
Apasionado por la comida. Así se muestra Virgilio Martínez cuando cuenta que cuando abrió su restaurante, se sintió el hombre más feliz del mundo porque su sueño se había hecho realidad. Así se le siente al escucharlo describir su plato insignia: el cerdo y la trufa, una creación que viene con historia incluida, como todo lo que se encuentra en su carta.
Pero ahora, con el cierre de Central debido a problemas con la Municipalidad de Miraflores, Virgilio dice extrañar estar en una cocina. “Me ha afectado muchísimo quedarme sin restaurante”, confiesa, y reconoce que pecó de confiado y que se equivocó. Por eso ha decidido tomarse unos meses para reflexionar, viajar y trabajar junto con unos cocineros amigos en Londres, para luego –quizás después del verano, quizás antes- regresar y hacer que los limeños podamos volver a disfrutar de la experiencia gastronómica de Central.
Por Tatiana Perich
Empezaste estudiando Derecho.
A mí me sucedió lo que en esa época –estoy hablando de hace casi 14 años-: Acá no había escuelas de gastronomía, entonces yo no sabía si realmente la cocina era una carrera. Y no existían esos restaurantes donde el chef era el personaje, sino existían los restauranteros, a los cocineros nunca se le veía. Mi padre era abogado, y como no encontraba algo que realmente me llenara, con lo que sintiera que realmente me iba a ir bien, me fui por el Derecho. Me equivoqué totalmente.
Tanto me gustaba el tema de la comida en esa época que, por ejemplo, tenía un examen de Derecho penal 1 y estaba estudiando un libro de vinos porque era lo que me interesaba.
¿Cómo fue que decidiste dejarlo y dedicarte a la cocina?
Un día estaba haciendo la cola con mis amigos para matricularme, con la plata y todo, y no sé, de repente se me apareció una luz y agarré esa plata y le pregunté a mi padre si podía usarla para comprar un pasaje e irme a estudiar a Le Cordon Bleu de Canadá.
Debe haber sido difícil.
Sí, muy fuerte. Lo primero que mi padre me dijo fue “te vas a morir de hambre, te voy a tener que mantener toda la vida”. La verdad es que yo también quería viajar, conocer el mundo. Me gustaba el ambiente de los restaurantes, pero no sabía cómo llegar a él porque en Lima no había restaurantes, solo estaba Astrid y Gastón.
¿Pero ya cocinabas?
Sí, cocinaba en la casa y también era medio raro, decían: “¿Qué hace este chico cocinando con la mamá? Debe ser medio rarito”. Uno nunca lo ve como algo serio. Entonces, me fui a Canadá a estudiar y me quedé trabajando en un restaurante, haciendo cocina clásica francesa.
Esa fue tu primera escuela.
Sí. Después quise ir a sitios más importantes y me fui al Le Cordon Bleu de Londres y me puse a trabajar en el hotel Ritz, el que está en Piccadilly, haciendo también cocina francesa. Ahí fue cuando dije “esto es lo que me encanta, lo que me gusta” y me empecé a mover. Trabajé en el restaurante Lanes y en el Four Seasons de Londres. Terminé quedándome casi cinco años en Inglaterra, pero hice un intervalo de año y medio en el que me fui a Nueva York. Me estuve moviendo en muchos sitios en un intervalo de casi 12 años, después de Nueva York me fui a Singapur, de ahí a Bangkok, a Tailandia. Estuve aprendiendo cocina italiana, francesa, thai, vietnamita…
¿Y la cocina peruana?
Cada vez que yo regresaba, quería cocinar y le pedía prácticas a Gastón. Entonces, pasaba mis vacaciones en Astrid y Gastón. Me moría por conocer la cocina peruana, nunca la había tocado y, en esa época, Astrid y Gastón todavía no hacía cocina peruana. Es más, yo estaba afuera porque no existía un restaurante de comida peruana de alta cocina (de joven uno también tiene la idea de que se come mejor en otras ciudades). Es así que Gastón me conoce y me ofrece ir a Bogotá a abrir un Astrid y Gastón. Antes de trabajar en eso, estuve en Santceloni trabajando con Santi Santamaría –es un honor trabajar con ese hombre. No es el mejor cocinero, pero es el sibarita más grande que conozco- y en otros restaurantes en Madrid con Alberto Chicote.
EL CASO CENTRAL

¿Cómo fue que decidiste regresar a Lima y abrir tu propio restaurante?
Después de lo que hice en Madrid, donde también abrí un Astrid y Gastón, decidí tener mi propio restaurante y hacer mi propia comida. Llega un momento –ya tengo 32 años- en el que dije “ya comí mis buenas horas en la cocina haciendo comida de muchos cocineros, como de 30 chefs, ahora voy a hacer mi comida”. Y eso es lo que estoy haciendo en mi restaurante. Estoy haciendo una cocina con toque de autor, pero con mucho respeto al producto –que es lo que más o menos hacía con Santi Santamaría- y toda esta influencia que he estado en Singapur y en Asia, pero mi base siempre es francesa mediterránea. Es una cosa muy ecléctica.
Los que han escrito sobre tu comida han señalado que hay que tener un paladar exquisito para poder disfrutar de tus platos.
El plato está bien conceptualizado. Todo va mezclado hasta por la región del producto, por el sabor, el mercado mismo, la temporalidad y el toque de autor viene juntando todos esos criterios. Es muy fácil mezclar, pero la idea es mezclar y que tenga sentido. La idea es que todo tenga un concepto, un porqué, hasta tengo una historia del plato. En mi restaurante lo que se vende es una experiencia gastronómica desde que entras.
¿Cuánto tiempo de tomó desarrollar el concepto de Central?
Lo tenía en mi cabeza desde hace cinco años. Desde que estaba en Londres ya sabía cómo iba a ser mi restaurante, pero no sabía en qué país. Ya tenía el concepto: algo industrial, ecléctico y moderno, que era lo que ya se estaba viendo en Londres y que yo había visto en dos chefs franceses que habían puesto allá algo muy moderno, pero con mucha tradición a la vez. Ese juego, ese balance, era lo que más me gustaba. Cuando llegué a Lima ya estaba con el esquema como para venderlo.
¿Qué hizo que finalmente decidieras abrirlo acá?
Cuando hice el aprendizaje de montar el Astrid y Gastón de Bogotá, me di cuenta que Latinoamérica no estaba tan mal como yo pensaba. Y cuando empecé a regresar a Lima, me di cuenta de que Lima estaba más agradable y que había una gastronomía tremenda y que yo me había puesto una venda en los ojos. Sí había un mercado acá que necesitaba lo que yo podía darle. Entonces, ya vine con todo mi plan y empecé a buscar el local. Lo encontré y tuve todos los problemitas.
EL FUTURO DE CENTRAL
¿En qué está ahora esa situación? Lo último que se supo fue que te reuniste con el alcalde de Miraflores Manuel Masías y con Gastón Acurio, quien se ofreció de mediador como presidente de Apega.
Yo ahorita me estoy yendo de viaje, me voy a Londres después de Año Nuevo, voy a trabajar ahí con unos cocineros con los que tenía relación.
¿Eso significa que no vas a volver?
No, voy a volver porque espero que en ese tiempo se solucione.
¿Ya llevaron el caso al Poder Judicial?
Nos lo ofrecieron, pero no lo hemos hecho todavía.
¿Están todavía en litigio con la Municipalidad?
Con la Municipalidad ya no creo que se vaya a poder arreglar. No sé, no creo.
¿Entonces?
Ahorita estoy meditando, pensando qué voy a hacer. Yo considero que para febrero o marzo voy a estar trabajando de nuevo acá, en Central. Te digo la verdad: a mí me ha afectado muchísimo quedarme sin restaurante.
¿Central va a volver a abrir en Miraflores o en otro local en otro distrito?
Están las dos opciones.
Refiriéndote al problema con la Municipalidad de Miraflores, en reiteradas oportunidades has dicho que no estás loco como para invertir más de un millón de dólares sabiendo que te van a cerrar. ¿Pero no crees que pecaste de confiado para no esperar a que todo esté en regla y en papel?
Sí, me equivoqué. Si te dicen que este sitio va a tener una zonificación que funciona para restaurantes y ves que hay un área comercial que está llena de oficinas y te dicen que eso tiene que regularizarse, yo invierto. Como he dicho, no soy loco, ero me puedo equivocar. Sí, pequé de confiado. De todo lo que he hecho en el año hay cosas buenas, hay cosas malas. Y de las malas voy a tener que aprender, no me queda otra. Estoy perdiendo mucha plata día a día, con el local cerrado y con una hipoteca que pagar. Cuando yo abrí el restaurante, era el hombre más feliz del mundo porque era mi sueño de toda la vida.
¿Y qué ha pasado con todo el grupo humano que estaba detrás de ti?
El chef, que es colombiano, se fue a Colombia. La maitre española está en España. Pero todos se van y regresan. Solo les tengo que decir las buenas nuevas y regresan. Estamos todos en la misma sintonía, de todas maneras apostamos a que vamos a regresar a trabajar, estamos apostando a seguir capacitándonos y abrir tal vez después de verano.
¿Regresarías con una nueva carta?
Sí, ahorita no te puedo decir, pero sí sería una experiencia mucho más enriquecedora. Tengo un equipo muy sólido, acá hay un tema de local nomás. A la hora que nos juntemos los que realmente somos Central nos tomaría un mes armar un nuevo local y tratar de no perder la mística, el ambiente.
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31 Comentarios
todo este problema fue por la "senora" plevisani y su restaurante la bodeguita.....nos privo de comer en el mejor restaurante de lima.
Es una injusticia lo que le sucedio a Virgilio con el cierre del restaurant Central, cuando un joven con mucho talento como él debería recibir todo el apoyo, espero que vuelva a abrir Central y que este joven valor del Perú siga llevando adelante la gastronomìa y poniendo el nonbre de nuestra patria muy arriba.
Eres de otro planeta, regresa compadre te va ir bien, a pesar de los problemas, confía en tí, se que cuando abras la gente te va dar un buen respaldo acudiendo a tu local, y reventándolo de lleno.
Esperemos que vuelva a abrir el Central y que esta empresa genere trabajo entre los peruanos. De eso se trata...
Grande Cochinon...central rules!
Fuerza Virgilio!!!
Espero estos problemillas, como dices, pasen y completes tu sueño, reabriendo Central.
Desde ya me gustaría estar en la reapertura.
Estimado Virgilio, la convicción de salir adelante a pesar de estos problemillas es lo más importante. Ahora, mira el asunto desde otra arista; si sumas toda la publicidad que se le dio al escandalete del local, la "ganancia" es relevante, sino fíjate los comentarios anteriores donde todos tienen en común que te seguirán donde vayas.
sin dudas el mejor cocinero del Peru, no solo como chef sino como persona
mi querido virgi
todo va a ir bien. tiempo al tiempo
eres el mas grande ...... lo sabes
un abrazo (ya sabes quien soy)
Encima de talentoso y lindo..eres guapo.. y se te nota muy interesante.
muchisimas bendiciones y que todo te vaya de lo mejor.
Muy buena suerte Virgilio, regresa pronto.
ahora tendras que trabajar duro y cuando regreses cosecharas en grande...no seas tan confiado en adelante...a leguas se te ve que eres un chico transparente!
Bonne chance et a bientot!
Sigue caminando por esa vereda vir, mucha fuerza.
Solo cosas buenas te esperan.
Tuve el placer de comer en Central, en mi aniversario de novia... fue una experiencia sin igual
que injusticia lo que han hecho con este chico, sigue adelante y abre Central, que tienes varios clientes asegurados
y muchos exitos!!
Lamentablemente nos quedamos Central, pero las cosas se deben hacer bien desde el comienzo, zonificación, licencia de funcionamiento, sunat, defensa civil. Es difícil, sí, toma tiempo sí, pero las leyes están hechas para ser cumplidas y respetarlas.
Confío que con todos los "papeles" arreglados volvamos a tener a Central en Lima.
Ánimo Virgilio, calidad te sobra.
Querido primito
He seguido desde lejos el problema que se creo por el Central. Se que este es un momento muy dificil para ti pero nos tienes a todos aqui dandote animo y apoyandote en lo que podemos. Acabo de leer la entrevista que diste y solo te puedo decir que solo leyendo se puede percibir la pasion que tienes por tu trabajo. No te falta nada para tener exito en lo que te propongas primito.Tienes mucho talento y eres valiente, no todos tienen la fuerza de apostarlo todo para seguir un sueno. Te mando un fuerte abrazo y espero verte pronto..tu prima
Fiorella
Sandra Plevisani, gente como tú hace que este país no surja. Además, tu Bodeguita es cocina italiana de hace 100 años. No será envidia??? cómo es posible que una persona que le debe tanto al rubro sea tan egoísta???
Ojalá en el Perú termine de una vez esa política de que la gente que triunfa, lo hace por conocidos y no por su verdadero talento. Nada extrañable. Podremos seguir creciendo al 8%, pero socialmente seguiremos siendo un país de mierda por culpa de esta gente floja, egoísta pero con apellido. Que pena.
que verguenza que sucedan estas cosas cuando se decide invertir en tu propio pais... cuando piensas en volver...hay que meditarlo muy bien!
Esperamos con ansias la pronta reapertura. Fuerza Virgilio, no desmayes en esta lucha por tu ideal. Un abrazo para todos los integrantes de Cetral. n
muy buen restaurant... fui sólo una vez con mi esposa y nos encantó a ambos... cuando quisimos ir por segunda vez, ya lo habían cerrado... ojalá que Central reabra pronto...
Virgilio, cuando viajé a Lima tuve la suerte de comer en Central. En mi opinión es, perdón, era el mejor restaurante de Latinoamérica.
Es una pena que los peruanos no sepan valorar lo que tienen. Ven a Chile, vende el local que tienes en Lima e invierte en Santiago. Chile te va a recibir con los brazos abiertos y te va a dar todo el apoyo necesario para que Central sea nuevamente el mejor restaurante de Latinoamérica.
La Nacionalidad Chilena te la damos en menos de una semana. El Perú no te merece!!
Una pena que el Central haya cerrado. Pero Miraflores no es una chacra. Al señor se le dijo que no podia abrir un Restaurant y el señor interpuso una accion de amparo para poder terminar de remodelar el local. La proxima vez que se aseosre bien y que cumpla los requisitos PREVIOS, como todo buen peruano.
Es una verguenza, lo que hacen los politicos y la competencia cobarde por el víl dinero, pero tengo la total certeza que esa señora Plevisani tocara fondo en algún momento y a Masías lo peor, la verdad que dan lastima, el señor Martinez con el talento que tiene va a tener que reconvertirse y salir de sus cenizas, toda la suerte del mundo para Martinez y Central para todo el mundo.
que mala suerte la de virgilio, por confiado, como dice. y que mala suerte la mia que no pude ir a central antes que lo cierren!
afortunadamente estoy seguro que central volvera, la gente se volvera loca cuando suceda: hara reservas anticipadas por semanas, meses, todos querran comer en central... y virgilio volvera a ser feliz.
suerte.
Mucha suerte, yo fuí a comer al Central y me pareció simplemente ESPECTACULAR. Tienes talento, cosa que ni la Plevisani ni su marido el italiano ese mala gracia tienen. Gente como esa mujer hacen que nuestro país sea una argolla que no deja surgir el talento.
Existen plevisanis logreros porque hay gente - el vecindario de ella - que firma memoriales pidiendo erradicar locales donde acude gente de otros lugares que contaminan su ambiente. No quieren mas comercio en Miraflores, que tarde se dieron cuenta. Pero todo tiene solución, que ellos se queden a vivir donde están y que los alcaldes de los otros distritos de Lima que erradiquen las fábricas contaminantes de los miraflorinos separatistas y asunto concluido.
Señor Virgilio Martínez, fuerza, cuando reabra su local en Lima ahorraré todo lo necesario y me daré el enorme gusto de comer en su restaurante con mi familia.
Grande Tirifilo...
Nos daremos una vuelta sin duda.
Tuve la suerte de ir a Central antes de que lo cerraran, y lo disfruté muchísimo; fue realmente una experiencia única.
Acabo de enterarme que reabre sus puertas este lunes, y me he emocionado tantísimo! Tendré que hacer la reserva con anticipación, porque estoy segura que estará abarrotado!
Que bien Virgilio, ojala la solucion sea permanente y podamos degustar de tu sabrosa y especial cocina, ya te caeremos con mi señora e hijos cuando vengan de visita en Marzo
Fredy
Acuerdate Virgi, el que obra mal (la Plevisani) termina mal y a ti te caeran todas las bendiciones. El Peru entero te apoya. Se te quiere grande!!!!
el q tiene plata hace lo que quiere, sin importarel los vecinos , pa otra vez asesorate bien con un buen arquitecto y un buen abogado pa q no lo abras en una zona residencial
Grande Virgilio!! recuerda siempre que nada sucede por caso, hay siempre un motivo para todo. y esa familia Plevisani no sabe que asi solo te hizo un fabor pues todo esto ha hecho aun mas publicidad para tu restaurante que te llevara tanta clientela de hacer poner la cara verde de envidia a esa gente. Tu sigue para adelante que triunfaras aun mas, yo vivo en Italia pero voy todos los anos a Lima y ten por seguro que enviare a todo el que vaya para alla a tu restaurante. de todas maneras quiero que sepas que menos mal que no todos los Italianos son como los tales plevisani. IMAGINATE UNOS EXTRANJEROS QUE QUIEREN SACAR A UN PERUANO DE SU SUELO PATRIO. FUERA PLEVISANIS!!! BYE VIRGILIO VENDRE A VISITARTE, VIVO TAMBIEN EN MIRAFLORES Y TE APOYO.
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