LaNuez | Blogs | El Comercio Perú

« Volver
LaNuez

Novedades en la categoría Anime

28.04.08 38

Sexo y otras adulteces en los dibujos animados

redhotridinghoodx.jpg

Todo lo que usted siempre quiso saber acerca de los dibujos animados y nunca se atrevió a preguntar

Hasta la década de los ochenta, el dibujo animado era sinónimo de entretenimiento exclusivo para niños, con temas cándidos e inocentes y expresiones de los valores tradicionales inculcados por la religión católica. Las escenas que ahí se mostraban no siempre eran pacíficas pero la violencia no traía consecuencias. Los antagonistas fueron en su primera etapa el bueno contra el malo (Popeye versus Brutus) y luego el más sagaz o pícaro contra el amargado (Bugs Bunny versus Elmer Gruñon); las historias no planteaban ninguna disyuntiva moral ni filosófica porque carecían de líneas argumentales, eran más bien una sucesión de gags cómicos concatenados bajo una circunstancia; aún así, los dibujos animados incorporan cuestiones de género y rasgos sexis como los de Betty Boop o hiperdesarrolladas “caperucitas rojas” de Tex Avery. Ninguna de estas figuras tuvo problemas hasta que Frederic Werthan y el senador McCarthy protestaron con el argumento de que estos dibujos pervertían a los párvulos. Por esta razón, ambos crearon el famoso código de la moral impuesto a todos los medios de masas (es decir, cine y cómic), el mismo que obligaba a la profilaxis a cualquier síntoma de sexo o posición política en contra del Establishment. Por ejemplo, el código (1*) estipulaba lo siguiente: "Se prohibe todo lo que vulnere el buen gusto, tanto en dibujo como en texto. Nada de obscenidades, deformidades físicas, vulgarismos y coloquialismos. Tampoco se puede ridiculizar las religiones, mostrar desnudos, posturas lascivas, vestidos incorrectos, ni exagerar los atributos femeninos."

Leer más

ACERCA DEL AUTOR

Javier Prado

No soy ni Este ni Oeste, soy solo Javier Prado, ilustrador, animador, caricaturista e historietista. Siempre supe que me dedicaría a dibujar, cosa que he hecho con evidente afán desde hace más de veinte años, en los que pasé por diversas producciones de cortometraje cinematográfico, comerciales de televisión, ilustración publicitaria y caricatura. Hace tres años, después de trabajar en un telefilm animado, decidí llevar a un blog la charla interminable con la que a veces torturo a mis amigos. De pronto me di cuenta que podía ser escuchado (o leído) sin límite de tiempo, y que la gente podía dejar mis interminables posts por un rato para ir por una taza de café y luego retomar el hilo de la conversación. Si llegaste hasta aquí interesado en tener un amigo que hable de dibujos animados, cómics, ilustración y alguna otra cosa "friki", este es el lugar indicado. Aquí sabrás cómo es La Nuez.