a nadie en el mundo, le daba pecho, me curaba la herida de la cesárea, lloraba en la ducha porque sentía algo inexplicable: mezcla de temor, angustia, desesperación, anhelo de libertad y culpa por sentir todo lo anterior. Cuando llegaba mi mamá a visitarme yo la increpaba “¿Por qué no me contaste que era tan difícil al comienzo?” “En mi época no era así”, respondía ella en el colmo de la amnesia selectiva.
Después de la tormenta…
A los tres meses y medio mi adorado pac-man se calmó y se ordenó. Lactaba cada tres o cuatro horas y ya no lloraba tanto. Empecé de nuevo a trabajar, cosa que felizmente puedo hacer desde casa y, poco a poco, fui retomando mi vida. Pero nada fue lo mismo. Mi esposo y yo ya no podíamos planear vacaciones de un momento a otro, atrás quedaron las salidas nocturnas hasta la madrugada, empezamos a ver mucho más a nuestros amigos que ya eran padres y a partir de cierta hora sólo se podía hablar con susurros en casa. Mara ocupaba cada uno de nuestros pensamientos y de nuestro tiempo libre. Nos habíamos enamorado de ella. Entendí porqué todas las madres olvidan lo duro que es el comienzo: la experiencia de la maternidad es tan maravillosa que elimina cualquier recuerdo tormentoso.
Un año y medio después salí embarazada de Elisa. Ya no hubo clases de prenatal. No había tiempo con Mara, que se había convertido en la niña más encantadora de la tierra: ocurrente, graciosa, alegre y pataletuda. Cuando nació Elisa, confirmé que ver a tu hijo por primera vez es el momento estelar de la vida. Con Elisa todo fue más relajado. Cuando llegamos a casa, Mara y mi esposo nos recibieron con un cartel de bienvenida. A mí se me salieron las lágrimas y sentí un poco de tristeza. Inmediatamente recordé los primeros días con Mara, que yo también había escogido olvidar, y me asusté. Pero todo fue diferente. No hubo pac-man. Elisa estaba más tranquila, porque yo también lo estaba.
Los celos de Mara fueron inevitables. Elisa recibió de Mara un golpe en la cabeza con un muñeco a los ocho días de nacida, un frasco de crema en la frente a los seis meses y un dedo en el ojo a los nueve. Pero también recibió besos, abrazos, las palabras más tiernas del mundo y las miradas más cariñosas. Mi esposo me dice que lo que más le eleva el espíritu es ver a sus dos hijas jugando y riendo juntas. Elisa se muere por Mara, cuando ella aparece su carita se ilumina y empieza a balbucear sus primeros sonidos. Sonidos de alegría. Lo primero que hace Mara al despertar es preguntar por su hermanita.
Cambio de espíritu
La vida de hoy es complicada para las madres. Trabajamos duro, nos ocupamos de la casa, tenemos que estar o, al menos, intentar estar guapas, ser amorosas con nuestra pareja y, sobre todo, dedicarnos y aprovechar al máximo a nuestros hijos. Muchas veces siento que no puedo más del cansancio, sobre todo después de una mala noche.
A veces sueño despierta y extraño la libertad absoluta que tenía antes de que nazcan mis hijas. A veces incluso fantaseo con que cuando sean grandes podremos de nuevo viajar a cada rato, trasnochar o pasar todo el domingo en pijama alternado entre el sueño y la lectura. Pero también fantaseo con tener otro hijo. Increíble pero cierto. Y es que hasta los gustos me han cambiado. El santo infantil, el domingo en Cieneguilla, un cine lleno de niños, cosas que antes me aterraban porque me parecían aburridísimas, hoy, con mis hijas, los disfruto como loca.
Definitivamente algo ha cambiado en mí. Resulta obvio decir que las prioridades te cambian con la maternidad, lo insospechado es que te cambia el alma. Se hace más vulnerable porque ahora toda felicidad y paz dependen de tus hijos, pero se hace más fuerte también y más plena y sensible. Cada mujer experimenta de manera distinta su maternidad; sin duda hay puntos en común, pero cada vivencia es única. Estoy segura, sin embargo, de que todas las madres coincidimos en que los hijos hacen que la vida sea espectacular.
Melanie Gallagher



14
2008
Buen dia
La verdad es que un post asi luego del dia de la Madre es muy bello. Yo no soy madre pues apenas tengo 21 años, pero la verdad es que sueño con algun dia serlo. He tenido la dicha de vivir de cerca los embarazos de mi hermana y de mi cuñada y a pesar de yo no haberlos cargado en mi vientre puedo decir la indescriptible sensacion que se siente al cargar a un bebe la primera vez, inclusive recuerdo que se me cayeron las lagrimas.
Melanie, que lindo que alguien sepa expresar lo que realmente es ser madre... lo lindo y lo feo... pero en fin ... ser madre es ser madre.
Saludos
14
2008
gracias por el artículo melanie!!
así me dan ganas de ser mamá, aunque me aterra también...
un abrazo y gracias de nuevo
14
2008
Excelente post. Solo puedo decir que las madres tenemos harta chamba y necesitamos mucha paciencia. Saludos a las dos.
14
2008
Por eso dicen ke el sentimiento maternal es único y diferente al paternal, como ke es un lazo mas profundo.
Lo ke yo digo es ke a las mujeres desde chikas se les vas inculcando esa idea de la maternidad, cuando les compran muñekas, o cuando les compran cocinas de juguetes, nose pero creo ke eso ya no deberia darse en estas épocas, así ke cuando pienses en regalarle a tu niña una muñea o kiera jugar a la cocinita, mejor le regalas una biografia de Margareth Theacher o de Condolezza Rice.
14
2008
Nunca me habìa puesto a pensar en lo que debiò sfrir mi madre...somos 5 hijOs...y la veo a cada rato, pero nunca pensè eso..gracias, creo que tengo que decirle muchas cosas
Excelente relatO!
14
2008
Es un testimonio genial sobre la maternidad.
Saludos.
14
2008
Hola!
Bueno, no sólo el ser mamá te cambia la vida. El ser papá también te la cambia radicalmente. Recuerdo los 2 primeros días en la clínica con nuestro primer hijo... Nuestros comentarios sólo eran "miralo... que bonito, sólo come y duerme y es tan chiquito"... Claro que nadie nos iba a contar que al llegar a la casa todo iba a ser diferente!!!! Nadie nos dijo que darle pecho era algo no tan simple como parece, nadie nos dijo que los bebes no se llenan con el calostro y que podríamos completar la alimentación con fórmula en caso no se llene, nadie nos dijo muchas cosas que mi esposa y yo fuimos escubriendo...
Si pues, es cierto que el vínculo mama-bebe es fortísimo y ellos sólo quiren estar en los brazos de ella, pero en mi caso, nuestro hijo también se quedaba dormido en mis brazos, también se acurrucaba conmigo... y bueno, aprovechaba en yo darle la fórmula, mientras mi esposa descansaba un rato.
Me encanta cargarlo, darle las palmaditas y esperar a que suelte un chanchito que a veces parecía sacado de concursos de eruptos de adolescentes, me encanta bañarlo y ver cómo se mueve como queriendo nadar, o hablarle y cantarle canciones que se me ocurren en el momento y que si bien no siempre riman, me dejan pensando si debería escribirlas.
Me gusta tomar su peluche amarillo de un animal que no se que es y jugar con él, ver cómo lo mira, lo observa.
Pero por otro lado, me parte el corazón cuando llora y no se de qué es... una lágrima que cae de sus ojos genera un dolor en mi corazón que no podría explicarlo.
Me da pena el haberlo llevado a la clínica sólo con 2 meses y 3 semanas por una afección respiratoria por un virus, y tener que nebulizarlo. Verlo toser sin que sepa botar la flema generaba una impotencia en mi tan fuerte que deseaba que yo sea quien estuviera enfermo y no él.
Me gusta cargarlo hasta que se queda dormido y cuando esta dormido y lo dejo en la cuna, me quedo mirándolo atontado, pensando en él, en su futuro y todo lo que vendrá en este mundo, pienso en cómo hacer de él un mejor ser humano, un mejor hijo y cómo inculcarle las cosas para que sea el mejor padre.
Me gusta mirarlo a los ojos, y me sorprendo en algunos momentos cuando él está en su bouncer y de pronto resulta que se había pasado minutos mirándome y nada más que mirándome...
Ahora pienso... si yo soy el papá, qué sentirá una mama?? pienso eso y veo que mi esposa es simplemente lo máximo, y al verla a ella, entiendo por qué las mamás dan todo por sus hijos y por qué, como dicen, el amor de madre es único... Aunque el amor de padre también lo es no?
Bueno... a terminar de cerrar unos temas para poder disfrutar un fin de semana con la family, la maestría y tratar de estar en casa mientras bebe se mejora...
Hablamos y saludos!
14
2008
La verdad ha sido dicha!!
14
2008
Bueno después de leer este artículo, y soltar un par de lagrimones, no me queda más que felicitarte y agradecerte por compartir tu experiencia.
Yo voy a ser mamá , estoy embarazada de casi 3 meses,y estoy con muchas ilusiones, pero a la vez con muchos temores. Creo que las palabras que escribiste resumen lo que vivire con mi esposo dentro de poco, ambos somos jóvenes ..... y aunque nos asustan los cambios en nuestras vidas creo que el amor que sentimos por esta bebé que recien se esta formando nos dará fuerzas.
Ana
14
2008
Aprender a ser padres, significa sin duda, equivocarse y corregir. Los padres primerizos son lo que los psicólogos llaman “ambivalentes, cambiantes, poco consistentes?. Eso hace que los hijos mayores sean más vulnerables y ansiosos porque una regla básica de la educación es que a mayor claridad de los padres, menor es el nivel de angustia.
El primogénito va rompiendo camino para avanzar en el ciclo de la vida, y con cada paso cuestiona y desafía a los padres a dar una respuesta nueva y adecuada. No es sencillo pasar de papá de un escolar a uno de adolescente. Por ejemplo, decidir el primer permiso para que ese hijo ande solo.
El hijo mayor pone a prueba a los padres, abre camino, sienta los precedentes para la educación de sus hermanos y él se da cuenta de esto
Como los hijos mayores se sienten exigidos, pero a la vez muy queridos, y de hecho lo son, generalmente cumplen con las expectativas de sus progenitores. Se convierten en buenos alumnos y mejores profesionales, lo que les da gran seguridad en si mismos. A la vez tienen toda la materia prima para constituirse en maridos y padres dedicados y responsables. Es bastante común que ellos cuando se casen construyan una familia sana y estable, lo que sumado a un buen trabajo, hacen que este primogénito una vez crecido y con hijos propios se convierta en un hombre realizado y feliz.
14
2008
Más de una vez hemos escuchado la siguiente información: "nadie nace sabiendo ser padres". Esto es una realidad, pero solo en parte y no ha de convertirse en justificante para evadir nuestra responsabilidad; ha de ser punto de partida para prepararnos cada día mejor como seres humanos y progenitores.
La primera e indudable responsabilidad de traer al mundo a un hijo, es la de procurar formar personas íntegras e independientes a través de la educación, presencia y cariño de los padres. Ciertamente no es trabajo fácil y la desinformación llega a ser en muchos de los casos nuestro principal obstáculo. No basta con buenas intenciones o con la intuición con que hemos sido dotados gratuitamente para sacar hoy en día adelante moralmente hablando a una familia.
Son demasiadas las influencias de un ambiente negativo que hay que contrarrestar para convertirlas en herramientas de aprendizaje y crecimiento en libertad, voluntad e inteligencia que nos ayuden a luchar hacia un mismo frente: el de la dignidad de la persona humana.
Muchos nos preguntamos por qué hemos de prepararnos para ser padre o madre, si maternidad y paternidad son realidades naturales que como tales han de irse dando; es decir, naturalmente.
Hoy por hoy vivimos en una sociedad que influye directamente en nosotros y en nuestras familias. Ya no se desenvuelve la vida en hogares cerrados a sus miembros y a una pequeña comunidad vecina. La diversidad de criterios, valores, etc., cada día es más grande gracias a los medios de comunicación y entretenimiento. Intentar cerrarse al mundo, es tomar una medida irracional; pretender abrirse totalmente a él, es quedar totalmente desprotegido y vulnerable.
Los padres no hemos de sentirnos inseguros y solos en nuestra tarea educativa. Ejemplo y guía alimentados por el amor que les tenemos a nuestros hijos, son la mejor educación que les podemos ofrecer. Sin embargo, algunas veces el sentirnos incapaces nos motiva a delegar nuestra responsabilidad educativa a la escuela o centro educativo al que asisten los niños.
Uno de los principales objetivos de la paternidad responsable, es la de guiar y educar con autoridad y cariño a nuestros hijos, buscando que lleguen a convertirse en adultos autosuficientes, libres y responsables. Este objetivo determinará el cómo se les guiará y educará en el camino hacia su desarrollo y madurez. Para alcanzar este fin no hay como la prevención, la cual se logrará al prepararnos como padres, buscando los fundamentos y las bases para formar personas aptas que irán asumiendo su propio presente sin que los acontecimientos los tomen por sorpresa o desprotegidos.
Si nuestros hijos además de recibir una educación profesional son personas humanamente preparadas, raramente serán víctimas de las circunstancias, pues tendrán la fuerza y los conocimientos para tomar la vida entre sus manos, constituyéndose verdaderamente en dueños y señores de su propio destino.
14
2008
Hola, cómo están, les cuento que tengo 2 hijos, el mayor de 10 y la menor de 8. Y creo que ser madre es una experiencia distinta cada vez. Mi amor de madre solo es comparable con el amor que nació cuando me enamoré de su padre quien es un super papá, cosa que a veces no es muy conveniente pues los chicos suelen sacar provecho de tan cercana y como describir tan pura relación. Y es que parte de su desarrollo y sana comunicación está en la confianza con los padres, es necesario ser tan transparentes y dejar fluir nuestro niño interno, capaz de romper cualquier barrera en la comunicación. Pero no todo es tan lindo y fácil, cuesta su trabajo. Hacer entender a un niño de 3 años no es lo mismo que un niño de 8, y será porque adquieren ya su propia personalidad eligiendo, afirmando o igualando costumbres, claro no las 3 a la vez. Pero verlos despertar es mi momento favorito, voy a despertarlos y me acurruco con ellos los abrazo, los beso, les voy hablando y despertando a la vez me explayo en ternura a primera hora del día cosa que disfruto mucho al amanecer. Ellos se despiertan de a poquito y me regalan una sonrisa con lo cual me doy por bien servida, pues siento su felicidad a la hora de mirarme y tocar mi cara con sus manitas calientes y suavecitas. Que buena oportunidad para expresarlo. Felicidades a todas las mamás!!!!
15
2008
Yo decidì de no tener hijos y estoy muy bien asì. Desde chica me gustaban los ninos pero eso nunca tuvo nada que ver con el hecho de que deseara ser madre. Creo que en esta època la mujer es feliz con hijos ò sin hijos. No es como antes que era hasta discriminada en algunas sociedades por el hecho de no tenerlos ò quizàs por ser estèril etc. Comparto la idea de javier g., a las ninas hay que regalarles màs cultura e instrucciòn e inculcarles el amor por el estudio y el conocimiento, lo demàs si viene, vendrà en modo natural y segùn los deseos de cada una.
Los ninos deben venir en modo responsable. Hay que asegurarles un techo y comodidades, estudios y mucho amor, sòlo asì creceràn bien, hay que tener sòlo los hijos que se pueden mantener bien!!!!!, lo demàs es sòlo egoismo!!!! No crees Marlene?
15
2008
Que LINDO lo que has escrito Melanie!!! Soy mama de una chicuela de 2 anhos y al leerte regresaron todos esos primeros momentos con ella, el miedo, la angustia, la felicidad, todo mezclado, como realmente fue! Que fuerte es ser mama "de la noche a la manhana", como dices. Yo me prepare los 9 meses de embarazo para el parto(que, aunque fue de terror, no me quito las ganas de tener mas) pero nunca pense en el "despues de", o sea, en el "INMEDIATAMENTE despues de". Ahora me rio de eso y creo(espero!) ser mas relajada con el/la que venga, igual nadie me quitara lo bailado y comparto 100% lo que dices(ademas que es lindo como lo escribes):
"Entendí porqué todas las madres olvidan lo duro que es el comienzo: la experiencia de la maternidad es tan maravillosa que elimina cualquier recuerdo tormentoso."
Me encanto!
Saludos para las dos, Melanie y MaLuisa!
15
2008
Me super encanto!!!!!
15
2008
Si feliz: De acuerdo contigo y me alegra también tu valentia y claridad con tus propositos en esta vida y que gracioso javier g. no? :):):) y es lindo ser madre de eso no hay duda. Es lindo casarse tambien y es lindo alcanzar tus metas y es lindo tener una amiga como Melanie y que lindo que Maria Luisa lo comparta con nosotros!!! y que linda es la vida verdad?
15
2008
Solo puedo decir es primera vez que leo el blog, me encantó! y lo seguiré leyendo, me encuentro en Europa y aunque en Perú uno puede gozar de la ayuda de la querida Nana (aquí no se acostumbra)igual todas pasamos por preocupaciones, yo voy por mi segundo embarazo y aunque mi princesita no me a causado mayores problemas, tengo temor justamente como será cuidar a mis dos bebes y evitar justamente los celos que indudablemente despertarán.
Lejana
15
2008
mis felicitaciones mela por tan bonita experiencia, y sobre todo por como lo escribes.
yo estoy casada, aun poquito tiempo, pero no está entre mis planes ser mamá.. no por un laaaaaaaaaaarrrrrrgo tiempo, aun soy muy jovencita e inexperta :S algun dia los tendré.. ganas no me faltan. hace poco fui a visitar a el bebe de un amigo, de solo dos semanas.. una belleza! mi esposo me decia q no me encariñe mucho con el, ji! es q son tan lindos! pero luego uno se pone a pensar en la crianza, los valores, como responderán, en el nido, los utiles, la comida, la ropa, la plata, las salidas, los castigos.. wow! miles de cosas q claro, no se comparan a eso del sentimiento de ser mamá, o el cariño incondicional de un hijo..
algun dia..
algun dia..
15
2008
Que lindo post... me haces recordar los primeros meses con mi lindo PacMan (me dio risa su termino). Definitivamente tienes razón ser padre es una experiencia tan intensa y espectacular que nutre tu vida y la hace realmente vida. Es tan hermoso tener en los brazos a tu pequeñín, experiencias tan gratas. Bueno, se me acabarían los blogs para contar cuando adoro a mi hijo, cuanto lo Amo, y las veces que se me cae la baba por el, realmente mi hijo es lo máximo todo el dia me la paso pensando y deseando que todo le vaya bien.
Recuerdo cuando mi hijito nació (hace 8 meses) era tan frágil y bebito que solo se dedicaba a dormir y a lactar, tanta hambre sentía que teníamos que darle la formula para poder saciarlo, era bien chiquito pues... también, recuerdo sus primeros gestos, su sonrisita tan linda, su boquita haciendo puntita y su primer "Agu". Tan lindos esos momentos que definitivamente no los cambio por nada... no es nada desvelarse, no es nada salir de fiesta, no es nada divertirse y no es nada dormir hasta tarde, si por el otro lado tienes a un hijo de 8 meses lleno de vida, sano, juguetón y muy travieso que ahora te espera despierto desde las 7 AM sentado en su cuna y simplemente te dice "Papa" o cuando no duerme por esperar que lo hagas dormir en tus brazos, mi hijo me Ama pues! pero se me parte el corazón y el alma cuando llora y no se que cual es la causa o cuando se asusta y te ve con su carita haciendo pucherito para que lo cargues. Me encanta su sonrisa, amo sus travesuras, amo cuando se despierta a alas 3:30 o 4 AM para comprobar que sus papas están allí, sobretodo para lactar un poquito, amo cuando no nos deja salir a alguna reunión, simplemente no se duerme, amo cuando juega con su comida y con una sonrisa picara nos dice que quiere mas, amo su concentración cuando juega, después de 5 minutos su juguete nuevo ya no lo es, amo cuando agarra la Laptop o el teclado de la PC y lo golpea con todas sus fuerzas y tb amo su terquedad por querer llegar a sacar un sticker de bob esponja, o sus mordidas a lo pitbull y sus manotazos como Tyson, que hermoso es mi hijo; pero tb m preocupa cuando se enferma, por que no me da mi esas cosas!! Ahora que empezó a gatear y en unos meses a caminar serán más mis preocupaciones, pero igual siempre estará su papa y su mama para cuidarlo como unas fieras.
Bueno, a mis 25 años siento que tengo toda una vida para pasarlo de lo lindo con mi amada esposa y mi hijito bello, cuando tenga 40, mi hijo ya tendrá 15 años y todavía estaré joven, de todas maneras nos tomaremos unas chelas y jugaremos fulbito, claro que si!
Srta Maria, Ud. tiene el mejor Blog del Comercio, definitivamente sus post's son espectaculares. Siempre la leemos. Me despido... un abrazo.
15
2008
Gracias Melanie y a ti Maria Luisa por compartir tu espacio con ella, muy buen relato, si con un hijo te pasa todo eso, imaginate con dos, soy un padre reciente de mellizos, por suerte ya estan en casa, por ser prematuros estuvieron 45 dias en el Hospital, estoy fuera del Peru, lejos de la familia asi que ya imaginaran, en mi trabajo solo dan 5 dias de licencia por paternidad, no aceptaron darme 10, no duermo bien, llego a casa sumamente cansado, con ganas de tirarme a dormir, pero veo a mis hijos y recargo las pilas, en verdad es una experiencia tremenda, no nos enseñan a ser padres, serlo es un aprendizaje diario, prueba y error, pero son lo mas grande.
Saludos
15
2008
Lindo el artículo y muy cierto, muchas veces he tenido sentimiento de culpa cuando me he imaginado la vida sin hijos disfrutando viajes y muchas cosas más, pero es cierto que cuando ves a tus hijos sabes que no los cambiarias por nada, entre satisfacciones, sustos y preocupaciones, ser madre es una experiencia maravillosa.
15
2008
Que lindo post... me haces recordar los primeros meses con mi lindo PacMan (me dio risa su termino). Definitivamente tienes razón ser padre es una experiencia tan intensa y espectacular que nutre tu vida y la hace realmente vida. Es tan hermoso tener en los brazos a tu pequeñín, experiencias tan gratas. Bueno, se me acabarían los blogs para contar cuando adoro a mi hijo, cuanto lo Amo, y las veces que se me cae la baba por el, realmente mi hijo es lo máximo todo el dia me la paso pensando y deseando que todo le vaya bien.
Recuerdo cuando mi hijito nació (hace 8 meses) era tan frágil y bebito que solo se dedicaba a dormir y a lactar, tanta hambre sentía que teníamos que darle la formula para poder saciarlo, era bien chiquito pues... también, recuerdo sus primeros gestos, su sonrisita tan linda, su boquita haciendo puntita y su primer "Agu". Tan lindos esos momentos que definitivamente no los cambio por nada... no es nada desvelarse, no es nada salir de fiesta, no es nada divertirse y no es nada dormir hasta tarde, si por el otro lado tienes a un hijo de 8 meses lleno de vida, sano, juguetón y muy travieso que ahora te espera despierto desde las 7 AM sentado en su cuna y simplemente te dice "Papa" o cuando no duerme por esperar que lo hagas dormir en tus brazos, mi hijo me Ama pues! pero se me parte el corazón y el alma cuando llora y no se que cual es la causa o cuando se asusta y te ve con su carita haciendo pucherito para que lo cargues. Me encanta su sonrisa, amo sus travesuras, amo cuando se despierta a alas 3:30 o 4 AM para comprobar que sus papas están allí, sobretodo para lactar un poquito, amo cuando no nos deja salir a alguna reunión, simplemente no se duerme, amo cuando juega con su comida y con una sonrisa picara nos dice que quiere mas, amo su concentración cuando juega, después de 5 minutos su juguete nuevo ya no lo es, amo cuando agarra la Laptop o el teclado de la PC y lo golpea con todas sus fuerzas y tb amo su terquedad por querer llegar a sacar un sticker de bob esponja, o sus mordidas a lo pitbull y sus manotazos como Tyson, que hermoso es mi hijo; pero tb m preocupa cuando se enferma, por que no me da mi esas cosas!! Ahora que empezó a gatear y en unos meses a caminar serán más mis preocupaciones, pero igual siempre estará su papa y su mama para cuidarlo como unas fieras.
Bueno, a mis 25 años siento que tengo toda una vida para pasarlo de lo lindo con mi amada esposa y mi hijito bello, cuando tenga 40, mi hijo ya tendrá 15 años y todavía estaré joven, de todas maneras nos tomaremos unas chelas y jugaremos fulbito, claro que si!
Srta Maria, Ud. tiene el mejor Blog del Comercio, definitivamente sus post's son espectaculares. Siempre la leemos. Me despido... un abrazo.
16
2008
¿Y extrañas tu vida anterior? ¿Despertarte tarde, disfrutar de estar en la casa con tu esposo únicamente los dos juntos, relajarte 30 minutos bajo el agua caliente de la ducha, poder salir a cualquier hora? A mí me asusta que la maternidad no logre suplir esas gratificaciones (que de alguna manera compensan hoy el trabajar duro) y que por el contrario me frustre. He escuchado que cuando te conviertes en madre tus hijos se convierten en lo más importante en tu vida. ¿Una se siente lista en algún momento para dejar de ser lo más importante para una misma? Me da muchísimo miedo.
16
2008
A sólo menos de 2 semanas de dar a luz, me ha gustado mucho leer este blog! Ya he podido vislumbrar hasta que punto nos va a cambiar la vida la llegada de Julian!
Tengo una relacion de toda la vida con Gustavo y vivimos lejos de nuestras familias, solo esperamos que nuestro hijo nos una todavía más y que sepamos corrernos esta ola con el mejor estilo!
Gracias y saludos desde Bruselas
A
16
2008
Bellísimo el post, nunca lo había leído, pero creo q de hoy en adelante seré una asidua lectora.
Aún no tengo la dicha de ser mamá, pero espero con muchas ansias, serlo algún día (ojalá no tan lejano je je). Además mis papás hace rato que están pidiendo nietos !
17
2008
SENCILLAMENTE ESPECTACULAR
LA VERDAD KE A MIS 26 AÑOS KE ME MUERO POR SE PAPA PERO SE KE TODAVIA TENGO MUCHAS METAS KE ALCANZAR PARA LOGAR ALGO DE PAZ MAS ADELANTE
TAL VEZ A LOS 35 PERO UNO NUNCA SABE
ME DESPIDO DESEANDOLE LO MEJOR A TI Y A TU FAMILIA Y A TODAS LAS SUPERMAMAS KE HAY EN NUESTRO KERIDO PERU
GRACIAS TOTALES
19
2008
Hola Melanie, hola María Luisa, hola compatriotas:
Aquí en Alemania todavía se practica una filosofía que alcanzó su mayor popularidad en la época nazi y que aún -transmitida de generación en generación inconscientemente, es decir, con efectividad- es posible apreciar en su terrible fuerza.
Según esa teoría, los niños son unos tiranos a los que hay que poner en su sitio desde el primer día que ven la luz.
Algo así como que su función está en dominar el mundo y la madre no debe permitir que eso ocurra (porque la que domina el mundo es, obviamente, ella).
De hecho, la forma más eficiente, y la única durante meses, que un bebé tiene para expresarse con más o menos éxito y premura es el llanto.
Y en este punto esa doctrina, teoría o filosofía que se siguió fomentando públicamente hasta bien entrados los años 70 en Alemania (en revistas para madres y en folletos estatales), lo tiene claro: la madre, los padres, no deben dar su brazo a torcer cuando el bebé llora.
La lógica doctrinal es simple.
Si la criatura aprende que llorando obtiene lo que desea, entonces no habrá quién lo convenza de hacerlo de otra manera.
Hasta aquí, la argumentación es tan convincente que aún en nuestros días, muchas madres siguen rigiéndose por ese principio. Lamentablemente, con consecuencias catastróficas.
(Conozco madres que prefieren echar a perder ¡meses de su vida! siguiendo esa aciaga y temible teoría, sufriendo el llanto de una pobre criatura -y haciéndola sufrir innecesariamente-, que no hace otra cosa que seguir las leyes de la naturaleza.)
Si un bebé llora no es porque esté pensando que así le va a dar a conocer a su madre lo que quiere o necesita.
El llanto, en los primeros meses de vida -y en gran parte de la vida de todas las personas normales y más o menos sanas- es un simple acto reflejo, como bostezar cuando aparece el cansancio o tiritar cuando se siente frío.
¿Quién puede controlar un llanto natural y verdadero? ¡Ni siquiera los mejores actores!
Los niños no lloran porque quieren controlar algo o a alguien (ellos no pueden saber cómo funciona el mundo ni cómo piensan sus padres ni los demás), lloran por necesidad de algo: frío, calor, dientes, incomodidad, dolor.
Por lo general lloran por hambre en los primeros meses, puesto que alimentarse, crecer y desarrollarse es su trabajo y responsabilidad vistos como 'empleados de la vida'.
Lo peor de ese 'método' o doctrina, es que las madres así engañadas, no aprenden algo que cualquier persona (hasta un simple ser masculino como yo que no puede ser madre) puede aprender entrenando un poquitín su oído.
Porque el llanto por hambre es muy característico, más o menos relativamente fácil de reconocer.
Pero para eso hay que quererlo (querer hacerlo) y aceptar que la maternidad no acaba con el parto.
¡Qué digo, muchas veces ni cuando se casa ese bebé un par de décadas después!
Saludos desde Colonia
http://hjorgev.wordpress.com
20
2008
Tocaya:
Muy lindo el relato, leo tu blog desde el primer dia, yo aún no soy madre pero me pareció perfecto enviarselo a las que si lo son y por ahi dar a conocer tu blog que me parece super interesante.
Un abrazo desde Trujillo.
La de la foto eres tu?, estas muy guapa y tus hijas tienen una mirada muy picara. Es al mirada de la inocencia
La de la foto es la Melanie, mi prima. Ta bien ¿no? Gracias tocaya.
21
2008
excelente el blog, en verdad es un cambio de 360°, dentro de pocos meses nacera mi enano, mi esposa y yo estamos ansiosos de verlo, pero paciencia, bonito el blog. Acabo de enviar a mi esposa el blog para que lo lea en su curso de finanzas.
Gracias Erick.
22
2008
Melanie, que maravilloso relato (cada madre tiene el suyo..)
A veces no nos damos cuenta de esa grandeza que tienen ustedes... me voy corriendo a ver a mi esposa y ayudarle con los dos traviesos hijos que tengo (2 y 5 años) y así también disfrutar algo de ellos y algún día poderlo contar y recordar los maravillosos momentos de los primeros años.
Gracias por dejarnos leer esto..
Y también a ti María luisa.... buen punto a tu favor..
25
2008
Bueno, esta bello el relato, pero dejame decirte que tienes suerte, imaginate encontrarte en esa situacion pero sin empleada y con otros 5 ninos (todos hombres) una casa enorme y un esposo que atender, asi me encontre yo casi 14 meses atras cuando nacio mi gordito Sebastian aca en los EEUU donde mi esposo me regalo una casa enorme de 7 dormitorios para que cada nino tenga su cuarto! Tenemos 6 hijos en total, el tiene 2 de su primera esposa que viven con nosotros, y yo tengo 3 de mi primer compromiso, mas el bebe que llego hace 14 meses. Pero como coinciden en todos los blogs, nosotros los padres queremos lo mejor para nuestros hijos y yo traje a mis 3 hijos a vivir a USA justamente por eso porque aca tienen un padre ejemplar. Yo soy dentista de profesion egresada de la Cayetano Heredia, luche por 10 anos sola dandoles lo mejor, pero obviamente era mas un papa que una mama porque trabajaba hasta domingos, cuatro anos atras y desde que nacieron tuve la ayuda de dia de mi mama (digo de dia, porque cuando se enfermaban yo me soplaba las amanecidas y las malas noches) y de mis empleadas, pero cuando mi mama enfermo de cancer con un pesimo pronostico, no me conformaba a que mis hijos fueran a crecer con las empleadas de mamas (sin ofender a las empleadas que he tenido excelentes chicas de gran corazon y mis hijos las amaban) pero como madre y profesional queria ganar mas por mis horas de trabajo y pasar mas tiempo con mis hijos, comenze a buscar trabajo por todos lados y bueno la historia es larga y no tiene logica porque aca todavia no he podido revalidar mi titulo, mas bien estudie una carrera corta y trabajo probablemente dos o tres dias al mes, pero me case con el hombre mas maravilloso del mundo, que sabe cocinar, que cria a mis hijos con dedicacion y amor, que trabaja como negro y me ha regalado un mercedes convertible la navidad pasada! realmente paso muchas horas con mis hijos, yo misma me encargo de ver que comen o como se visten, yo misma lavo la ropa de todititos, les ayudo con sus tareas y a pesar que estar exhausta me doy un tiempo para salir con mi esposo a veces los dos solos de viaje o a comer o a divertirnos, para eso esta mi suegra que cuida a los chicos con mucha dedicacion.
Algun dia volvere a ser una doctora, volvere a pasar 3 horas diarias en el gimnasio, yo espero que Dios y la vida me den energias para hacerlo cuando el bebe entre al colegio, seria lo maximo, pero al menos los anos que mis hijos me han necesitado he estado para ellos, y ahora que mi mama se fue comprendo tantas cosas por las que peleabamos, y ella siempre tenia razon, siempre.
feliz dia de la madre a todas las madres que han participado y a las genios que escribieron el blog.!
Gracias Viviana. Qué buen carro tienes! Suerte.
07
2008
oeoeoe, ke buen articulo mamai.
Hasta ganas de ser mamá me dieron, pero con memoria seleciva de todas maneras.
chau
26
2008
Hola Melanie, me siento identificada al 100% con tu historia.
Yo tengo 2 hijas también y me pasó exactamente lo mismo que a ti.
Con mi primera hija todo fué lindo hasta llegar a la casa!!! Nadie nos había "advertido" en lo que nos estabamos metiendo, y si, los 2 primeros meses fueron terribles, mi hija lactaba cada 2 horas, yo no tenía tanta leche asi que no se llenaba, la formula le daba gases, no botaba chancho, y cuando finalmente se calmaba ya habían pasado 2 horas y le tocaba leche otra vez (y yo no había pegado el ojo).
Pero ya con la segunda fué muchísimo mas fácil. Yo estaba relajada porque ya sabía lo que venía, y al estar relajada, la bebe estaba relajada también.
Se llevan 2 años y 10 meses y ahora la mayor tiene casi 7 años y la menor 4 y son lo máximo!
Definitivamente uno se olvida de esos "malos momentos" y luego los recuerda con mucha alegría.
Los hijos son lo máximo!!!