Junio 2009
24
2009

Foto: Juan Ponce
Actualización 25/06/2009: Lo de Andahuaylas y La Oroya se ha solucionado, pero sigue la tensión en Sicuani
Mi amigo J está preocupado. El jueves pasado una amiga suya llegó a nuestro país procedente de Argentina para hacer turismo. Tras estar un par de días en Lima, viajó al Cusco. Desde entonces J no se ha comunicado con ella y ahora se pregunta si estará disfrutando su visita a la Ciudad Imperial, ya que desde hace varios días hay protestas allá (el domingo campesinos y miembros del Sutep tomaron la Plaza de Armas por algunas horas y ahora parece que algunos revoltosos quieren sabotear la fiesta del Inti Raymi en Sacsahuamán, a la que cada año asisten miles de turistas).
17
2009

En vísperas del Día del Padre, un post dedicado a los padres políticos
De pronto aparece en tu vida. No le has cursado la invitación ni tienes la más mínima intención de hacerlo, pero eso no le importa, él se ha metido sin pedir permiso. Ha llegado en un perfecto combo. En una oferta que no tienes cómo rechazar. Te lo llevas sí o sí y no hay lugar a reclamos. ¿Has iniciado un noviazgo con una chica? Felicitaciones. Bien por ti. Sean felices comiendo perdices. Pero recuerda que la hija viene con yapa. Y esa yapa es su padre. Desde ahora ya no es solo un tema chico-chica. Ahora también es yerno-suegro. Hijo político-padre político. Y esa puede ser una relación muy peligrosa. Lo que sigue es un perfil de suegros nada recomendables. ¿Te ha tocado alguno de ellos?
02
2009

Foto: Auntie Shadrach
Desde hace un mes tengo un dolor en la rodilla izquierda. Y es por mi culpa. Hace un mes estaba jugando fútbol y, desesperado porque mi equipo estaba perdiendo, pateé al arco de tal forma que forcé demasiado la rodilla y me lesioné. Pese al todo, seguí jugando. Unas horas después, ya en mi casa, no podía ni moverla. Me dolía demasiado. En ese momento, le dije a mi hermana que me comprara una pastilla para calmar la dolencia. Si luego de tomar la pastilla seguía así, entonces iba al doctor. Pero tras tomarla el dolor disminuyó considerablemente, por lo que me quedé en mi hogar. En los días siguientes, la molestia fue sutil, por lo que opté por obviar la opción de ir al médico. Error garrafal. Hace una semana volví a jugar pichanga, y, a los pocos minutos de haber comenzado el juego, forcé la bendita rodilla, y el dolor regresó, pero con más fuerza. Igual, terco yo, seguí jugando, y no fui al doctor. O sea, la misma historia.
En mi vida, la mayoría de dolores que he tenido fueron provocados por haber jugado fútbol. Han sido tantos que ya solo voy a tratarme al doctor cuando es un esguince o una fisura, por ejemplo. Pero si bien la mayoría de dolores llegaron vía fútbol, los peores fueron por otros motivos. Aquí mi top tres:


