Matt
25
2008
Mi mejor amigo se llama Mateo, pero todo el mundo le dice Matt. Todo el mundo no es mucha gente para mi mejor amigo, aunque asà lo pareciera por la cantidad de contactos que contienen sus emails masivos. Matt no trabaja y hace un tiempo dejó de estudiar. Dedica sus dÃas a leer, escuchar música, ver pelÃculas y contestar a todos los miembros de los innumerables foros de internet donde participa. Nos conocimos un verano en una academia pre universitaria. Mi padre me inscribió pese a que yo hubiera preferido trabajar en su empresa. Las veces que estuve en las oficinas de la exportadora de palmitos que tenÃa, me pareció que allà no sucedÃa nada. La secretaria siempre estaba haciendo trámites en el banco y un hombre pálido de bigotes ordenaba unos folders con una parsimonia envidiable, como si el tiempo le perteneciera. Ordenar folders a la velocidad de un enfermo terminal me parece el empleo ideal, sobre todo si trabajas en una empresa rentable y tu padre es el dueño. En casa siempre sobraban los frascos con palmitos. Nunca me gustaron los palmitos por más que mi madre insistÃa en que los comiera, pero tampoco les cogà asco, porque los respetaba. SabÃa que los militares ganan una miseria y que siempre tienen que buscar una manera de sobrevivir. Mi padre la habÃa encontrado con su empresa de exportación de palmitos. Para mÃ, los palmitos representaron el éxito familiar gracias al esfuerzo paterno durante años.
A Matt tampoco le gustaban mucho los palmitos, pero cada vez que iba a mi casa a estudiar mientras nos preparábamos para postular a la universidad, mi madre le regalaba varios frascos advirtiéndole que debÃa alimentarse lo mejor posible para aprobar aquel examen. Matt no sabÃa qué podÃa estudiar en la universidad. Se habÃa inscrito en la academia para que sus padres no lo fastidiaran ese verano. Postulaba por inercia a la carrera de Administración de Empresas, algo que suena muy sencillo y con futuro, el pretexto perfecto para que sus viejos lo dejaran en paz, al menos hasta que encontrara otra cosa que de verdad le apasionara hacer. Creo que el lugar más cómodo para Matt serÃa una tienda de discos, vinilos si es posible. PodrÃa ser el administrador. La música era su pasión. CONTINÚA ANTES DEL MIÉRCOLES...



25
2008
tio,
no levanta vuelo "tu novela",
mejor desiste... que tal cuentos?
Saludos,
J.
Falta mucho para desistir.
25
2008
Muchos padres e hijos cometemos el error de quereer entrar a la universidad apenas salimos del colegio sin aun saber cual es nuestra vocacion o para que servimos Solo muy pocos lo tienen claro desde adolescentes pero la gran mayoria,como tu amigo Matt, postulan a la U tansolo para justificar que los sigan manteniendo mientras descubriera que iba a hacer con su vida. Bueno esto solo pase en las clases acomodaddas porque los pobres no se permiten jugar asi con los ahorros de toda la vida de sus padres para darles una educacion superior a sus hijos. Asi, hay muchos que despues de 3 o 4 años de vagar por las clases, si es que antes no los chotean, les dicen a sus viejos que cambiaran de carrera o simplemente dejaran de estudiar para tomarse un tiempo y reflexionar antes de volver o para buscarse una chamba de una buena vez. Creo que alli hay una falla del sistema educativo. Pienso que nadie deberia postular a una carrera sin antes pasar por una prueba vocacional rigurosa que le indique que ha tomado la decision correcta. De esa forma ambos padres e hijos ganarian, los padres no gastarian su dinero en vano y los hijos su tiempo.
25
2008
Me puse a leer tu blog con algo de curiosidad. No se como puede seguir tu historia, o son recopilaciones de anécdotas? Aun asi, sigue escribiendo, seguire pasando por este blog.
See ya.
27
2008
Hola, interesante tu blog, pero todavia no encuentro el hilo. Un poco desordenado, me parece. Bueno, sigue asi y veremos que pasa.
28
2008
Deja que un "Tiburon " entre a la pecera de MATT, para que logre triunfar en esta vida.