entrevistas.com
28.09.11 1:29:59 PM

Tatiana Astengo: "Yo nunca me metería con un 'Luchito'"

La actriz aseguró que se fue del Perú porque estaba perdiendo su libertad y confesó que en España vivió con un loco

tatiana astengoo.jpg

SONIA DEL ÁGUILA
Redacción Online

Cuando estaba en el mejor momento de su carrera actoral lo dejó todo para probar suerte en un país que al principio le fue esquivo y desdeñoso: España. Terca y “guerrera”, como ella misma se autodefine, Tatiana Astengo no duró en encontrar en el país europeo la mecha del éxito. Impuso su talento. Después de 7 años y una vez cumplidos sus sueños, regresó al Perú para reencontrarse con su público peruano a través de la teleserie más exitosa de la televisión nacional: “Al fondo hay sitio”, donde encarna a Reina, amante de Luchito (Bruno Odar).

Cuando decidiste irte a España en el Perú atravesabas por un buen momento laboral. ¿Qué te animó a tomar esa decisión?
Me fui porque quería reinventarme, reafirmarme, estar segura de que quería ser actriz y ese fue el momento indicado. Me fui sola y sin padrinos, sin ayuda de nadie. Llegué a un piso (departamento) de gente que no conocía.

¿Qué fue lo más difícil que viviste allá?
Compartir piso porque soy muy independiente. Al principio fue divertido porque nunca había compartido piso con nadie, ni siquiera con una pareja. Una vez compartí piso con una persona que resultó ser un loco que tiraba huevos del quinto piso, era un enfermo que dormía hasta las tres de la tarde y paraba en otro planeta. Un tipo violento, amargado. En otra oportunidad compartí piso con chicos muy jóvenes que hacían fiestas, hablaban mucho por teléfono y traían gente. No había tranquilidad.

¿Sientes que en España conseguiste los objetivos que buscabas?
En realidad tenía pensado quedarme solo un año, pero las cosas fueron llegando solas. El primer trabajo que hice fue para una serie que ya no está al aire. Interpreté a una colombiana. Fue emocionante. El día que pasaron el capítulo que grabé hice una pequeña cena con amigos peruanos y mis compañeros de piso. También hice cine, mi primera película fue “El deseo”, era un súper proyecto porque era el proyecto de la productora de Almodóvar (Pedro), con una directora mujer, con una historia de prisión de mujeres.

¿Es cierto que allá los peruanos solo podemos aspirar a personajes de inmigrantes y empleados domésticos?
Pero eso no es solo en España, también en Estados Unidos. Lo importante es que poco a poco te abras camino. Hay muchísimo inmigrante y todavía siguen contando historias.

¿Declaraste a la revista “Ocio Latino” que Magaly Solier consiguió un personaje en “Amador” porque los directores deseaban a una actriz más “autóctona”, lo más “india posible”?
No voy a hablar sobre eso, no voy a fomentar más a esos seudo periodistas, mentirosos, manipuladores y malintencionados. Nunca voy a hablar, yo nunca hablo de nadie.

SU NOMBRE APARECIÓ EN PUBLICACIÓN GRINGA
¿Entre tus metas está llegar a Hollywood?

Cuando empecé a ser actriz nunca pensé hacer cine y se me dio, nunca pensé salir de mi país y se me dio, nunca pensé trabajar en otro país y se me dio. En España no les interesamos mucho, la mirada la tienen en Estados Unidos. Para mí fue un gran logro que me hayan sacado en la revista gringa Variety como talento emergente. Para ellos soy nueva y los trabajos anteriores que hice no existen. Existo porque soy española, pero he podido caer en esa lista por mis trabajos en España y porque soy nacionalizada española.

Cuando te propusieron ingresar a “Al fondo hay sitio” ¿qué tanto tuviste que evaluar la propuesta?
No tenía dudas con respecto al producto. Lo que pasa es que también recibí otro tipo de ofertas: para actuar, para conducir programas, para un “reality”. Todas se juntaron. Pero yo sabía que quería volver a mi país como actriz, tenía ganas de hacer humor y obviamente “Al fondo hay sitio” era una propuesta interesante. Es un lujo que hayan pensado en mí para ese personaje desde el inicio, de darme la posibilidad de volver a mi país por una puerta tan grande como esa exitosa teleserie.

¿Cómo te sientes en “Al fondo hay sitio”?
Siento que he trabajado toda la vida con ellos y no solamente con los actores, también con el equipo de producción.

¿A qué atribuyes el éxito de la serie?
A que la gente se siente identificada con la historia. Finalmente estamos viendo un producto peruano, ya no enlatados mexicanos. La televisión peruana ha cambiado mucho y el país también y eso es lo importante. Ya no estamos contando historias donde los protagonistas son los ricos o de un nivel social alto, o de una raza específica; ahora todo es “arroz con mango”, ya no es el peruano perdedor, humilde, víctima o desgraciado, ahora es una persona emprendedora que tira para adelante.

REINA NO ES MALA NI BUENA
¿Cómo es realmente Reina, tu personaje?
Como actriz pretendo en todos mis trabajos hacer un ser humano y un ser humano no es malo ni bueno. En la vida hay matices y colores grises, no todo es blanco o negro, y eso es algo que el actor tiene que tener en cuenta y los guionistas toman en cuenta en esta serie. Reina es una mujer que cometió errores, se enamoró demasiado, pero por qué hay que juzgarla.

¿Y por qué no habría que juzgarla si se interpuso en un matrimonio y lo arruinó?
Esta serie pone constantemente al espectador en un conflicto. Nadie es tan bueno y tan dulce (se refiere a Charo). Se metió por los palos (Reina), pero es una buena madre. Cometió un error, pero hay la posibilidad de curar esos errores. La doble moral existe en este país. Hay quienes dicen que Charo ahora que se quedó sola se podrá casar con ‘Platanazo’, pero él está con la madre de su hijo. De qué hablamos entonces.

¿Reina va a tratar de reconquistar a Luchito ?
Va a pelear por lo que es su prioridad, que son sus hijos. Si eso implica reconquistarlo, pues lo hará. Si necesita exigirle de alguna u otra manera los derechos de sus hijos, lo hará.

¿Te identificas con tu personaje?
Tiene que haber cosas buenas. Yo nunca me metería con un “Luchito”, aunque uno nunca puede decir nunca, ni juzgar, pues te enamoras locamente y pasan cosas, tienes un hijo, pero dos ya no pues. Mi prioridad como ella posiblemente -si los tendría- sería mis hijos.

¿Está en tus planes ser madre?
Nunca he amanecido con ganas de parir. Nunca he caído en esas presiones de la sociedad, de hecho siempre he sido rebelde con causa y no es mi tema. No todos hemos nacido para seguir los mismos pasos.

La gente suele identificarse mucho con los personajes de la ficción y Reina es bastante polémica. ¿En la calle te han dicho algo?
Me dicen Reina o Tatiana Astengo. A veces me dicen “Ahí está la trampa” o me dicen “por tus hijos sigue adelante”. Reina es el mejor nombre que han podido elegir para mi personaje, es el nombre que a toda la mujer le gusta.

¿Qué significa para ti “Al fondo hay sitio”?
Esta serie significa el reencuentro con la gente que ya conocía mi trabajo y también con la gente joven que no ha tenido oportunidad de ver mi trabajo.

¿Sientes que te cambió la vida ingresar a esta teleserie?
Como actriz me han pasado muchas cosas. No pretendo que me cambien, estoy bien como estoy. Si hay cosas que ocurren bienvenidas sean, trato de que alteren mi vida, que es difícil. Yo trato de mantener mi libertad pese a tener un papel tan popular. Valoro mi libertad. Precisamente, cuando decidí irme de mi país fue porque pasé de ser la observadora de la vida a ser la observada. No tenía tiempo, ni espacio, ni lugar donde poder observar y construir personajes. No quiero volver a perder eso y hay cosas que estoy haciendo para impedirlo, como ir en combi o en transporte público.

¿En algún momento evaluaste la posibilidad de dejar la actuación?
Cuando me fui a España en algún momento lo hice. Agradezco a Dios que allá no se me dio tan rápido la oportunidad de actuar porque después pierdes la brújula.

¿Y en algún momento la perdiste?
No, porque estuve rodeada de gente que en algún momento me dijo “ubícate”. Las (actrices) que no están rodeadas de gente así se les sube a la popularidad a la cabeza y se creen divas. Cuando no te cuestan las cosas no las valoras. A mí me ha costado siempre y por eso agradezco muchísimo. Cuando fui a España me costó mucho.

¿Cómo ves el cine peruano actualmente?
Hay gente ignorante que ha metido su cuchara donde no debía y que ha hecho mal por querer figurar. Ahora no tenemos ni ley, ni nada, mucho menos aporte para hacer películas. Los actores estamos en total abandono. No hay escuelas, ni educación. Se está hablando de un cine regional que hay que tomar en cuenta, pero ese cine regional es el que más necesita estudiar y tiene que haber escuela, sino vamos a tener un cine mediocre. Unión también falta.

El éxito del filme de la opera prima de Javier Fuentes León, Contracorriente, fue inesperado. ¿Pensaste que sería tan premiado?
El guión me enamoró, me fascinó, me emocionó. Yo quería participar en contar esa historia (sobre la bisexualidad) que me parece fundamental para el mundo y tan doble moral como ocurre en nuestro país.

¿Qué personaje que no has hecho te gustaría hacer?
He tenido la suerte de que me den diferentes personajes. He podido hacer de madre, empleada, prostituta, terrorista… Eso creo que es la felicidad más grande que puede tener cualquier actriz.

¿Cómo defines esta etapa de tu vida?
Rica, pues estoy gozando de mi gente, de mi país, de la amabilidad, de volver a vivir sola, de caminar, de comer rico, de hacer planes, de reír con mis amigos a quienes extrañaba tanto, de cero estrés, de cero competencia. Para mí eso es el éxito.

¿No temes volver a perder tu libertad y tener otra vez que alejarte del Perú?
Es duro (perder privacidad), pero a comparación de España la prensa de aquí no es nada. Además yo no oculto nada, no tengo secretos, soy soltera, estoy sola, no soy vendible, no tengo morbo, soy clara.

Mónica Sánchez sorprendió hace unos días al posar desnuda para la revista SoHo Perú. ¿Te animarías a hacer un desnudo?
No me corro, pero no quiero colaborar ni hacer polémica de los desnudos porque me parece una cucufatería absurda. Estamos en el 2011, qué problema tenemos. Ya basta, hay que dejar de ser cucufatos sobre todo en un país donde hay cantidad de prensa que busca carnes (vedettes y bailarinas). Hay que dejar de hablar de esto, me parece cucufato hablar de esto, debemos hablar de tantos accidentes que ocurren por transporte público. Acá se está muriendo más gente por el transporte que por las drogas o el terrorismo.

¿Cómo es Tatiana Astengo cuando está lejos de los sets de televisión y las cámaras?
Soy una persona con bastante fuerza de voluntad, necia, trabajadora, guerrera, muchas veces impaciente. Siempre lucho en mi positivismo contra mi negativismo, tengo que buscar un punto medio para mantenerme más estable. Soy transparente, directa, por lo tanto bruta.

¿Qué satisfacciones te ha dado la actuación?
Me ha permitido entenderme, hacer catarsis y curarme de mis rollos, de las cosas a través de la interpretación porque así entiendo al ser humano que es complejo y no juzgo rápidamente y trato de entender. Eso es lo maravilloso de ser actriz y encima te dan felicitaciones. Ser actriz no es que vas y te dan un premio o que vas y trabajas con fulano o mengano. Es entender al ser humano y entenderte a ti.

¿Qué opinas de la política? ¿Te interesa?
Me parece asquerosa, vomitiva repugnante, maquiavélica. Los políticos me parecen grandes actores. Yo lo he vivido, cuando trabajé en prensa en el Congreso de la República ahí tuve la oportunidad de ver todos esos monstruos.

Para terminar. ¿Qué se viene en tu carrera después de “Al fondo hay sitio”?
Hay gente joven que no se reinventa, no tiene armas para poder lanzarse a un nuevo proyecto y no tiene tiempo para meterse a estudiar. Puede tener un coaching personal para poder crear el personaje juntos. Ya empecé con eso, lo estoy haciendo con Jimena Lindo. Me gustaría también hacerlo en provincias, con actores de allá, quiero hablar con municipalidades o instituciones para hacer seminarios intensivos.

Categorías:

Actrices