
El mejor estímulo para la carcajada es la seriedad de una cara como la de Marc Abrahams: a muchos les resultaría imposible mantener un gesto casi anodino mientras cuenta del estudio científico sobre el primer caso de necrofilia homosexual en patos. Es la misma serenidad que le permite contar de otra investigación que comprobó la preferencia de los pollos por las personas bonitas. Abrahams puede referir sin muecas la historia de un hombre de la India que inició un movimiento político porque había sido declarado legalmente muerto o la de tres médicos que desarrollaron una guía de procedimientos para cuando alguien se pellizca el pene con el cierre del pantalón. Esas historias no son las más extrañas de las que ha conocido . Parece curtido de escucharlas, pero en realidad tiene un apetito voraz por descubrirlas. El creador del premio Anti-Nobel (Ig Nobel en inglés) es un hombre sensatamente divertido. Ahora que se acaba de realizar una nueva entrega, conviene rescatar este perfil del creador.
Leer más
La pregunta viene muy pertinente ahora que se evidencia el afán de algunos por levantarse en peso el Perú. Esto me hace recordar que en los peores momentos de una crisis pasada el recordado empresario Manuel Moreyra, ex presidente del BCR, llegó a decir: “mejor pongamos un letrero gigante de ‘Se vende’ y larguémonos todos de aquí”. Está claro que algunos se han adelantado a esa idea al tratar ya ni siquiera de alquilar, sino de -efectivamente- vender este país a pedazos. Y bueno, el cerebro de algún curioso miembro de este club jaló esas impresiones a nuestro terreno, el de lo insólito. La respuesta es sí. Y no se trata de una republiqueta como las que en los años setenta alimentaban el cliché hollywoodense sobre América Latina. Tampoco de una superpotencia que hipoteca su voluntad al fronterizo mesías de turno. La cosa es simple: si uno quiere, y tiene la plata, pues llama, hace la reserva y se alquila todo un país con casas y habitantes en pleno centro de Europa.
Leer másCronista. Es editor de publicaciones. Fue editor general de la revista Etiqueta Negra. Es autor del libro de no ficción: «Sombras de un rescate: tras las huellas ocultas en la residencia del embajador japonés» (2007), publicado el sello editorial Planeta. Ha sido becario del Edward R. Murrow Program for Journalists, organizado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Aspen Institute, y de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. En diciembre del 2006 recibió el premio anual de Derechos Humanos y Periodismo otorgado por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú. Una de sus crónicas fue escogida por la revista colombiana Gatopardo entre las diez mejores historias publicadas en diarios de América Latina en el 2004. Es coautor de: «La muerte se escribe sola» (2006), una novela basada en hechos reales publicada por Agenciaperu y la editorial Aguilar. Es uno de los cronistas incluidos en la antología «Locos, malos y virtuosos» (2007), de Editorial Recreo. Trabajó como reportero en los diarios El Comercio y La República.