
Foto: fredericknoronha
“Arielito, te prometo que va a ser un pinchazo que ni vas a sentir. Demuéstrame que eres un niño valiente”. Maldita mentirosa. Por supuesto que me dolió. Derramé más de una lágrima por su culpa. Por su impericia. Porque si hubiera estado atenta a lo que estaba haciendo en vez de distraerse viendo ese condenado programa de mediodía dirigido a las “señitos’ nada de eso hubiera pasado. Si la inyección resbaló de su mano, si la aguja estiró mi piel hasta donde pudo y si un poco de sangre se chorreó del pequeño tubo obligándola a hacerme un nuevo análisis fue única y exclusivamente por su torpeza.
Leer másEgresados de la Facultad de Ciencias y Artes del Mal Humor de la universidad del caos limeño. No pueden evitar dar la contra y renegar con la torpeza, la falta de criterio y la poca consideración que muestra la gente. Les revienta la mala suerte que por momentos les juega bromas muy pesadas y les revuelve el hígado que las cosas no salgan como han planeado. Mateo lanza maldiciones cada tres minutos y Ariel pasa con frecuencia de “la vida me ama"? a “odio la vida"?. A falta de dinero para pagar terapia, juntos inician este blog para expulsar sus demonios internos.