Mantra
10
2008
Lavar, lavar y lavar. Secar, secar y secar. Barrer, barrer y barrer. Siempre con sumisión. Refunfuñando por dentro como la máquina de lavar platos. SÃ, como una máquina a punto de estropearse, porque un dÃa olvidaré colocar el filtro para retener la mierda o sufriré un cortocircuito y no creo que nadie tenga ganas de repararme.
Mi marca, porque ya no tengo un nombre, es John. Martina, la esposa de F, el jefe del restaurante donde trabajo, nunca lo recuerda. Es una rumana de unos cuarenta años y siempre emplea un tono de voz autoritario, como si yo fuera un soldado. Me llama como se le pega la gana y esto ha dejado de molestarme. Al principio me jodÃa, a nadie debe gustarle que le digan Julián, Johnatan, Javi, si se llama John. Cuando pides un Johnnie Walker es porque quieres un Johnnie Walker, no un JB, pero hay gente a la cual le dará igual, porque al final da lo mismo qué whisky tomas si solo buscas emborracharte. Al final da lo mismo cómo se llame tu empleado si solo necesitas una persona que deje todo limpio, más importante es que no confunda el envase de lavavajillas con el de friegasuelos. Me gustaba que me llamaran por mi nombre, pero he terminado por convencerme de que en este lugar soy uno más, aunque tampoco estoy seguro de haber sido alguien especial. El problema es que ya no sé qué es ser especial. ¿Fue mi padre alguien especial? Si ser especial significa aparecer una mañana en la portada de todos los periódicos porque te pegaste un tiro en la cabeza, entonces la respuesta es afirmativa. Mi padre se suicidó. Estaba involucrado en uno de los tantos casos de corrupción que esos mismos periódicos denunciaron cuando el presidente de mi paÃs se fugó. Ahora estoy tan lejos como deseé estarlo aquel dÃa. Hace ya unos años del suicidio de mi padre. Es raro, el tiempo ha pasado y sigo viendo aquel episodio como una escena de cine experimental que no logro descifrar. Mis conocimientos de cine son mÃnimos pero tengo la seguridad absoluta de que el cine experimental es lo más parecido a la confusión.
El suicidio de mi padre es el origen de mi viaje hacia ninguna parte. Ninguna parte era ninguna parte y ahora es Madrid. Ninguna parte es el restaurante donde lavo platos. Ninguna parte es este mundo que odio pero que antes adoraba. Antes que mi padre se matara sabÃa que nada malo podÃa pasarme. Mi madre era mi madre y no la mujer que me echó de casa. No existÃa eso que llamo ninguna parte, solo una casa que una vez fue un hogar y que después todos olvidamos era un hogar. Mi historia decÃa: HabÃa una vez una familia que vivÃa en una ciudad bautizada como Lima... En mi historia no habÃan jefes ni órdenes.
Lavar, lavar y lavar. Secar, secar y secar. Barrer, barrer y barrer. Siempre con sumisión. Refunfuñando por dentro como la máquina de lavar platos. SÃ, como una máquina a punto de estropearse, porque todo se malogra y siempre sucede en un momento inesperado. Yo no esperaba que mi padre se suicidara, que mi madre me echara de casa, que un avión me trajera a Madrid. ¿Pueden suicidarse las máquinas de lavar platos?



10
2008
Tela, brother.
¿Qué pasó? Ojalá tengan más fuerza las próximas entregas.
Te leo.
10
2008
Me permito comentar.
1. Los corruptos en el Perú no se suicidan.
2. Las madres peruanas no quieren que sus hijos se vayan.
3. No sé cómo será con las máquinas peruanas, pero sé que las máquinas lavaplatos europeas también secan los platos automáticamente.
4. Tuve un restaurante durante más de una década aquà en Alemania. Pregunto: ¿Barrer, barrer y barrer? ¿Qué?
Son tópicos, claro. Pero 4 tópicos rotos para empezar es una vara puesta bastante alta. Sobre todo si denotan que el narrador no conoce por dentro el oficio o sólo superficialmente.
Lo cual no tiene por qué ser grave: que yo sepa muy pocos autores de ciencia ficción han sido astronautas, por ejemplo.
Me he tenido que acordar de una linda chica rusa que buscaba trabajo como camarera y llegó tarde a su primer dÃa de prueba.
-Lo siento -le dije-. No has pasado tu primer examen.
-¿Cuál -me preguntó, con la boca abierta y muy dulcemente, la guapa y menuda rubia-, si todavÃa no he empezado?
-El de la puntualidad -le dije, pensando que asà quedaba zanjado el asunto.
-No se preocupe -me replicó, con una frescura y seguridad que no he vuelto a ver en mi vida-. ¡Me gusta empezar las cosas con puntos de menos!
Dejé que haga la prueba porque me impresionó la respuesta. ¡Pero a la media hora la tuve que mandar a su casa por incapaz!
He leÃdo hasta el final este primer capÃtulo, de tal manera que aún no me he enviado yo mismo a mi casa como lector. Además, me he suscrito.
Esos son puntos (positivos) para el narrador.
Pero la vara se la ha puesto bastante alta el autor Galarza.
Saludos desde Alemania
http://hjorgev.wordpress.com/
10
2008
Hola:
Disculpa la ignorancia, pero no entendà que es lo que quieres transmitir.
10
2008
Aun muy pronto para juzgar nada, interesante sin embargo, habra que esperar.
Saludos y suerte.
10
2008
No, creo que no pueden suicidarse.
10
2008
Hola querido Sergio. Felicitaciones por la nueva novela que ya me tiene enganchada. Me alegra ser la primera en escribir en tu blog, pero más, saber que aunque estés en ninguna parte, te puedo encontrar en todos lados, como aquà por ejemplo. Un abrazo y sigue pa´lante.
10
2008
Bienvenido Sergio.
Tengo muchos sentimientos encontrados en tu escrito. Muchos con los que de, una u otra manera, me puedo identificar, aunque odie la palabra identificarse.
Y no, no creo que las máquinas de lavar se puedan suicidar... las de escribir, quién sabe... Sigue escribiendo... aquà tienes un lector desde que fuiste mi jefe de práctica en un curso de Eslava en la Ulima... asà que no dejes de escribir porque yo no dejo de leerte.
Saludos.
10
2008
a lavar...!!!!
10
2008
Bienvenido Sergio, creo que la tematica de tu blog es una alternativa que faltaba en la bateria de blogs de El Comercio. Solo espero que respetes los comentarios de tus lectores ya sean a favor o en contra; porque hay algunos por ahi que no toleran criticas alturadas ni respetan opiniones que no les gusten. Del mismo modo te recomiendo nopermitas insultos ni ofensa entre los que comentan
Saludos y buena suerte.
11
2008
PermÃtanme hacer un par de comentarios.
1. Los corruptos en el Perú no se suicidan.
2. Las madres peruanas no quieren que sus hijos se vayan.
3. No sé cómo será con las máquinas peruanas, pero sé que las máquinas lavaplatos europeas también secan los platos automáticamente.
4. Tuve un restaurante durante más de una década aquà en Alemania. Pregunto: ¿Barrer, barrer y barrer? ¿Qué?
Son tópicos, claro. Pero 4 tópicos rotos para empezar es una vara puesta bastante alta. Sobre todo si denotan que el narrador no conoce por dentro el oficio o sólo superficialmente.
Lo cual no tiene por qué ser grave: que yo sepa muy pocos autores de ciencia ficción han sido astronautas, por ejemplo.
Me he tenido que acordar de una linda chica rusa que buscaba trabajo como camarera y llegó tarde a su primer dÃa de prueba.
-Lo siento -le dije-. No has pasado tu primer examen.
-¿Cuál -me preguntó, con la boca abierta y muy dulcemente, la guapa y menuda rubia-, si todavÃa no he empezado?
-El de la puntualidad -le dije, pensando que asà quedaba zanjado el asunto.
-No se preocupe -me replicó, con una frescura y seguridad que no he vuelto a ver en mi vida-. ¡Me gusta empezar las cosas con puntos de menos!
Dejé que haga la prueba porque me impresionó la respuesta. ¡Pero a la media hora la tuve que mandar a su casa por incapaz!
He leÃdo hasta el final este primer capÃtulo, de tal manera que aún no me he enviado yo mismo a mi casa como lector. Además, me he suscrito.
Esos son puntos (positivos) para el narrador.
Pero la vara se la ha puesto bastante alta el autor Galarza. El lector aguarda impaciente.
Saludos desde Alemania
http://hjorgev.wordpress.com/
Hola Jorge, acabo de aprobar un comentario que tiene algunas respuestas a tus inquietudes, que me parecen válidas. Creo que según se desarrolle la historia todo quedará más claro respecto a la máquina lavaplatos y el barrer.
11
2008
Me permito contestar:
(sin defender a nadie)
1. Los corruptos en el Perú no se suicidan. Basta un caso para invalidar una afirmación. Oscar Villanueva, General de Montesinos, se suicidó en su casa mientras cumplÃa arresto domiciliario.
2. Las madres peruanas no quieren que sus hijos se vayan. A partir de los ochenta y noventa (no recuerdo como fue antes) el futuro empezó a verse en el exterior. Y no creo que haya madre que no desee para su hijo un mejor futuro.
3. Si pues las máquinas lavan y secan. Pero siempre hay un autómata que limpia y coloca los platos, y lo que me parece una tortura, sacarlos y ordenarlos cuando aún están hirviendo. Al final de la noche si hay que lavar a mano todas la ollas y sartenes. Las máquinas todavÃa no nos han librado de esas actividades, mas bien nos esclavizan en nuevas.
4. Tal vez barrer no sea el término, pero la última actividad antes de cerrar un restaurante es la de trapear y también barrer para que no quede nada en el piso que pueda alimentar a algún bicho y al dÃa siguiente todo amanezca impecable.
Para contar una historia creo que es necesario salir de lo normal, de lo cotidiano. De lo contrario no llamarÃa nuestra atención. Para que leer sobre lo que vemos todos los dÃas. Es mejor hacerlo sobre lo que está oculto detrás de las personas que transitan por nuestro lado pretendiendo ser uno más de la normalidad. El autor ha presentado un personaje con un oficio monótono, a una persona que dentro de lo normal pasa desapercibida. Pero también anuncia el estallido, tal vez demasiado pronto. Será interesante ver cual es el detonante y ver en que consistirá la descompostura anunciada, que quizá pueda relacionarse con el motivo por el que la madre lo echa de casa. Habrá que esperar el desarrollo de la historia.
12
2008
Hola Mathematics:
Mira qué casualidad, ¿no serás matemático? Lo digo, porque yo me chupé un par de años en la facultad de Matemáticas de la UNI. Por ahÃ, somos 'engenierus'.
Me permito comentar tus comentarios a mis comentarios.
1. SÃ, seguro que el del general Villanueva no es el único caso. La verdad, desconozco mayores detalles al respecto.
Lo que sà sé es que un corrupto -en el Perú y en la Cochinchina- es alguien que por lo general no tiene lo que se suele llamar valores éticos ni morales. O los tiene de forma deficiente o son, simplemente, otros. Aquellos que les permiten vivir corruptamente y poder dormir más o menos tranquilo.
De tal manera que -para mÃ- decir un 'corrupto suicidado' es como decir un 'argentino humilde o simpático', un claro oxÃmoron. Que los hay, los hay, claro; bromas aparte.
(Tal vez esta termine siendo una de las partes escabrosas de esta novela en formación.)
2. SÃ, las madres desean siempre un futuro mejor para sus hijos. Y si una madre ve que ese futuro puede estar en la Luna, de repente, hasta te da el empujoncito.
Pero una madre, lo que se dice una madre, lo hará con pena y dolor. Por definición -me imagino-, una madre terrÃcola no quiere que sus hijos se vayan.
3. Correcto: las nuevas máquinas nos alivian de unos trabajos, para darnos otros nuevos. Y tiene que haber alguien que meta y saque los platos.
4. Correcto también: al final de la noche hay que dejar todo limpio y brillante.
A lo que me referÃa, empero, con los puntos 3 y 4, es que no cuadraban con el mantra del personaje: "Lavar, secar, barrer". Se lava mucho, sà (se ve que tienes experiencia, yo he pasado por todos y cada uno de los puestos de un restaurante en una de mis vidas), pero se seca relativamente poco y se barre 'sólo' al final.
Por otro lado, es un mantra. Como cuando uno dice y repite "Estos malditos me la pagarán", por ejemplo, y eso no significa que los aludidos sean unos malditos las 24 horas del dÃa.
Salvo eso, veamos, pues, que nos depara el futuro.
Saludos
12
2008
Es genial que el comercio nos conecte con autores peruanos, porque a veces parecen recontra lejanos.
Sé masomenos de ti, leà Matacabros y espero que pronto publiques los libros que mencionas en tus ddatos.
Se supone que Lavaplatos es una novela que vas a entregar por partes? es que estoy confundido porque dices que el primer post no pertence a la historia?
También se puede comentar libros contigo?
SerÃa bueno si te tomas el tiempo de responder mi comentario Sergio.
Suerte
Miguel
www.vozalterna.blogspot.com
15
2008
interesante sergio, pero deprimente... voy a esperar el siguiente post
15
2008
Es precisamente la monotonÃa del personaje lo angustiante del relato. Más allá del no-suicidio de los corruptos y de que las madres quieran o no que sus hijos se vayan, la cosificación del personaje, a mi entender, hace totalmente posible que una máquina lavaplatos se suicide, en tanto esa máquina se llame John.
16
2008
Sergio,
Si tu meta era despertar curiosidad, creo que lo lograste. Sino, tu entrada no estuvo a la altura de tu historia resumida en el corner derecho superior de este blog.
Lo cierto es que ayudaria entender que es lo que cuentas, cual es el encuadre de tu blog.
Suerte,
cebaz
16
2008
muy buen comienzo, fiel a tu estilo màs cercano de la soledad de los aviones. me ha despertado ganas de seguir leyendo. es la novela que publicaràs en lima o es otra?
saludos,
renzo
www.tasumare.blogspot.com
28
2008
Yo entiendo que en los blogs uno pueda escribir lo que le venga en gana. Pero este blog, de qué va? Mucho disfuerzo en la escritura y el objetivo? A ver si explicas, Galarza.
La idea es que los lectores sugieran cómo les gustarÃa qué continúe la historia. Por ejemplo que planteen situaciones o cambios en los nombres de los personajes, por eso he planteado una historia que me parece abierta a cualquier sugerencia. No se trata de que hagan el trabajo por mÃ, porque a pesar de que los derechos son mÃos, ésta no es una novela que vaya a editarse en un libro, sino una historia que he creado a pedido de quien me llamó. Saludos.
13
2008
hola, cuando empece a leerte casi me caigo de espaldas por las similitudes, porque mi padre se suicido hace mucho, vivo en el Perù y que curioso mi segundo apellido es como el tuyo : Galarza, tal vez seamos familia? no lo sè, creo que mejor no publicas esto , no lo se, luego me di cuenta que es una historia inventada, que curioso a veces la realidad se confunde con la imaginaciòn, prometo comentar con mejores animos la proxima vez.
14
2008
Pues no sé si las máquinas lavaplatos puedan, por estos dÃas, suicidarse... HabrÃa que masticarlo... Por ahà que serÃa lo mismo que continuar preguntándose: "sueñan con androides las ovejas eléctricas"?