Entrevista con un dibujante peruano que ha regalado su talento en cómics como Star Trek, Conan y Fantomas, entre otros.
Roberto Castro nació en Lima, en el antiguo barrio de la Victoria de El Porvenir, en el año de 1955 y es hijo del gran "Perico" Roberto Castro, campeón de waterpolo en la década del 50, y de doña Carmela Márquez, de origen tarapaqueño. Roberto es otro de los artistas peruanos que migraron para poder concretar su sueño de dibujar cómics y vivir de ello. Su lápiz privilegiado le permite ilustrar al detalle y de forma dinámica superhéroes, monstruos y mundo alucinantes, siguiendo así la senda de Pablo Marcos, Boris Vallejo, Gonzalo Mayo, Juan Roncagliolo, Jorge Bernuy, Villamonte, Guido del Carpio, Alejandro Lozano y otros que formaron una diáspora artística de proporciones cuando el mercado nacional decidió ignorar a la historieta como una fuente de trabajo y de consolidación de la imagen nacional.
Así, Roberto Castro tomó su enorme talento y decidió a fuerza de sacrificio conseguir sus metas. Star Trek (para DC), Conan (Marvel), Fantomas (Novaro) y actualmente Chivasfighther (VID) son parte de de este esfuerzo que aún prosigue.
Estimado Roberto, tus primeros pasos fueron en la academia Adelina Concha aun siendo escolar, cuando te iniciabas en la carrera del arte. ¿Recuerdas qué expectativas tenías en esa primera época al respecto de lo que sería tu vida en el arte?
En la academia Adelina Concha estudié aproximadamente en el 71 como alumno libre, cursaba el cuarto año de secundaria y asistía a la academia todas las noches de 9 p.m a 10 p.m. Aunque las clases estaban ya muy adelantadas y tenía que ponerme al día, en realidad no hacía muchas prácticas porque los profesores, por mi calidad de alumno libre, no me tomaban mucho en cuenta . Pero me las pasaba observando cómo dibujaban los otros alumnos y los materiales que utilizaban y aprendía a través de los más destacados, ese fue mi mejor aprendizaje, aunque mi estancia allí fue muy leve.
Uno nunca sabe cómo le va a ir con esto del arte, simplemente es algo
que te gusta hacer por placer y lo haces, es como una necesidad, casi
como respirar. En mi caso dibujo desde que tengo uso de razón y nunca
he dejarlo de hacerlo, nunca pensé en esto como
una profesión hasta que se me dio la oportunidad de escoger en el
colegio en cursos vocacionales. Mientras otros compañeros dudaban en
escoger qué carrera seguir en la vida yo ya lo había decidido a
pesar de que no sabía ni cómo empezar a sacarle un provecho económico a
lo que sabía hacer.
¿Cómo llegas a trabajar de dibujante en los periódicos, cómo era buscar trabajo como ilustrador en aquella época?
Empecé a trabajar en los periódicos, porfiando mucho. Luego de terminar el colegio me tomé un año sabático y empecé a visitar diarios, pero no alcanzaba pasar de la puerta de recepción. En Expreso había un director que creo era compositor y cantante, aparte de periodista, y su otra profesión era la de botarme todos los días del periódico cada vez que me colaba burlando al vigilante de la entrada tratando de conocer las oficinas de diseño y arte. A pesar de todo eso logré vender al periódico una caricatura que tenía de tema el escándalo de Watergate, una donde estaba el presidente Nixon sentado en un inodoro y con cámaras y grabadoras por todos lados. Un primo mío que trabajaba ahí de corrector logró con mucho esfuerzo colocarla, pensé que había sido mi entrada triunfal a los medios impresos pero al otro día me volvieron a correr del periódico como siempre. Luego de un tiempo me acerqué a las oficinas de Osito-Monki pero lo único que obtuve de allí fue el consejo de que me retirara a hacer otra cosa. Sin decepcionarme fui al diario Correo, donde el jefe de redacción Carlos Sánchez en ese momento se jalaba los pelos porque su dibujante estrella del suplemento OJO se había ido de juerga y no había quién ilustrara el periódico, al oír que un dibujante buscaba trabajo, me subieron inmediatamente a verlo y me dijo que necesitaba un dibujo de un maremoto sobre la ciudad de Lima, pregunté para cuándo lo quería y me dijo sin mirarme a los ojos "¡lo necesito para ayer, guey...!", y luego procedió a darme un rapidógrafo del número uno, un lápiz sin punta y una arrugada hoja bond. A pesar de contar con todo ese material de primera, me quedé terminándolo hasta las tres de la mañana y al salir me tuve que refugiar haciendo caricaturas en el Club "Tabaris" de La Colmena haciendo tiempo para que pasara el primer colectivo hacia el Callao. Al día siguiente fui al periódico a recoger las muestras que había dejado y a recibir orgulloso mi nombramiento pero nadie se acordó de mí y no me dejaron pasar de la recepción ni me devolvieron mis muestras ni me comunicaron con el jefe de redacción. Mi padre, enojado, tuvo que ir después a reclamarlas por mí. Carlos Sánchez, el director de OJO, llegó tiempo después a ser uno de mis más grandes amigos, era lo más parecido al J.Jameson de los cómics.

Una de la historietas por las que se te recuerda aquí es por la adaptación de "Matalaché" de López Albújar, así como por tus ilustraciones para la revista "X". Cuéntanos un poco sobre eso.
La vida me llevó a ganar un concurso del diario Última Hora ilustrando la novela de López Albújar "Matalaché", ahí trabajé con la versión maligna de otro Carlos Sánchez, este era homónimo de mi futuro gran amigo, se llamaba Sánchez Luna Victoria, un tipo chaparrito y regordete de lentes y bigote que no dejaba de llamarme "gordito" haciendo caso omiso al nombre que mis padres me habían puesto con mucho orgullo, y que como bienvenida a mi primer día de trabajo se quedó con los compases alemanes de acero que me había dado el periódico como ganador del concurso y en lugar de eso dio unos compases escolares de lata que se desarmaban solos y, además, se nombró mi jefe, hasta que el gobierno militar puso fin a esto, expropió los periódicos y fuimos despedidos.
Luego, por invitación de don Guido Monteverde, fui a trabajar con él a la revista "X", que era dirigida por Ismael Frías, ex director de Última Hora y también a la revista Gente. Tiempo después ingresé a trabajar al diario Correo y colaboraba eventualmente con la revista OJO y mi buen amigo (ahora sí) Carlos Sánchez Fernández.

-También recuerdo haber visto ilustraciones de corte fantástico, donde destacabas por un buen manejo del pincel y figuras correctamente dibujadas, tu paso por la Escuela de Bellas Artes de hecho determinó esa virtuosismo para la figura, pero mientras te formabas, algún dibujante de la época marco este gusto por la ilustración.
La escuela de Bellas Artes fue el parteaguas de mi carrera pues al entrar allí me di cuenta de que no sabía dibujar lo suficiente, En la escuela de Bellas Artes pasé mis años mas felices, me había preparado un año completo para ingresar a la Universidad de San Marcos para la carrera de periodismo y estaba en la fila de postulantes para inscribirme con todos mis papeles en mano, haciendo una interminable fila que rodeaba la calle Ancash y con un sol agobiante, al avanzar lentamente la fila, de súbito levanté la vista y observe otra pequeña fila al frente de la calle, entrando a una gran casona tipo convento, pregunté a mi compañero de al lado y me dijo que era la escuela de bellas artes y que también estaba en periodo de inscripciones, nunca había tenido la oportunidad de conocer la escuela de bellas artes, por lo que no perdí tiempo y corrí presuroso y aprovechando que llevaba mis papeles en mano y me inscribí. tiempo después mi padre tuvo que aceptar al borde del colapso mi cambio de decisión.
al estar dando los exámenes de dibujo en la escuela, sentí alguien parado detrás mio, preguntándome- ¿ha hecho usted este dibujo de memoria?-para mi sorpresa era ni mas ni menos el mismísimo director de la escuela el que preguntaba, el afamado pintor-acuarelista Arequipeño Don Teodoro Nuñez Ureta.
Ingrese sin problemas y estudie allí con grandes maestros como, Rebolledo, Leonel Velarde, el escultor Baca, Rossi, mis profesores de historia del arte Sibirichi, Nery y algunos otros con quienes no estaba inscrito, pero asistía como "colado" a sus clases pues eran de cursos más adelantados. Mi aprendizaje de arte lo hice de forma muy irregular, yendo a salones que no correspondían a los cursos que debía llevar el orden académico normal de asistir a mis clases regulares, si no, al contrario iba donde mas me interesaba, para mí la Escuela de Bellas Artes era como una gran dulcería donde yo podía escoger dulce mas sabroso, algunos maestros tenían las modelos en poses para dibujar mas interesantes que otros y otros eran de tendencias clásicas en pintura por lo que faltaba yo a mis clases regulares en mi salón y me colaba a otros salones a practicar lo que si me entusiasmaba , esto tuvo consecuencias pues algunas veces me expulsaban de esos salones y no pude termine la escuela, pero eso sí , tuve un gran aprendizaje. con profesores que no les importaba si seguías como alumno regular o no, como Pancho Izquierdo quien muchas clases las daba en la calle o en la cantina mas cercana, Leonel Velarde quien nos invitaba a verlo pintar su mural , Rebolledo dibujando en los parque apuntes en directo y con trazo magistral e incluso el famoso Víctor Humareda con sus platicas fantásticas Mis compañeros que recuerdo de esos años fueron Víctor Tokuda, Jaime Vasquez, Javier Hernani, Briones, Flores, Martin "Salsa", El Chaval de los Rios, Ricardo Zapata. Victor Irey Katto, Anibal Barron, Percy Herrera y muchos otros que no me vienen a la mente, algunos son pintores ya consagrados en el medio. En aquel tiempo fue cuando trabajé para el diario Correo mis primeras influencias fueron Pablo Marcos, Villagran, Florez del Águila. Gonzalo Mayo pero a la vez no dejaba de devorarme libros de Norman Rockwell , Fortuny, Rembrant y tantos pintores, todo lo que puedo y me gusta en el arte lo tomo prestado si veo un buen estilo lo asimilo, practico las técnica y todo lo que se me presente. nunca pretendo encasillarme con una forma de dibujar para toda la vida, hay gente que logra un estilo propio en base a sus errores, yo no pretendo eso; Todo el tiempo esto tratan20Albujar, y tu ilustraciones para la revista "X", cuéntanos un poco sobre ella.
La vida me%2__mode=convert_to_html
4 Comentarios
Hola como estas acabo de ver tu blog y me parece muy interesante tu historia en si mucha lucha pero el que la sigue la consigue espero que te vaya bien muchos éxitos...
Saludos
Paul Morillo
Diseñador Gráfico
Este es de los blogs que si sirven :). Me motiva a no olvidar que me gusta el dibujo.
Me encantaba dibujar, y nunca me dedique a ello, soy profesional en sistemas, pienso jubilarme joven y dedicarme a lo que me agrade en realidad.
mis felicitaciones y agradecimiento x compartir
Eduardo
pd. entrare mas seguido
Padrino no se nada de ti.... da alguna noticia... ando en Colombia... mi mámá anda en Lima... haber si nos vemos a mi vuelta.
Never would have thunk I would find this so insidpensable.
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