LA NOSTALGIA DE LAS MASCOTAS QUE NO ESTÁN O DE LAS QUE QUIEREN IRSE
En memoria del buen Skipy
¿Es verdad lo que mamá me dice? El otro día cuando te sentaste a mi lado presentía que tu cansancio no era normal. Saque la cuenta y calculé que debes tener unos 70 años si seguimos con la cronología humana. Aún corres, aún te alegras, aún me reclamas mordiendo mis zapatos por haberme ido de casa y dejarte sin tu cómplice justo y necesario. Me dicen que estás muy enfermo, que ha aparecido una suerte de tumor cerca de tu abdomen y que está creciendo. Creo que tendremos que ir a la doctora, es inevitable y ya sé que no te gusta. Sé que tienes tanto miedo como yo pero vamos a ser valientes, carajo. Es un simple bulto, no será nada más.
Leer más
PORQUE YO TAMBIÉN USÉ MIS ZAPATILLAS CON LUCES
He caminado mucho. Y ese pequeño instrumento que alumbraba mis pasos, que le concedía un tímido rayo de luz a mis huellas, se ha apagado. Ya no prende, duró lo que dura una ilusión cibernética, lo que dura una promesa de amor a 4.000 kilómetros de distancia. Ocurrió en la Feria del Hogar de 1992. Como todo adolescente, dejé que la vehemencia decida y no escuché a las leyes de la electricidad. Esos pequeños focos rojos que reposaban en los tacos de mis zapatillas Troop han fallecido. Solo un día de vida, solo cuatro horas de caminata para hacer inminente el apagón de calzado. Nadie me avisó, nadie me dijo. Esas zapatillas no se encendieron más. Esas Troop, con su fugacidad luminosa, me condenaron a buscar la felicidad en el lado oscuro.
Leer más
EL LARGOMETRAJE ROMÁNTICO DE TU VIDA, AQUÍ Y AHORA
“Ni yo soy Jack Nicholson, ni tú eres Helen Hunt pero desde que te conocí trato de ser una mejor persona”.
¿Te acuerdas cuándo te dije eso?
No creo que te acuerdes, tú me pediste que escriba la frase, que te había gustado mucho y que la querías guardar con las otras cartas que te entregué. Pero nunca hubo ni carta ni mucho menos pronta entrega. A ti siempre te causó gracia que yo mirara la vida como si fuera una perfecta serie de televisión. Nunca me creíste cuando te dije que podía pedir permiso en un avión para cantar como Adam Sandler en “La mejor de mis bodas” o, peor, que podía buscarte a la medianoche en Navidad para mostrarte pequeñas pancartas con todo lo que siempre quise decirte, cual Andrew Lincoln en “Love Actually”. Contigo nunca hubo escenas repetidas ni banda sonora de regalo. Esa tarde cuando salimos del cine Real, después de ver “Mejor imposible”, escuchaste mi frase y repetiste tres veces que “esas cosas solo pasan en las películas románticas”. Por eso estoy seguro que nunca leerás esto. Esas cosas no pasan.
Leer más
CUARENTA AÑOS DESPUÉS DEL ÚLTIMA DÍA EN EL ESTUDIO DE GRABACIÓN
A “The Beatles” me los presentaron en dibujos animados. Era un miniconcierto de todas las mañanas, por Panamericana Televisión, acompañado de CoolMcCool, de Harry McCool (qué dice Harry) y de la Gata Loca. No me había detenido a escucharlos muy bien. Tenía solo cinco años y cada vez que veía algún disco de ellos le preguntaba a los vendedores si Ringo era tan tonto como parecía.
Leer más
EL POST QUE LES DEBÍA (Y AHORA NOVELAS BRASILEÑAS)
(Les sugiero que antes lean esto)
Para eso está el Google. Para eso pues, mi hermano. Esta noche no sentirás culpa. Puedes traer un vino y quizá celebremos. Ya estás grande, ya nadie te dirá nada. ¿Ya entraste a Google? ¿Ya serviste el vino? Ahora haz clic (que lindo es hacer clic) en “Imágenes”. ¿Todo bien? Ahora búscala. Vamos, no seas cobarde, tú siempre has querido. Escribe su nombre. O mejor, escribe lo que recuerdas de ella. Has escrito “Doña Bella”. Después de 20 años la verás desnuda (otra vez). Libérate. Esta vez no agacharás la mirada, no voltearás a ver si mamá ha regresado. Ella y tú. Solitos los dos, cerquita de Dios. Hoy ella tiene 50 años. Maite Proenca sigue siendo doña y sigue siendo bella. Pero tú hoy sí puedes mirarla a los ojos. Hoy tú quieres encontrarla otra vez montando a caballo, solo cubierta por sus cabellos. Tómate el vino y yo te digo cómo. Tómate el vino, sonríe, y entiende que para todo eso (y para muchas cosas más) existe YouTube.
Leer másEL DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS
Soy un joven nostálgico porque hace diez años veo televisión solo para conocer las noticias o para seguir un partido de fútbol. Soy nostálgico, también, porque no escucho radio y porque siempre siento escepticismo cuando algo viene disfrazado de novedad. Vivo en blanco y negro, porque a blanco y negro Charles Chaplin hizo sus mejores películas y porque Los Beatles empezaron a pelearse después de que la pantalla tuvo color. Me acuerdo de todo, de los pasos de Menudo, de las coreografías de Michael Jackson, de los libretos del Chavo del Ocho, de cada reflexión de Kevin Arnold. Esta es la historia de un joven nostálgico que siempre se resistió al futuro hasta que se encontró con la modernidad de un blog que le permite detener el tiempo.
Leer másSoy un joven nostálgico porque hace diez años veo televisión solo para conocer las noticias o para seguir un partido de fútbol. Soy nostálgico, también, porque no escucho radio y porque siempre siento escepticismo cuando algo viene disfrazado de novedad. Vivo en blanco y negro, porque a blanco y negro Charles Chaplin hizo sus mejores películas y porque Los Beatles empezaron a pelearse después de que la pantalla tuvo color. Me acuerdo de todo, de los pasos de Menudo, de las coreografías de Michael Jackson, de los libretos del Chavo del Ocho, de cada reflexión de Kevin Arnold. Esta es la historia de un joven nostálgico que siempre se resistió al futuro hasta que se encontró con la modernidad de un blog que le permite detener el tiempo.