¿Quién no conoce a Nicolasa? La viejita pícara e irreverente que todas las tardes acompaña a Lorena Caravedo en el set de “Hola Perú” se ha ganado el corazón de todo el país. Pero pocos conocen a la persona que siempre está debajo de sus faldas, dándole vida a este carismático personaje inspirado, entre otras típicas mujeres limeñas, en Chabuca Granda.
La naturaleza dicta que las madres son las que crean a sus hijos. En este caso, fue al revés: Ángel Calvo hizo, con trapo, tela y lana, a su mamá Nicolasa, quien pronto cumplirá cien años. “Ella dice que soy su hijo prematuro y que me mantiene, cosa que es verdad (…) ¡Es chévere ser hijo de mami!”, nos dice Ángel sin poder evitar soltar una carcajada.
Lo encontré rodeado de muñecos y espuma en un pequeño taller dentro de TV Perú. Fue recién ahí que me enteré que él mismo hace sus títeres; que antes de estudiar teatro, estudió Derecho; que su padre era de la selva y que él creció en una comunidad indígena; y que se ha casado y divorciado cuatro veces –“nadie me aguanta”, explica.
Ángel Calvo es mucho más que Nicolasa. Es su narrador de cuentos que por estos días está presentando “Cuentos de amor y lujuria” en un local miraflorino. Y es quien está detrás del nuevo programa infantil –y de títeres- de canal 7: “Los Pimpollos”.
Por Tatiana Perich
¿Cómo es que entró al mundo de los títeres?
Cuando tenía 23 años, un día llevé a mis hijas a una función de títeres y el titiritero era malo, malo, remalo hasta la pared del frente, pero igual nos reímos y nos burlamos y todo. De ahí salí muy contento porque dije “yo puedo hacerlo mejor”. Entonces, años después me dediqué a hacer títeres. Empecé en realidad en 1992 más o menos. Estaba de director de la Escuela Departamental de Teatro del Meta de Colombia y con un grupo de alumnos formamos un grupo que se llamó Fariña, que era solamente de títeres. Empezamos a trabajar con eso y de ahí me di cuenta que éramos muy malos haciendo los títeres, así que me metí a la universidad de los Llanos Orientales de Colombia a estudiar escultura. Tengo la especialidad en Fundición a la Cera Perdida.
¿Con es técnica empezó a hacer sus títeres?
Lo que me sirvió para manejar los volúmenes y las formas, mejoré mis títeres bastante. Estudiar Derecho también me sirvió para hacer los títeres.
¿Por qué?
Porque en esa época, cuando yo estudiaba, llevábamos Oratoria en la universidad y estaba el salón de Debates.
Se refiere a la capacidad de hablar, hablar y hablar…
Claro, todo eso sirve.
ALMA DE CUENTERO
Antes de dedicarse a los títeres, Angel Calvo era un cuentero, un narrador de historias. Después de una corta, pero exitosa serie de presentaciones realizadas en octubre, "Cuentos de amor y lujuria" regresará al escenario todos los viernes de noviembre en "La vida misma" (Av. La Paz 646, Pasaje El Suche, Miraflores). La cita es a las 8 de la noche.
Aparte de los títeres, usted se ha desarrollado como narrador de cuentos.
Esa es una pasión que tengo, creo que soy uno de los cuenteros más antiguo de Lima. Empecé a contar cuentos acá en 1988, fueron mis primeros espectáculos, se llamaba Dramaetrusco, lo hacíamos en los balcones de Barranco.
Usted participa en todos los festivales de cuentacuentos que hay, ¿no?
Sí, menos en el último que va a ser en estos días y no sé por qué no me han invitado (risas). Lo que pasa es que ando muy ocupado. Pero en todos los festivales de cuentacuentos, siempre estoy como animador gracias a que Cucha del Águila me invita.
Generalmente se tiene la idea de que tanto los títeres como los cuentos están dirigidos a un público infantil. ¿Prefiere trabajar con los niños?
Sí, mi psicólogo y psicoanalista dice que soy absolutamente infantil e inmaduro. Por eso me he casado tantas veces, por eso me he divorciado tantas veces, por eso cambio de país, voy a un lado y voy a otro. ¿Tú sabes que ningún niño se atreve a decirme señor? Siempre me dicen “oye tú, ¿que éstas haciendo?” o me dicen “¡loco!”, de frente, con toda la sinvergüencería del mundo. Yo le he preguntado a Tomás Angulo por qué los niños me tratan a mí con tanta irreverencia. Me dice que es porque me ven como su igual. Debe de ser por eso (risas). Soy totalmente infantil, no he madurado.
Sin embargo, el espectáculo de cuentos que estás presentando, no es para niños. ¿De qué hablas en “Cuentos de amor y lujuria”?
En realidad son más cuentos de amor, la lujuria la pone la gente en los comentarios y en lo que se lleva a casa. Desmitifico y me burlo de las cosas más profundas de la gente, por ejemplo, su sexualidad. Hay un mito de la vagina dentada: el síndrome psicológico del hombre cuando tiene relaciones sexuales con una mujer, siempre piensa que la vagina es algo que lo devora a él. En todas las culturas existe el mito de la vagina dentada y yo lo desmitifico y me burlo. Cuento toda una historia de cómo aparece la vagina dentada y cómo desaparece.
Los cuentos no tienen ninguna grosería, no tienen nada vulgar o grotesco. Hasta los niños pueden ir a ver el espectáculo, solo que al llegar a casa harían demasiadas preguntas. Hay cosas tiernas y hermosas como el amor entre un hipopótamo y una abeja.
¿Cuándo escribió estos cuentos?
No están escritos. No escribo los cuentos, los pienso. Reúno a mis amigos, se los cuento y salen horribles. Los vuelvo a llamar y los mejoro. Después se los cuento otra vez y cada vez voy mejorando los cuentos hasta que ya son contables públicamente, y puedo cobrar por ello.
¿Y no los anota? ¿Cómo se acuerda? ¡Qué tal memoria!
Solamente pongo los títulos en un papel. Es para que no me dé Alzheimer. A veces ni siquiera recurro a eso. Todos los cuentos son vivos, cada función cuento los mismos cuentos, pero no siempre los cuento igual. Depende mucho del público: Si tengo un público jocoso y querendón, el cuento se alarga y queda lindo. Si tengo un público parco, lo hago rápido para que se vayan a sus casas porque si vinieron aburridos, para qué vinieron.
No los escribo porque ya me ha sucedido que al tener la seguridad de que están impresos, me olvido y tengo que leerlos y aprendérmelos. Pero ante el vacío de saber que no existe un documento, mi memoria funciona y no me los olvido.
De alguna manera, es seguir con la tradición oral.
¿Sabes cuándo se perdió la tradición oral y la memoria colectiva y la narrativa? Cuando llegaron los españoles al Perú. Ellos eran enfermos de anotar y escribir todo. Ellos llegaron a América y todo lo empezaron a escribir. Con eso se fueron perdiendo todas las tradiciones y cantos de las panacas. Al escribirlo la gente ya no lo contó, depositaron su confianza en que al pasar al papel no se iba a perder. Entonces, empezaron a perder la costumbre de narrar, de contar, de memorizar, de tener toda la historia de la familia en la memoria. Hemos perdido gran parte de nuestra historia porque dejamos de contar cuentos. Los cuenteros tratamos de que los cuentos no se mueran, que sigan vivos. No los escribimos porque el día que tú los escribes se quedan estáticos y se mueren. Es pasar de memoria en memoria y no de papel a papel. Es un medio de comunicarnos, de reencontrarnos humanamente. La lectura es hermosa -yo amo la lectura-, pero es un acto solitario, mientras que escuchar cuentos es un acto colectivo. Me gustan más los actos colectivos.
NICOLASA, UNA VIEJITA IRREVERENTE

A usted lo llamaron para hacer Nicolasa después de que lo vieron en una función de títeres.
Vanny Pasalacua, que era la productora de "Hola Perú" --que no se llamaba así sino "Por las mañanas"-, me vio en el Parque de Lima trabajando con mis títeres y me dijo “quiero que me lleves un títere para el programa, hagamos un experimento”. Yo le ofrecí varios y me pidió que le llevara una vieja. Entonces, le llevé a la abuelita de la Caperucita Roja y le pusimos de nombre Nicolasa.
¿En qué o quién se inspiró para hacer el personaje?
Nicolasa es un nombre que yo siempre le quise poner a alguna de mis hijas (tengo tres), pero no me dejaron. La primera vez que vi el nombre de Nicolasa fue en una tumba del Presbítero Maestro, había una señora con un moño muy linda. A la que en ese tiempo era mi esposa le dije “mira qué chévere esa tumba, ¿por qué no, si nace niña, le ponemos Nicolasa?". “¿Tú estás idiota? ¡Cómo le vas a poner el nombre de una tumba!”.
Esa señora del Presbítero Maestro es un alma bendita porque me ha ido bien y la gente la quiere y la vieja es muy chévere. Nicolasa es un poco las mujeres que han estado en mi vida cuando fui adolescente y niño. Nicolasa tiene un poco de estas típicas mujeres limeñas de cierto garbo y abolengo, todo mezcladito con una irreverencia absoluta. Está por encima del bien y el mal.
¿Cómo es para usted poder contar con este personaje que le permite decir muchas cosas que como Angel Calvo no diría?
Los titiriteros somos personas muy especiales que nos escudamos detrás de un muñeco para decir todo lo que pensamos. Sí, yo soy feliz porque mi otra parte, mi otro yo, lo puedo soltar. Todos hombres tienen un lado femenino sin llegar a ser homosexuales. Yo sí puedo decir de frente “¿cómo estás papacito rico?”, por ejemplo, a Palito Ortega cuando viene. Y él encima va y le da besos a Nicolasa. Te permite explorar, decir cosas, preguntar lo que normalmente como Ángel Calvo no me atrevería. Yo, aunque no lo creas, soy bastante tímido. Si una chica me gusta, me muero de la pena y no me atrevo a decirle nada. Por lo menos con Nicolasa tengo la oportunidad de decirle “estás muy linda” y otras cosas que como Ángel Calvo no me atrevería. Pero tampoco me ha servido para flirtear porque ven que es una vieja loca y no me toman en serio (risas).
¿Cuál es su relación con Nicolasa?
Es mi madre. Yo no pude criarme con mi madre de verdad, pero me crío la mamá de mis hermanos mayores que es Graciela, a la que yo todos los días menciono: “Graciela, anota. Graciela, ¿qué estás haciendo?”. Graciela tiene 99 años y está absolutamente lúcida. Nicolasa un poco ha sustituido a mi mamá, ella dice que soy su hijo prematuro, que me mantiene, cosa que es verdad porque el sueldo del canal se lo dan a Nicolasa no a mí, pero ella paga todas mis cosas. ¡Es chévere ser hijo de mami!
Ya van más de siete años con Nicolasa. En todo ese tiempo de convivencia, ¿nunca se han peleado?
Sí, es que a veces te despersonaliza. Si yo saco a Nicolasa, la gente habla con ella, le cuentan sus cosas, todo y, después, voltean y me dicen “hasta luego señor”. Me anula totalmente, me desaparece. Y hay días en los que quiero ser yo, no Nicolasa.
SUS NUEVOS HIJOS: LOS PIMPOLLOS
Después de varios años, Ángel Calvo ha podido cumplir su sueño de tener un programa exclusivamente de títeres. Todas las mañanas, durante una hora, la familia Pimpollo invadirá la pantalla de TV Perú para enseñarle a los niños, mediante historias y canciones, cómo ser más tolerante con las personas que son diferentes a ellos.
¿Quiénes son los Pimpollos?
Van a ser la compañía de los niños que están en edad preescolar. Sobre todo, de los niños que están en provincia y no tienen la oportunidad de ir a un nido, porque vamos a enseñarles a contar, las vocales y muchas cosas.
¿El programa tiene un enfoque pedagógico?
Hay gente que utiliza la cuestión lúdica para llegar a la pedagogía. Nosotros hemos partido un poquito de la cuestión pedagógica para irnos a la cuestión absolutamente lúdica. No pretendemos enseñar, pero sí pretendemos formar. Hay una diferencia: formar quiere decir que hay que lavarse las manos, que hay que saludar, tratarse con respeto y que hay que aceptar las diferencias.
¿Cómo van a abordar el tema de las diferencias?
Pimpollo es un niño de aprendizaje lento, pero nadie se burla de él. A Pimpollo hay que repetirle las cosas varias veces, pero no por eso sus hermanos lo hacen a un lado. Y Pimpollo es una muestra de que ser diferente no te excluye. Pimpollo nos va a enseñar a ser tolerantes con la diferencia y a compartir con la gente que es diferente a nosotros.
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14 Comentarios
Hace tiempo que ste genio deberia tener un programa propio y despegarse de las faldas del programete de canal 7, esta desperdiciando su talento alli.
Excelente entrevista!
Siempre tuve curiosidad por saber quien estaba detras (o debajo) de Nicolasa, ahora que conosco mas de "su hijo", estoy asombrada por todo el trabajo y la trayectoria de este artista.
En honor a la verdad, las veces que veo Hola Peru es por Nicolasa, y me da mucha pena cuando no está. Lorena es linda y buena conductora, pero la dupla que hacen con Angel Calvo - Nicolasa - es lo máximo. Tengo 28 años y me encantan los titeres, ojala hubiera algun programa de titeres para adultos, con esa picardía que caracteriza a Angel Calvo.
Angel es un genio...contando cuentos, inclusive cuando refiere su trayectoria personal y artística.
Igual le deseo éxitos en su nuevo programa.
Un hombre grande con alma de niño, que no debemos permitir que muera.
Muchos éxitos para ti, siempre, Angel Calvo!!!!
No me parece nada extraordinario, por lo que discrepo con la opinión que le atribuye algun grado de genialidad. Hace bien su trabajo de titeres. punto.
De ahi a formar personas, primero que se forme él, zapatero a tus zapatos.
Nicolasa es extraordinaria. Me hace feliz cada vez que la veo :)
Genio?? ser un vecino tan patan como el a mi no lo hace ver como tal.
Angel, la verdad es que Nicolasa es lo maximo!!! mi mamá te adora. Que gracioso que los niños te traten como iguale eh..jaja Lastima que solo te presentes en noviembre. Viajare a Peru en Diciembre y me hubiera gustado ir a verte.
...ah y que bueno eso del programa de titeres eh! hacen falta programas asi, con inocencia y que trasmitan valores para los niños.
Besos!!!
PAra nada es un genio, sino mas bien es un grosero q interrumpe a los invitados y no deja escuhcar las clases de manualidades y de reposteria, hace chistes q no vienen al caso y ojala se limite a ser un articulo decorativo.
NICOLASA ROCKS¡¡¡¡¡¡
"Me parece que Angel Calvo hace un trabajo extraordinario al margen de que los pimpollos sea un programa dirigido a una audiencia infantil, los adultos tambien lo podemos disfrutar y reirnos mucho, Dios te bendiga Angle Calvo."
me gusta tu personaje de nicolasa angel. sintonizo hola peru para verte y reirme de tus ocurreencias. a las personas que no hacen buenos comentarios de angel les pido por favor que sean mas corteses, todos merecemos respeto.
angel es mi vecino hace mas de 5 años y me parece super , el hecho que sea super recerbado y que hable poco con la gente no lo hace un patan,el año pasado lo invitaron y canto con los niños y se tomo fotos con todos es muy amable .
a la señora cecilia que lastima que no tenga sentido del humor, debe sufri mucho ,,yo me divierto mucho con nicalasa es lo maximo
atte
Laura
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