La masa no la conoce. Quienes sí, la admiran. Empezó cosiendo y pintando monederos, dándole 18 horas al día. Así sacó adelante a sus hijos. Sin pretenderlo, terminó revolucionando la moda con carteras y demás bellezas de cuero. Varias de sus clientas ya han partido, ella tiene 72 años y talento para rato
En el último Perú Moda, Luz Becerra se acercó a la brillante Meche Correa para felicitarla por su colección. La diseñadora le agradeció… Una vez que supo que se trataba de la Luz de Luz Hecho a Mano, Meche casi se vuelve loca. Inmensamente halagada, le confesó que era ella más bien quien vivía admirando su audacia, su talento, la calidad de su trabajo.
Hace treinta y siete años, con un par de mantas de piel de ovino -de las que aún se usan para las plantas de los zapatos-, ella diseñó y elaboró monederos simples, sin forro, con su máquina de coser casera; y rompió el mercado. Era el Gobierno Militar, a Lima le urgía moda y Luz le iluminó la vida a cientos de chicas que querían salir del montón.
Tiene 72 años. Muchos viven esperando llegar a su edad para jubilarse y descansar.
Yo no. Yo quiero hacer muchas cosas.
¿Por qué?
Porque me gusta innovar.
Y para innovar no hay edad.
Solamente no hay que tener Alzheimer, tienes que tener tu cabeza viva.
En los 70 usted ya recurría a la iconografía precolombina para diseñar sus carteras de cuero. Hoy la prensa destaca a quienes recién lo están haciendo y no a usted, siendo la pionera. ¿Cómo entenderlo?
Es que yo nunca he hecho publicidad: mi publicidad, es mi producto. Tampoco estoy en un lugar de moda, sino en una esquina, en un local antiguo, con todas mis cosas alrededor…
Pero tiene un público cautivo que sabe de la calidad de su trabajo.
Gente que se quiere distinguir del resto. Porque, por ejemplo: tienes una cartera Louis Vuitton que te costó 900 dólares, te vas a un té y te encuentras con seis que tienen la misma cartera (ríe)… Claro, eso te da un estatus, pero es bien agradable que alguien voltee y te diga: “Qué bonita, ¿de dónde la sacaste, de dónde te la trajiste?”.
Además, ahora hay aquí grandes empresas que trabajan el cuero y que van comprando carteras por el mundo para después copiarlas.
Yo también sé qué está de moda –Italia y Francia son las bases del diseño- y, lógicamente, si lo que se está usando son carteras redondas, yo te voy a sacar carteras redondas, ¡pero no las voy a sacar igualitas a las que ellos hacen, pues! Ese no es el hecho.
Hoy una de sus carteras puede llegar a costar 350 dólares. Pensar que empezó el 72 haciendo monederos simplísimos a los que les dibujaba y pintaba los personajes de Mafalda.
¡Y no me los aceptaron! (de hacerlo, su comprador, la entonces tienda por departamentos Sears, tendría que haber pagado por los derechos de autor) Te voy a contar: Yo les presenté mis modelos y me pidieron una cantidad por un valor de ocho mil soles, imagínate la cantidad de cositas que les tuve que hacer. Por supuesto que en ese entonces yo trabajaba 18 horas al día, dibujaba como una loca –porque tengo mucha habilidad para eso- y hasta mis hijos me ayudaban. Entregué ese pedido -con la lengua afuera, en el límite del agotamiento-, y fue tal el éxito, que a la semana me pidieron más ¡por un valor de 16 mil soles! Todavía no me habían pagado, yo ya no tenía plata.
¿Qué hizo?
Empeñé todas mis joyas (ríe)… No tenía otra alternativa.
No tenía por qué hacerlo, no tenía necesidad económica.
Sí la tenía, pero no te voy a contar sobre eso.
¿Por qué?
Porque no… No tenía casa propia, no tenía carro, pasaba por una situación difícil –los chicos estaban creciendo, y yo les tenía que dar lo mejor, ¿no?-, pero cuando hay deseo de trabajar ¡sales adelante! Y la mujer, cuando tiene hijos, no sé qué pasa que tiene mucho más empuje; es como la leona.
Entonces Sears era la tienda por departamentos más importante del país. ¿Cómo logró que sus monederos entraran ahí?
Porque yo había trabajado ahí como decoradora. Fue un trabajo frustrante, porque –imagínate- yo entraba con toda la euforia por querer hacer una, otra cosa, pero querían que haga cosas básicas. ¡Yo estaba preparada para hacer otras cosas! Y cuando vieron el trabajo que les llevé (sus monederos), ¡era completamente diferente a todo lo que tenían! No había nada igual.
Estamos hablando del 72. ¿Cómo era el mercado entonces?
Era el Gobierno Militar, ya te puedes imaginar… ¡Todo era igual! Si tenías 13 años y la desgracia de haber crecido más de la cuenta, no encontrabas ropa de tu talla. No había diseño, no había un conocimiento de medidas. Las carteras eran duras, planas. Yo quería que se sintiera la blandura del cuero. Mi idea era revolucionar lo que había en ese momento, pero no tenía los medios (económicos) para hacerlo. ¿Qué hice? Recurrí a lo que tenía a mano.
Monederos.
Eran chiquitos, no necesitaba mucho material, trabajaba en el dormitorio de mis hijos.
Y así salió adelante.
Durante los primeros meses, Sears me martirizó: cada vez me pedía más. Y fueron ellos lo que me obligaron a sacar carteras para jovencitas, porque entonces ellas no tenían qué comprar: o había la típica carterita rosada para niñita –tipo Shirley Temple- o tenías que ponerte una cartera de ‘vieja’. Tampoco había bolsos peruanos. El peruano no tenía el deseo de usar lo peruano.
No sentíamos orgullo de lo nuestro.
Te decían: “Ah, tú eres una artesana”, como si te estuvieran diciendo: ‘Eres una cucaracha’; cuando el artesano es la persona que trabaja con sus manos, el que saca lo que sus genes le dan.
El mercado la puso a prueba.
Me obligó. Me obligó a avanzar, aceleradamente… ¡como tenía un caldo de cultivo acá! (Luz se lleva las manos a la cabeza) Yo me despertaba en las noches pensando en qué nuevo hacer que sea diferente a lo anterior… y el segundo de mis hijos –que también es imaginativo como yo-, un día me dijo: “¿Mamá, qué haces sacando motivos europeos cuando aquí tienes tanta cultura que te gusta a ti?”. Eso bastó. A la semana saqué una línea peruana, y cuando mi hijo vio esos seis o siete modelos, me dijo: “¡Ya la rompiste!”. Saqué toda una línea de Chavín de Huántar.
¿Y cómo la recibió el mercado limeño?
Me robaron la colección antes de que saliera. Me robaron los prototipos, me robaron ¡todo! ¿Tú sabes lo que fue encontrar eso?
¿Qué sintió?
Como si me hubieran arranchado un hijo.
¿Qué hizo?
Seguí.
Para entonces ya había partido a Italia para seguir talleres de diseño.
Sí, pero allá no me enseñaron eso, porque eso era ‘mi’ cultura, eran ‘mis’ tejidos… Solo había que observar los diseños y comenzar a aplicarlos. Una vez, vino una señora, quería exportar: “Si te compro doscientas carteras, ¿cuánto me saldría?”. Le di un precio y le pareció muy caro. Hay quienes te piden una cotización y creen que están en China o en la India. No… Si yo sigo vigente es porque tengo a gente que me sigue; esa es mi ventaja.
Del 72 a la fecha, ¿cuál ha sido el momento más complicado?
Siempre he tenido complicaciones. Trabajar acá es bien difícil.
Hoy tiene harta competencia.
Eso es uno, ¿y los precios? ¿La globalización?
¿Qué siente al ver hoy a tanto diseñador trabajando con motivos peruanos?
Satisfacción. Orgullo. Me siento feliz viendo a las chicas jóvenes ¡que ahora pueden recurrir a tantos medios para diseñar! Tienen la computadora, tienen infinidad de programas que pueden usar.
¿No la frustra no ser reconocida como la pionera?
¿Por qué? Cada uno tiene su tiempo. Si me frustrara eso sería egoísmo de mi parte. ¡La juventud tiene el mundo por delante! Yo salí cuando tenía 33 años, a mí no me paraba ¡nadie! Ahora estoy frenada porque mis precios son muy altos. Si tú ves Saga o Ripley, tienen en común el bajo precio; entonces: ¿Por qué Luz va a pedir tanto?
¿Por qué lo hace?
Una vez vino una señora: “Yo quiero esta cartera, pero bájame el precio”. “Bueno, te hago un descuento del 10%”. “Nooo”… Si costaba US$100, ella me quería pagar US$50. “¡No me des boleta!”. “No, ese no es nuestro estilo. Anda a Ripley, allá vas a encontrar carteras bonitas…”. “¡Pero no como esta!” (Luz se encoje de hombros y lanza una mirada que parece decir: ¿Y qué quieres que haga?)…
¿Por qué pagar 900 dólares por una Louis Vuitton y no lo justo por una cartera peruana de primera?
Hasta ahora no lo comprendo… Hay personas que llegan al extremo de comprarse una copia para poder acceder al estatus. Ahora, yo he destripado Louis Vuitton cuando me las han traído para arreglarlas. Son carteras muy bien hechas, pero están hechas para ser usadas en lugares donde hay mucha lluvia, donde el clima es inclemente, ¡y son un plástico! Pero lógico, si al salir del metro o cruzar una avenida -por más que uses el paraguas- ¡se van a mojar! Entonces, Louis Vuitton ha creado una cartera para ese medio: de un muy bien plástico, y de cuero por dentro.
Aún nos falta terminar de comernos la idea de que tenemos cosas muy buenas, ¿no?
Sí, pero también hay que entender que nadie es un mártir para ponerse una chompa tejida por artesanos que tiene las mangas desiguales ¡o que pica! Felizmente, he quedado maravillada con el último Perú Moda: ya se está viendo otra cosa, hay gente especializada que está ayudando a los artesanos a elevar su estándar de producción… En mi caso, yo ya tengo 37 años en esto; y si bien tengo un público cautivo, me gustaría tener más porque me he dado cuenta de que el 20% ya se me ha muerto (ríe)… ¿Te das cuenta? La chiquita que venía acá con su mamá ya tiene ¡más de 37 años! Por eso estoy tratando de llegar a las chicas, en eso es en lo que ahora estoy metida.
¿Y hasta cuándo va a diseñar?
Hasta que me muera… o hasta que mi cabeza deje de funcionar.
FICHA
Nombre: Luz Amanda Becerra Martínez.
Colegio: San José de Cluny.
Estudios: Decoradora de interiores de la PUCP con estudios de diseño en Italia.
Edad: 72 años.
Cargo: Propietaria, diseñadora y gerente de producción de Manufacturas Industriales del Cuero SAC.
Luz Hecho a Mano
Pionera en el diseño y elaboración de carteras y artículos de cuero con motivos peruanos. Luz empezó el 72, con monederos que hacía en su máquina de coser casera.
Crecimiento
Con dos tiendas propias y un taller con 14 artesanos, sus carteras cuestan en promedio US$140. Tiene compradoras en EE.UU., Inglaterra y Japón.
En mayo del 2004, cuando aún no estallaba la euforia actual por haber nacido en esta hermosa tierra del sol, apareció Ejecutivas, página de entrevistas en la sección Economía & Negocios a mujeres emprendoras que, precisamente, pretendía doblarle el brazo a la torpe creencia de que ser peruano era, en realidad, una maldición. Desde entonces han desfilado más de 200 emprendedoras, más de 200 ejemplos que han servido de inspiración no solo a sus congéneres. ¿Cómo entenderlo? Sencillo... es que ellas ¡valen un Perú!
Antonio Orjeda
Periodista de El Comercio y autor de "Mujeres Batalla" (Editorial Norma, 2007), libro del que este año ha sido publicada su segunda edición.
11 Comentarios
Amo sus carteras, sus maletines, sus billeteras, sus cartucheras y sus agendas. Mi preferida, la del año pasado, de cuero color morado oscuro con una florcita bordada.
Luz, eres lo maximo!!!
¿Dónde tengo que firmar para llegar con esa fuerza, esas ganas, ese empuje (y ese look) a los 72 años??? Todo mi respeto y mi admiración por esta señora y felicitaciones a A.O. por la entrevista de cada martes.. Saludos desde Italia.
Hola Antonio, para clientes que no se dejan llevar por las marcas, la alternativa que Luz presenta al mercado es una excelente combinacion de calidad, originalidad y precio. Ademas, se apuesta por lo nacional, que tiene lo suyo.
Exitos para todos.
El mayor problema de los artículos de Luz Hecho a Mano es que no se malogran nunca. Con el tiempo están cada vez mejor!! Los diseños son tan originales y atrevidos, que nunca pasan de moda y es difícil encontrar dos iguales. Las agendas que diseña Luz -y que tengo que cambiar año a año por razones obvias- no tienen comparación ni competencia.
Buena, Luz!
ESTAMOS ORGULLOSAS DE QUE LUZ BECERRA SEA UNA PERUANA RECONOCIDA POR SU CALIDAD DE MUJER Y POR TRABAJAR A LA PERFECCIÓN.
SIEMPRE ME DOY UNA VUELTA POR SUS TIENDAS PARA VER LOS CAMBIOS Y QUEDO FASCINADA.
FELICITACIONES.
Felicitactiones y saludos desde Italia.
Bassam
Felicito la entrevista, ya que tú, Luz, eres una diseñadora de lujo, 'de exportación' (como se dice) y somos unos afortunados al tenerte entre nosotros. Que sigan los exitós para ti, y toda la empresa "Luz hecho a mano".
Antonio, cual es la direccion de la tienda?
Saludos!
RPTA Calle Berlín 399, Miraflores. Estás servida.
Antonio, mil gracias por el dato!!! Me dare un salto en algun momentito.
Estaba leyendo los comentarios sobre Trapezio, ¿nunca faltan los malosos mala vibra, no? Me encantan tus respuestas, que los mandes a rodar derechito por donde han venido. Excelente que mantengas la correa, esos comentarios -aunque no son los mejores- reflejan mucho de nuestra idiosincracia y de lo que nos caracteriza como cultura latina. Te quería compartir un pdf que encontre en el Centro Incubador de Empresas de la PUCP, pero veo que lo han sacado; mañana llamo a averiguar. Un abrazo y que todo te siga yendo muy bien.
RPTA Gracias Isabelle, si gustas envíamelo a: aorjeda77@gmail.com. Sobre mis respuestas a los comentarios: no podrían ser de otra forma, pues los respeto y es por eso que me doy el trabajo de responder, porque me importan y porque sé que esas personas se han dado el tiempo de leer y, por ende, también les importa. Yo he sido un mala onda, un tipo que creía que todo estaba perdido, que solo había esperanza para unos pocos, pero entrevistar a estas mujeres me ha abierto los ojos, el cerebro, y lo mínimo que puedo hacer es tratar de retribuir. Un beso grande, Antonio.
Estoy muy contenta de poder ver esta entrevista, desearía saber la dirección de otros locales más para visitarlos, estoy muy interesada en las carteras de Luz Becerra, nunca antes había sabido de ella. Además, es una fuerte motivación para mí, puesto que me gusta el diseño y gracias a esta información se despertó aún más mi interes hacia este campo. Te admiro Luz.
RPTA Los datos: Jr. Berlín 399, Miraflores. Telf: 446-7098 (tienda principal) y C.C. Caminos el Inca Tda. 119 - 2° Piso Chacarilla.
Muchas felicidades!! Me siento muy orgulloso de conocer a Luz y su producto sin igual. Realmente, una estampa hecha a mano para el Peru! ¿Y quien esta mal de la cabeza para querer una cartera LV o Fendi o Marc Jacobs? Como dice el dicho: Aunque la mona se viste de seda... (bueno)
Una cartera de "Luz Hecho a Mano" se porta con mas integridad, inteligencia y belleza.
Escribir un comentario