Cuarenta minutos
14
2008

Fueron nueve las campanadas que despertaron a Román la mañana siguiente. Abrió los ojos sin entender de dónde venía el sonido ese que retumbaba en toda la casa. Y cuando miró su reloj de pulsera y vio que las agujas marcaban las nueve y cuarenta entendió menos. Habían regresado a eso de las tres de la madrugada, cuando le dijeron a su cuñada que la señora Souto había sido trasladada a Cuidados Intensivos y que ya no se podían quedar en Emergencias. Román fue directo a la habitación de su padre, que seguía durmiendo. Había quedado con Alicia que ella vendría a cuidarlo. Quería aprovechar para devolver ese reloj a primera hora.
Cuando bajó a la sala y vio la caja de péndola reposando en el mismo lugar donde lo había dejado la noche anterior, supo de dónde había venido ese ruido tan antiguo. Había una diferencia de cuarenta minutos entre esa reliquia y su reloj de pulsera. Comprobó con otro reloj de pared que tenía su madre en la cocina: En una noche se había retrasado cerca de una hora. Lo que le faltaba, había pensado Román. No solo su presencia había mandado a su madre a Cuidados Intensivos sino que ni siquiera servía. No había duda: era hora de devolverlo a su dueño o botarlo a la basura.
Llegó a la avenida La Paz cerca de las once, cuando las tiendas de antigüedades recién comenzaban a abrir sus puertas. Conocía a los vendedores de algunas de ellas, así que no sería difícil indagar nuevamente por el distinguido anticuario que le tomó una carrera hacía dos días. Estacionó el viejo Nissan azul a un lado y comenzó a preguntar por él. No sabía su nombre, pero lo recordaba como si le hubiera tomado una fotografía con su memoria. Nadie lo recordaba. De esos hombres había muchos, podía ser el marido de cualquiera de estas señoras, o el padre. O podía ser en realidad un comprador dadivoso, que había preferido regalarle a un desconocido una pieza carísima.
Así fue andando por las innumerables tiendas de La Paz, hasta que dio con una que era atendida por dos señoras. Lo recordaban, sí. Un hombre distinguido, silencioso, trabajador. Un buen hombre en esta vida, le dijeron. Y alternándose una con otra y sin interrumpirse, como si lo hicieran por años, siguieron comentando: Una pena lo que le había pasado. Esa, señalándole una puerta dos casas más allá, había sido su tienda. Estaba cerrada desde el día anterior. Ya nos había parecido muy raro porque jamás cerraba. Al parecer no tenía familiares ni nada. Sí, porque hacía un momento nomás había estado la policía llevándose todo. Una pena, sabe. Dicen que fue un accidente. Había muerto en la madrugada de ayer, casi al principiar el día. Dicen que le gustaba salir mucho y a la vuelta sufrió un accidente de carro. Tristísimo, joven. Nosotras estamos que no podemos… ¡Virgen María Purísima!
***
Muerto. Con esa idea en la cabeza volvió al Nissan y ahí se quedó pensando. ¿Muerto en un accidente, justo después de entregarle ese reloj? Tenía el bulto ahora sin dueño en la cajuela y no sabía qué hacer con él. ¡Muerto! ¿Cómo era posible? Después de un buen rato se había quedado con dos ideas en la mente: o dejarlo en el primer contenedor de basura o llevarlo a un relojero para que lo viera y de paso lo tasara. Los comentarios de los vendedores de que era una pieza carísima, le animó por lo segundo. Encendió el viejo carro y fue hasta el centro de Lima, donde conocía a un relojero después de llevar a uno que otro anticuario por ahí.
Ingresó en la relojería con la reliquia en las manos y fue directo al mostrador. Detrás de éste, un hombre en bata blanca, cabello cano y anteojos lo recibió con un saludo. Claro que podía verlo, para eso estaba, le respondió. Puso el reloj de pie sobre el mostrador y el relojero cruzó los brazos. Bonita pieza, comentó. Reloj de antesala o pared. Caja en madera de roble, bordes impecables con medias columnas a los lados, acristalado y con esfera de porcelana. Estilo Viena. Sí, seguro no bajada de unos mil dólares.
- Normalmente los relojes con péndulo suelen retrasarse o adelantarse porque se descalibran en la lenteja, esta pesa redonda al final de la varilla. Dependiendo siempre del cuidado que le den. Dígame, ¿cuándo le dio cuerda por última vez?- los ojos inquisidores observándole a Román por encima de las gafas.
-Lo tengo desde ayer. No sabía que debía darle cuerda.
- Jummm-. El hombre seguía en lo suyo. Había abierto el reloj y ahora revisaba las piezas escondidas detrás de la esfera. Las ruedas, el áncora y la pesa funcionaban correctamente. Después de un momento soltó otro quejido de duda, como si siguiera pensando:
- Es curioso, porque si usted no le dio cuerda, alguien sí lo hizo. Esta péndola estuvo trabajando perfectamente. Fíjese, para recuperar la hora y no se atrase, lo que se suele hacer es subir la lenteja por esta varilla para que el péndulo oscile más de prisa. Así se acelera el movimiento hasta recuperar el tiempo real. Lo que no me explico es por qué en este caso se atrasaría si lo que veo es que la lenteja se encuentra en el lugar exacto. Observe, sin haberla tocado el péndulo está dando la hora al mismo tiempo que estos otros relojes- señalando los que tenía alrededor suyo, en toda la tienda.
- O sea que si ya tenía cuerda y tampoco es el péndulo, a qué se puede deber que se haya atrasado cuarenta minutos en una noche.
El relojero prefirió no responder. Se quedó mirando el cadencioso oscilar de la varilla comparándolo con un reloj de cuarzo y otro mecánico de bolsillo. Y tras varios minutos en silencio, absorto en la pieza, levantó la mirada, se acomodó los anteojos y le dio una última explicación, la única que le quedaba:
- Solo nos queda una opción, amigo: que alguien lo haya retrasado moviendo las agujas manualmente.
- Pero sí anoche estuve solo- respondió Román.
- Ya, y es que no solo existe ese problema, sino que además las agujas de estos relojes se pueden mover manualmente solo hacia adelante. O sea que si alguien las tocó, se tomó la molestia de adelantar el reloj todas las horas restantes hasta llegar a la misma hora pero con cuarenta minutos de retraso. Muy extraño.



14
2008
Extraño,interesante...Suerte.
14
2008
Ese reloj va a continuar su vida en la cachina. O ¿será el relojero la próxima víctima? Esperemos.
15
2008
El reloj se detuvo justo a la hora en que murio el Señor que le regalo el reloj..
Saludos.
16
2008
Querido amigo solo tengo una pregunta luego de terminar de leer lo que has escrito, y te la hago con la sincera ilusion de recibir respuesta, Que se siente escribir en un blog para El Comercio?.
Pd:La configuracion de mi teclado no permite poner tilde ni nada.
16
2008
No es mala idea que sea el relojero el próximo en caer, pero cuál sería el argumento para despacharlo?
Veamos cómo nos sorprendes, Jesús
17
2008
Tanto el relojero como Román cavilaban alguna respuesta para tamaño misterio, quién pudo haber movido las manecillas, y por qué exactamente 40 minutos atrás??? Éstará seguro el relojero de esta apreciación??? Algún bromista ingresó a casa???
Ya vuelto en sí: "Pero fuera de esto, cuánto me das por el reloj???"
El relojero lo medita un momento, y cuando una respuesta está a punto de escapar de su boca, calla, hace silencio hasta en los ojos como si un fantasma hubiese caminado enfrente suto. Román se sorprende ante el rotundo cambio en el semblante del hombre. No hay ni silencio.
Román intenta quebrar el autismo momentáneo del relojero: "Sigue ahí". Entonces un grito potente hace saltar a Román, "Saca ese reloj de aquí!!! llévatelo, vete con tu maldito reloj de péndola, no me jodas con tus problemas, vete!!!!"
Román asustado ante la reacción del relojero sale presuroso llevando el reloj, son las 12:40 p.m. en su reloj de pulsera, en el reloj de la radio, y en el reloj de péndola también. Pero no iba atrasado 40 minutos??? Román no se percató de este detalle, únicamente iba manejando al hospital.
Román aún se enteraría mucho después, pero a las 12:40 am de ese mismo día, el relojero convulsionaría en su negocio, pero no habría testigos de su desgracia.
Román iba por la Av. San Felipe rumbo al hospital problematizado por la extraña enfermedad de su mamá, la historia inconclusa que le relató su padre y el reloj, el reloj de péndola. Román totalmente confundido y fuera de sí, coge el reloj y lo lanza en plena Av. Salaverry, dónde cayó??? Román no sé percató del fin del reloj pero tampoco le importó, se sintió mucho mejor, el burro que llevaba dentro descargó.
Ya en el hospital, Román releva a su papá, lo manda a descansar, él se encargaría de estar atento ante cualquiera novedad sobre el estado de su mamá que aún continúa en cuidados intensivos.
Eran casi las 5 de la tarde y Román sobre dos sillas cae vencido por el sueño, aún con una mueca de fastidio decorándole el rostro.
Román despierta muchas horas después debido a un molesto golpear que le era conocido, tummm, tummm, restrega sus ahora sesgados ojos cafés, tummm, tummm, estira las piernas y apunta la mirada hacia un reloj de pared en forma del pez amarrillo amigo de la Sirenita, son las 12:40 am, tummm, tummm, luego busca el origen del ruido y horrorizado observa el reloj de péndola a unos metros suyos, en el counter de información, señala la media noche.
RELACIONEN LA HORA CON EL FIN DEL RELOJERO ... bacán la idea de hacer participar a los lectores del blog y por eso aquí te dejo una pequeña contribución que espero tomes en cuenta, si no, bueno para otra vez será :D Insisto bacán la idea, y Román me está empezando a caer mal xD!!!
17
2008
Y habíamos dejado la acción en los precisos momentos en ke Roman mas conocido como Ronaldinho (porke siempre tiene un hombre encima), conversaba muy alegremente con el relojero de la cacchina.
Bueno basta de charlas-dijo Román- cuanto me das por el reloj,mira ke es una relikia y da la hora incluso en aleman.
Bueno este reloj no te lo acepto ni regalado, pero andie se habia percatadao ke atras de ellos estaba, Pancho, el hombre la limpieza, un htipo anciano, encorvado por el paso de los años y aun virgen ke oia todo pacientemente.
El anciano se acerca al reloj, lo toca,mientras Roman y el relojero lo miran sorprendidos.El anciano como si hablara solo dice: he oido de este reloj, pero pense ke solo era una leyenda, la abuela de mi madre,contaba acerca de un reloj parecido ke estaba maldito. Dicen ke fue el último reloj creado por lord paco ferrer, y ke ene ste deódito toda su maldad.......
Ya me dió sueño.
18
2008
zzzzzzzzzzz version aburrida de la dimension desconocida....
18
2008
muy interesante. gusta como fluye la lectura
18
2008
interesante..
relato que mantiene el interes....algo "boring"? sep..pero llevadero
suerte en los proximos post
algo de dienro? entra aqui:
http://manualpagamonedas.blogspot.com
18
2008
asu cuantos lectores jajaja haz como manuel robles y ruega a diosito para llegar a los 100 comentarios
19
2008
si el relojero muere sería muy predecible el relato, espero k tenga otro tipo de acontecimiento...esperaré a ver k sucede ¿?
20
2008
Lo más probable es que yo tome en cuenta las palabras del relojero y comience las investigaciones sobre quién está detrás del funcionamiento del reloj.
Cabe la posibilidad de que mi padre, enfermo y sin darse cuenta, sea el que manipula el reloj.
O mejor, buscar en el pasado de mi familia y encontrar que el reloj tiene un vínculo muy cercano con el desenlace de mi madre, hospitalizada y sin poder contarme los detalles.
Buena idea de este blog.
A ver si se puede contribuir con algo
21
2008
Roman se quedo solo por las calles de Lima, pensando en el misterioso reloj que tenia delante y como deshacerse de el. Penso en acudir a un chaman, a un brujo. Pero como era un hombre de poca voluntad y decision, prefirio investigar por su cuenta.
Entonces se enteró que el reloj buscaba una persona que lo mantenga con vida. Y cada vez que alguien pretendia alejarlo de su lado, entonces provocaba su muerte... jajaja se parece a la pelicula El Aro.
Buena idea.
Seguire leyendo
21
2008
Nacho:
lo importante de este blogg no es la cantidad de comentarios,sino la calidad, creo ke usted debe ser uno de sus asiduos lectores del busco novia o busco novio,su coeficiente no creo ke le de aspiraciones para una pag tan compleja e ilustrativa como esta.
21
2008
Y que tal si ese Roman va donde su padre y le pregunta sobre el reloj, y en un momento de lucidez le cuenta que el reloj en realidad lo consiguió su abuelo paterno, quien era codicioso, y para ello tuvo que matar al verdadero dueño del reloj??? Podría ser que entonces desde ese momento se lanzara un maleficio sobre la familia de Roman hasta que el reloj volviera al poder de los verdaderos dueños del reloj, que por cierto es carísimo...
No sé, por ahí podría funcionar, no???
Espero tomen en cuenta mi sugerencia.
Suerte
23
2008
ah? que? es Mirandita el que escribe? jajajajaja
23
2008
Naaa,yo no tengo blog aquí...
25
2008
Lo decia por el comentario de Javier G que ya anda escribiendo como chivito tambien, pa mi que eres tu LAMM jajaaaa, oe cierto que te han vetado en el club de lo insolito???? jajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
26
2008
Obvio que lo soy,por algo uso ese nick.No creo,por lo menos no me han avisado...