Un Cristal rajado (¿y a punto de romperse?)
Por: Guillermo Oshiro/Deporte Total
Quedan diez fechas y acertar el nombre de los próximos inquilinos de la Segunda División no será tan complicado como acertar la Tinka, pero no deja de ser difícil de pronosticar. Porque el fútbol es impredecible, aunque suene a cliché y haya equipos que futbolísticamente estén muertos. Ejemplos sobran, y milagros también.
Sin embargo, a esta altura de la temporada no hay nadie que merezca más la baja que Sporting Cristal, porque si de méritos se trata, los celestes ya compraron todos los boletos para perder la categoría.
Un club grande con el presupuesto de los rimenses solo podría pelear el descenso por errores imperdonables. Y Cristal los cometió. La cadena de yerros es larga, empezando por la contratación de Sampaoli y terminando por la llegada de Cristiano da Silva. Porque ni el 'Hombrecito' tenía pinta de técnico para equipo grande ni el brasileño es el 9 goleador que necesitan en el Rímac. Para darse cuenta de ello no había necesidad de recurrir a una bola de cristal, pero los dirigentes armaron un edificio sobre terreno fangoso y hoy sufren las consecuencias con pequeños temblores que generan desastres que más parecen producto de un terremoto.
¿Cree que Cristal merece descender?
¿Quién tiene la culpa de la crisis en el Rímac?
Foto: Richard Hirano/El Comercio


