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Noviembre 2007

30.11.07 11:48:52 AM

El éxito en el Perú

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Tengo en mi oficina una tarjeta que dice: "La vida no es sobre encontrarse a uno mismo, es sobre crearse a uno mismo". La miro a diario y ahora me doy cuenta de que es exactamente lo que la página Ejecutivas, del diario El Comercio, nos muestra cada semana: personas creándose a sí mismas, aquí, en el Perú.

A través de ejemplos vivos, Antonio Orjeda nos va mostrando lo que para muchos no existe en el país: el éxito honesto y real; peruanas y peruanos que trabajan y se esfuerzan y, pese a dificultades comunes a todos, triunfan en sus propios términos y sacan su vida adelante.

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Antes, el éxito era visto como algo conseguido siempre a costa de otros, "quitándoselo a alguien", o irregularmente. Se desconfiaba de cualquiera que levantara la cabeza por encima de los demás. Las razones para fracasar eran comunes y, por tanto, insalvables. Nadie era visto bien si tenía éxito. El éxito no era un valor.

Felizmente, esto va cambiando no solo como consecuencia de la mejora de la economía. Hoy somos capaces de admirar al que se atrevió a cambiar su destino y, sin miedo ni arrogancia, define su éxito en términos personales, sin importar lo que otros piensen.

Estamos ampliando nuestra visión al reconocer que cada quien puede definir el éxito haciendo lo suyo, en sus términos y su especialidad. No importan el origen, la educación, los contactos --o la falta de ellos-- y la situación familiar. Así, leemos sobre triunfadoras: ejecutivas, empresarias, historiadoras, modelos, psicólogas, maestras, artistas, bailarinas, ambulantes, ¡todo tipo de personas! Confirmamos que el éxito tiene todas las caras y empaques, que no discrimina y que es asequible a quien realmente se lo propone con pasión.

Conocer casos reales como los del libro “Mujeres Batalla”, producto del trabajo de Orjeda, extraordinarios pero de gente muy normal, nos deja un claro mensaje: si ellos pueden ponerle pasión y mucho esfuerzo ("muchas horas de chamba"), audacia ("mandarse nomás") y perseverancia ("si te caes, te vuelves a parar"), quizá muchos más también podamos.

Creo que esto es muy importante para nuestro país. Contribuye a forjar una cultura que respeta a quien no se quedó de víctima ni se conformó con su suerte. Una cultura que celebra a quien se atreve a inventarse a sí mismo con esfuerzo, ética e innovación. Una nueva cultura que celebra con auténtica admiración el éxito bien ganado de otro peruano. ¡Eso habla bien de nuestro desarrollo como nación!

"Mujeres Batalla" tiene un mensaje importante para todos: ¡somos un país viable y donde es posible tener éxito! Sugiero leerlo completo, de un tirón y llenarse de esta energía, de esta magia que inspira y motiva.

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23.11.07 10:19:30 AM

La trampa del éxito

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Trampa400.jpgTodos conocemos a muchos que alguna vez fueron exitosos, pero que una vez cumplidas sus metas iniciales se 'quedaron' y hasta hoy celebran las glorias de sus éxitos pasados. A ellos, el futuro ya no les ofrece nada, justamente porque ellos mismos le cerraron las puertas cuando les iba bien. ¡Cayeron en su propia trampa del éxito!
¿Qué es la trampa del éxito? Es la arrogancia de quienes creen que como ya 'llegaron', no tienen más que aprender, mejorar o cambiar. Sienten que son dueños de la verdad, que a nadie deben escuchar porque tienen en la mano la llave que abre todas las puertas. No replantean sus paradigmas: dejan de ser humildes, de crecer, de aprender, de contestar llamadas, de cuidar de sus redes de confianza, de capacitarse, de aceptar ideas nuevas y de ampliar sus perspectivas. Se les sube el éxito a la cabeza y se vuelven soberbios.
Estas personas olvidan que las carreras, al igual que las marcas y las empresas, pasan por ciclos y el éxito así visto se vuelve un corto momento de él.

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16.11.07 12:39:58 PM

El momento de ponerse metas

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Escalada200.jpgEn el mundo del trabajo estamos acostumbrados a que nos pongan metas. En función del cumplimiento de estas nos evalúan, premian o promueven. Muchas veces son muy exigentes -y a veces nos suenan irrealistas o hasta imposibles- pero igual hacemos el esfuerzo para cumplirlas. Lo interesante es que casi siempre las cumplimos. Estamos "programados" para cumplir lo planeado.

Sin embargo, en nuestro mundo personal no siempre funcionamos así. Nada tan preciso como el dicho: "La mayoría de la gente no le apunta a nada en la vida y acierta con increíble puntería".

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9.11.07 11:08:14 AM

Siempre vigente

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Una de mis amigas más exitosas de la universidad se casó con un tipo popular, de esos que llegaban con su tabla en el techo del auto. Pasaron los años y ella se sintió tan "segura" en su vida de casada que terminó descuidando muchas cosas fundamentales: la relación con su esposo, su desarrollo y cuidado personal, sus amigas. "¿Ya para qué?", nos decía. "Él tampoco es quien solía ser", decía justificando su propia actitud, al tiempo que se quejaba de su vida, su soledad y, por supuesto, de su marido.

Lamentablemente, y como suele suceder, él encontró a otra que sí lo hacía sentir bien. Mi amiga quedó devastada: nunca se imaginó que esto le podía pasar a ella. Le tomó más de un año recobrar su autoestima y seguridad. Felizmente, se puso de pie, regresó a la universidad, al gimnasio y hasta volvió a ser regia. Más le costó recuperar a sus amigas, que ya casi la habíamos olvidado. Comenzó a salir nuevamente, conoció a alguien y empezó una nueva vida que prometía ser mejor.

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2.11.07 4:00:40 PM

La sonrisa de mi gente

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"¿Que yo soy responsable de la sonrisa de mi gente? No, señor, eso es tarea de RR.HH. o, en todo caso, del gerente general. Ellos establecen las reglas y deciden cuánto gana cada quién. Yo soy solo un supervisor que hace su trabajo lo mejor que puede." ¿Le suena familiar?

Todos sabemos que la única manera de lograr las metas y objetivos de negocio es satisfaciendo a nuestros clientes. Y, obviamente, para que los clientes sonrían, los empleados deben poder sonreír. Sin embargo, la sonrisa de los empleados depende de su jefe directo y no solo de prácticas de gerentes de primera línea.

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