
Luego de varios días de votación finalmente tenemos los resultados de los ganadores de la segunda edición de los premios Lo Peor de Todo. Hay algunas sorpresas y otros que no hicieron más que ratificar que eran candidatos fijos para quedarse con el triunfo en sus respectivas categorías.
El figuretti: Víctor Angobaldo
Ganó lejos. Tranquilo y con varios cuerpos de ventaja. Durante el año, el hasta hace poco desconocido Víctor Angobaldo se las arregló para salir una y mil veces en los programas de espectáculos y en los periódicos de 50 centavos. Y para ello no dudó en someterse al escarnio público, aguantar insultos y bromas pesadísimas, desafiar al luchador de Vale Todo conocido como Zopilote (bah!, aunque esto era parte de una pantomima) y hasta llevar al set de Magaly una bota con vino, puros y un sombrero muy sui generis para demostrar que era todo un amante de las corridas (mejor dicho, matanza) de toros. Un maestro.

Llegó el momento de la encuesta para elegir lo peor de este año. Para hacer las cosas más sencillas que en el 2008 (nos cansamos contando los votos), esta vez no habrá dos fases para elegir a nuestros ‘favoritos’. De frente van a poder postular a los que ustedes creen que son merecedores del (des)honroso e imaginario trofeo que se entregará en esta Segunda Edición de los Premios Lo Peor de Todo. Los que tengan la mayor votación en cada una de las categorías serán los ganadores. Sigue leyendo para conocer los rubros de competencia y elegir a tus preferidos.
Leer másEgresados de la Facultad de Ciencias y Artes del Mal Humor de la universidad del caos limeño. No pueden evitar dar la contra y renegar con la torpeza, la falta de criterio y la poca consideración que muestra la gente. Les revienta la mala suerte que por momentos les juega bromas muy pesadas y les revuelve el hígado que las cosas no salgan como han planeado. Mateo lanza maldiciones cada tres minutos y Ariel pasa con frecuencia de “la vida me ama"? a “odio la vida"?. A falta de dinero para pagar terapia, juntos inician este blog para expulsar sus demonios internos.