29
2009

Foto: Roberto Cáceres / USI
Muchas veces nos da la sensación de que los buenos momentos se pasan muy rápido, pero también es cierto que varios de ellos nos marcan la memoria como tatuajes imborrables. La noche del pasado jueves me parece un claro ejemplo de lo anterior. Luego del concierto tuve la impresión de que ese tiempo de felicidad total había pasado volando. Algunos minutos después de las once de la noche, en plena avenida Paseo de la República, totalmente agotado, pensaba que Iron Maiden era efectivamente todo lo que me había imaginado desde los 13 años. Sentí incluso que había pagado muy poco por tanta descarga de alegría recibida.
26
2009

Foto: Samuel Viani Bastos
Quién se iba a imaginar esa tarde de verano de 1990 en que escuché por primera vez el “Live After Death” que 19 años después, Iron Maiden iba a tocar en Lima, tal vez abriendo su concierto con la primera canción que yo escuché de ellos: “Aces High”. En esos primeros años de la década pasada era feliz descubriendo disco tras disco a la que considero la mejor banda del mundo en todo sentido.
24
2009

Foto: Frenkieb
Acudir lo más temprano posible al Estadio Nacional. Es un día laborable y el tráfico limeño siempre es cruel, por eso sería la voz tratar de asistir al concierto ni bien estemos desocupados.
No a la violencia bajo ninguna de sus formas. Ni antes, ni durante ni después del espectáculo. Hechos como los sucedidos en Colombia no pueden repetirse en nuestro país. Demostremos a todo el mundo que somos una fanaticada pacífica.
20
2009

Foto: Adrià Ariste Santacreu
Es una de las preguntas que siempre me hice y nunca logré responderme. Desde el “Iron Maiden” (1980) hasta el “A Matter of Life and Death” (2006), la banda inglesa ha publicado un total de catorce álbumes en estudio. Todos significan muchas cosas para mí, todos tienen sus particularidades, todos poseen similitudes y los catorce en conjunto denotan el proceso evolutivo de “La Doncella”.
13
2009
¿Se han fijado en el logo impreso en la parte superior del bajo de Steve Harris? Pues se trata del escudo del club inglés West Ham United F.C., club donde jugó Nolberto Solano hasta mediados del 2008. Como buen inglés, Harris es fanático del fútbol y en especial de este equipo que actualmente disputa la Premier League. Para quienes no lo saben, Steve sabe jugar muy bien, y como diríamos los peruanos, el hombre la conoce. Incluso antes de tomar la decisión de dedicarse por completo a la música (decisión que todos aplaudimos), Steve Harris jugó por las divisiones inferiores del West Ham United.
09
2009

Foto: Anne Varak
Cuando Adrian Smith abandonó la banda allá por 1990 la mayoría de críticos especializados en música se pusieron de acuerdo en una cosa: Iron Maiden había sufrido una gran baja. Aquel virtuoso guitarrista no estaría más para deleitar con sus solos y riffs a los fanáticos. Pero sobre todo se había marchado un gran compositor que servía de apoyo fundamental en el proceso creativo de “La Doncella”. Sin lugar a dudas el puesto vacante se había convertido en todo un reto para el futuro sucesor.
03
2009
Escuchar a “La Dama de Hierro” fue mi motivación para coger por primera vez un instrumento musical. Una vieja guitarra acústica con cuerdas de metal prestada por un amigo fue testigo de las primeras (y muy esforzadas) dobladas de los dedos de mi mano izquierda para tratar de sacar por simple oído las notas musicales de los bajos de Steve Harris. El sonido de esa herramienta me fascinó desde el comienzo. No tenía dinero para comprarme un bajo, tampoco amigos que tuvieran la dicha de contar con uno, pero esa guitarra simulaba muy bien las funciones del instrumento ausente.
24
2009
En 1982 Iron Maiden lanzó al mercado su tercer álbum oficial, titulado “The Number of the Beast”. No pasó mucho tiempo para que todo el mundo hablara de las excelentes cualidades musicales de la banda británica, pero también se formó rápidamente una ola de críticas que asociaban a “La Doncella” con diversos cultos satánicos. La portada y algunas letras del disco causaron la polémica. Y no era para menos, en pleno año 82, luego de ver dibujado al diablo en la carátula de un LP y de escuchar a cinco muchachos de pelo largo cantar: “666 the number of the beast, 666 the one for you and me”, cualquier incauto podía alucinar que los Iron Maiden eran hinchas del demonio. “No escuches eso, es música diabólica”, me dijo una vez mi tío. ¿Quién no recibió una advertencia similar?
17
2009
¿Quién es mejor, Bruce Dickinson o Paul Di’Anno?, ¿Blaze Bayley aportó algo a Iron Maiden? Esas son preguntas que casi todos los fanáticos de “La Dama de Hierro” nos hemos hecho alguna vez. Cada uno tiene su opinión, todas se tienen que respetar. Al final son solo eso: opiniones.
Antes de oír por primera vez el disco “Killers” me habían advertido que la voz no era la misma que la del “Live After Death”. Ese dato previo hizo que le prestara especial atención al nuevo cantante. Definitivamente la voz se acoplaba muy bien al sonido del álbum. Fuerza, firmeza, gritos precisos, buen manejo de tonos graves y agudos. Conocer a Paul Di’Anno fue darme cuenta que antes de Bruce Dickinson, un talentoso personaje había dejado su imborrable huella en lron Maiden.
10
2009
El videoclip de una canción es un arma de doble filo. En el caso de un buen tema, puede llegar a redondear a la perfección la idea musical de inicio, pero también puede perjudicarlo. Por otro lado, una buena propuesta en video favorece de todas maneras un mal tema, pero si el videoclip es deficiente, podría ser la estocada final para sepultar dicha canción.
En el caso de Iron Maiden, creo que su música es tan completa que no necesita de clips para verse fortalecida. Pero lo cierto es que “La Doncella” no escapó nunca de la tentación de los videos. Recuerdo haber alquilado muy emocionado un caset de VHS para poder observar por primera vez videos de la banda. “The Number of the Beast” fue mi debut audiovisual con la “Dama de Hierro”. La sensación al verlo fue simplemente alucinante. Hasta ese momento solo conocía a los integrantes por las fotos impresas en sus discos y por algunos pósters. Al mirarlos en la pantalla de mi televisor en pleno movimiento rockero confirmé una vez más que Iron Maiden me iba a acompañar toda la vida.


