Extrañas lloviznas, techos de nubes y un sol intermitente nos están haciendo vivir en Lima un verano inusual. Sin embargo, la capital peruana ya ha sido testigo de similares trastornos climáticos. Nuestros padres y abuelos deben recordar el insólito diluvio que azotó la Ciudad de los Reyes hace algunas décadas.

El Perú de 1970 nos remite al fútbol y a la tragedia de Yungay, pero meses antes de ambos sucesos, el 15 y 16 de enero, una inusitada descarga de agua anegó las calles limeñas e hizo colapsar las comunicaciones, generando apagones y destruyendo cerca de dos mil viviendas. ¿Cuál fue la causa de este inesperado desvarío veraniego?
Las informaciones de la época hablan de una masa de nubes que abarcó desde Trujillo, al norte, hasta Chincha, al sur, y que llegó desde la sierra central impulsada por los vientos del este. “El colchón de nubes de 1.300 metros de espesor descargó tres millones 200 mil litros de agua” - de golpe y sin previo aviso -, al colisionar con el clima de la costa.
Fueron 17 litros de agua por metro cuadrado que martillaron durante varias horas las viviendas de los sorprendidos limeños, obligando a los transeúntes a huir de las calles para refugiarse del chaparrón en cualquier tienda o árbol a la vista.
Todo empezó el jueves 15, en la tarde, cuando la mayoría de personas regresaba a casa después de trabajar. Los primeros accidentes fueron los incendios, debido a los cortocircuitos, y luego los derrumbes de paredes en las zonas más tugurizadas.

Advertidos por la situación, los periodistas de El Comercio salieron a recorrer la ciudad. Los fotógrafos tomaron vistas nocturnas de autos engullidos por las aguas, calles inundadas y personas tratando de protegerse con improvisados paraguas.
En la periferia de la ciudad, los ríos Rímac, Chilca y Chillón se desbordaron y destruyeron las precarias viviendas levantadas en sus riberas, dejando una gran cantidad de damnificados, quienes tuvieron que pasar la noche a la intemperie.
El paso a desnivel entre las avenidas Arequipa y Javier Prado se convirtió en una gigantesca piscina, en la que tres autos quedaron totalmente sumergidos cual submarinos. Según las notas periodísticas, uno de los conductores tuvo que salir nadando para salvar su vida.

En la Carretera Central los huaicos bloquearon el paso de los vehículos. El Ministerio de Salud decretó estado de emergencia y se iniciaron labores de apoyo para socorrer a los cientos de personas que perdieron sus viviendas.
El viernes 16, en el Callao, las aguas traspasaron el techo del aeropuerto Jorge Chávez, inundando el hall principal; los servicios eléctricos se averiaron y se interrumpió el tránsito de pasajeros, especialmente en el sector internacional.

En muchas casas de Lima sus habitantes habían pasado la madrugada baldeando patios y azoteas, ante un aguacero que no se había repetido desde 1925, según comentaron los limeños más antiguos.
Otras lluvias, como las de 1938 y 1952 fueron grandes, pero no alcanzaron los niveles vistos en 1970. En provincias, como en estos días, las torrenciales precipitaciones afectaron a varias ciudades como Trujillo, Huancayo y Pisco, entre otras localidades.
El 8 de enero de este año una persistente precipitación anegó las calles y causó graves daños en las endebles viviendas de Collique, Barrios Altos, Comas y Villa María del Triunfo, entre otras zonas. Y en estos últimos días somos testigos de cómo la naturaleza se ha ensañado con el Cusco.
Indudablemente, ambas son serias llamadas de atención de un nuevo fenómeno denominado cambio climático. Y parece que aún no estamos preparados para encararlo.
(Miguel García Medina)
Miles de noticias contadas desde hace 170 años son guardadas en el Archivo Histórico de El Comercio. Personajes de antaño, relatos tan secretos como sorprendentes, costumbres olvidadas, la vieja política, las hazañas deportivas y una infinidad de anécdotas serán rescatadas de sobres con fotos, recortes periodísticos y de los archivos digitales para revalorizar la verdadera historia nacional, contada día a día por los periodistas. Aprovechando la versatilidad del blog ponemos a su alcance noticias e imágenes, muchas de ellas inéditas, que marcaron nuestras vidas y la de nuestros padres y abuelos.
11 Comentarios
Buenas fotos de esa Lima inundada, y forma breve y precisa de reseñarla. En esta época de diluvios en el sur, viene al caso recordar lo que aconteció en el 70, un año extraño que vino con terremoto y Perú en el mundial... ¿como serà el 2010? Espero que màs tranquilo. Buen post.
Esta nota demuestra que las lluvias torrenciales son habituales en la historia del Perú. Hay un deterioro del ecosistema, sí, pero de allí a decir que el mundo se va a acabar hay un abismo... Debemos aprender a convivir con estas desgracias... ni modo, salvo que quieran irse a vivir a Marte, y creo alli la cosa está peor,¿o no?
Esta nota nos da antecedentes de cada cuanto tiempo se han presentado estos cambios climaticos, el rango es de 45 a 40 años, estos datos deben de considerara las autoridades para preveer que no ocurran desgracias.
Lima debe ser una de las capitales latinoamericanas menos lluviosas, me llamó la atención esta nota por ello. Ahora sé que Lima alguna vez se pareció a Iquitos... Con la diferencia que en la capital las autoridades ante eso no hacen nada, y no podrían pues no es una ciudad preparada para ese tipo de fenómenos... Las fotos son sorprendentes ....Gracias
Qué desgracia se ve en las fotos... Lima es una ciudad de lloviznas suaves, de calorcito suave y de gente como su clima, con poca intensidad.. Si las lluvias en exceso no fueran dañinas y pudiesen programarse, yo propondrian una lluvia fuerte cada dos años, como para remecer las cabezas aturdidas de tantos despistados....jejejeje
Tendremos que prepararnos para despues de 40 años que caera la lluvia con tanta fuerza e intensidad, preferible que llueva a un terremoto que destruya Lima.
El cambio climático no es cosa de diez años hace décadas que los primero signos se estan observando.
No puedo creer que al menos Lima haya soportado lluvia de tan intensidad. Nunca he visto una lluvia torrencial en Lima hasta que vine aqui a los Estados Unidos donde si caen ese tipo de lluvias. Lo que no me gusta de Lima es el "invierno" por las oscuras y opacas nubes que cubre la capital en ese intervalo. Despues el verano es perfecto porque no hace demasiado calor como en otros paises.
Que increibles imagenes. Y muy buen post para tomar conciencia de los daños que puede ocasionar una lluvia de estas magnitudes. Seguramente deben haber mas fotos de ese día y los canales de televisión tendrán videos de lo ocurrido en sus archivos periodisticos, sería interesante que aparescan esas evidencias de lo debastador que fue el 15 y 16 de enero de 1970 para que las autoridades vean que eso puede ocurrir y no es simplemente un mito.
Que increibles imagenes. Y muy buen post para tomar conciencia de los daños que puede ocasionar una lluvia de estas magnitudes. Seguramente deben haber mas fotos de ese día y los canales de televisión tendrán videos de lo ocurrido en sus archivos periodisticos, sería interesante que aparescan esas evidencias de lo debastador que fue el 15 y 16 de enero de 1970 para que las autoridades vean que eso puede ocurrir y no es simplemente un mito.
me gusta esta ultra infor
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